Los disturbios registrados el sábado por la tarde en el centro de Barcelona han abierto un nuevo frente político para el Govern de Salvador Illa , con los partidos de la oposición reclamando explicaciones por el dispositivo policial y la respuesta ante una convocatoria difundida a través de las redes sociales. Junts, PP y Vox han elevado este domingo el tono de sus críticas, en una jornada en la que el presidente de la Generalitat ha prometido que se identificará a todos los responsables y en la que el debate sobre la seguridad, la convivencia y la integración de los inmigrantes amenaza con convertirse en uno de los ejes de la precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Gabriel Rufián (ERC) también ha condenado los disturbios y ha advertido de que «benefician» a la extrema derecha, cuya posible implicación ha pedido investigar. Los altercados, que se concentraron en los entornos de la plaza de Cataluña, se saldaron con 128 detenidos, 72 de ellos menores de edad, y 15 agentes heridos: 14 mossos, cuatro de ellos de gravedad, y un guardia urbano. Los incidentes se saldaron condaños en el mobiliario urbano, la quema de 31 contenedores y episodios de vandalismo y saqueos en 23 establecimientos comerciales. La convocatoria, que no había sido autorizada, se difundió a través de perfiles de redes sociales bajo la etiqueta ‘Blocus’, principalmente en TikTok.La comisaria jefa de los Mossos d’Esquadra, Silvia Catà , ha reconocido este domingo que la policía se vio sorprendida por la virulencia de los actos. En una entrevista en ‘Catalunya Ràdio’, ha calificado de «bastante inexplicable» la dinámica de los disturbios y ha admitido que no esperaban una violencia de estas características por parte de grupos desorganizados.«No son colectivos de jóvenes o de personas con voluntad de manifestarse para reivindicar algún derecho. Son personas que se agrupan en pequeños grupos de muy pocas personas que hacen actos vandálicos», ha resumido. La comisaria ha señalado que la mayoría de los participantes eran jóvenes, muchos de ellos menores, y que entre los detenidos hay personas de 14 años. Los Mossos están investigando quién se encuentra detrás de la red de convocatorias.La admisión de Catà ha servido de argumento a la oposición para exigir responsabilidades a la consejera de Interior, Núria Parlon, y cuestionar la previsión del dispositivo policial. Las críticas de Junts y PP se han centrado en la gestión de la seguridad, mientras Vox ha aprovechado los disturbios para introducir de nuevo el debate sobre la integración de los inmigrantes y la relación entre delincuencia y extranjería.La candidata de Junts al Congreso por Barcelona, Míriam Nogueras , ha advertido de que «esto no es Francia ni queremos que sea Francia». La dirigente ha defendido que Cataluña no puede convertirse en un territorio «donde unos suben la persiana cada mañana y otras las revientan por la noche» y ha reivindicado a su partido como una fuerza que defiende a la gente honrada y trabajadora. Rufián ve una «operación de Estado»El candidato de ERC a las elecciones generales, Gabriel Rufián , ha condenado los disturbios y ha advertido de que la violencia «beneficia» a la extrema derecha. «Hay que saber exactamente qué ha pasado y, si beneficia a la extrema derecha, es bastante probable que esté la extrema derecha detrás», ha afirmado, antes de apuntar a posibles operaciones de desestabilización: «Huele a operación de Estado desde aquí». Rufián ha denunciado que hay estados especializados en aprovechar el malestar social para desestabilizar y ha alertado de que existen actores interesados en impedir gobiernos progresistas en Cataluña y en España. El dirigente republicano ha defendido que la izquierda debe reivindicar también el orden y la seguridad, ha condenado a quienes instrumentalizan la frustración juvenil y ha dejado claro que quienes saquean comercios son «ladrones», no activistas. PP y Vox pedirán la comparecencia de la consejera Parlón en el ParlamentEl PP catalán, por su parte, ha pedido la comparecencia urgente de Parlon. La portavoz popular, Lorena Roldán , ha cuestionado que la comisaria jefa de los Mossos considere «bastante inexplicable» la dinámica de los disturbios y ha reclamado explicaciones