El decreto que regula cómo debe elegir España a sus tres candidatos a juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) lo aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez en 2020 saltándose los criterios de imparcialidad y transparencia que el Consejo de Europa viene exigiendo cada año con más fuerza. Aún así, este decreto es el escudo tras el que se parapeta el actual ministro de Justicia, Félix Bolaños, para intentar repeler las críticas por haber abierto un proceso donde los candidatos serán los que decida el Ejecutivo, que cuenta con mayoría en el Comité de Selección. Sin embargo, el proceso ignora una importante recomendación prevista en el decreto: incluir a un jurista que «preferiblemente» haya sido «miembro» del TEDH en el Comité de Selección. El Ejecutivo lo pasó por alto para poder incluir a una jurista de su máxima confianza, Paz Andrés Sáenz de Santa María, de amplia trayectoria pero ajena al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.Javier Borrego (Sevilla, 1949) es uno de los dos españoles que han sido jueces titulares en Estrasburgo y hoy siguen en el mundo jurídico en activo, atesorando el conocimiento más profundo del TEDH. El otro es Luis López Guerra, que forma parte del panel consultivo que selecciona a los jueces para este Tribunal. Borrego ejerce la abogacía desde que se jubiló como magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo y fue juez titular del TEDH durante cinco años, de 2003 a 2008. Ahora, analiza el actual proceso abierto por el Gobierno con la libertad de no haber sido incluido en el Comité de Selección. — En los últimos años, el Consejo de Europa ha ido elevando la imparcialidad y transparencia que exige en la selección de candidatos a juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos porque los países no lo respetaban, ¿cuáles son los más problemáticos?— Se suele decir que estos criterios se han perfilado porque los países antiguos comunistas no practican la transparencia son dictatoriales…. Pero la verdad es que también en nuestros países ocurre lo mismo.— A usted le nombró candidato directamente un Gobierno del PP. El actual Ejecutivo del PSOE acaba de abrir un proceso de selección, lo que es un avance, pero dando solo 11 días de plazo para la presentación de candidaturas y asegurándose de controlar el resultado… ¿son estos los defectos más graves del proceso de Bolaños? — Los británicos anuncian la apertura de candidaturas en los periódicos, en el Times… A partir de ahí… El Comité de Selección escogido por el Gobierno es absolutamente parcial. Yo desde hace dos meses estoy oyendo dos nombres que se repiten constantemente como los preferidos del Gobierno para quedar como candidatos. Rafael Bustos y Ana Salinas. Me dan por hecho que van a estar en la terna que se enviará a Estrasburgo. — Como exjuez de ese Tribunal, ¿le parecen perfiles adecuados?— Personalmente, me gustaría más un profesional del derecho y no un teórico. Ambos con catedráticos y los catedráticos en los altos tribunales, con excepciones, no funcionan como es debido. No saben lo que es un tribunal, no se ponen nunca en el papel de un juzgado y no conocen toda la temática. Por eso preferiría que los candidatos fueran un juez, un fiscal, un abogado del Estado, un abogado en ejercicio… alguien que conozca los tribunales. El catedrático vive en su cátedra y el enfoque que da a los asuntos es desde la teoría, no desde la práctica.— ¿Le preocupa entonces que pudiera salir elegido alguno de ellos?— Me preocupa porque el enfoque que dan a los asuntos es un enfoque desde una cátedra, desde la teoría, no desde la práctica. — Aunque el decreto que regula el proceso recomienda incluir a un antiguo miembro del TEDH en el Comité de Selección el Gobierno no ha incluido a ninguno. ¿A usted le llamaron? — No me han llamado. Si a alguien se le ocurrió, le habrán hecho un vudú inmediatamente.— ¿Por qué lo cree?— Porque soy independiente. No me sorprendió que no me llamaran. Sé que algunas opiniones mías no les gustan. Me preguntan cosas, pero a título amistoso. La impresión es que esto es vestir algo que ya está hecho. Ya está decidido quién va a estar en la lista.