Aprovechaban el escenario con menos focos del famoso festival elRow, celebrado el pasado 1 de mayo en Torrejón de Ardoz, para robar al tirón las cadenas y cordones de oro de los asistentes. Pero no solo eso: también cegaban a sus víctimas con gas pimienta, ocasionándoles un daño físico previo a las sustracciones. Un peligroso ‘modus operandi’ importado de Italia, en concreto de la ciudad de Nápoles, lugar de nacimiento de los seis detenidos. Todos ellos, con edades entre los 20 y los 30, conforman un grupo criminal especializado en este tipo de eventos.Cerca de 40.000 personas pasaron por el recinto ferial de la localidad madrileña, cuyo dispositivo de seguridad estuvo formado por más de 150 agentes. Un elevado número que no amedrentó a la banda de napolitanos, perfectamente organizados para llevar a cabo los robos. «De los ocho escenarios eligieron el que más estaba en penumbra», explican las fuentes policiales consultadas, para una vez allí seleccionar a las personas que más joyas llevaran a la vista y atacarlas sin previo aviso. Una vez apretado el espray, un segundo compinche arrancaba los colgantes y rápidamente se lo pasaba a un tercero. El abecé del carterismo, pero en versión festivalera.Con lo que no contaban estos violentos ladrones era con el buen ojo de los policías, repartidos en los controles de acceso, salidas y perímetro del recinto ferial, de más de 70.000 metros cuadrados, a lo largo de un evento que duró algo más de doce horas. En total, lograron recuperar 60 teléfonos móviles, 25 carteras e incluso un vehículo de alta gama sustraído. Fue al pasar el detector de matrícula en algunos de los coches estacionados en el parking VIP, cuando los uniformados comprobaron que la delictiva procedencia del Porsche Cayenne. «Lo habían robado unos días antes en Marbella», añaden las fuentes consultadas, convencidas de que fue utilizado por algún grupo de ladrones para viajar hasta elRow sin dejar ningún tipo de rastro.Método conocidoEl particular sello de los napolitanos no es nuevo en los festivales españoles. A finales de 2024, la Policía ya apresó a ocho jóvenes del mismo país por robar con gas pimienta en un show de música electrónica en Valencia. Entonces, gracias a la información transmitida por parte del personal de seguridad privada del evento, los agentes consiguieron localizar a la banda y recuperar una decena de cadenas de oro. Y a principios de este año en Sevilla, tres cuartas partes de lo mismo.De vuelta a Torrejón, además de los seis italianos, la Policía Nacional también apresó a dos individuos por hurtar teléfonos móviles y a otros once por superar la cantidad de droga mínima para que se considere un delito contra la salud pública. Este año al menos no pasó lo que en la edición anterior, cuando en plena actuación del reputado DJ alemán Paul Kalkbrenner en el escenario principal, un asistente trepó por la torre de la cabina del DJ, logrando llegar hasta el artista para agredirle por sorpresa y ante la estupefacción de todos los presentes. Aprovechaban el escenario con menos focos del famoso festival elRow, celebrado el pasado 1 de mayo en Torrejón de Ardoz, para robar al tirón las cadenas y cordones de oro de los asistentes. Pero no solo eso: también cegaban a sus víctimas con gas pimienta, ocasionándoles un daño físico previo a las sustracciones. Un peligroso ‘modus operandi’ importado de Italia, en concreto de la ciudad de Nápoles, lugar de nacimiento de los seis detenidos. Todos ellos, con edades entre los 20 y los 30, conforman un grupo criminal especializado en este tipo de eventos.Cerca de 40.000 personas pasaron por el recinto ferial de la localidad madrileña, cuyo dispositivo de seguridad estuvo formado por más de 150 agentes. Un elevado número que no amedrentó a la banda de napolitanos, perfectamente organizados para llevar a cabo los robos. «De los ocho escenarios eligieron el que más estaba en penumbra», explican las fuentes policiales consultadas, para una vez allí seleccionar a las personas que más joyas llevaran a la vista y atacarlas sin previo aviso. Una vez apretado el espray, un segundo compinche arrancaba los colgantes y rápidamente se lo pasaba a un tercero. El abecé del carterismo, pero en versión festivalera.Con lo que no contaban estos violentos ladrones era con el buen ojo de los policías, repartidos en los controles de acceso, salidas y perímetro del recinto ferial, de más de 70.000 metros cuadrados, a lo largo de un evento que duró algo más de doce horas. En total, lograron recuperar 60 teléfonos móviles, 25 carteras e