sobre la falta de previsión ante una convocatoria difundida en redes sociales.El alcalde de Badalona y candidato popular, Xavier Garcia Albiol , ha exigido «actuar con toda la contundencia que permita la ley» y ha advertido de que la violencia y el vandalismo no pueden quedar impunes.Vox ha ido más allá. Su portavoz en el Parlament, Joan Garriga , ha anunciado que solicitará conocer cuántos extranjeros hay entre los detenidos y ha reclamado la expulsión de aquellos que cometan delitos. La formación también pedirá la comparecencia de Parlon y ha convertido los disturbios en uno de sus argumentos electorales de cara al 29 de noviembre. «Vox o el resto», ha proclamado Garriga, que ha vinculado los incidentes con la inmigración y ha denunciado lo que considera una falta de control en las calles. La exigencia de Vox de conocer la cifra de inmigrantes ha situado el asunto en el centro de la disputa política, pese a que los hechos investigados corresponden a conductas individuales.Desde los Comuns, Gerardo Pisarello ha pedido investigar «qué y quién hay detrás» de los disturbios y ha alertado de posibles operaciones para instrumentalizar el malestar juvenil y criminalizar las protestas sociales. El candidato ha contrapuesto los altercados a las movilizaciones por la vivienda y la educación.Illa ha asegurado que se conocerá quién está tras la organización de los disturbios y ha prometido que todos los participantes serán identificados, puestos a disposición judicial y obligados a asumir las consecuencias de sus actosEn respuesta a este alúd de reacciones, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa , ha señalado este domingo a las críticas durante la presentación de los candidatos del PSC por Tarragona a las elecciones generales. Illa ha asegurado que se conocerá quién está detrás de la organización de los disturbios y ha prometido que todos los participantes serán identificados, puestos a disposición judicial y obligados a asumir las consecuencias de sus actos.«Convivencia y democracia», ha resumido el jefe del Ejecutivo catalán, que ha contrapuesto los actos vandálicos a la Cataluña que, a su juicio, representa a la mayoría de la ciudadanía: la que abre los comercios, trabaja y construye.Mensaje dirigido a los padres«Los que defendemos la convivencia no nos dedicamos a romper escaparates, no nos dedicamos a dañar el espacio público. Y los que somos demócratas no nos tapamos la cara cuando vamos por la calle», ha afirmado. Illa también ha dirigido un mensaje a los padres de los menores detenidos, a quienes ha recordado que deben asumir la responsabilidad por las acciones de sus hijos. «Si los menores no pueden pagar un precio, pagarán ellos un precio», ha advertido.El presidente ha asegurado que el Govern responderá a la violencia «con serenidad, con la ley en la mano y avanzando», y ha insistido en que Cataluña no es la que se vio en las imágenes de los disturbios, sino la que ha recuperado la normalidad y ha mantenido abiertas sus persianas.Collboni y Parlón defienden la actuación policialEl alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha mostrado su respaldo a los cuerpos policiales y ha defendido el dispositivo desplegado durante los altercados. «Se había detectado, se habían tomado medidas, las policías tienen todo el apoyo del alcalde y del gobierno municipal en todo aquello que han hecho», ha afirmado tras visitar los comercios afectados.Collboni ha reconocido que se trató de un episodio «muy incontrolable», debido a la imprevisibilidad de los grupos de jóvenes y adolescentes que participaron en los incidentes, y ha advertido de que no pueden volver a repetirse.Asimismo, ha anunciado que el Ayuntamiento se personará en las causas judiciales contra los responsables de los disturbios, tanto mayores de edad como los padres o responsables legales de los menores. «Que no crean que por ser menores no iremos a buscar a los padres, a buscar la responsabilidad, bien sea patrimonial o bien sea penal si es lo que corresponde», ha señalado.El consistorio ha trabajado durante toda la noche para recuperar la normalidad. Los 31 contenedores quemados ya han sido repuestos y la estación de Metro de Cataluña ha podido reabrir durante la madrugada. Las líneas de autobús