Los grupos parlamentarios siguen debatiendo en el Congreso iniciativas registradas sobre la prohibición del velo integral —el burka y el niqab— en el espacio público. Este martes, se ha abordado en el Pleno la toma en consideración de la proposición de ley orgánica presentada por Junts, que no pierde oportunidad de añadir sus elementos nacionalistas. Sin embargo, ha decaído por falta de apoyos para avanzar en su tramitación. El partido del prófugo de la Justicia Carles Puigdemont persigue dos objetivos en su texto: prohibir cubrirse completamente el rostro cuando esto impida la identificación, apelando a la igualdad entre hombres y mujeres, y la delegación en la Generalitat de Cataluña de las competencias de seguridad ciudadana. En un único artículo, Junts planteaba prohibir la utilización en el «espacio público» de prendas o elementos que cubran total o sustancialmente el rostro e impidan o dificulten la identificación. «Comprende, entre otras, las prendas comúnmente conocidas como niqab o burka», señala el texto, que precisa que por espacio público se entenderá la «vía pública» y de acceso público o de uso público, incluidos los «medios de transporte, dependencias administrativas y equipamientos abiertos al público».El PP y Vox presentaron sus propuestas para prohibir el velo integral hace meses y ya en febrero se tumbó la del partido de Santiago Abascal. Fue rechazada por Junts y por la izquierda, que la tildó de xenófoba por relacionar inseguridad con inmigración. Aunque el PSOE y sus socios sí se abrieron a estudiar qué hacer con el burka y el niqab. Luego, el PP registró la suya centrándose solo en la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, para diferenciarse así de Vox y facilitar su tramitación. En paralelo, el PNV pidió la creación de una subcomisión parlamentaria para estudiar la prohibición. Y Junts registró su iniciativa introduciendo una disposición adicional con la citada delegación competencial.Noticia relacionada No No La prohibición del burka y el niqab en los espacios públicos decae por el rechazo de Junts Gregoria CaroEn la exposición de motivos, Junts considera que el velo integral es un «instrumento de invisibilización» y «subordinación» de la mujer. Desde la tribuna de oradores, su diputado Josep Pagès habló de la «sumisión, humillación y esclavitud» que supone y advirtió de que no les importan que «algunos irresponsables» vuelvan a llamarles «racistas» porque, según dijo, «la igualdad, la convivencia y la seguridad pública son más importantes». En materia de seguridad, Junts reclama el control de la seguridad ciudadana, que quedaría en manos de los Mossos d’Esquadra, incluyendo el control de los puertos, aeropuertos, fronteras y la devolución de extranjeros. También la emisión de documentos como DNI, pasaporte y NIE. Invocan para ello el artículo 150.2 de la Constitución, que permite la atribución de competencias del Estado a las comunidades autónomas.Durante el debate, la socialista Andrea Fernández subrayó que el PSOE también considera estas prendas «una muestra de opresión», pero prefiere ubicar su estudio en una comisión parlamentaria. «No tenemos ningún miedo a este debate», dijo. Fernández reprochó a Junts y a la derecha en general que la seguridad es la «coartada» que utilizan para encubrir su «intolerancia». La clave del problema no está en el espacio público, dijo, sino en el ámbito privado, donde argumentó que estas mujeres sufren violencia de género y coacción. «La solución en ningún caso pasa por expulsarlas del espacio público a base de prohibiciones», zanjó. «Falso feminismo»Al lado opuesto del tablero, Cristina Teniente, diputada del PP, acusó de «cinismo» al PSOE porque, dijo, bajo un «falso feminismo» tumban la prohibición de prendas que «oprimen» a las mujeres. Subrayó que una democracia que permite la «desaparición de las mujeres en el espacio público» está fallando en la protección de su dignidad y libertad. Y Teniente defendió que la propuesta del PP que se debatirá próximamente está ajustada a la jurisprudencia europea. La del PP cargó contra Junts por querer introducir «por la puerta de atrás» una cesión de competencias a Cataluña. Y consideró «lamentable» que Bildu diga que el burka es «como la túnica de los nazarenos». En su turno, Mikel