incluso un vehículo de alta gama sustraído. Fue al pasar el detector de matrícula en algunos de los coches estacionados en el parking VIP, cuando los uniformados comprobaron que la delictiva procedencia del Porsche Cayenne. «Lo habían robado unos días antes en Marbella», añaden las fuentes consultadas, convencidas de que fue utilizado por algún grupo de ladrones para viajar hasta elRow sin dejar ningún tipo de rastro.Método conocidoEl particular sello de los napolitanos no es nuevo en los festivales españoles. A finales de 2024, la Policía ya apresó a ocho jóvenes del mismo país por robar con gas pimienta en un show de música electrónica en Valencia. Entonces, gracias a la información transmitida por parte del personal de seguridad privada del evento, los agentes consiguieron localizar a la banda y recuperar una decena de cadenas de oro. Y a principios de este año en Sevilla, tres cuartas partes de lo mismo.De vuelta a Torrejón, además de los seis italianos, la Policía Nacional también apresó a dos individuos por hurtar teléfonos móviles y a otros once por superar la cantidad de droga mínima para que se considere un delito contra la salud pública. Este año al menos no pasó lo que en la edición anterior, cuando en plena actuación del reputado DJ alemán Paul Kalkbrenner en el escenario principal, un asistente trepó por la torre de la cabina del DJ, logrando llegar hasta el artista para agredirle por sorpresa y ante la estupefacción de todos los presentes.
Aprovechaban el escenario con menos focos del famoso festival elRow, celebrado el pasado 1 de mayo en Torrejón de Ardoz, para robar al tirón las cadenas y cordones de oro de los asistentes. Pero no solo eso: también cegaban a sus víctimas con gas … pimienta, ocasionándoles un daño físico previo a las sustracciones. Un peligroso ‘modus operandi’ importado de Italia, en concreto de la ciudad de Nápoles, lugar de nacimiento de los seis detenidos. Todos ellos, con edades entre los 20 y los 30, conforman un grupo criminal especializado en este tipo de eventos.
Cerca de 40.000 personas pasaron por el recinto ferial de la localidad madrileña, cuyo dispositivo de seguridad estuvo formado por más de 150 agentes. Un elevado número que no amedrentó a la banda de napolitanos, perfectamente organizados para llevar a cabo los robos. «De los ocho escenarios eligieron el que más estaba en penumbra», explican las fuentes policiales consultadas, para una vez allí seleccionar a las personas que más joyas llevaran a la vista y atacarlas sin previo aviso. Una vez apretado el espray, un segundo compinche arrancaba los colgantes y rápidamente se lo pasaba a un tercero. El abecé del carterismo, pero en versión festivalera.
Con lo que no contaban estos violentos ladrones era con el buen ojo de los policías, repartidos en los controles de acceso, salidas y perímetro del recinto ferial, de más de 70.000 metros cuadrados, a lo largo de un evento que duró algo más de doce horas. En total, lograron recuperar 60 teléfonos móviles, 25 carteras e incluso un vehículo de alta gama sustraído. Fue al pasar el detector de matrícula en algunos de los coches estacionados en el parking VIP, cuando los uniformados comprobaron que la delictiva procedencia del Porsche Cayenne. «Lo habían robado unos días antes en Marbella», añaden las fuentes consultadas, convencidas de que fue utilizado por algún grupo de ladrones para viajar hasta elRow sin dejar ningún tipo de rastro.
Método conocido
El particular sello de los napolitanos no es nuevo en los festivales españoles. A finales de 2024, la Policía ya apresó a ocho jóvenes del mismo país por robar con gas pimienta en un show de música electrónica en Valencia. Entonces, gracias a la información transmitida por parte del personal de seguridad privada del evento, los agentes consiguieron localizar a la banda y recuperar una decena de cadenas de oro. Y a principios de este año en Sevilla, tres cuartas partes de lo mismo.
De vuelta a Torrejón, además de los seis italianos, la Policía Nacional también apresó a dos individuos por hurtar teléfonos móviles y a otros once por superar la cantidad de droga mínima para que se considere un delito contra la salud pública. Este año al menos no pasó lo que en la edición anterior, cuando en plena actuación del reputado DJ alemán Paul Kalkbrenner en el escenario principal, un asistente trepó por la torre de la cabina del DJ, logrando llegar hasta el artista para agredirle por sorpresa y ante la estupefacción de todos los presentes.
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