Hasta el pasado 8 de mayo, la vida de Luca era la de cualquier adolescente de 15 años. Estudiaba, tocaba la guitarra, formaba parte de la Agrupación Musical Redención de Córdoba, era hermano de la Hermandad de la Misericordia y compartía con su hermana una pasión que llenaba buena parte de su tiempo libre: el carnaval. Apenas unas horas bastaron para que todo cambiara.Desde hace casi dos meses permanece ingresado en la planta de Pediatría del Hospital Reina Sofía de Córdoba a consecuencia de un Trastorno Neurológico Funcional (TNF) , una enfermedad poco frecuente que altera el funcionamiento del sistema nervioso sin que existan lesiones estructurales que expliquen los síntomas. En su caso, la enfermedad le ha provocado la pérdida de movilidad en las piernas , una rigidez que mantiene su mandíbula completamente cerrada y continuas crisis no epilépticas que han obligado a prolongar su hospitalización.Esta situación obligó a los especialistas a sedar al joven durante 16 días. Al despertar del coma inducido, Luca empezó cantar un fragmento de la chirigota ‘Nos hemos venío arriba’ , una escena grabada por su familia que se difundió rápidamente por las redes sociales y emocionó a miles de personas dentro y fuera de Córdoba.Desde entonces, sin embargo, el joven no ha vuelto a hablar , según explica su entorno. Pese a ello, en las últimas semanas ha protagonizado pequeños avances que alimentan la esperanza de su recuperación. Ha conseguido mantenerse sentado y volver a tocar la guitarra, interpretando el conocido tema ‘Entre dos aguas’, de Paco de Lucía, en otro vídeo compartido por sus familiares.La familia de Luca considera que el siguiente paso debe ser su derivación a un hospital con una unidad especializada en Trastorno Neurológico Funcional para poder recibir una atención más específica para este tipo de patologías.Aunque los especialistas apuntan a que el trastorno podría tener un origen traumático o funcional , la familia sostiene que aún quedan interrogantes por resolver sobre el origen de la enfermedad y reclama que el menor pueda acceder a todos los recursos disponibles para favorecer su recuperación. Hasta el pasado 8 de mayo, la vida de Luca era la de cualquier adolescente de 15 años. Estudiaba, tocaba la guitarra, formaba parte de la Agrupación Musical Redención de Córdoba, era hermano de la Hermandad de la Misericordia y compartía con su hermana una pasión que llenaba buena parte de su tiempo libre: el carnaval. Apenas unas horas bastaron para que todo cambiara.Desde hace casi dos meses permanece ingresado en la planta de Pediatría del Hospital Reina Sofía de Córdoba a consecuencia de un Trastorno Neurológico Funcional (TNF) , una enfermedad poco frecuente que altera el funcionamiento del sistema nervioso sin que existan lesiones estructurales que expliquen los síntomas. En su caso, la enfermedad le ha provocado la pérdida de movilidad en las piernas , una rigidez que mantiene su mandíbula completamente cerrada y continuas crisis no epilépticas que han obligado a prolongar su hospitalización.Esta situación obligó a los especialistas a sedar al joven durante 16 días. Al despertar del coma inducido, Luca empezó cantar un fragmento de la chirigota ‘Nos hemos venío arriba’ , una escena grabada por su familia que se difundió rápidamente por las redes sociales y emocionó a miles de personas dentro y fuera de Córdoba.Desde entonces, sin embargo, el joven no ha vuelto a hablar , según explica su entorno. Pese a ello, en las últimas semanas ha protagonizado pequeños avances que alimentan la esperanza de su recuperación. Ha conseguido mantenerse sentado y volver a tocar la guitarra, interpretando el conocido tema ‘Entre dos aguas’, de Paco de Lucía, en otro vídeo compartido por sus familiares.La familia de Luca considera que el siguiente paso debe ser su derivación a un hospital con una unidad especializada en Trastorno Neurológico Funcional para poder recibir una atención más específica para este tipo de patologías.Aunque los especialistas apuntan a que el trastorno podría tener un origen traumático o funcional , la familia sostiene que aún quedan interrogantes por resolver sobre el origen de la enfermedad y reclama que el menor pueda acceder a todos los recursos disponibles para favorecer su recuperación. Hasta el pasado 8 de mayo, la vida de Luca era la de cualquier adolescente de 15 años. Estudiaba, tocaba la guitarra, formaba parte de la Agrupación Musical Redención de Córdoba, era hermano de la Hermandad de la Misericordia y compartía con su hermana una pasión que llenaba buena parte de su tiempo libre: el carnaval. Apenas unas horas bastaron para que todo cambiara.Desde hace casi dos meses permanece ingresado en la planta de Pediatría del Hospital Reina Sofía de Córdoba a consecuencia de un Trastorno Neurológico Funcional (TNF) , una enfermedad poco frecuente que altera el funcionamiento del sistema nervioso sin que existan lesiones estructurales que expliquen los síntomas. En su caso, la enfermedad le ha provocado la pérdida de movilidad en las piernas , una rigidez que mantiene su mandíbula completamente cerrada y continuas crisis no epilépticas que han obligado a prolongar su hospitalización.Esta situación obligó a los especialistas a sedar al joven durante 16 días. Al despertar del coma inducido, Luca empezó cantar un fragmento de la chirigota ‘Nos hemos venío arriba’ , una escena grabada por su familia que se difundió rápidamente por las redes sociales y emocionó a miles de personas dentro y fuera de Córdoba.Desde entonces, sin embargo, el joven no ha vuelto a hablar , según explica su entorno. Pese a ello, en las últimas semanas ha protagonizado pequeños avances que alimentan la esperanza de su recuperación. Ha conseguido mantenerse sentado y volver a tocar la guitarra, interpretando el conocido tema ‘Entre dos aguas’, de Paco de Lucía, en otro vídeo compartido por sus familiares.La familia de Luca considera que el siguiente paso debe ser su derivación a un hospital con una unidad especializada en Trastorno Neurológico Funcional para poder recibir una atención más específica para este tipo de patologías.Aunque los especialistas apuntan a que el trastorno podría tener un origen traumático o funcional , la familia sostiene que aún quedan interrogantes por resolver sobre el origen de la enfermedad y reclama que el menor pueda acceder a todos los recursos disponibles para favorecer su recuperación. RSS de noticias de espana
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