El mosquito tigre se sumará al Virus del Nilo en los planes de control de plagas de la Junta de Andalucía, para intentar controlar enfermedades que ya el año pasado fueron detectadas en Andalucía. El consejero de Sanidad lo ha destacado este lunes en Huelva como principal novedad del desarrollo del Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores para este año, «el seguimiento de otras tres enfermedades, junto al virus del Nilo occidental (VNO), que transmiten otro tipo de mosquitos: el dengue, chikungunya y zika ». El año pasado ya se diagnosticaron en Andalucía 17 casos de dengue, otro 14 de chikungunya y siete más, que no fueron confirmados de zika. «Todos eran casos importados, personas que habían viajado a países del Centro y Sur de América. Pero estos casos introducen el virus en nuestra tierra, por lo que debemos estar en alerta para evitar que se propague el virus», ha subrayado.El problema es que en Andalucía «coexisten en determinadas zonas todos los elementos necesarios para que pueda aparecer un caso autóctono». Es en los lugares donde está el mosquito tigre, que es transmisor de estos virus cuando se dan las condiciones ambientales favorables y los casos importados, que «son los que introducen el virus».El Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores transmisores del Virus del Nilo tiene desde 2025 una periodicidad anual. «Están en marchas todas las medidas implementadas el año pasado para proteger a la población, en colaboración con los ayuntamientos y las diputaciones», afirma Sanz.Noticia relacionada No No Ignacio de Blas, epidemiólogo «El mosquito puede ser el nuevo enemigo público número uno» Carlos Manuel SánchezEn concreto, 117 municipios andaluces inician la temporada de alta circulación en nivel alto; 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Esto supone que 13 municipios más que el año pasado están en nivel alto, que corresponden a aquellos en los que detectó circulación del virus en su territorio. Seis de estos están en la provincia de Almería (Almería capital, Benahadux, Carboneras, Mojácar, Pulpí y Zurgena); otros dos en la provincia de Cádiz (La Línea de la Concepción y Chiclana); dos en Córdoba (Iznájar y Guadalcázar); uno en Jaén (Baeza) y tres en Sevilla (Burguillos, Castilblanco de los Arroyos y Benacazón). Mientras que Cantillana (Sevilla), que empezó la temporada pasada en nivel alto ha sido el único municipio andaluz en bajar a nivel medio.«Nuestro objetivo con el establecimiento de los niveles de riesgo es reforzar la anticipación y la capacidad de respuesta de ayuntamientos y diputaciones, facilitar el control de los vectores, identificar de forma precoz la llegada del virus, movilizar a los distintos agentes implicados en salud pública y mejorar la comunicación y el acompañamiento a la población en caso de situaciones de alerta», ha explicado el consejero, con el fin último de «r educir al mínimo el riesgo de infección para la población andaluza, proteger a los andaluces».Antonio Sanz, que ha señalado como novedad en el Programa para 2026 el «seguimiento estrecho» de los municipios colindantes con un área en alerta, ya que se ha detectado que los mosquitos pueden compartir un hábitat de unos 10 kilómetros cuadrados. Sin embargo, hasta ahora, en ninguna de las 40 trampas que se han mantenido durante el invierno (desde noviembre al 28 de febrero) en las ocho provincias se ha detectado el virus.Durante los meses de marzo y abril el seguimiento se hace con 38 trampas centinelas, situadas en los municipios que estuvieron en situación de área en alerta la pasada temporada, con un control quincenal. Este control pasará a ser semanal y con el 100% de las trampas distribuidas a partir del 1 de mayo. «Además, este año incluiremos otras tres trampas móviles en cada provincia que irán cambiando de ubicación para obtener más información sobre la circulación del virus», ha añadido.En este sentido, ha recordado que, en 2025, 31 municipios estuvieron en situación de área en alerta , así como que se diagnosticaron cuatro casos en humanos de fiebre del Nilo occidental. También se detectó circulación del virus de mosquitos adultos en más de 60 trampas y se registraron siete casos positivos en équidos y tres en aves. «Afortunadamente, no tuvimos que lamentar ningún fallecimiento», ha subrayado el consejero. El