En una noche de tormenta en la que el viento soplaba tan fuerte como suele pasar en Jaén, un peregrino (seguramente procedente de Granada) llama a la puerta de una casería situada a las afueras de la capital, en el entorno del Puente de la Sierra, y pide cobijo . El matrimonio, propietario de la casa y cristianos antiguos, no duda en acoger al anciano, que llegaba empapado, e invitarlo a cenar con ellos y a dormir bajo techo. El peregrino se fija en un tronco que había a la entrada de la casa y les dice: «qué bonito nazareno saldría de ese tronco» y, en agradecimiento a la actitud de la pareja, promete hacerlo. Durante la noche, los dueños de la casa no oyen ni un solo ruido y ya avanzada la mañana del día siguiente y preocupados por el anciano, se atreven a entrar a la habitación donde había dormido el peregrino. No había ni rastro de él. Lo que encontraron fue una preciosa talla de Jesús Nazareno . Esta es la leyenda que explica el origen de la magnífica imagen que mayor devoción despierta entre los jiennenses. Así lo narra el cronista y archivero de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Javier Cano. Quita importancia a otras leyendas y destaca que ésta es la más fiable ya que procede de fuentes del cronista Rafael Ortega Sagrista, que la escuchó directamente de los caseros antiguos del inmueble que acogió al anciano escultor a finales del siglo XVI. La casería, propiedad de los carmelitas descalzos, se conoce desde entonces bajo el sobrenombre de «casería de Jesús» y en la actualidad realiza visitas teatralizadas e incluso vende el aceite de oliva virgen extra de los olivos de su entorno que cuentan con más de 5 siglos de antigüedad.La devoción a esta imagen atrae a miles de fieles que lo conocen o bien como Nuestro Padre Jesús Nazareno (nombre de la cofradía con más hermanos en toda la capital) o como Jesús de los Descalzos, pues el Camarín en el que se encuentra desde 2009 era originariamente un convento de los carmelitas descalzos donde nació la devoción a esta talla, cuyo autor es anónimo, toda vez fue creada por el anciano peregrino, según el relato tradicional. De hecho, fue en este lugar donde se fundó la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y es donde se encuentran enterrados los primeros cofrades. En 1836, con motivo de las desamortizaciones, fue trasladado a distintos templos. Pero el apelativo más conocido para referirse a esta imagen es «el Abuelo». Según recogen las crónicas, en 1878 la poeta Josefa Sevillano le recita un poema desde un balcón y la prensa se refiere a la imagen, en ese momento, como «El Abuelo». Sin embargo, tal y como reconoce Javier Cano, es muy problable que se le llame así desde mucho antes debido a que alguien, en recuerdo del peregrino que lo esculpió, gritó una vez: «Viva el abuelo que te hizo» y el pueblo replicó «Viva el abuelo», quedando ese nombre marcado para siempre.Protector de JaénDesde finales del siglo XVII se convierte en protector de la ciudad de Jaén . En agosto de 1681 hubo una terrible epidemia de cólera y los muertos se contaban por centenares. Decidieron sacar a «El Abuelo» en procesión hasta el hospital donde se concentraban los enfermos, no pensando que pudiese hacer ningún milagro sino para que los moribundos pudieran verlo antes de fallecer. Cuentan las crónicas que, desde el momento en el que Jesús tocó el umbral de ese hospital, no murió ni una sola persona más . Con posterioridad, el hospital cerró y las llaves son las que lleva la Jesús en uno de sus brazos. Unas llaves con historia ya que, cada vez que una reina de España iba a dar a luz durante el siglo XIX, eran trasladadas a la Casa Real para ayudar a las parturientas en ese trance.Esta cofradía es la que cuenta con más hermanos y son centenares los penitentes que salen Cofradía Nuestro Padre JesúsOtro hecho relacionado con las llaves que porta El Abuelo se remonta a la Guerra Civil española. El fabricano o guía del trono de Nuestro Padre Jesús es el que las custodiaba en su casa. El bando republicano quiso arrebatárselas pero él se negó a entregarlas, así que fue detenido. La mujer, en lugar de entregarlas para poder salvar a su marido, las cogió y las llevó a otro lugar donde consideraba que estaban aún más a salvo. El fabricano, finalmente, fue fusilado y las llaves volvieron a recuperarse cuando, una vez finalizada la guerra (en 1939) los sobrinos, que sabían donde