Los trabajadores de automoción de Hyundai Motor en Corea del Sur están en huelga parcial ante la preocupación sobre sus futuras perspectivas laborales Leer Los trabajadores de automoción de Hyundai Motor en Corea del Sur están en huelga parcial ante la preocupación sobre sus futuras perspectivas laborales Leer
La respuesta del sindicato fue contundente. Atlas nunca pondría un pie sobre la cadena de producción sin que los trabajadores dieran el visto bueno primero.
Esta semana, los trabajadores de automoción de Hyundai Motor en Corea del Sur han ido a una huelga parcial. Es el primer paro de una fábrica de la industria del automóvil debido a los robots humanoides.
Las calles del principal centro de producción de automóviles de Hyundai en la ciudad de Ulsan están repletas de carteles demandando una «respuesta preventiva» respecto a esta amenaza. Después de que la huelga parcial termine el miércoles, los negociadores decidirán qué pasos seguir para resolver un estancamiento de meses de duración sobre salarios, IA y tecnologías que podrían alterar fundamentalmente el futuro de la fabricación de automóviles.
Que Atlas carezca de una fecha firme de implantación importa poco a Byun Jun-hwan, uno de los líderes negociadores sindicales.
«Tenemos que prepararnos para asegurar que haya salvaguardas en su lugar», dijo Byun, secretario general del sindicato.
Los trabajadores de cuello azul a nivel mundial han lidiado con crecientes niveles de automatización, desde brazos mecanizados soldando chapa de metal a la mezcla de pintura. Robots bípedos, con cabeza, brazos y movilidad como la humana siguen siendo una imagen inusual en las fábricas de automóviles. Pero su implantación se está acelerando.
Tesla espera que la producción de sus robots humanoides Optimus, que podrían ayudar algún día a construir sus vehículos eléctricos, comience a final de año. El fabricante alemán de piezas de automóviles Schaeffler está usando robots de cuatro dedos en Carolina del Sur. La china Xiaomi comenzó a principios de año un ensayo de prueba de robots humanoides en sus plantas de vehículos eléctricos.
BMW, que ha tildado a los robots humanoides como el futuro de la producción de automóviles, comenzó a probar en Alemania por primera vez el robot «Aeon» el mes pasado. Mitsubishi Motors anunció planes la pasada semana de perseguir la producción en masa de robots humanoides a principios del próximo año, apuntando a desplegarlos para el ensamblaje de motores en sus fábricas. Y recientemente, General Motors añadió docenas de «cobots» a su Factory Zero en Detroit, mientras simultáneamente despedía a aproximadamente 1.000 trabajadores.
El líder de United Auto Workers Union, que representa a alrededor de 400.000 empleados de la automoción en Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico, llamó recientemente a los robots humanoides, IA y la automatización masiva «una de las revoluciones tecnológicas más profundas de nuestras vidas».
«El ser humano debe dominar la tecnología, y no permitir que esta nos pase por encima’, subrayó el presidente del UAW, Shawn Fain, durante una convención sindical el mes pasado.
Corea del Sur era un candidato probable para el impacto de los robots humanoides.
Ostenta la tasa per cápita de adopción de robots industriales más alta del mundo —más de seis veces el promedio global, según la Federación Internacional de Robótica. El presidente del país, Lee Jae Myung, ha respaldado el giro hacia los robots humanoides, declarando que es «imposible evitar el carro gigante que está avanzando». Eso ha impulsado al sindicato de Hyundai, que incluye a aproximadamente 40.000 trabajadores.
Cómo se resuelvan las negociaciones de Hyundai será observado de cerca por los fabricantes globales y sus plantillas, ofreciendo un vistazo sobre si y cuánto el trabajo puede resistirse contra tecnologías como los robots humanoides, dijo Carl Benedikt Frey, de la Universidad de Oxford, quien investiga el efecto de la IA en el trabajo. «Hyundai es donde esta cuestión será puesta a prueba primero», dijo.
La versión original de Atlas, dependiente de pesados sistemas hidráulicos y atada a un cable, fue desvelada por Boston Dynamics hace más de una década como parte de una competición de robótica militar de EEUU para operaciones de búsqueda y rescate. Luego, en 2021, Hyundai compró una participación del 80% en Boston Dynamics. Atlas fue rediseñado para propósitos industriales.