«El procedimiento es muy llamativo por la ausencia de transparencia e independencia»— Para el Gobierno usted no es independiente sino muy conservador.— Me consideran conservador, pero le puedo decir que cuando tienen problemas algunas veces me consultan y yo respondo. Yo creo en el derecho y no me gusta son los sectarismos. Fui candidato al Tribunal Constitucional hace muchísimos años, cuando era presidente de la Asociación de Abogados del Estado, y me contó un amigo ministro que en el Consejo de Ministros, cuando surgió mi nombre, el presidente del Gobierno dijo: «¿Y este quién es?» Un ministro dijo quién era, y entonces el presidente dijo, literal: «Un independiente, otro». En el ejercicio profesional de mi abogacía ahora estoy defendiendo a socialistas y conservadores, no en España. Hablo de Francia, Portugal y otros países. Yo creo en el derecho y lo que no me gustan son los sectarismos.— ¿Cree que es importante que haya un exjuez del TEDH en el Comité de Selección?— Le veo toda la importancia. Soy un profesional y soy independiente. Eso es el derecho: la independencia y la aplicación.— ¿El plazo que se ha dado para las candidaturas y el Comité de Selección trasladan la percepción de falta de imparcialidad en el proceso español?— El plazo concedido para presentar candidaturas es de 11 días, justo la tercera parte del mes, 30 días, recomendado por el Consejo de Europa. Y todos los miembros del Comité de Selección, salvo la señora Gema Espinosa vocal designada por el CGPJ, son de evidente obediencia ‘sanchezista’. O sea, de imparcialidad y transparencia, nada. Nada de nada.«Que no haya ningún exmiembro del TEDH en el comité de selección ha afectado ya: en Estrasburgo se conoce todo»— ¿Cree que el no incluir a ningún exjuez del TEDH en el Comité de Selección puede afectar a la percepción que Estrasburgo tenga del proceso español?— Ha afectado ya. Este mundo es pequeño. Se conoce todo. Todo se sabe.— ¿Cree que existe riesgo de que la lista española sea rechazada por falta de imparcialidad?— El procedimiento que se ha abierto, en cuanto a transparencia e independencia, es muy llamativo por la ausencia de estos requisitos. Pero la decisión de rechazar o no la lista es del Comité de Ministros, que son representantes políticos. Además, Luis López Guerra (doctrina Parot) está en el panel consultivo que se ocupa de la selección de jueces y el pasado verano el Gobierno hizo cambios y situó a Rosa Velázquez Álvarez como embajadora de España en el Consejo de Europa precisamente para ganar influencia.— Si España enviara una lista que saliera de un proceso cuestionado, ¿qué impacto tendría?— Aunque no rechazaran la lista, estas cosas se conocen y tienen consecuencias en la imagen. El decreto que regula cómo debe elegir España a sus tres candidatos a juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) lo aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez en 2020 saltándose los criterios de imparcialidad y transparencia que el Consejo de Europa viene exigiendo cada año con más fuerza. Aún así, este decreto es el escudo tras el que se parapeta el actual ministro de Justicia, Félix Bolaños, para intentar repeler las críticas por haber abierto un proceso donde los candidatos serán los que decida el Ejecutivo, que cuenta con mayoría en el Comité de Selección. Sin embargo, el proceso ignora una importante recomendación prevista en el decreto: incluir a un jurista que «preferiblemente» haya sido «miembro» del TEDH en el Comité de Selección. El Ejecutivo lo pasó por alto para poder incluir a una jurista de su máxima confianza, Paz Andrés Sáenz de Santa María, de amplia trayectoria pero ajena al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.Javier Borrego (Sevilla, 1949) es uno de los dos españoles que han sido jueces titulares en Estrasburgo y hoy siguen en el mundo jurídico en activo, atesorando el conocimiento más profundo del TEDH. El otro es Luis López Guerra, que forma parte del panel consultivo que selecciona a los jueces para este Tribunal. Borrego ejerce la abogacía desde que se jubiló como magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo y fue juez titular del TEDH durante cinco años, de 2003 a 2008. Ahora, analiza el actual proceso abierto por el Gobierno con la libertad de no haber sido incluido en el Comité de Selección. — En los últimos años, el Consejo de Europa ha ido elevando la imparcialidad y transparencia que exige en la selección de candidatos a juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos porque los países no lo respetaban, ¿cuáles son los más problemáticos?