estaban ocultas, fueron a buscarlas. Estas llaves, de hecho, las tienen los cofrades en su lecho de muerte y les ayudan a dar el paso a la otra vida. Es una tradición en Jaén hacer réplicas de estas llaves en las joyerías y mucha gente las lleva al cuello.Una de las características que diferencia a ésta de otras cofradías es que los que sacan a El Abuelo en procesión son personas que han hecho la promesa de llevar a Jesús. Se llaman « promitentes » y tienen que superar antes una larga lista de espera y llevar a la Virgen (María Santísima de los Dolores) primero para poder luego ponerse debajo de Nuestro Padre Jesús. Una vez bajo el trono, ningún promitente quiere dejar de llevar la adorada imagen aunque se ha fijado una edad de jubilación y padecer alguna enfermedad que le impida cargarlo puede ser motivo para dejar de sacar a El Abuelo. La lista para llevarlo sigue creciendo año tras año.Esta, además, es la única procesión de cualquier lugar del mundo en el que se celebra la Semana Santa en la que, desde su inicio hasta su encierro, se toca durante todo el recorrido una única marcha , la que compuso el maestro Emilio Cebrián en 1935 bajo el título «Nuestro Padre Jesús». Para los jiennenses es similar al Himno de Jaén y es inconcebible ver a El Abuelo sin escuchar esa marcha. No sucede lo mismo con las otras imágnes de la Cofradía que procesionan junto a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Es un honor única y exclusivamente reservado a El Abuelo.La cruz sólo la lleva el Nazareno durante laprocesión del Viernes Santo Cofradñia Nuestro Padre JesúsLa cruz que porta el Nazareno también tiene historia ya que durante cinco siglos le han regalado multitud de objetos. Sin embargo, cada Viernes Santo y sólo durante la procesión, carga sobre sus hombros la cruz que le regaló la marquesa de Blanco Hermoso en 1879 . Está acreditado que la marquesa, junto a otras damas de la alta sociedad jiennense, estaban esperando ver la procesión de El Abuelo en un balcón en la calle Almendros Aguilar en 1877. El balcón cedió y en el acto murió un chaval que estaba debajo. Las damas sufrieron importantes daños y la marquesa quedó muy malherida pero le pidió a Jesús que la salvara , y si lo hacía, ella se comprometía a regalarle una cruz hecha con madera de palosanto , material empleado para la construcción de guitarras y otros instrumentos musicales. La marquesa se recuperó y cumplió su promesa, regalando a Nuestro Padre Jesús una cruz realizada en Valencia con remates de oro y dos placas, una a cada lado. En la primera de ellas pone: Ana Josefa López de Méndez y Muñoz de Cobos Mariscal (el nombre completo de la marquesa) ruega pidan a Jesús por ella mientras que en la segunda se puede leer un poema : «Todas las cruces son flores si las sabemos llevar. Si os agobian, soportadlas que Jesús os sostendrá». Unos versos que conoce mucha gente de Jaén y que repiten como si fuera la expresión «Ay, dios mío». En una noche de tormenta en la que el viento soplaba tan fuerte como suele pasar en Jaén, un peregrino (seguramente procedente de Granada) llama a la puerta de una casería situada a las afueras de la capital, en el entorno del Puente de la Sierra, y pide cobijo . El matrimonio, propietario de la casa y cristianos antiguos, no duda en acoger al anciano, que llegaba empapado, e invitarlo a cenar con ellos y a dormir bajo techo. El peregrino se fija en un tronco que había a la entrada de la casa y les dice: «qué bonito nazareno saldría de ese tronco» y, en agradecimiento a la actitud de la pareja, promete hacerlo. Durante la noche, los dueños de la casa no oyen ni un solo ruido y ya avanzada la mañana del día siguiente y preocupados por el anciano, se atreven a entrar a la habitación donde había dormido el peregrino. No había ni rastro de él. Lo que encontraron fue una preciosa talla de Jesús Nazareno . Esta es la leyenda que explica el origen de la magnífica imagen que mayor devoción despierta entre los jiennenses. Así lo narra el cronista y archivero de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Javier Cano. Quita importancia a otras leyendas y destaca que ésta es la más fiable ya que procede de fuentes del cronista Rafael Ortega Sagrista, que la escuchó directamente de los caseros antiguos del inmueble que acogió al anciano escultor a finales del siglo XVI. La casería, propiedad de los carmelitas descalzos, se conoce