En una primera intervención encorsetada, tajante, a la defensiva, y en una segunda más liberada, con las gafas puestas y una ironía constante, la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha asegurado este martes en la Comisión de Interior del Senado, reunida en la sala Clara Campoamor, que «jamás, nunca», ha participado en ninguna trama para desacreditar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Benemérita ni a ningún otro departamento del Instituto Armado inmerso en las investigaciones que cercan al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por distintos casos de corrupción. Tampoco ha presionado «jamás, nunca», para intentar enterrar esas causas. En menos de dos horas y media, la compareciente ha repetido más de treinta veces las palabras ‘jamás’ y ‘nunca’. Antes, ha recordado el popular Luis Santamaría, lo hicieron en la Cámara Alta José Luis Rodríguez Zapatero, Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García, todos imputados.El PP había citado a la directora general de la Guardia Civil, a la que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha trasladado su apoyo, después de que la UCO acreditase en sus informes sobre las supuestas ‘cloacas’ del PSOE al menos tres citas con la exmilitante socialista Leire Díez, presunta ‘fontanera’ del partido que junto al exsecretario de Organización Santos Cerdán urdió hipotéticamente una red para boicotear las causas judiciales abiertas contra Ferraz. La Benemérita y sus agentes, ha garantizado González, son su «familia». Pero en (casi) todos los senadores, con excepción del socialista José Manuel Franco, que la conoce desde hace dos décadas, ha generado dudas el hecho de que negase haberse visto con Díez antes de trascender las últimas indagaciones de la UCO.González, aferrada a los matices, ha aseverado que ella no mintió -y tampoco Marlaska, quien secundó su versión- porque lo que afirmó en su día es que no se había reunido con Díez en la Dirección General de la Guardia Civil -este martes ha explicado que fue en una cafetería- ni, desde luego, para orquestar una campaña contra la UCO ni contra ninguna otra unidad de policía judicial. Eso sí, ha asegurado que solo se ha visto en dos ocasiones con la exafiliada socialista porque esta anuló la segunda reunión que tenían agendada. A Díez la conoció cuando ella trabajaba en Correos y González era delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid. Pero entonces apenas intercambiaron unos wasaps y no se vieron en persona. Noticia relacionada general No No El PP exige que el Tribunal de Cuentas rehaga su informe sobre los presupuestos de 2024 Bruno PérezYa cuando González fue nombrada directora de la Guardia Civil, el 18 de septiembre del 2024, Díez se puso en contacto con ella para tomar un café y se citaron días después en una cafetería cercana a la Dirección General de la Benemérita. Ahí, según González, Díez le actualizó su situación profesional y le dijo que había regresado al periodismo de investigación y, sin mayor concreción, le indicó que trabajaba como ‘freelance’. «En ningún momento hablo de nada relacionado con investigaciones en curso de la Guardia Civil», ha prometido González. Era la primera vez, según ella, que se veían físicamente. «Fue un encuentro rápido en el que entendí que se trataba de una toma de contacto», ha añadido. En la tercera fecha que recoge la UCO, ya entrados en 2025, sí se ven y Díez le pregunta si hay alguna posibilidad de que el comandante Rubén Villalba, envuelto en un caso judicial, regresase a su puesto. González se negó y desde entonces, ha aseverado, no ha vuelto a ver a Díez.Al trascender que Díez había ofrecido supuestos tratos de favor a cambio de tratos con la Fiscalía a cambio de información sobre el teniendo coronel de la Guardia Civil Antonio Balas, que investigaba varios casos que afectan al PSOE y a la familia de Sánchez, González organizó una reunión en su despacho el 29 de mayo con el afectado, el jefe de la UCO, Rafael Yuste, y el jefe de la Policía Judicial de la Guardia Civil, Alfonso López Malo, para trasladarles su apoyo humano y profesional. En ese encuentro, ha admitido González, les comunica que conocía a Díez y que se habían visto «en alguna ocasión». «Esa misma reunión, digo bien, esa misma reunión, se repitió al día siguiente, el 30 de mayo, con el ministro del Interior en la sede del ministerio y a la que asistieron el director adjunto operativo general de Policía Judicial y el coronel de la UCO ellos trasladándonos de nuevo su apoyo, nuestro apoyo y nuestro