La Junta de Andalucía busca transformar el modelo de gestión y financiación de las universidades públicas para adaptarlo a las exigencias del tejido productivo. El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela , trasladó este miércoles a los rectores andaluces la necesidad de adecuar la financiación para avanzar en la eficiencia y la sostenibilidad del sistema público. El objetivo es que el dinero público no solo cubra los gastos de funcionamiento, sino que esté estrechamente ligado al rendimiento de las instituciones.Durante el encuentro, encuadrado en la ronda de reuniones para definir la hoja de ruta de la legislatura, el titular andaluz de Universidad hizo hincapié en la trascendencia de medir el impacto real de los recursos invertidos. El consejero Jorge Paradela ha avanzado también que el presupuesto autonómico de 2027 rebasará la mera cobertura de necesidades, si bien la idea es que este incremento vaya acompañado de exigencias concretas de eficiencia y posicionamiento científico.El titular de Universidad avanzó la firma de nuevos contratos programa orientados a objetivos medibles. «Necesitamos adecuar la financiación para avanzar en la eficiencia y la sostenibilidad del sistema público. Debemos hablar no solo de financiación, sino de resultados, indicadores y objetivos de éxito , porque lo que no se mide difícilmente puede mejorar», ha aseverado Paradela tras la reunión mantenida con los máximos responsables de los campus andaluces. Entre los criterios que ponderará la Consejería destacan la escalada en los rankings universitarios internacionales, el incremento en la tasa de rendimiento académico y una mayor presencia de mujeres en carreras STEM (titulaciones de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).La hoja de ruta para la legislaturaLa propuesta se enmarca en la hoja de ruta del departamento para esta legislatura, dotada con cinco grandes objetivos y 40 líneas de actuación que contemplan diez medidas específicas hasta 2030 para atraer, desarrollar y retener talento. Desde la perspectiva de la Junta, la unificación de las competencias de universidad, investigación e industria bajo un mismo departamento facilita que las instituciones académicas actúen como verdaderas palancas de transformación territorial.«Queremos hacer de Andalucía una potencia basada en el conocimiento, capaz de transformar su talento científico y universitario en liderazgo industrial, empleo de calidad y prosperidad sostenible», ha enfatizado el consejero. Para ilustrar esa integración, Paradela ha añadido: «Si nos imaginamos como una cadena de valor, Andalucía tiene casi todo para hacerlo realidad. Las universidades son el motor del talento; la investigación es la fuente de las tecnologías futuras; y la transferencia juega un papel esencial mediante patentes, spin-offs, prototipos y contratos entre investigadores y empresas».La Junta presenta a los rectores una decena de medidas para atraer y retener talento hasta 2030Por su parte, el rector de la Pablo de Olavide (UPO) y presidente de la Asociación de Universidades Públicas de Andalucía (AUPA), Francisco Oliva , en declaraciones a los medios, ha reclamado que los trabajos de la comisión técnica deben «terminar ya». «Hay que darle carpetazo ya» para abordar el siguiente paso: la transferencia de financiación extraordinaria en 2026 para dar respuesta al déficit de 44 millones de euros que han certificado las universidades públicas al cierre de 2025 y que, tras esa financiación extra, «ése sea el punto de partida» para los presupuestos de 2027. En la comisión técnica, de hecho, lo que se han analizado son las «razones» del déficit de 2025.Paradela ha recogido el guante explicando que la Dirección General de Financiación, Infraestructuras y Recursos Universitarios, junto con el grupo técnico de evaluación de gastos de personal, actuarán como los instrumentos clave para «mejorar la financiación universitaria, reduciendo tensiones y avanzando en la eficiencia del sistema público».Metas de empleo e investigaciónPara justificar la necesidad atender a los indicadores, la Consejería ha desgranado metas ambiciosas para el horizonte de 2030. En materia de empleo, el Ejecutivo andaluz plantea reducir a la mitad la brecha en la base media de cotización entre los egresados andaluces y la media nacional, una brecha que actualmente se sitúa en 2.134 euros anuales a favor del cómputo estatal. Asimismo, se busca elevar cuatro puntos la inserción laboral durante el primer año tras la graduación y subir dos puntos la proporción de graduados con empleo que se quedan a trabajar en la comunidad autónoma, hasta superar el 76 %. La Junta de Andalucía busca transformar el modelo de gestión y financiación de las universidades públicas para adaptarlo a las exigencias del tejido productivo. El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela , trasladó este miércoles a los rectores andaluces la necesidad de adecuar la financiación para avanzar en la eficiencia y la sostenibilidad del sistema público. El objetivo es que el dinero público no solo cubra los gastos de funcionamiento, sino que esté estrechamente ligado al rendimiento de las instituciones.Durante el encuentro, encuadrado en la ronda de reuniones para definir la hoja de ruta de la legislatura, el titular andaluz de Universidad hizo hincapié en la trascendencia de medir el impacto real de los recursos invertidos. El consejero Jorge Paradela ha avanzado también que el presupuesto autonómico de 2027 rebasará la mera cobertura de necesidades, si bien la idea es que este incremento vaya acompañado de exigencias concretas de eficiencia y posicionamiento científico.El titular de Universidad avanzó la firma de nuevos contratos programa orientados a objetivos medibles. «Necesitamos adecuar la financiación para avanzar en la eficiencia y la sostenibilidad del sistema público. Debemos hablar no solo de financiación, sino de resultados, indicadores y objetivos de éxito , porque lo que no se mide difícilmente puede mejorar», ha aseverado Paradela tras la reunión mantenida con los máximos responsables de los campus andaluces. Entre los criterios que ponderará la Consejería destacan la escalada en los rankings universitarios internacionales, el incremento en la tasa de rendimiento académico y una mayor presencia de mujeres en carreras STEM (titulaciones de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).La hoja de ruta para la legislaturaLa propuesta se enmarca en la hoja de ruta del departamento para esta legislatura, dotada con cinco grandes objetivos y 40 líneas de actuación que contemplan diez medidas específicas hasta 2030 para atraer, desarrollar y retener talento. Desde la perspectiva de la Junta, la unificación de las competencias de universidad, investigación e industria bajo un mismo departamento facilita que las instituciones académicas actúen como verdaderas palancas de transformación territorial.«Queremos hacer de Andalucía una potencia basada en el conocimiento, capaz de transformar su talento científico y universitario en liderazgo industrial, empleo de calidad y prosperidad sostenible», ha enfatizado el consejero. Para ilustrar esa integración, Paradela ha añadido: «Si nos imaginamos como una cadena de valor, Andalucía tiene casi todo para hacerlo realidad. Las universidades son el motor del talento; la investigación es la fuente de las tecnologías futuras; y la transferencia juega un papel esencial mediante patentes, spin-offs, prototipos y contratos entre investigadores y empresas».La Junta presenta a los rectores una decena de medidas para atraer y retener talento hasta 2030Por su parte, el rector de la Pablo de Olavide (UPO) y presidente de la Asociación de Universidades Públicas de Andalucía (AUPA), Francisco Oliva , en declaraciones a los medios, ha reclamado que los trabajos de la comisión técnica deben «terminar ya». «Hay que darle carpetazo ya» para abordar el siguiente paso: la transferencia de financiación extraordinaria en 2026 para dar respuesta al déficit de 44 millones de euros que han certificado las universidades públicas al cierre de 2025 y que, tras esa financiación extra, «ése sea el punto de partida» para los presupuestos de 2027. En la comisión técnica, de hecho, lo que se han analizado son las «razones» del déficit de 2025.Paradela ha recogido el guante explicando que la Dirección General de Financiación, Infraestructuras y Recursos Universitarios, junto con el grupo técnico de evaluación de gastos de personal, actuarán como los instrumentos clave para «mejorar la financiación universitaria, reduciendo tensiones y avanzando en la eficiencia del sistema público».Metas de empleo e investigaciónPara justificar la necesidad atender a los indicadores, la Consejería ha desgranado metas ambiciosas para el horizonte de 2030. En materia de empleo, el Ejecutivo andaluz plantea reducir a la mitad la brecha en la base media de cotización entre los egresados andaluces y la media nacional, una brecha que actualmente se sitúa en 2.134 euros anuales a favor del cómputo estatal. Asimismo, se busca elevar cuatro puntos la inserción laboral durante el primer año tras la graduación y subir dos puntos la proporción de graduados con empleo que se quedan a trabajar en la comunidad autónoma, hasta superar el 76 %.