desde entonces bajo el sobrenombre de «casería de Jesús» y en la actualidad realiza visitas teatralizadas e incluso vende el aceite de oliva virgen extra de los olivos de su entorno que cuentan con más de 5 siglos de antigüedad.La devoción a esta imagen atrae a miles de fieles que lo conocen o bien como Nuestro Padre Jesús Nazareno (nombre de la cofradía con más hermanos en toda la capital) o como Jesús de los Descalzos, pues el Camarín en el que se encuentra desde 2009 era originariamente un convento de los carmelitas descalzos donde nació la devoción a esta talla, cuyo autor es anónimo, toda vez fue creada por el anciano peregrino, según el relato tradicional. De hecho, fue en este lugar donde se fundó la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y es donde se encuentran enterrados los primeros cofrades. En 1836, con motivo de las desamortizaciones, fue trasladado a distintos templos. Pero el apelativo más conocido para referirse a esta imagen es «el Abuelo». Según recogen las crónicas, en 1878 la poeta Josefa Sevillano le recita un poema desde un balcón y la prensa se refiere a la imagen, en ese momento, como «El Abuelo». Sin embargo, tal y como reconoce Javier Cano, es muy problable que se le llame así desde mucho antes debido a que alguien, en recuerdo del peregrino que lo esculpió, gritó una vez: «Viva el abuelo que te hizo» y el pueblo replicó «Viva el abuelo», quedando ese nombre marcado para siempre.Protector de JaénDesde finales del siglo XVII se convierte en protector de la ciudad de Jaén . En agosto de 1681 hubo una terrible epidemia de cólera y los muertos se contaban por centenares. Decidieron sacar a «El Abuelo» en procesión hasta el hospital donde se concentraban los enfermos, no pensando que pudiese hacer ningún milagro sino para que los moribundos pudieran verlo antes de fallecer. Cuentan las crónicas que, desde el momento en el que Jesús tocó el umbral de ese hospital, no murió ni una sola persona más . Con posterioridad, el hospital cerró y las llaves son las que lleva la Jesús en uno de sus brazos. Unas llaves con historia ya que, cada vez que una reina de España iba a dar a luz durante el siglo XIX, eran trasladadas a la Casa Real para ayudar a las parturientas en ese trance.Esta cofradía es la que cuenta con más hermanos y son centenares los penitentes que salen Cofradía Nuestro Padre JesúsOtro hecho relacionado con las llaves que porta El Abuelo se remonta a la Guerra Civil española. El fabricano o guía del trono de Nuestro Padre Jesús es el que las custodiaba en su casa. El bando republicano quiso arrebatárselas pero él se negó a entregarlas, así que fue detenido. La mujer, en lugar de entregarlas para poder salvar a su marido, las cogió y las llevó a otro lugar donde consideraba que estaban aún más a salvo. El fabricano, finalmente, fue fusilado y las llaves volvieron a recuperarse cuando, una vez finalizada la guerra (en 1939) los sobrinos, que sabían donde estaban ocultas, fueron a buscarlas. Estas llaves, de hecho, las tienen los cofrades en su lecho de muerte y les ayudan a dar el paso a la otra vida. Es una tradición en Jaén hacer réplicas de estas llaves en las joyerías y mucha gente las lleva al cuello.Una de las características que diferencia a ésta de otras cofradías es que los que sacan a El Abuelo en procesión son personas que han hecho la promesa de llevar a Jesús. Se llaman « promitentes » y tienen que superar antes una larga lista de espera y llevar a la Virgen (María Santísima de los Dolores) primero para poder luego ponerse debajo de Nuestro Padre Jesús. Una vez bajo el trono, ningún promitente quiere dejar de llevar la adorada imagen aunque se ha fijado una edad de jubilación y padecer alguna enfermedad que le impida cargarlo puede ser motivo para dejar de sacar a El Abuelo. La lista para llevarlo sigue creciendo año tras año.Esta, además, es la única procesión de cualquier lugar del mundo en el que se celebra la Semana Santa en la que, desde su inicio hasta su encierro, se toca durante todo el recorrido una única marcha , la que compuso el maestro Emilio Cebrián en 1935 bajo el título «Nuestro Padre Jesús». Para los jiennenses es similar al Himno de Jaén y es inconcebible ver a El Abuelo sin escuchar esa marcha. No sucede lo mismo con las otras imágnes de la Cofradía que procesionan junto a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Es un honor única