— Se suele decir que estos criterios se han perfilado porque los países antiguos comunistas no practican la transparencia son dictatoriales…. Pero la verdad es que también en nuestros países ocurre lo mismo.— A usted le nombró candidato directamente un Gobierno del PP. El actual Ejecutivo del PSOE acaba de abrir un proceso de selección, lo que es un avance, pero dando solo 11 días de plazo para la presentación de candidaturas y asegurándose de controlar el resultado… ¿son estos los defectos más graves del proceso de Bolaños? — Los británicos anuncian la apertura de candidaturas en los periódicos, en el Times… A partir de ahí… El Comité de Selección escogido por el Gobierno es absolutamente parcial. Yo desde hace dos meses estoy oyendo dos nombres que se repiten constantemente como los preferidos del Gobierno para quedar como candidatos. Rafael Bustos y Ana Salinas. Me dan por hecho que van a estar en la terna que se enviará a Estrasburgo. — Como exjuez de ese Tribunal, ¿le parecen perfiles adecuados?— Personalmente, me gustaría más un profesional del derecho y no un teórico. Ambos con catedráticos y los catedráticos en los altos tribunales, con excepciones, no funcionan como es debido. No saben lo que es un tribunal, no se ponen nunca en el papel de un juzgado y no conocen toda la temática. Por eso preferiría que los candidatos fueran un juez, un fiscal, un abogado del Estado, un abogado en ejercicio… alguien que conozca los tribunales. El catedrático vive en su cátedra y el enfoque que da a los asuntos es desde la teoría, no desde la práctica.— ¿Le preocupa entonces que pudiera salir elegido alguno de ellos?— Me preocupa porque el enfoque que dan a los asuntos es un enfoque desde una cátedra, desde la teoría, no desde la práctica. — Aunque el decreto que regula el proceso recomienda incluir a un antiguo miembro del TEDH en el Comité de Selección el Gobierno no ha incluido a ninguno. ¿A usted le llamaron? — No me han llamado. Si a alguien se le ocurrió, le habrán hecho un vudú inmediatamente.— ¿Por qué lo cree?— Porque soy independiente. No me sorprendió que no me llamaran. Sé que algunas opiniones mías no les gustan. Me preguntan cosas, pero a título amistoso. La impresión es que esto es vestir algo que ya está hecho. Ya está decidido quién va a estar en la lista.«El procedimiento es muy llamativo por la ausencia de transparencia e independencia»— Para el Gobierno usted no es independiente sino muy conservador.— Me consideran conservador, pero le puedo decir que cuando tienen problemas algunas veces me consultan y yo respondo. Yo creo en el derecho y no me gusta son los sectarismos. Fui candidato al Tribunal Constitucional hace muchísimos años, cuando era presidente de la Asociación de Abogados del Estado, y me contó un amigo ministro que en el Consejo de Ministros, cuando surgió mi nombre, el presidente del Gobierno dijo: «¿Y este quién es?» Un ministro dijo quién era, y entonces el presidente dijo, literal: «Un independiente, otro». En el ejercicio profesional de mi abogacía ahora estoy defendiendo a socialistas y conservadores, no en España. Hablo de Francia, Portugal y otros países. Yo creo en el derecho y lo que no me gustan son los sectarismos.— ¿Cree que es importante que haya un exjuez del TEDH en el Comité de Selección?— Le veo toda la importancia. Soy un profesional y soy independiente. Eso es el derecho: la independencia y la aplicación.— ¿El plazo que se ha dado para las candidaturas y el Comité de Selección trasladan la percepción de falta de imparcialidad en el proceso español?— El plazo concedido para presentar candidaturas es de 11 días, justo la tercera parte del mes, 30 días, recomendado por el Consejo de Europa. Y todos los miembros del Comité de Selección, salvo la señora Gema Espinosa vocal designada por el CGPJ, son de evidente obediencia ‘sanchezista’. O sea, de imparcialidad y transparencia, nada. Nada de nada.