La nueva Ley Forestal de la Comunitat Valenciana incentivará como «servicios ambientales» la limpieza de montes y otras actividades de particulares y profesionales, así como también la actividad ganadera en cortafuegos, como medidas para prevenir incendios.Entre sus medidas, además incluye la recuperación de tierras de cultivo, en especial, las abandonadas en el pasado y que pueden volver a resultar rentables para el uso agrario. De hecho, actividades como la trufa se permiten y el suelo dejar de tener su catalogación de forestal para ser agrícola mientras se realice esta explotación.Y se establece la gratuidad para explotaciones apícolas y pascícolas (pastoreo) en montes de propiedad pública, por ejemplo.«Con el fin de favorecer la restauración y consolidación del mosaico agroforestal, en atención a su papel esencial en la prevención de incendios forestales, la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, las tierras agrícolas que hayan sido abandonadas con posterioridad al año 1977 y presenten signos inequívocos de su estado forestal, pasan a conformar el Suelo Forestal Transitorio de Recuperación Agrícola Prioritaria, un suelo cuyo destino es el restablecimiento de su uso agrícola tradicional», reza el anteproyecto de esta ley, que ya se encuentra en las Cortes Valencianas.«A dichas superficies se les aplicará la legislación forestal de forma transitoria, hasta que se produzca su recuperación prioritaria para el uso agrícola, no considerándose, en tal caso, la reanudación del cultivo como un cambio de uso del suelo», puntualiza la normativa en ciernes.En definitiva, el Gobierno autonómico de Juanfran Pérez Llorca busca promover -incluso con ayudas- el movimiento de personas y la actividad en los montes, desde la agricultura a la ganadería y el mantenimiento por dueños de parcelas privadas, como forma de prevenir incendios.De momento, han surgido algunas críticas tras conocer el contenido de la ley, por parte de Ecologistas en Acción, que cuestionan la -a su juicio- falta de «controles» de la Administración, también porque se simplifican trámites y se elimina burocracia, ya que en algunos casos basta con la «declaración responsable» del interesado y no como ahora un informe o plan más elaborado de posibles impactos.En cuanto a la limpieza de broza, esta entidad dedicada a la defensa de la Naturaleza discrepa de su conveniencia si no se define de una forma selectiva, porque hay plantas y maleza que ha generado «hábitats» Desde la Generalitat Valenciana, se ha resumido el espíritu de esta normativa, que actualiza la vigente de 1993 y sus modificaciones, con un resultado «disperso» desde hace años, «ante los cambios ambientales, territoriales y socioeconómicos experimentados durante las últimas tres décadas».Con el nuevo texto deja de ser necesario contar con un permiso para realizar talas selectivas en parcelas privadas ya que bastará con una declaración responsable o directamente suprime cualquier tipo de permiso o trámite en labores como la recogida de leña.«También se consolida el reconocimiento expreso de la importancia de la ganadería extensiva que ya se veía reflejado en medidas como las ayudas a ganaderos que contribuyesen al mantenimiento de áreas forestales como los cortafuegos», subrayan desde el Consell.La propuesta también parte de la «necesidad de compatibilizar la protección de los montes con una gestión activa y sostenible del territorio», apostando por «los usos tradicionales que han contribuido al mantenimiento del paisaje, el medio rural y los ecosistemas».Activará mecanismos de «compensación» para las parcelas privadas que realicen labores de mantenimiento y gestión forestal, hacia un modelo de pago por servicios ambientales.«Compensación» a los propietarios«El objetivo es que las personas propietarias que gestionen sus terrenos de forma sostenible puedan recibir una compensación por los beneficios ambientales que generan para el conjunto de la sociedad, entre ellos la captura de carbono, la regulación de los recursos hídricos, la conservación de la biodiversidad y la prevención de incendios forestales», detallan.Asimismo, se favorece la implicación de los ayuntamientos con autonomía para iniciativas en sus términos municipales, una novedad que igualmente suscita críticas de Ecologistas en Acción.La proposición de Ley Forestal fue admitida a trámite por la Mesa de Les Corts Valencianes el pasado 22 de septiembre y su tramitación se ha acordado por el procedimiento de urgencia.. La