Legarda (PNV) recordó que su grupo registró la propuesta de creación de una subcomisión parlamentaria para debatir este asunto y que cualquier regulación debe ajustarse a los «tratados internacionales» y a la interpretación del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. «Cuya jurisprudencia será el parámetro de validez, nos guste o no», dijo. Respecto a la delegación de competencias apuntó que ya lo apoyaron antes porque «no desborda el perímetro constitucional».Vox reprocha que Junts quiera otra «cesión»Desde Vox, Blanca Armario reprochó a Junts su «falta de memoria» e «incoherencia» al señalar que el independentismo catalán habría contribuido a la «islamización de Cataluña» con los gobiernos de Puigdemont y Jordi Pujol. La diputada de Vox volvió a relacionar inmigración e inseguridad ciudadana, citando desde la tribuna los datos de agresiones sexuales en la comunidad. Y para fijar su voto en contra criticó que el interés de Junts no es la «igualdad y la convivencia», sino una nueva «cesión» política en materia de seguridad. «Ni burka, ni Junts», espetó Armario. Por su parte, Podemos y Sumar votan en contra porque creen que contribuye a «alimentar el miedo» y la «confrontación cultural» y porque dicen que el uso de estas prendas es prácticamente inexistente en España. ERC también negó su apoyo. Y Bildu criticó que Junts mezcle la prohibición del velo integral con la delegación de competencias, de hecho, dijeron que si se hubiese tratado solo de la segunda, la habrían apoyado. Los grupos parlamentarios siguen debatiendo en el Congreso iniciativas registradas sobre la prohibición del velo integral —el burka y el niqab— en el espacio público. Este martes, se ha abordado en el Pleno la toma en consideración de la proposición de ley orgánica presentada por Junts, que no pierde oportunidad de añadir sus elementos nacionalistas. Sin embargo, ha decaído por falta de apoyos para avanzar en su tramitación. El partido del prófugo de la Justicia Carles Puigdemont persigue dos objetivos en su texto: prohibir cubrirse completamente el rostro cuando esto impida la identificación, apelando a la igualdad entre hombres y mujeres, y la delegación en la Generalitat de Cataluña de las competencias de seguridad ciudadana. En un único artículo, Junts planteaba prohibir la utilización en el «espacio público» de prendas o elementos que cubran total o sustancialmente el rostro e impidan o dificulten la identificación. «Comprende, entre otras, las prendas comúnmente conocidas como niqab o burka», señala el texto, que precisa que por espacio público se entenderá la «vía pública» y de acceso público o de uso público, incluidos los «medios de transporte, dependencias administrativas y equipamientos abiertos al público».El PP y Vox presentaron sus propuestas para prohibir el velo integral hace meses y ya en febrero se tumbó la del partido de Santiago Abascal. Fue rechazada por Junts y por la izquierda, que la tildó de xenófoba por relacionar inseguridad con inmigración. Aunque el PSOE y sus socios sí se abrieron a estudiar qué hacer con el burka y el niqab. Luego, el PP registró la suya centrándose solo en la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, para diferenciarse así de Vox y facilitar su tramitación. En paralelo, el PNV pidió la creación de una subcomisión parlamentaria para estudiar la prohibición. Y Junts registró su iniciativa introduciendo una disposición adicional con la citada delegación competencial.Noticia relacionada No No La prohibición del burka y el niqab en los espacios públicos decae por el rechazo de Junts Gregoria CaroEn la exposición de motivos, Junts considera que el velo integral es un «instrumento de invisibilización» y «subordinación» de la mujer. Desde la tribuna de oradores, su diputado Josep Pagès habló de la «sumisión, humillación y esclavitud» que supone y advirtió de que no les importan que «algunos irresponsables» vuelvan a llamarles «racistas» porque, según dijo, «la igualdad, la convivencia y la seguridad pública son más importantes». En materia de seguridad, Junts reclama el control de la seguridad ciudadana, que quedaría en manos de los Mossos d’Esquadra, incluyendo el control de los puertos, aeropuertos, fronteras y la devolución de extranjeros. También la