respaldo», ha dicho González, pero sin aclarar si delante de Marlaska también reconoció haberse citado con la ‘fontanera’ socialista. Fuentes de su entorno consultadas por ABC tampoco lo confirman. Sus explicaciones no han convencido ni a Luis Santamaría (PP) ni a Paloma Gómez (Vox), que la han acusado de mentir e improvisar una nueva explicación tras los informes de la UCO, e incluso Carla Antonelli (Más Madrid) le ha recomendado que aclare por qué no admitió de primeras que había tenido trato con Díez.En su segunda intervención, en la que ha dicho que sí hay una trama acreditada, la operación Kitchen, bajo el gobierno del PP, ha insistido en que no mintió, y ha limitado sus encuentros con Díez a tomarse «dos cafés». «Yo té, porque el café no me gusta», se ha enmendado sobre la marcha. De nuevo abrazada a esos «jamás, nunca», ha negado que recibiese a Díez en su despacho, que la ‘fontanera’ entrase andando al complejo de la Guardia Civil, que se citase con ella algún miembro de su gabinete o el director adjunto operativo (DAO), y que el Instituto Armado protegiese a Díez. El popular Santamaría ha dejado caer en su contrarréplica que la citarán en la comisión de investigación del caso Koldo, donde, por la entidad del órgano, tendrá obligación de comparecer y de decir la verdad. González, sarcástica, ha afirmado: «Yo soy una señora puesta aquí por Sánchez para obstaculizar las investigaciones judiciales y amedrentar a los agentes como bien se puede cotejar con la realidad». Ha llegado con el «sello de culpable», lamentaba, victimista. A su entrada, por el ascensor pegado a la puerta de la sala Clara Campoamor, ha evitado a la prensa, igual que a su salida, a la carrera. En una primera intervención encorsetada, tajante, a la defensiva, y en una segunda más liberada, con las gafas puestas y una ironía constante, la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha asegurado este martes en la Comisión de Interior del Senado, reunida en la sala Clara Campoamor, que «jamás, nunca», ha participado en ninguna trama para desacreditar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Benemérita ni a ningún otro departamento del Instituto Armado inmerso en las investigaciones que cercan al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por distintos casos de corrupción. Tampoco ha presionado «jamás, nunca», para intentar enterrar esas causas. En menos de dos horas y media, la compareciente ha repetido más de treinta veces las palabras ‘jamás’ y ‘nunca’. Antes, ha recordado el popular Luis Santamaría, lo hicieron en la Cámara Alta José Luis Rodríguez Zapatero, Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García, todos imputados.El PP había citado a la directora general de la Guardia Civil, a la que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha trasladado su apoyo, después de que la UCO acreditase en sus informes sobre las supuestas ‘cloacas’ del PSOE al menos tres citas con la exmilitante socialista Leire Díez, presunta ‘fontanera’ del partido que junto al exsecretario de Organización Santos Cerdán urdió hipotéticamente una red para boicotear las causas judiciales abiertas contra Ferraz. La Benemérita y sus agentes, ha garantizado González, son su «familia». Pero en (casi) todos los senadores, con excepción del socialista José Manuel Franco, que la conoce desde hace dos décadas, ha generado dudas el hecho de que negase haberse visto con Díez antes de trascender las últimas indagaciones de la UCO.González, aferrada a los matices, ha aseverado que ella no mintió -y tampoco Marlaska, quien secundó su versión- porque lo que afirmó en su día es que no se había reunido con Díez en la Dirección General de la Guardia Civil -este martes ha explicado que fue en una cafetería- ni, desde luego, para orquestar una campaña contra la UCO ni contra ninguna otra unidad de policía judicial. Eso sí, ha asegurado que solo se ha visto en dos ocasiones con la exafiliada socialista porque esta anuló la segunda reunión que tenían agendada. A Díez la conoció cuando ella trabajaba en Correos y González era delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid. Pero entonces apenas intercambiaron unos wasaps y no se vieron en persona. Noticia relacionada general No No El PP exige que el Tribunal de Cuentas rehaga su informe sobre los presupuestos de 2024 Bruno PérezYa cuando González fue nombrada directora de la Guardia Civil, el 18 de septiembre del 2024, Díez se puso en contacto con ella para tomar un café y se citaron días después en una cafetería cercana a la