nueva Ley Forestal de la Comunitat Valenciana incentivará como «servicios ambientales» la limpieza de montes y otras actividades de particulares y profesionales, así como también la actividad ganadera en cortafuegos, como medidas para prevenir incendios.Entre sus medidas, además incluye la recuperación de tierras de cultivo, en especial, las abandonadas en el pasado y que pueden volver a resultar rentables para el uso agrario. De hecho, actividades como la trufa se permiten y el suelo dejar de tener su catalogación de forestal para ser agrícola mientras se realice esta explotación.Y se establece la gratuidad para explotaciones apícolas y pascícolas (pastoreo) en montes de propiedad pública, por ejemplo.«Con el fin de favorecer la restauración y consolidación del mosaico agroforestal, en atención a su papel esencial en la prevención de incendios forestales, la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, las tierras agrícolas que hayan sido abandonadas con posterioridad al año 1977 y presenten signos inequívocos de su estado forestal, pasan a conformar el Suelo Forestal Transitorio de Recuperación Agrícola Prioritaria, un suelo cuyo destino es el restablecimiento de su uso agrícola tradicional», reza el anteproyecto de esta ley, que ya se encuentra en las Cortes Valencianas.«A dichas superficies se les aplicará la legislación forestal de forma transitoria, hasta que se produzca su recuperación prioritaria para el uso agrícola, no considerándose, en tal caso, la reanudación del cultivo como un cambio de uso del suelo», puntualiza la normativa en ciernes.En definitiva, el Gobierno autonómico de Juanfran Pérez Llorca busca promover -incluso con ayudas- el movimiento de personas y la actividad en los montes, desde la agricultura a la ganadería y el mantenimiento por dueños de parcelas privadas, como forma de prevenir incendios.De momento, han surgido algunas críticas tras conocer el contenido de la ley, por parte de Ecologistas en Acción, que cuestionan la -a su juicio- falta de «controles» de la Administración, también porque se simplifican trámites y se elimina burocracia, ya que en algunos casos basta con la «declaración responsable» del interesado y no como ahora un informe o plan más elaborado de posibles impactos.En cuanto a la limpieza de broza, esta entidad dedicada a la defensa de la Naturaleza discrepa de su conveniencia si no se define de una forma selectiva, porque hay plantas y maleza que ha generado «hábitats» Desde la Generalitat Valenciana, se ha resumido el espíritu de esta normativa, que actualiza la vigente de 1993 y sus modificaciones, con un resultado «disperso» desde hace años, «ante los cambios ambientales, territoriales y socioeconómicos experimentados durante las últimas tres décadas».Con el nuevo texto deja de ser necesario contar con un permiso para realizar talas selectivas en parcelas privadas ya que bastará con una declaración responsable o directamente suprime cualquier tipo de permiso o trámite en labores como la recogida de leña.«También se consolida el reconocimiento expreso de la importancia de la ganadería extensiva que ya se veía reflejado en medidas como las ayudas a ganaderos que contribuyesen al mantenimiento de áreas forestales como los cortafuegos», subrayan desde el Consell.La propuesta también parte de la «necesidad de compatibilizar la protección de los montes con una gestión activa y sostenible del territorio», apostando por «los usos tradicionales que han contribuido al mantenimiento del paisaje, el medio rural y los ecosistemas».Activará mecanismos de «compensación» para las parcelas privadas que realicen labores de mantenimiento y gestión forestal, hacia un modelo de pago por servicios ambientales.«Compensación» a los propietarios«El objetivo es que las personas propietarias que gestionen sus terrenos de forma sostenible puedan recibir una compensación por los beneficios ambientales que generan para el conjunto de la sociedad, entre ellos la captura de carbono, la regulación de los recursos hídricos, la conservación de la biodiversidad y la prevención de incendios forestales», detallan.Asimismo, se favorece la implicación de los ayuntamientos con autonomía para iniciativas en sus términos municipales, una novedad que igualmente suscita críticas de Ecologistas en Acción.La proposición de Ley Forestal fue admitida a trámite por la Mesa de Les Corts Valencianes el pasado 22 de septiembre y su tramitación se ha acordado por el procedimiento de urgencia..