afectadas también han recuperado progresivamente sus recorridos habituales.El Gremi de Restauració de Barcelona ha cuestionado precisamente la evaluación del riesgo y la respuesta policialPor su parte, la consellera de Interior, Núria Parlon, ha defendido la necesidad de actuar con contundencia ante los actos vandálicos y ha respaldado la actuación de los Mossos. La responsable de Interior deberá responder, previsiblemente, a las exigencias de la oposición, que reclama conocer qué información manejaba la policía antes de los incidentes y por qué el dispositivo no pudo evitar los saqueos y los daños.El Gremi de Restauració de Barcelona ha cuestionado precisamente la evaluación del riesgo y la respuesta policial. La entidad considera que hubo una «evaluación incorrecta del riesgo y la consiguiente respuesta policial insuficiente» y ha lamentado que ninguna administración se haya puesto en contacto con los establecimientos afectados.«La ciudadanía y las empresas esperan de los dirigentes políticos algo más que apuntes en las redes sociales, Stories y palabras de condena», ha reprochado el gremio, que ha reclamado al Ayuntamiento que defienda también los bienes privados vandalizados.Desde el ámbito social, el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha llamado a no dejarse «arrastrar por la espiral de violencia y de confrontación» y ha advertido de que la polarización puede agravar los problemas. Los disturbios registrados el sábado por la tarde en el centro de Barcelona han abierto un nuevo frente político para el Govern de Salvador Illa , con los partidos de la oposición reclamando explicaciones por el dispositivo policial y la respuesta ante una convocatoria difundida a través de las redes sociales. Junts, PP y Vox han elevado este domingo el tono de sus críticas, en una jornada en la que el presidente de la Generalitat ha prometido que se identificará a todos los responsables y en la que el debate sobre la seguridad, la convivencia y la integración de los inmigrantes amenaza con convertirse en uno de los ejes de la precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Gabriel Rufián (ERC) también ha condenado los disturbios y ha advertido de que «benefician» a la extrema derecha, cuya posible implicación ha pedido investigar. Los altercados, que se concentraron en los entornos de la plaza de Cataluña, se saldaron con 128 detenidos, 72 de ellos menores de edad, y 15 agentes heridos: 14 mossos, cuatro de ellos de gravedad, y un guardia urbano. Los incidentes se saldaron condaños en el mobiliario urbano, la quema de 31 contenedores y episodios de vandalismo y saqueos en 23 establecimientos comerciales. La convocatoria, que no había sido autorizada, se difundió a través de perfiles de redes sociales bajo la etiqueta ‘Blocus’, principalmente en TikTok.La comisaria jefa de los Mossos d’Esquadra, Silvia Catà , ha reconocido este domingo que la policía se vio sorprendida por la virulencia de los actos. En una entrevista en ‘Catalunya Ràdio’, ha calificado de «bastante inexplicable» la dinámica de los disturbios y ha admitido que no esperaban una violencia de estas características por parte de grupos desorganizados.«No son colectivos de jóvenes o de personas con voluntad de manifestarse para reivindicar algún derecho. Son personas que se agrupan en pequeños grupos de muy pocas personas que hacen actos vandálicos», ha resumido. La comisaria ha señalado que la mayoría de los participantes eran jóvenes, muchos de ellos menores, y que entre los detenidos hay personas de 14 años. Los Mossos están investigando quién se encuentra detrás de la red de convocatorias.La admisión de Catà ha servido de argumento a la oposición para exigir responsabilidades a la consejera de Interior, Núria Parlon, y cuestionar la previsión del dispositivo policial. Las críticas de Junts y PP se han centrado en la gestión de la seguridad, mientras Vox ha aprovechado los disturbios para introducir de nuevo el debate sobre la integración de los inmigrantes y la relación entre delincuencia y extranjería.La candidata de Junts al Congreso por Barcelona, Míriam Nogueras , ha advertido de que «esto no es Francia ni queremos que sea Francia». La dirigente ha defendido que Cataluña no puede convertirse