emisión de documentos como DNI, pasaporte y NIE. Invocan para ello el artículo 150.2 de la Constitución, que permite la atribución de competencias del Estado a las comunidades autónomas.Durante el debate, la socialista Andrea Fernández subrayó que el PSOE también considera estas prendas «una muestra de opresión», pero prefiere ubicar su estudio en una comisión parlamentaria. «No tenemos ningún miedo a este debate», dijo. Fernández reprochó a Junts y a la derecha en general que la seguridad es la «coartada» que utilizan para encubrir su «intolerancia». La clave del problema no está en el espacio público, dijo, sino en el ámbito privado, donde argumentó que estas mujeres sufren violencia de género y coacción. «La solución en ningún caso pasa por expulsarlas del espacio público a base de prohibiciones», zanjó. «Falso feminismo»Al lado opuesto del tablero, Cristina Teniente, diputada del PP, acusó de «cinismo» al PSOE porque, dijo, bajo un «falso feminismo» tumban la prohibición de prendas que «oprimen» a las mujeres. Subrayó que una democracia que permite la «desaparición de las mujeres en el espacio público» está fallando en la protección de su dignidad y libertad. Y Teniente defendió que la propuesta del PP que se debatirá próximamente está ajustada a la jurisprudencia europea. La del PP cargó contra Junts por querer introducir «por la puerta de atrás» una cesión de competencias a Cataluña. Y consideró «lamentable» que Bildu diga que el burka es «como la túnica de los nazarenos». En su turno, Mikel Legarda (PNV) recordó que su grupo registró la propuesta de creación de una subcomisión parlamentaria para debatir este asunto y que cualquier regulación debe ajustarse a los «tratados internacionales» y a la interpretación del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. «Cuya jurisprudencia será el parámetro de validez, nos guste o no», dijo. Respecto a la delegación de competencias apuntó que ya lo apoyaron antes porque «no desborda el perímetro constitucional».Vox reprocha que Junts quiera otra «cesión»Desde Vox, Blanca Armario reprochó a Junts su «falta de memoria» e «incoherencia» al señalar que el independentismo catalán habría contribuido a la «islamización de Cataluña» con los gobiernos de Puigdemont y Jordi Pujol. La diputada de Vox volvió a relacionar inmigración e inseguridad ciudadana, citando desde la tribuna los datos de agresiones sexuales en la comunidad. Y para fijar su voto en contra criticó que el interés de Junts no es la «igualdad y la convivencia», sino una nueva «cesión» política en materia de seguridad. «Ni burka, ni Junts», espetó Armario. Por su parte, Podemos y Sumar votan en contra porque creen que contribuye a «alimentar el miedo» y la «confrontación cultural» y porque dicen que el uso de estas prendas es prácticamente inexistente en España. ERC también negó su apoyo. Y Bildu criticó que Junts mezcle la prohibición del velo integral con la delegación de competencias, de hecho, dijeron que si se hubiese tratado solo de la segunda, la habrían apoyado.
Los grupos parlamentarios continúan debatiendo en el Congreso iniciativas registradas sobre la prohibición del velo integral —el burka y el niqab— en el espacio público. Este martes, se ha abordado en el Pleno la toma en consideración de la proposición de ley orgánica presentada … por Junts, que no pierde oportunidad de añadir sus elementos nacionalistas. Sin embargo, decaerá por falta de apoyos para avanzar en su tramitación. El partido del prófugo de la Justicia Carles Puigdemont persigue dos objetivos en su texto: prohibir cubrirse completamente el rostro cuando esto impida la identificación, apelando a la igualdad entre hombres y mujeres, y la delegación en la Generalitat de Cataluña de las competencias de seguridad ciudadana.
En un único artículo, Junts plantea prohibir la utilización en el «espacio público» de prendas o elementos que cubran total o sustancialmente el rostro e impidan o dificulten la identificación. «Comprende, entre otras, las prendas comúnmente conocidas como niqab o burka», señala el texto, que precisa que por espacio público se entenderá la «vía pública» y de acceso público o de uso público, incluidos los «medios de transporte, dependencias administrativas y equipamientos abiertos al público».