La versión más nueva de Atlas no apareció en público hasta enero en una feria comercial tecnológica en Las Vegas. La presentación ayudó a disparar las acciones ese mes en un 85%. Pero la aparición de Atlas dejó atónitos a muchos trabajadores de Hyundai y representantes sindicales en Corea del Sur.
«Me quedé realmente sorprendido», dijo Kwon Taek-hun, de 37 años, quien previamente trabajó en la fabricación de chapa antes de unirse al equipo de liderazgo del sindicato. «Muchos de nosotros pensamos que ahora habíamos llegado a la era de hacer coches con robots, no con manos humanas».
Las negociaciones formales entre Hyundai y el sindicato arrancaron en mayo. Los trabajadores celebraron un mitin multitudinario entonces, gritando consignas como: «¡Exigencias de seguridad laboral contra los futuros cambios industriales!»
Hyundai, el tercer fabricante de automóviles del mundo por ventas con su firma hermana Kia, dijo que está comprometido con un diálogo constructivo con el sindicato para alcanzar un acuerdo que apoye los intereses a largo plazo de ambas plantillas de empleados y la compañía.
El fabricante coreano de automóviles no ha dado una fecha para el despliegue en su propio país. Pero ha dicho que planea desplegar a Atlas para 2028 en su complejo de fábrica Metaplant no sindicalizado en Georgia.
Un solo Atlas cuesta alrededor de 130.000 dólares por unidad, según un instituto de investigación propiedad del gobierno de Corea del Sur. Los ahorros de costes del robot se pagan por sí mismos en dos años, aproximadamente. En respuesta, el sindicato de Hyundai ha hecho demandas sin precedentes buscando consagrar protecciones laborales en la era de los robots y la IA.
Por primera vez, solicitaron cambiar del pago por hora a un salario fijo para los trabajadores de producción, para protegerse contra una posible reducción en horas de trabajo provocada por la automatización. Los trabajadores quieren elevar la edad de jubilación en cinco años, hasta los 65, además de otras garantías de seguridad laboral relacionadas con la adopción de IA. Han pedido bonos mucho más grandes, vinculados a un auge de la IA que ha traído mayores riquezas a Hyundai y Corea del Sur.
Después de que las conversaciones se rompieran la semana pasada, los trabajadores de Hyundai decidieron ir a una huelga parcial. Los paros de trabajo comenzaron el lunes. Se están absteniendo de cuatro horas de trabajo al día, un retroceso que podría interrumpir la producción de aproximadamente 5.000 vehículos y recortar las ventas de Hyundai en más de 200 mil millones de wones, o alrededor de unos 134 millones de dólares, según estimaciones de la industria.
Si la gerencia de Hyundai no está de acuerdo con las demandas laborales para el jueves, el sindicato ha dicho que consideraría prolongar la huelga parcial o tomar acciones más fuertes.
Hyundai ha redoblado su apuesta por Atlas. En junio, compró el resto de la participación de Boston Dynamics que previamente no poseía, de SoftBank.
Los fabricantes de automóviles y los representantes de la industria de la robótica argumentan que los temores de los trabajadores sobre el desplazamiento laboral por los robots e IA son desmesurados. Todavía no está claro si los robots humanoides pueden ser producidos en masa exitosamente sin comprometer la calidad y durabilidad.
Susanne Bieller, secretaria general de la Federación Internacional de Robótica, dijo que los humanoides con habilidades llamativas que han impresionado al público son a menudo prototipos entrenados para una demostración altamente adaptada. Ella espera que el despliegue de Atlas por Hyundai sirva como una prueba temprana de si los humanoides pueden trabajar como se pretendía en fábricas de la vida real.
Fuera de Corea del Sur, el sindicato United Auto Workers ha asegurado protecciones contra la automatización, y el la dirección se ha vuelto cada vez más vocal respecto a los robots humanoides.
En Francia, el fabricante de automóviles Renault ha acordado con el sector laboral hacer obligatorio la recapacitación de los trabajadores afectados por la automatización.
*Contenido con licencia de The Wall Street Journal. Traducido del inglés por Ovidio Fernández
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