Dirección General de la Benemérita. Ahí, según González, Díez le actualizó su situación profesional y le dijo que había regresado al periodismo de investigación y, sin mayor concreción, le indicó que trabajaba como ‘freelance’. «En ningún momento hablo de nada relacionado con investigaciones en curso de la Guardia Civil», ha prometido González. Era la primera vez, según ella, que se veían físicamente. «Fue un encuentro rápido en el que entendí que se trataba de una toma de contacto», ha añadido. En la tercera fecha que recoge la UCO, ya entrados en 2025, sí se ven y Díez le pregunta si hay alguna posibilidad de que el comandante Rubén Villalba, envuelto en un caso judicial, regresase a su puesto. González se negó y desde entonces, ha aseverado, no ha vuelto a ver a Díez.Al trascender que Díez había ofrecido supuestos tratos de favor a cambio de tratos con la Fiscalía a cambio de información sobre el teniendo coronel de la Guardia Civil Antonio Balas, que investigaba varios casos que afectan al PSOE y a la familia de Sánchez, González organizó una reunión en su despacho el 29 de mayo con el afectado, el jefe de la UCO, Rafael Yuste, y el jefe de la Policía Judicial de la Guardia Civil, Alfonso López Malo, para trasladarles su apoyo humano y profesional. En ese encuentro, ha admitido González, les comunica que conocía a Díez y que se habían visto «en alguna ocasión». «Esa misma reunión, digo bien, esa misma reunión, se repitió al día siguiente, el 30 de mayo, con el ministro del Interior en la sede del ministerio y a la que asistieron el director adjunto operativo general de Policía Judicial y el coronel de la UCO ellos trasladándonos de nuevo su apoyo, nuestro apoyo y nuestro respaldo», ha dicho González, pero sin aclarar si delante de Marlaska también reconoció haberse citado con la ‘fontanera’ socialista. Fuentes de su entorno consultadas por ABC tampoco lo confirman. Sus explicaciones no han convencido ni a Luis Santamaría (PP) ni a Paloma Gómez (Vox), que la han acusado de mentir e improvisar una nueva explicación tras los informes de la UCO, e incluso Carla Antonelli (Más Madrid) le ha recomendado que aclare por qué no admitió de primeras que había tenido trato con Díez.En su segunda intervención, en la que ha dicho que sí hay una trama acreditada, la operación Kitchen, bajo el gobierno del PP, ha insistido en que no mintió, y ha limitado sus encuentros con Díez a tomarse «dos cafés». «Yo té, porque el café no me gusta», se ha enmendado sobre la marcha. De nuevo abrazada a esos «jamás, nunca», ha negado que recibiese a Díez en su despacho, que la ‘fontanera’ entrase andando al complejo de la Guardia Civil, que se citase con ella algún miembro de su gabinete o el director adjunto operativo (DAO), y que el Instituto Armado protegiese a Díez. El popular Santamaría ha dejado caer en su contrarréplica que la citarán en la comisión de investigación del caso Koldo, donde, por la entidad del órgano, tendrá obligación de comparecer y de decir la verdad. González, sarcástica, ha afirmado: «Yo soy una señora puesta aquí por Sánchez para obstaculizar las investigaciones judiciales y amedrentar a los agentes como bien se puede cotejar con la realidad». Ha llegado con el «sello de culpable», lamentaba, victimista. A su entrada, por el ascensor pegado a la puerta de la sala Clara Campoamor, ha evitado a la prensa, igual que a su salida, a la carrera.

En una primera intervención encorsetada, tajante, a la defensiva, y en una segunda más liberada, con las gafas puestas y una ironía constante, la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha asegurado este martes en la Comisión de Interior del Senado, reunida en … la sala Clara Campoamor, que «jamás, nunca», ha participado en ninguna trama para desacreditar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Benemérita ni a ningún otro departamento del Instituto Armado inmerso en las investigaciones que cercan al PSOE y al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por distintos casos de corrupción.
El PP había citado a la directora general de la Guardia Civil, a la que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha trasladado su apoyo, después de que la UCO acreditase en sus informes sobre las supuestas ‘cloacas’ del PSOE al menos tres reuniones con la exmilitante socialista Leire Díez, presunta ‘fontanera’ del partido que junto al exsecretario de Organización Santos Cerdán urdió una red para boicotear las causas judiciales abiertas contra Ferraz.
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