en un territorio «donde unos suben la persiana cada mañana y otras las revientan por la noche» y ha reivindicado a su partido como una fuerza que defiende a la gente honrada y trabajadora. Rufián ve una «operación de Estado»El candidato de ERC a las elecciones generales, Gabriel Rufián , ha condenado los disturbios y ha advertido de que la violencia «beneficia» a la extrema derecha. «Hay que saber exactamente qué ha pasado y, si beneficia a la extrema derecha, es bastante probable que esté la extrema derecha detrás», ha afirmado, antes de apuntar a posibles operaciones de desestabilización: «Huele a operación de Estado desde aquí». Rufián ha denunciado que hay estados especializados en aprovechar el malestar social para desestabilizar y ha alertado de que existen actores interesados en impedir gobiernos progresistas en Cataluña y en España. El dirigente republicano ha defendido que la izquierda debe reivindicar también el orden y la seguridad, ha condenado a quienes instrumentalizan la frustración juvenil y ha dejado claro que quienes saquean comercios son «ladrones», no activistas. PP y Vox pedirán la comparecencia de la consejera Parlón en el ParlamentEl PP catalán, por su parte, ha pedido la comparecencia urgente de Parlon. La portavoz popular, Lorena Roldán , ha cuestionado que la comisaria jefa de los Mossos considere «bastante inexplicable» la dinámica de los disturbios y ha reclamado explicaciones sobre la falta de previsión ante una convocatoria difundida en redes sociales.El alcalde de Badalona y candidato popular, Xavier Garcia Albiol , ha exigido «actuar con toda la contundencia que permita la ley» y ha advertido de que la violencia y el vandalismo no pueden quedar impunes.Vox ha ido más allá. Su portavoz en el Parlament, Joan Garriga , ha anunciado que solicitará conocer cuántos extranjeros hay entre los detenidos y ha reclamado la expulsión de aquellos que cometan delitos. La formación también pedirá la comparecencia de Parlon y ha convertido los disturbios en uno de sus argumentos electorales de cara al 29 de noviembre. «Vox o el resto», ha proclamado Garriga, que ha vinculado los incidentes con la inmigración y ha denunciado lo que considera una falta de control en las calles. La exigencia de Vox de conocer la cifra de inmigrantes ha situado el asunto en el centro de la disputa política, pese a que los hechos investigados corresponden a conductas individuales.Desde los Comuns, Gerardo Pisarello ha pedido investigar «qué y quién hay detrás» de los disturbios y ha alertado de posibles operaciones para instrumentalizar el malestar juvenil y criminalizar las protestas sociales. El candidato ha contrapuesto los altercados a las movilizaciones por la vivienda y la educación.Illa ha asegurado que se conocerá quién está tras la organización de los disturbios y ha prometido que todos los participantes serán identificados, puestos a disposición judicial y obligados a asumir las consecuencias de sus actosEn respuesta a este alúd de reacciones, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa , ha señalado este domingo a las críticas durante la presentación de los candidatos del PSC por Tarragona a las elecciones generales. Illa ha asegurado que se conocerá quién está detrás de la organización de los disturbios y ha prometido que todos los participantes serán identificados, puestos a disposición judicial y obligados a asumir las consecuencias de sus actos.«Convivencia y democracia», ha resumido el jefe del Ejecutivo catalán, que ha contrapuesto los actos vandálicos a la Cataluña que, a su juicio, representa a la mayoría de la ciudadanía: la que abre los comercios, trabaja y construye.Mensaje dirigido a los padres«Los que defendemos la convivencia no nos dedicamos a romper escaparates, no nos dedicamos a dañar el espacio público. Y los que somos demócratas no nos tapamos la cara cuando vamos por la calle», ha afirmado. Illa también ha dirigido un mensaje a los padres de los menores detenidos, a quienes ha recordado que deben asumir la responsabilidad por las acciones de sus hijos. «Si los menores no pueden pagar un precio, pagarán ellos un precio», ha advertido.El presidente ha asegurado que el Govern responderá a la violencia «con serenidad, con la ley en la