El PP y Vox presentaron sus propuestas para prohibir el velo integral hace meses y ya en febrero se tumbó la del partido de Santiago Abascal. Fue rechazada por Junts y por la izquierda, que la tildó de xenófoba por relacionar inseguridad con inmigración. Aunque el PSOE y sus socios sí se abrieron a estudiar qué hacer con el burka y el niqab. Luego, el PP registró la suya centrándose solo en la defensa de la igualdad entre hombres y mujeres, para diferenciarse así de Vox y facilitar su tramitación. En paralelo, el PNV pidió la creación de una subcomisión parlamentaria para estudiar la prohibición. Y Junts registró su iniciativa introduciendo una disposición adicional con la citada delegación competencial.
En la exposición de motivos, Junts considera que el velo integral es un «instrumento de invisibilización» y «subordinación» de la mujer. Desde la tribuna de oradores, su diputado Josep Pagès habló de la «sumisión, humillación y esclavitud» que supone y advirtió de que no les importan que «algunos irresponsables» vuelvan a llamarles «racistas» porque, según dijo, «la igualdad, la convivencia y la seguridad pública son más importantes».
En materia de seguridad, Junts reclama el control de la seguridad ciudadana, que quedaría en manos de los Mossos d’Esquadra, incluyendo el control de los puertos, aeropuertos, fronteras y la devolución de extranjeros. También la emisión de documentos como DNI, pasaporte y NIE. Invocan para ello el artículo 150.2 de la Constitución, que permite la atribución de competencias del Estado a las comunidades autónomas.
Durante el debate, la socialista Andrea Fernández subrayó que el PSOE también considera estas prendas «una muestra de opresión», pero prefiere ubicar su estudio en una comisión parlamentaria. «No tenemos ningún miedo a este debate», dijo. Fernández reprochó a Junts y a la derecha en general que la seguridad es la «coartada» que utilizan para encubrir su «intolerancia». La clave del problema no está en el espacio público, dijo, sino en el ámbito privado, donde argumentó que estas mujeres sufren violencia de género y coacción. «La solución en ningún caso pasa por expulsarlas del espacio público a base de prohibiciones», zanjó.
«Falso feminismo»
Al lado opuesto del tablero, Cristina Teniente, diputada del PP, acusó de «cinismo» al PSOE porque, dijo, bajo un «falso feminismo» tumban la prohibición de prendas que «oprimen» a las mujeres. Subrayó que una democracia que permite la «desaparición de las mujeres en el espacio público» está fallando en la protección de su dignidad y libertad. Y Teniente defendió que la propuesta del PP que se debatirá próximamente está ajustada a la jurisprudencia europea. La del PP cargó contra Junts por querer introducir «por la puerta de atrás» una cesión de competencias a Cataluña. Y consideró «lamentable» que Bildu diga que el burka es «como la túnica de los nazarenos».
En su turno, Mikel Legarda (PNV) recordó que su grupo registró la propuesta de creación de una subcomisión parlamentaria para debatir este asunto y que cualquier regulación debe ajustarse a los «tratados internacionales» y a la interpretación del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. «Cuya jurisprudencia será el parámetro de validez, nos guste o no», dijo. Respecto a la delegación de competencias apuntó que ya lo apoyaron antes porque «no desborda el perímetro constitucional».
Vox reprocha que Junts quiera otra «cesión»
Desde Vox, Blanca Armario reprochó a Junts su «falta de memoria» e «incoherencia» al señalar que el independentismo catalán habría contribuido a la «islamización de Cataluña» con los gobiernos de Puigdemont y Jordi Pujol. La diputada de Vox volvió a relacionar inmigración e inseguridad ciudadana, citando desde la tribuna los datos de agresiones sexuales en la comunidad. Y para fijar su voto en contra criticó que el interés de Junts no es la «igualdad y la convivencia», sino una nueva «cesión» política en materia de seguridad. «Ni burka, ni Junts», espetó Armario.
Por su parte, Podemos y Sumar votan en contra porque creen que contribuye a «alimentar el miedo» y la «confrontación cultural» y porque dicen que el uso de estas prendas es prácticamente inexistente en España. ERC también negó su apoyo. Y Bildu criticó que Junts mezcle la prohibición del velo integral con la delegación de competencias, de hecho, dijeron que si se hubiese tratado solo de la segunda, la habrían apoyado.
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