y exclusivamente reservado a El Abuelo.La cruz sólo la lleva el Nazareno durante laprocesión del Viernes Santo Cofradñia Nuestro Padre JesúsLa cruz que porta el Nazareno también tiene historia ya que durante cinco siglos le han regalado multitud de objetos. Sin embargo, cada Viernes Santo y sólo durante la procesión, carga sobre sus hombros la cruz que le regaló la marquesa de Blanco Hermoso en 1879 . Está acreditado que la marquesa, junto a otras damas de la alta sociedad jiennense, estaban esperando ver la procesión de El Abuelo en un balcón en la calle Almendros Aguilar en 1877. El balcón cedió y en el acto murió un chaval que estaba debajo. Las damas sufrieron importantes daños y la marquesa quedó muy malherida pero le pidió a Jesús que la salvara , y si lo hacía, ella se comprometía a regalarle una cruz hecha con madera de palosanto , material empleado para la construcción de guitarras y otros instrumentos musicales. La marquesa se recuperó y cumplió su promesa, regalando a Nuestro Padre Jesús una cruz realizada en Valencia con remates de oro y dos placas, una a cada lado. En la primera de ellas pone: Ana Josefa López de Méndez y Muñoz de Cobos Mariscal (el nombre completo de la marquesa) ruega pidan a Jesús por ella mientras que en la segunda se puede leer un poema : «Todas las cruces son flores si las sabemos llevar. Si os agobian, soportadlas que Jesús os sostendrá». Unos versos que conoce mucha gente de Jaén y que repiten como si fuera la expresión «Ay, dios mío».
En una noche de tormenta en la que el viento soplaba tan fuerte como suele pasar en Jaén, un peregrino (seguramente procedente de Granada) llama a la puerta de una casería situada a las afueras de la capital, en el entorno del Puente de … la Sierra, y pide cobijo. El matrimonio, propietario de la casa y cristianos antiguos, no duda en acoger al anciano, que llegaba empapado, e invitarlo a cenar con ellos y a dormir bajo techo. El peregrino se fija en un tronco que había a la entrada de la casa y les dice: «qué bonito nazareno saldría de ese tronco» y, en agradecimiento a la actitud de la pareja, promete hacerlo. Durante la noche, los dueños de la casa no oyen ni un solo ruido y ya avanzada la mañana del día siguiente y preocupados por el anciano, se atreven a entrar a la habitación donde había dormido el peregrino. No había ni rastro de él. Lo que encontraron fue una preciosa talla de Jesús Nazareno. Esta es la leyenda que explica el origen de la magnífica imagen que mayor devoción despierta entre los jiennenses. Así lo narra el cronista y archivero de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Javier Cano. Quita importancia a otras leyendas y destaca que ésta es la más fiable ya que procede de fuentes del cronista Rafael Ortega Sagrista, que la escuchó directamente de los caseros antiguos del inmueble que acogió al anciano escultor a finales del siglo XVI.
La casería, propiedad de los carmelitas descalzos, se conoce desde entonces bajo el sobrenombre de «casería de Jesús» y en la actualidad realiza visitas teatralizadas e incluso vende el aceite de oliva virgen extra de los olivos de su entorno que cuentan con más de 5 siglos de antigüedad.
La devoción a esta imagen atrae a miles de fieles que lo conocen o bien como Nuestro Padre Jesús Nazareno (nombre de la cofradía con más hermanos en toda la capital) o como Jesús de los Descalzos, pues el Camarín en el que se encuentra desde 2009 era originariamente un convento de los carmelitas descalzos donde nació la devoción a esta talla, cuyo autor es anónimo, toda vez fue creada por el anciano peregrino, según el relato tradicional. De hecho, fue en este lugar donde se fundó la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y es donde se encuentran enterrados los primeros cofrades. En 1836, con motivo de las desamortizaciones, fue trasladado a distintos templos. Pero el apelativo más conocido para referirse a esta imagen es «el Abuelo». Según recogen las crónicas, en 1878 la poeta Josefa Sevillano le recita un poema desde un balcón y la prensa se refiere a la imagen, en ese momento, como «El Abuelo». Sin embargo, tal y como reconoce Javier Cano, es muy problable que se le llame así desde mucho antes debido a que alguien, en recuerdo del peregrino que lo esculpió, gritó una vez: «Viva el abuelo que te hizo» y el pueblo replicó «Viva el abuelo», quedando ese nombre marcado para siempre.