«Que no haya ningún exmiembro del TEDH en el comité de selección ha afectado ya: en Estrasburgo se conoce todo»— ¿Cree que el no incluir a ningún exjuez del TEDH en el Comité de Selección puede afectar a la percepción que Estrasburgo tenga del proceso español?— Ha afectado ya. Este mundo es pequeño. Se conoce todo. Todo se sabe.— ¿Cree que existe riesgo de que la lista española sea rechazada por falta de imparcialidad?— El procedimiento que se ha abierto, en cuanto a transparencia e independencia, es muy llamativo por la ausencia de estos requisitos. Pero la decisión de rechazar o no la lista es del Comité de Ministros, que son representantes políticos. Además, Luis López Guerra (doctrina Parot) está en el panel consultivo que se ocupa de la selección de jueces y el pasado verano el Gobierno hizo cambios y situó a Rosa Velázquez Álvarez como embajadora de España en el Consejo de Europa precisamente para ganar influencia.— Si España enviara una lista que saliera de un proceso cuestionado, ¿qué impacto tendría?— Aunque no rechazaran la lista, estas cosas se conocen y tienen consecuencias en la imagen.
El decreto que regula cómo debe elegir España a sus tres candidatos a juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) lo aprobó el Gobierno de Pedro Sánchez en 2020 saltándose los criterios de imparcialidad y transparencia que el Consejo de Europa viene exigiendo cada … año con más fuerza. Aún así, este decreto es el escudo tras el que se parapeta el actual ministro de Justicia, Félix Bolaños, para intentar repeler las críticas por haber abierto un proceso donde los candidatos serán los que decida el Ejecutivo, que cuenta con mayoría en el Comité de Selección.
Sin embargo, el proceso ignora una importante recomendación prevista en el decreto: incluir a un jurista que «preferiblemente» haya sido «miembro» del TEDH en el Comité de Selección. El Ejecutivo lo pasó por alto para poder incluir a una jurista de su máxima confianza, Paz Andrés Sáenz de Santa María, de amplia trayectoria pero ajena al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
Javier Borrego (Sevilla, 1949) es uno de los dos españoles que han sido jueces titulares en Estrasburgo y hoy siguen en el mundo jurídico en activo, atesorando el conocimiento más profundo del TEDH. El otro es Luis López Guerra, que forma parte del panel consultivo que selecciona a los jueces para este Tribunal. Borrego ejerce la abogacía desde que se jubiló como magistrado de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo y fue juez titular del TEDH durante cinco años, de 2003 a 2008. Ahora, analiza el actual proceso abierto por el Gobierno con la libertad de no haber sido incluido en el Comité de Selección.
— En los últimos años, el Consejo de Europa ha ido elevando la imparcialidad y transparencia que exige en la selección de candidatos a juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos porque los países no lo respetaban, ¿cuáles son los más problemáticos?
— Se suele decir que estos criterios se han perfilado porque los países antiguos comunistas no practican la transparencia son dictatoriales…. Pero la verdad es que también en nuestros países ocurre lo mismo.
— A usted le nombró candidato directamente un Gobierno del PP. El actual Ejecutivo del PSOE acaba de abrir un proceso de selección, lo que es un avance, pero dando solo 11 días de plazo para la presentación de candidaturas y asegurándose de controlar el resultado… ¿son estos los defectos más graves del proceso de Bolaños?
— Los británicos anuncian la apertura de candidaturas en los periódicos, en el Times… A partir de ahí… El Comité de Selección escogido por el Gobierno es absolutamente parcial. Yo desde hace dos meses estoy oyendo dos nombres que se repiten constantemente como los preferidos del Gobierno para quedar como candidatos. Rafael Bustos y Ana Salinas. Me dan por hecho que van a estar en la terna que se enviará a Estrasburgo.
— Como exjuez de ese Tribunal, ¿le parecen perfiles adecuados?