La Junta de Andalucía busca transformar el modelo de gestión y financiación de las universidades públicas para adaptarlo a las exigencias del tejido productivo. El consejero de Universidad, Industria, Energía e Innovación, Jorge Paradela, trasladó este miércoles a los rectores andaluces la necesidad … de adecuar la financiación para avanzar en la eficiencia y la sostenibilidad del sistema público. El objetivo es que el dinero público no solo cubra los gastos de funcionamiento, sino que esté estrechamente ligado al rendimiento de las instituciones.
Durante el encuentro, encuadrado en la ronda de reuniones para definir la hoja de ruta de la legislatura, el titular andaluz de Universidad hizo hincapié en la trascendencia de medir el impacto real de los recursos invertidos. El consejero Jorge Paradela ha avanzado también que el presupuesto autonómico de 2027 rebasará la mera cobertura de necesidades, si bien la idea es que este incremento vaya acompañado de exigencias concretas de eficiencia y posicionamiento científico.
El titular de Universidad avanzó la firma de nuevos contratos programa orientados a objetivos medibles. «Necesitamos adecuar la financiación para avanzar en la eficiencia y la sostenibilidad del sistema público. Debemos hablar no solo de financiación, sino de resultados, indicadores y objetivos de éxito, porque lo que no se mide difícilmente puede mejorar», ha aseverado Paradela tras la reunión mantenida con los máximos responsables de los campus andaluces. Entre los criterios que ponderará la Consejería destacan la escalada en los rankings universitarios internacionales, el incremento en la tasa de rendimiento académico y una mayor presencia de mujeres en carreras STEM (titulaciones de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).
La hoja de ruta para la legislatura
La propuesta se enmarca en la hoja de ruta del departamento para esta legislatura, dotada con cinco grandes objetivos y 40 líneas de actuación que contemplan diez medidas específicas hasta 2030 para atraer, desarrollar y retener talento. Desde la perspectiva de la Junta, la unificación de las competencias de universidad, investigación e industria bajo un mismo departamento facilita que las instituciones académicas actúen como verdaderas palancas de transformación territorial.
«Queremos hacer de Andalucía una potencia basada en el conocimiento, capaz de transformar su talento científico y universitario en liderazgo industrial, empleo de calidad y prosperidad sostenible», ha enfatizado el consejero. Para ilustrar esa integración, Paradela ha añadido: «Si nos imaginamos como una cadena de valor, Andalucía tiene casi todo para hacerlo realidad. Las universidades son el motor del talento; la investigación es la fuente de las tecnologías futuras; y la transferencia juega un papel esencial mediante patentes, spin-offs, prototipos y contratos entre investigadores y empresas».
La Junta presenta a los rectores una decena de medidas para atraer y retener talento hasta 2030
Por su parte, el rector de la Pablo de Olavide (UPO) y presidente de la Asociación de Universidades Públicas de Andalucía (AUPA), Francisco Oliva, en declaraciones a los medios, ha reclamado que los trabajos de la comisión técnica deben «terminar ya». «Hay que darle carpetazo ya» para abordar el siguiente paso: la transferencia de financiación extraordinaria en 2026 para dar respuesta al déficit de 44 millones de euros que han certificado las universidades públicas al cierre de 2025 y que, tras esa financiación extra, «ése sea el punto de partida» para los presupuestos de 2027. En la comisión técnica, de hecho, lo que se han analizado son las «razones» del déficit de 2025.
Paradela ha recogido el guante explicando que la Dirección General de Financiación, Infraestructuras y Recursos Universitarios, junto con el grupo técnico de evaluación de gastos de personal, actuarán como los instrumentos clave para «mejorar la financiación universitaria, reduciendo tensiones y avanzando en la eficiencia del sistema público».
Metas de empleo e investigación
Para justificar la necesidad atender a los indicadores, la Consejería ha desgranado metas ambiciosas para el horizonte de 2030. En materia de empleo, el Ejecutivo andaluz plantea reducir a la mitad la brecha en la base media de cotización entre los egresados andaluces y la media nacional, una brecha que actualmente se sitúa en 2.134 euros anuales a favor del cómputo estatal. Asimismo, se busca elevar cuatro puntos la inserción laboral durante el primer año tras la graduación y subir dos puntos la proporción de graduados con empleo que se quedan a trabajar en la comunidad autónoma, hasta superar el 76 %.
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