¿Puede ser el sobrepeso protector? José Viña, catedrático de Fisiología de la Universidad de Valencia, y uno de los mayores expertos en longevidad y envejecimiento saludable, habla en una entrevista con ABC de lo que se conoce como la ‘paradoja de la obesidad’, que podría ofrecer una ventaja metabólica y una reserva calórica útil ante enfermedades graves.«En personas, especialmente mayores, un ligero sobrepeso es óptimo», indica el experto durante la charla en el marco del ‘Longevity World Forum’, celebrado recientemente en Madrid.Un ligero sobrepeso no es obesidadEl autor de ‘La ciencia de la longevidad’ explica que las personas con un índice de masa corporal (IMC) entre 25 y 30 presentan una menor mortalidad global que aquellas con peso considerado ‘normal’. Eso sí, puntualiza que esto no debe confundirse con obesidad, sino que se trata de una reserva energética moderada que puede desempeñar un papel importante en casos de fragilidad o pérdida de apetito.El experto destaca que este concepto empieza a reflejarse también en guías internacionales, como la de la Asociación Dietética Británica o la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), que aconsejan evitar dietas restrictivas en mayores.«El envejecimiento se puede modular, no detener»El investigador recuerda durante la charla que el envejecimiento comienza en torno a los 30 años, cuando el organismo termina de madurar. A partir de ese momento, sostiene, es fundamental apostar por la prevención: ejercicio regular, alimentación equilibrada y control médico.«El envejecimiento no se puede detener, pero sí modular», afirma el especialista, que recomienda un ejercicio multicomponente que combine fuerza, resistencia y equilibrio, realizado de forma social para potenciar los beneficios mentales. En sus estudios clínicos, programas de solo seis meses han demostrado reducir a la mitad las visitas médicas y mejorar marcadores de juventud biológica.En el terreno nutricional, el asesor del ‘Longevity World Forum’ y miembro de la Real Academia de Medicina aboga por aumentar la ingesta de proteínas -1,2 gramos por kilo de peso corporal en mayores- para mantener la masa muscular, junto con frutas, verduras y suplementación personalizada cuando sea necesario.Además, defiende el ayuno intermitente como herramienta para la renovación celular, aunque sin obsesionarse con la pérdida de peso: «En los mayores, lo peligroso no es el exceso, sino la falta de reservas».La medicina preventiva es crucial para el experto: vacunas, chequeos oncológicos, control de tensión….«Envejece saludable o dependiente», concluye el experto. ¿Puede ser el sobrepeso protector? José Viña, catedrático de Fisiología de la Universidad de Valencia, y uno de los mayores expertos en longevidad y envejecimiento saludable, habla en una entrevista con ABC de lo que se conoce como la ‘paradoja de la obesidad’, que podría ofrecer una ventaja metabólica y una reserva calórica útil ante enfermedades graves.«En personas, especialmente mayores, un ligero sobrepeso es óptimo», indica el experto durante la charla en el marco del ‘Longevity World Forum’, celebrado recientemente en Madrid.Un ligero sobrepeso no es obesidadEl autor de ‘La ciencia de la longevidad’ explica que las personas con un índice de masa corporal (IMC) entre 25 y 30 presentan una menor mortalidad global que aquellas con peso considerado ‘normal’. Eso sí, puntualiza que esto no debe confundirse con obesidad, sino que se trata de una reserva energética moderada que puede desempeñar un papel importante en casos de fragilidad o pérdida de apetito.El experto destaca que este concepto empieza a reflejarse también en guías internacionales, como la de la Asociación Dietética Británica o la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), que aconsejan evitar dietas restrictivas en mayores.«El envejecimiento se puede modular, no detener»El investigador recuerda durante la charla que el envejecimiento comienza en torno a los 30 años, cuando el organismo termina de madurar. A partir de ese momento, sostiene, es fundamental apostar por la prevención: ejercicio regular, alimentación equilibrada y control médico.«El envejecimiento no se puede detener, pero sí modular», afirma el especialista, que recomienda un ejercicio multicomponente que combine fuerza, resistencia y equilibrio, realizado de forma social para potenciar los beneficios mentales. En sus estudios clínicos, programas de solo seis meses han demostrado reducir a la mitad las visitas médicas y mejorar marcadores de juventud biológica.En el terreno nutricional, el asesor del ‘Longevity World Forum’ y miembro de la Real Academia de Medicina aboga por aumentar la ingesta de proteínas -1,2 gramos por kilo de peso corporal en mayores- para mantener la masa muscular, junto con frutas, verduras y suplementación personalizada cuando sea necesario.Además, defiende el ayuno intermitente como herramienta para la renovación celular, aunque sin obsesionarse con la pérdida de peso: «En los mayores, lo peligroso no es el exceso, sino la falta de reservas».La medicina preventiva es crucial para el experto: vacunas, chequeos oncológicos, control de tensión….«Envejece saludable o dependiente», concluye el experto.
¿Puede ser el sobrepeso protector? José Viña, catedrático de Fisiología de la Universidad de Valencia, y uno de los mayores expertos en longevidad y envejecimiento saludable, habla en una entrevista con ABC de lo que se conoce como la ‘paradoja de la obesidad’, que … podría ofrecer una ventaja metabólica y una reserva calórica útil ante enfermedades graves.
«En personas, especialmente mayores, un ligero sobrepeso es óptimo», indica el experto durante la charla en el marco del ‘Longevity World Forum’, celebrado recientemente en Madrid.
Un ligero sobrepeso no es obesidad
El autor de ‘La ciencia de la longevidad’ explica que las personas con un índice de masa corporal (IMC) entre 25 y 30 presentan una menor mortalidad global que aquellas con peso considerado ‘normal’. Eso sí, puntualiza que esto no debe confundirse con obesidad, sino que se trata de una reserva energética moderada que puede desempeñar un papel importante en casos de fragilidad o pérdida de apetito.
El experto destaca que este concepto empieza a reflejarse también en guías internacionales, como la de la Asociación Dietética Británica o la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), que aconsejan evitar dietas restrictivas en mayores.
«El envejecimiento se puede modular, no detener»
El investigador recuerda durante la charla que el envejecimiento comienza en torno a los 30 años, cuando el organismo termina de madurar. A partir de ese momento, sostiene, es fundamental apostar por la prevención: ejercicio regular, alimentación equilibrada y control médico.
«El envejecimiento no se puede detener, pero sí modular», afirma el especialista, que recomienda un ejercicio multicomponente que combine fuerza, resistencia y equilibrio, realizado de forma social para potenciar los beneficios mentales. En sus estudios clínicos, programas de solo seis meses han demostrado reducir a la mitad las visitas médicas y mejorar marcadores de juventud biológica.
En el terreno nutricional, el asesor del ‘Longevity World Forum’ y miembro de la Real Academia de Medicina aboga por aumentar la ingesta de proteínas -1,2 gramos por kilo de peso corporal en mayores- para mantener la masa muscular, junto con frutas, verduras y suplementación personalizada cuando sea necesario.
Además, defiende el ayuno intermitente como herramienta para la renovación celular, aunque sin obsesionarse con la pérdida de peso: «En los mayores, lo peligroso no es el exceso, sino la falta de reservas».
La medicina preventiva es crucial para el experto: vacunas, chequeos oncológicos, control de tensión….«Envejece saludable o dependiente», concluye el experto.
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