— Personalmente, me gustaría más un profesional del derecho y no un teórico. Ambos con catedráticos y los catedráticos en los altos tribunales, con excepciones, no funcionan como es debido. No saben lo que es un tribunal, no se ponen nunca en el papel de un juzgado y no conocen toda la temática. Por eso preferiría que los candidatos fueran un juez, un fiscal, un abogado del Estado, un abogado en ejercicio… alguien que conozca los tribunales. El catedrático vive en su cátedra y el enfoque que da a los asuntos es desde la teoría, no desde la práctica.
— ¿Le preocupa entonces que pudiera salir elegido alguno de ellos?
— Me preocupa porque el enfoque que dan a los asuntos es un enfoque desde una cátedra, desde la teoría, no desde la práctica.
— Aunque el decreto que regula el proceso recomienda incluir a un antiguo miembro del TEDH en el Comité de Selección el Gobierno no ha incluido a ninguno. ¿A usted le llamaron?
— No me han llamado. Si a alguien se le ocurrió, le habrán hecho un vudú inmediatamente.
— ¿Por qué lo cree?
— Porque soy independiente. No me sorprendió que no me llamaran. Sé que algunas opiniones mías no les gustan. Me preguntan cosas, pero a título amistoso. La impresión es que esto es vestir algo que ya está hecho. Ya está decidido quién va a estar en la lista.
«El procedimiento es muy llamativo por la ausencia de transparencia e independencia»
— Para el Gobierno usted no es independiente sino muy conservador.
— Me consideran conservador, pero le puedo decir que cuando tienen problemas algunas veces me consultan y yo respondo. Yo creo en el derecho y no me gusta son los sectarismos. Fui candidato al Tribunal Constitucional hace muchísimos años, cuando era presidente de la Asociación de Abogados del Estado, y me contó un amigo ministro que en el Consejo de Ministros, cuando surgió mi nombre, el presidente del Gobierno dijo: «¿Y este quién es?» Un ministro dijo quién era, y entonces el presidente dijo, literal: «Un independiente, otro». En el ejercicio profesional de mi abogacía ahora estoy defendiendo a socialistas y conservadores, no en España. Hablo de Francia, Portugal y otros países. Yo creo en el derecho y lo que no me gustan son los sectarismos.
— ¿Cree que es importante que haya un exjuez del TEDH en el Comité de Selección?
— Le veo toda la importancia. Soy un profesional y soy independiente. Eso es el derecho: la independencia y la aplicación.
— ¿El plazo que se ha dado para las candidaturas y el Comité de Selección trasladan la percepción de falta de imparcialidad en el proceso español?
— El plazo concedido para presentar candidaturas es de 11 días, justo la tercera parte del mes, 30 días, recomendado por el Consejo de Europa. Y todos los miembros del Comité de Selección, salvo la señora Gema Espinosa vocal designada por el CGPJ, son de evidente obediencia ‘sanchezista’. O sea, de imparcialidad y transparencia, nada. Nada de nada.
«Que no haya ningún exmiembro del TEDH en el comité de selección ha afectado ya: en Estrasburgo se conoce todo»
— ¿Cree que el no incluir a ningún exjuez del TEDH en el Comité de Selección puede afectar a la percepción que Estrasburgo tenga del proceso español?
— Ha afectado ya. Este mundo es pequeño. Se conoce todo. Todo se sabe.
— ¿Cree que existe riesgo de que la lista española sea rechazada por falta de imparcialidad?
— El procedimiento que se ha abierto, en cuanto a transparencia e independencia, es muy llamativo por la ausencia de estos requisitos. Pero la decisión de rechazar o no la lista es del Comité de Ministros, que son representantes políticos. Además, Luis López Guerra (doctrina Parot) está en el panel consultivo que se ocupa de la selección de jueces y el pasado verano el Gobierno hizo cambios y situó a Rosa Velázquez Álvarez como embajadora de España en el Consejo de Europa precisamente para ganar influencia.
— Si España enviara una lista que saliera de un proceso cuestionado, ¿qué impacto tendría?
— Aunque no rechazaran la lista, estas cosas se conocen y tienen consecuencias en la imagen.
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