Protector de Jaén
Desde finales del siglo XVII se convierte en protector de la ciudad de Jaén. En agosto de 1681 hubo una terrible epidemia de cólera y los muertos se contaban por centenares. Decidieron sacar a «El Abuelo» en procesión hasta el hospital donde se concentraban los enfermos, no pensando que pudiese hacer ningún milagro sino para que los moribundos pudieran verlo antes de fallecer. Cuentan las crónicas que, desde el momento en el que Jesús tocó el umbral de ese hospital, no murió ni una sola persona más. Con posterioridad, el hospital cerró y las llaves son las que lleva la Jesús en uno de sus brazos. Unas llaves con historia ya que, cada vez que una reina de España iba a dar a luz durante el siglo XIX, eran trasladadas a la Casa Real para ayudar a las parturientas en ese trance.

(Cofradía Nuestro Padre Jesús)
Otro hecho relacionado con las llaves que porta El Abuelo se remonta a la Guerra Civil española. El fabricano o guía del trono de Nuestro Padre Jesús es el que las custodiaba en su casa. El bando republicano quiso arrebatárselas pero él se negó a entregarlas, así que fue detenido. La mujer, en lugar de entregarlas para poder salvar a su marido, las cogió y las llevó a otro lugar donde consideraba que estaban aún más a salvo. El fabricano, finalmente, fue fusilado y las llaves volvieron a recuperarse cuando, una vez finalizada la guerra (en 1939) los sobrinos, que sabían donde estaban ocultas, fueron a buscarlas. Estas llaves, de hecho, las tienen los cofrades en su lecho de muerte y les ayudan a dar el paso a la otra vida. Es una tradición en Jaén hacer réplicas de estas llaves en las joyerías y mucha gente las lleva al cuello.
Una de las características que diferencia a ésta de otras cofradías es que los que sacan a El Abuelo en procesión son personas que han hecho la promesa de llevar a Jesús. Se llaman «promitentes» y tienen que superar antes una larga lista de espera y llevar a la Virgen (María Santísima de los Dolores) primero para poder luego ponerse debajo de Nuestro Padre Jesús. Una vez bajo el trono, ningún promitente quiere dejar de llevar la adorada imagen aunque se ha fijado una edad de jubilación y padecer alguna enfermedad que le impida cargarlo puede ser motivo para dejar de sacar a El Abuelo. La lista para llevarlo sigue creciendo año tras año.
Esta, además, es la única procesión de cualquier lugar del mundo en el que se celebra la Semana Santa en la que, desde su inicio hasta su encierro, se toca durante todo el recorrido una única marcha, la que compuso el maestro Emilio Cebrián en 1935 bajo el título «Nuestro Padre Jesús». Para los jiennenses es similar al Himno de Jaén y es inconcebible ver a El Abuelo sin escuchar esa marcha. No sucede lo mismo con las otras imágnes de la Cofradía que procesionan junto a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Es un honor única y exclusivamente reservado a El Abuelo.

(Cofradñia Nuestro Padre Jesús)
La cruz que porta el Nazareno también tiene historia ya que durante cinco siglos le han regalado multitud de objetos. Sin embargo, cada Viernes Santo y sólo durante la procesión, carga sobre sus hombros la cruz que le regaló la marquesa de Blanco Hermoso en 1879. Está acreditado que la marquesa, junto a otras damas de la alta sociedad jiennense, estaban esperando ver la procesión de El Abuelo en un balcón en la calle Almendros Aguilar en 1877. El balcón cedió y en el acto murió un chaval que estaba debajo. Las damas sufrieron importantes daños y la marquesa quedó muy malherida pero le pidió a Jesús que la salvara, y si lo hacía, ella se comprometía a regalarle una cruz hecha con madera de palosanto, material empleado para la construcción de guitarras y otros instrumentos musicales. La marquesa se recuperó y cumplió su promesa, regalando a Nuestro Padre Jesús una cruz realizada en Valencia con remates de oro y dos placas, una a cada lado. En la primera de ellas pone: Ana Josefa López de Méndez y Muñoz de Cobos Mariscal (el nombre completo de la marquesa) ruega pidan a Jesús por ella mientras que en la segunda se puede leer un poema : «Todas las cruces son flores si las sabemos llevar. Si os agobian, soportadlas que Jesús os sostendrá». Unos versos que conoce mucha gente de Jaén y que repiten como si fuera la expresión «Ay, dios mío».
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