mano y avanzando», y ha insistido en que Cataluña no es la que se vio en las imágenes de los disturbios, sino la que ha recuperado la normalidad y ha mantenido abiertas sus persianas.Collboni y Parlón defienden la actuación policialEl alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha mostrado su respaldo a los cuerpos policiales y ha defendido el dispositivo desplegado durante los altercados. «Se había detectado, se habían tomado medidas, las policías tienen todo el apoyo del alcalde y del gobierno municipal en todo aquello que han hecho», ha afirmado tras visitar los comercios afectados.Collboni ha reconocido que se trató de un episodio «muy incontrolable», debido a la imprevisibilidad de los grupos de jóvenes y adolescentes que participaron en los incidentes, y ha advertido de que no pueden volver a repetirse.Asimismo, ha anunciado que el Ayuntamiento se personará en las causas judiciales contra los responsables de los disturbios, tanto mayores de edad como los padres o responsables legales de los menores. «Que no crean que por ser menores no iremos a buscar a los padres, a buscar la responsabilidad, bien sea patrimonial o bien sea penal si es lo que corresponde», ha señalado.El consistorio ha trabajado durante toda la noche para recuperar la normalidad. Los 31 contenedores quemados ya han sido repuestos y la estación de Metro de Cataluña ha podido reabrir durante la madrugada. Las líneas de autobús afectadas también han recuperado progresivamente sus recorridos habituales.El Gremi de Restauració de Barcelona ha cuestionado precisamente la evaluación del riesgo y la respuesta policialPor su parte, la consellera de Interior, Núria Parlon, ha defendido la necesidad de actuar con contundencia ante los actos vandálicos y ha respaldado la actuación de los Mossos. La responsable de Interior deberá responder, previsiblemente, a las exigencias de la oposición, que reclama conocer qué información manejaba la policía antes de los incidentes y por qué el dispositivo no pudo evitar los saqueos y los daños.El Gremi de Restauració de Barcelona ha cuestionado precisamente la evaluación del riesgo y la respuesta policial. La entidad considera que hubo una «evaluación incorrecta del riesgo y la consiguiente respuesta policial insuficiente» y ha lamentado que ninguna administración se haya puesto en contacto con los establecimientos afectados.«La ciudadanía y las empresas esperan de los dirigentes políticos algo más que apuntes en las redes sociales, Stories y palabras de condena», ha reprochado el gremio, que ha reclamado al Ayuntamiento que defienda también los bienes privados vandalizados.Desde el ámbito social, el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha llamado a no dejarse «arrastrar por la espiral de violencia y de confrontación» y ha advertido de que la polarización puede agravar los problemas.
Los disturbios registrados el sábado por la tarde en el centro de Barcelona han abierto un nuevo frente político para el Govern de Salvador Illa, con los partidos de la oposición reclamando explicaciones por el dispositivo policial y la respuesta ante una convocatoria difundida … a través de las redes sociales. Junts, PP y Vox han elevado este domingo el tono de sus críticas, en una jornada en la que el presidente de la Generalitat ha prometido que se identificará a todos los responsables y en la que el debate sobre la seguridad, la convivencia y la integración de los inmigrantes amenaza con convertirse en uno de los ejes de la precampaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Gabriel Rufián (ERC) también ha condenado los disturbios y ha advertido de que «benefician» a la extrema derecha, cuya posible implicación ha pedido investigar.
Los altercados, que se concentraron en los entornos de la plaza de Cataluña, se saldaron con 128 detenidos, 72 de ellos menores de edad, y 15 agentes heridos: 14 mossos, cuatro de ellos de gravedad, y un guardia urbano. Los incidentes se saldaron condaños en el mobiliario urbano, la quema de 31 contenedores y episodios de vandalismo y saqueos en 23 establecimientos comerciales. La convocatoria, que no había sido autorizada, se difundió a través de perfiles de redes sociales bajo la etiqueta ‘Blocus’, principalmente en TikTok.