mosquito tigre se sumará al Virus del Nilo en los planes de control de plagas de la Junta de Andalucía, para intentar controlar enfermedades que ya el año pasado fueron detectadas en Andalucía. El consejero de Sanidad lo ha destacado este lunes en Huelva como principal novedad del desarrollo del Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores para este año, «el seguimiento de otras tres enfermedades, junto al virus del Nilo occidental (VNO), que transmiten otro tipo de mosquitos: el dengue, chikungunya y zika ». El año pasado ya se diagnosticaron en Andalucía 17 casos de dengue, otro 14 de chikungunya y siete más, que no fueron confirmados de zika. «Todos eran casos importados, personas que habían viajado a países del Centro y Sur de América. Pero estos casos introducen el virus en nuestra tierra, por lo que debemos estar en alerta para evitar que se propague el virus», ha subrayado.El problema es que en Andalucía «coexisten en determinadas zonas todos los elementos necesarios para que pueda aparecer un caso autóctono». Es en los lugares donde está el mosquito tigre, que es transmisor de estos virus cuando se dan las condiciones ambientales favorables y los casos importados, que «son los que introducen el virus».El Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores transmisores del Virus del Nilo tiene desde 2025 una periodicidad anual. «Están en marchas todas las medidas implementadas el año pasado para proteger a la población, en colaboración con los ayuntamientos y las diputaciones», afirma Sanz.Noticia relacionada No No Ignacio de Blas, epidemiólogo «El mosquito puede ser el nuevo enemigo público número uno» Carlos Manuel SánchezEn concreto, 117 municipios andaluces inician la temporada de alta circulación en nivel alto; 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Esto supone que 13 municipios más que el año pasado están en nivel alto, que corresponden a aquellos en los que detectó circulación del virus en su territorio. Seis de estos están en la provincia de Almería (Almería capital, Benahadux, Carboneras, Mojácar, Pulpí y Zurgena); otros dos en la provincia de Cádiz (La Línea de la Concepción y Chiclana); dos en Córdoba (Iznájar y Guadalcázar); uno en Jaén (Baeza) y tres en Sevilla (Burguillos, Castilblanco de los Arroyos y Benacazón). Mientras que Cantillana (Sevilla), que empezó la temporada pasada en nivel alto ha sido el único municipio andaluz en bajar a nivel medio.«Nuestro objetivo con el establecimiento de los niveles de riesgo es reforzar la anticipación y la capacidad de respuesta de ayuntamientos y diputaciones, facilitar el control de los vectores, identificar de forma precoz la llegada del virus, movilizar a los distintos agentes implicados en salud pública y mejorar la comunicación y el acompañamiento a la población en caso de situaciones de alerta», ha explicado el consejero, con el fin último de «r educir al mínimo el riesgo de infección para la población andaluza, proteger a los andaluces».Antonio Sanz, que ha señalado como novedad en el Programa para 2026 el «seguimiento estrecho» de los municipios colindantes con un área en alerta, ya que se ha detectado que los mosquitos pueden compartir un hábitat de unos 10 kilómetros cuadrados. Sin embargo, hasta ahora, en ninguna de las 40 trampas que se han mantenido durante el invierno (desde noviembre al 28 de febrero) en las ocho provincias se ha detectado el virus.Durante los meses de marzo y abril el seguimiento se hace con 38 trampas centinelas, situadas en los municipios que estuvieron en situación de área en alerta la pasada temporada, con un control quincenal. Este control pasará a ser semanal y con el 100% de las trampas distribuidas a partir del 1 de mayo. «Además, este año incluiremos otras tres trampas móviles en cada provincia que irán cambiando de ubicación para obtener más información sobre la circulación del virus», ha añadido.En este sentido, ha recordado que, en 2025, 31 municipios estuvieron en situación de área en alerta , así como que se diagnosticaron cuatro casos en humanos de fiebre del Nilo occidental. También se detectó circulación del virus de mosquitos adultos en más de 60 trampas y se registraron siete casos positivos en équidos y tres en aves. «Afortunadamente, no tuvimos que lamentar ningún fallecimiento», ha subrayado el consejero.