La nueva Ley Forestal de la Comunitat Valenciana incentivará como «servicios ambientales» la limpieza de montes y otras actividades de particulares y profesionales, así como también la actividad ganadera en cortafuegos, como medidas para prevenir incendios.
Entre sus medidas, además incluye la recuperación de tierras … de cultivo, en especial, las abandonadas en el pasado y que pueden volver a resultar rentables para el uso agrario. De hecho, actividades como la trufa se permiten y el suelo dejar de tener su catalogación de forestal para ser agrícola mientras se realice esta explotación.
Y se establece la gratuidad para explotaciones apícolas y pascícolas (pastoreo) en montes de propiedad pública, por ejemplo.
«Con el fin de favorecer la restauración y consolidación del mosaico agroforestal, en atención a su papel esencial en la prevención de incendios forestales, la conservación de la biodiversidad y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria, las tierras agrícolas que hayan sido abandonadas con posterioridad al año 1977 y presenten signos inequívocos de su estado forestal, pasan a conformar el Suelo Forestal Transitorio de Recuperación Agrícola Prioritaria, un suelo cuyo destino es el restablecimiento de su uso agrícola tradicional», reza el anteproyecto de esta ley, que ya se encuentra en las Cortes Valencianas.
«A dichas superficies se les aplicará la legislación forestal de forma transitoria, hasta que se produzca su recuperación prioritaria para el uso agrícola, no considerándose, en tal caso, la reanudación del cultivo como un cambio de uso del suelo», puntualiza la normativa en ciernes.
En definitiva, el Gobierno autonómico de Juanfran Pérez Llorca busca promover -incluso con ayudas- el movimiento de personas y la actividad en los montes, desde la agricultura a la ganadería y el mantenimiento por dueños de parcelas privadas, como forma de prevenir incendios.
De momento, han surgido algunas críticas tras conocer el contenido de la ley, por parte de Ecologistas en Acción, que cuestionan la -a su juicio- falta de «controles» de la Administración, también porque se simplifican trámites y se elimina burocracia, ya que en algunos casos basta con la «declaración responsable» del interesado y no como ahora un informe o plan más elaborado de posibles impactos.
En cuanto a la limpieza de broza, esta entidad dedicada a la defensa de la Naturaleza discrepa de su conveniencia si no se define de una forma selectiva, porque hay plantas y maleza que ha generado «hábitats»
Desde la Generalitat Valenciana, se ha resumido el espíritu de esta normativa, que actualiza la vigente de 1993 y sus modificaciones, con un resultado «disperso» desde hace años, «ante los cambios ambientales, territoriales y socioeconómicos experimentados durante las últimas tres décadas».
Con el nuevo texto deja de ser necesario contar con un permiso para realizar talas selectivas en parcelas privadas ya que bastará con una declaración responsable o directamente suprime cualquier tipo de permiso o trámite en labores como la recogida de leña.
«También se consolida el reconocimiento expreso de la importancia de la ganadería extensiva que ya se veía reflejado en medidas como las ayudas a ganaderos que contribuyesen al mantenimiento de áreas forestales como los cortafuegos», subrayan desde el Consell.
La propuesta también parte de la «necesidad de compatibilizar la protección de los montes con una gestión activa y sostenible del territorio», apostando por «los usos tradicionales que han contribuido al mantenimiento del paisaje, el medio rural y los ecosistemas».
Activará mecanismos de «compensación» para las parcelas privadas que realicen labores de mantenimiento y gestión forestal, hacia un modelo de pago por servicios ambientales.
«Compensación» a los propietarios
«El objetivo es que las personas propietarias que gestionen sus terrenos de forma sostenible puedan recibir una compensación por los beneficios ambientales que generan para el conjunto de la sociedad, entre ellos la captura de carbono, la regulación de los recursos hídricos, la conservación de la biodiversidad y la prevención de incendios forestales», detallan.
Asimismo, se favorece la implicación de los ayuntamientos con autonomía para iniciativas en sus términos municipales, una novedad que igualmente suscita críticas de Ecologistas en Acción.
La proposición de Ley Forestal fue admitida a trámite por la Mesa de Les Corts Valencianes el pasado 22 de septiembre y su tramitación se ha acordado por el procedimiento de urgencia..
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