La comisaria jefa de los Mossos d’Esquadra, Silvia Catà, ha reconocido este domingo que la policía se vio sorprendida por la virulencia de los actos. En una entrevista en ‘Catalunya Ràdio’, ha calificado de «bastante inexplicable» la dinámica de los disturbios y ha admitido que no esperaban una violencia de estas características por parte de grupos desorganizados.
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«No son colectivos de jóvenes o de personas con voluntad de manifestarse para reivindicar algún derecho. Son personas que se agrupan en pequeños grupos de muy pocas personas que hacen actos vandálicos», ha resumido. La comisaria ha señalado que la mayoría de los participantes eran jóvenes, muchos de ellos menores, y que entre los detenidos hay personas de 14 años. Los Mossos están investigando quién se encuentra detrás de la red de convocatorias.
La admisión de Catà ha servido de argumento a la oposición para exigir responsabilidades a la consejera de Interior, Núria Parlon, y cuestionar la previsión del dispositivo policial. Las críticas de Junts y PP se han centrado en la gestión de la seguridad, mientras Vox ha aprovechado los disturbios para introducir de nuevo el debate sobre la integración de los inmigrantes y la relación entre delincuencia y extranjería.
La candidata de Junts al Congreso por Barcelona, Míriam Nogueras, ha advertido de que «esto no es Francia ni queremos que sea Francia». La dirigente ha defendido que Cataluña no puede convertirse en un territorio «donde unos suben la persiana cada mañana y otras las revientan por la noche» y ha reivindicado a su partido como una fuerza que defiende a la gente honrada y trabajadora.
Rufián ve una «operación de Estado»
El candidato de ERC a las elecciones generales, Gabriel Rufián, ha condenado los disturbios y ha advertido de que la violencia «beneficia» a la extrema derecha. «Hay que saber exactamente qué ha pasado y, si beneficia a la extrema derecha, es bastante probable que esté la extrema derecha detrás», ha afirmado, antes de apuntar a posibles operaciones de desestabilización: «Huele a operación de Estado desde aquí».
Rufián ha denunciado que hay estados especializados en aprovechar el malestar social para desestabilizar y ha alertado de que existen actores interesados en impedir gobiernos progresistas en Cataluña y en España. El dirigente republicano ha defendido que la izquierda debe reivindicar también el orden y la seguridad, ha condenado a quienes instrumentalizan la frustración juvenil y ha dejado claro que quienes saquean comercios son «ladrones», no activistas.
PP y Vox pedirán la comparecencia de la consejera Parlón en el Parlament
El PP catalán, por su parte, ha pedido la comparecencia urgente de Parlon. La portavoz popular, Lorena Roldán, ha cuestionado que la comisaria jefa de los Mossos considere «bastante inexplicable» la dinámica de los disturbios y ha reclamado explicaciones sobre la falta de previsión ante una convocatoria difundida en redes sociales.
El alcalde de Badalona y candidato popular, Xavier Garcia Albiol, ha exigido «actuar con toda la contundencia que permita la ley» y ha advertido de que la violencia y el vandalismo no pueden quedar impunes.
Vox ha ido más allá. Su portavoz en el Parlament, Joan Garriga, ha anunciado que solicitará conocer cuántos extranjeros hay entre los detenidos y ha reclamado la expulsión de aquellos que cometan delitos. La formación también pedirá la comparecencia de Parlon y ha convertido los disturbios en uno de sus argumentos electorales de cara al 29 de noviembre. «Vox o el resto», ha proclamado Garriga, que ha vinculado los incidentes con la inmigración y ha denunciado lo que considera una falta de control en las calles. La exigencia de Vox de conocer la cifra de inmigrantes ha situado el asunto en el centro de la disputa política, pese a que los hechos investigados corresponden a conductas individuales.
Desde los Comuns, Gerardo Pisarello ha pedido investigar «qué y quién hay detrás» de los disturbios y ha alertado de posibles operaciones para instrumentalizar el malestar juvenil y criminalizar las protestas sociales. El candidato ha contrapuesto los altercados a las movilizaciones por la vivienda y la educación.