El mosquito tigre se sumará al Virus del Nilo en los planes de control de plagas de la Junta de Andalucía, para intentar controlar enfermedades que ya el año pasado fueron detectadas en Andalucía. El consejero de Sanidad lo ha destacado este lunes en Huelva … como principal novedad del desarrollo del Plan Estratégico de Vigilancia y Control Integral de Vectores para este año, «el seguimiento de otras tres enfermedades, junto al virus del Nilo occidental (VNO), que transmiten otro tipo de mosquitos: el dengue, chikungunya y zika».
El año pasado ya se diagnosticaron en Andalucía 17 casos de dengue, otro 14 de chikungunya y siete más, que no fueron confirmados de zika. «Todos eran casos importados, personas que habían viajado a países del Centro y Sur de América. Pero estos casos introducen el virus en nuestra tierra, por lo que debemos estar en alerta para evitar que se propague el virus», ha subrayado.
El problema es que en Andalucía «coexisten en determinadas zonas todos los elementos necesarios para que pueda aparecer un caso autóctono». Es en los lugares donde está el mosquito tigre, que es transmisor de estos virus cuando se dan las condiciones ambientales favorables y los casos importados, que «son los que introducen el virus».
El Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores transmisores del Virus del Nilo tiene desde 2025 una periodicidad anual. «Están en marchas todas las medidas implementadas el año pasado para proteger a la población, en colaboración con los ayuntamientos y las diputaciones», afirma Sanz.
Noticia relacionada
-
Ignacio de Blas, epidemiólogo
Carlos Manuel Sánchez
En concreto, 117 municipios andaluces inician la temporada de alta circulación en nivel alto; 302 en nivel medio y 366 en nivel bajo. Esto supone que 13 municipios más que el año pasado están en nivel alto, que corresponden a aquellos en los que detectó circulación del virus en su territorio.
Seis de estos están en la provincia de Almería (Almería capital, Benahadux, Carboneras, Mojácar, Pulpí y Zurgena); otros dos en la provincia de Cádiz (La Línea de la Concepción y Chiclana); dos en Córdoba (Iznájar y Guadalcázar); uno en Jaén (Baeza) y tres en Sevilla (Burguillos, Castilblanco de los Arroyos y Benacazón). Mientras que Cantillana (Sevilla), que empezó la temporada pasada en nivel alto ha sido el único municipio andaluz en bajar a nivel medio.
«Nuestro objetivo con el establecimiento de los niveles de riesgo es reforzar la anticipación y la capacidad de respuesta de ayuntamientos y diputaciones, facilitar el control de los vectores, identificar de forma precoz la llegada del virus, movilizar a los distintos agentes implicados en salud pública y mejorar la comunicación y el acompañamiento a la población en caso de situaciones de alerta», ha explicado el consejero, con el fin último de «reducir al mínimo el riesgo de infección para la población andaluza, proteger a los andaluces».
Antonio Sanz, que ha señalado como novedad en el Programa para 2026 el «seguimiento estrecho» de los municipios colindantes con un área en alerta, ya que se ha detectado que los mosquitos pueden compartir un hábitat de unos 10 kilómetros cuadrados. Sin embargo, hasta ahora, en ninguna de las 40 trampas que se han mantenido durante el invierno (desde noviembre al 28 de febrero) en las ocho provincias se ha detectado el virus.
Durante los meses de marzo y abril el seguimiento se hace con 38 trampas centinelas, situadas en los municipios que estuvieron en situación de área en alerta la pasada temporada, con un control quincenal. Este control pasará a ser semanal y con el 100% de las trampas distribuidas a partir del 1 de mayo. «Además, este año incluiremos otras tres trampas móviles en cada provincia que irán cambiando de ubicación para obtener más información sobre la circulación del virus», ha añadido.
En este sentido, ha recordado que, en 2025, 31 municipios estuvieron en situación de área en alerta, así como que se diagnosticaron cuatro casos en humanos de fiebre del Nilo occidental. También se detectó circulación del virus de mosquitos adultos en más de 60 trampas y se registraron siete casos positivos en équidos y tres en aves. «Afortunadamente, no tuvimos que lamentar ningún fallecimiento», ha subrayado el consejero.
RSS de noticias de espana