Illa ha asegurado que se conocerá quién está tras la organización de los disturbios y ha prometido que todos los participantes serán identificados, puestos a disposición judicial y obligados a asumir las consecuencias de sus actos
En respuesta a este alúd de reacciones, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha señalado este domingo a las críticas durante la presentación de los candidatos del PSC por Tarragona a las elecciones generales. Illa ha asegurado que se conocerá quién está detrás de la organización de los disturbios y ha prometido que todos los participantes serán identificados, puestos a disposición judicial y obligados a asumir las consecuencias de sus actos.
«Convivencia y democracia», ha resumido el jefe del Ejecutivo catalán, que ha contrapuesto los actos vandálicos a la Cataluña que, a su juicio, representa a la mayoría de la ciudadanía: la que abre los comercios, trabaja y construye.
Mensaje dirigido a los padres
«Los que defendemos la convivencia no nos dedicamos a romper escaparates, no nos dedicamos a dañar el espacio público. Y los que somos demócratas no nos tapamos la cara cuando vamos por la calle», ha afirmado. Illa también ha dirigido un mensaje a los padres de los menores detenidos, a quienes ha recordado que deben asumir la responsabilidad por las acciones de sus hijos. «Si los menores no pueden pagar un precio, pagarán ellos un precio», ha advertido.
El presidente ha asegurado que el Govern responderá a la violencia «con serenidad, con la ley en la mano y avanzando», y ha insistido en que Cataluña no es la que se vio en las imágenes de los disturbios, sino la que ha recuperado la normalidad y ha mantenido abiertas sus persianas.
Collboni y Parlón defienden la actuación policial
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha mostrado su respaldo a los cuerpos policiales y ha defendido el dispositivo desplegado durante los altercados. «Se había detectado, se habían tomado medidas, las policías tienen todo el apoyo del alcalde y del gobierno municipal en todo aquello que han hecho», ha afirmado tras visitar los comercios afectados.
Collboni ha reconocido que se trató de un episodio «muy incontrolable», debido a la imprevisibilidad de los grupos de jóvenes y adolescentes que participaron en los incidentes, y ha advertido de que no pueden volver a repetirse.
Asimismo, ha anunciado que el Ayuntamiento se personará en las causas judiciales contra los responsables de los disturbios, tanto mayores de edad como los padres o responsables legales de los menores. «Que no crean que por ser menores no iremos a buscar a los padres, a buscar la responsabilidad, bien sea patrimonial o bien sea penal si es lo que corresponde», ha señalado.
El consistorio ha trabajado durante toda la noche para recuperar la normalidad. Los 31 contenedores quemados ya han sido repuestos y la estación de Metro de Cataluña ha podido reabrir durante la madrugada. Las líneas de autobús afectadas también han recuperado progresivamente sus recorridos habituales.
El Gremi de Restauració de Barcelona ha cuestionado precisamente la evaluación del riesgo y la respuesta policial
Por su parte, la consellera de Interior, Núria Parlon, ha defendido la necesidad de actuar con contundencia ante los actos vandálicos y ha respaldado la actuación de los Mossos. La responsable de Interior deberá responder, previsiblemente, a las exigencias de la oposición, que reclama conocer qué información manejaba la policía antes de los incidentes y por qué el dispositivo no pudo evitar los saqueos y los daños.
El Gremi de Restauració de Barcelona ha cuestionado precisamente la evaluación del riesgo y la respuesta policial. La entidad considera que hubo una «evaluación incorrecta del riesgo y la consiguiente respuesta policial insuficiente» y ha lamentado que ninguna administración se haya puesto en contacto con los establecimientos afectados.
«La ciudadanía y las empresas esperan de los dirigentes políticos algo más que apuntes en las redes sociales, Stories y palabras de condena», ha reprochado el gremio, que ha reclamado al Ayuntamiento que defienda también los bienes privados vandalizados.
Desde el ámbito social, el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha llamado a no dejarse «arrastrar por la espiral de violencia y de confrontación» y ha advertido de que la polarización puede agravar los problemas.
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