Tras cierto retraso, pues ya en 2021 el entonces presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo se había comprometido a ello, Galicia contará con una nueva ley que será la base para combatir los incendios forestales y que tendrá en la prevención su principal eje. La nueva normativa tratará de «flexibilizar» las quemas y los desbroces, pero que nadie espere «ningún cambio revolucionario», ya que no existen «soluciones mágicas» para prevenir y combatir las llamas.Así lo ha detallado en una entrevista con Europa Press el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, quien aseguró que el futuro texto «está ya muy avanzado», por lo que quedará aprobado —el PP tiene mayoría absoluta en el Parlamento autonómico— en los próximos meses. El presidente gallego achacó la falta de avances en los últimos tiempos respecto a la nueva ley a la reciente remodelación de la cúpula de la Consellería de Medio Rural: «Preferimos esperar unos meses más para que ellos pudieran también aportar su visión, pero en el periodo de sesiones que se inicia en septiembre la ley debería presentarse en el Parlamento».Será una nueva ley, con mejoras, pero no un volantazo respecto a la normativa actual. Sí se concederán, por ejemplo, «más facilidades, ayudas y estímulos» para que los terrenos se puedan cultivar. También se van a «flexibilizar» las quemas y los desbroces en los periodos en los que el índice de peligrosidad de incendios sea bajo. Incluso, detalló el presidente de la Xunta, en espacios protegidos.«Hay planteamientos ecologistas que dicen que nada se puede tocar. Recibiremos críticas de los de siempre, pero hemos visto que, si a la naturaleza se la deja crecer de forma salvaje, tiene consecuencias muy indeseables», reflexionó el mandatario autonómico respecto a los aspectos en los que deberá incidir la ley.Abierto a expropiar¿Y qué pasa con las fincas que sus propietarios no limpian? ¿Estaría dispuesto a ir un paso expropiar esas fincas e incorporarlas al Banco de Terras? «Sería la última opción», reconoció Rueda, pero «es mejor hacer eso que tener un terreno improductivo», porque «la propiedad privada hay que compatibilizarla con el bien común y, a veces, tener terrenos improductivos que tienen propietario, pero en los que no se hace nada, trae consecuencias negativas para los incendios».El Banco de Terras es un instrumento creado por la Xunta para evitar el abandono de la tierra agraria y ponerla a disposición de los que la necesiten para usos agrícolas, ganaderos, forestales, de conservación de la naturaleza u otros usos de interés social. En definitiva, media entre los propietarios y quienes necesitan las tierras.De cualquier forma, precisamente en este punto, el presidente de la Xunta considera que la concienciación «ha mejorado», tanto en lo que respecta a la ciudadanía como a los concellos. Rueda recuerda, por ejemplo, la adhesión de 300 ayuntamientos al convenio impulsado por la Xunta para la limpieza de las franjas secundarias: «Me da la impresión, sobre todo en las parroquias más complicadas, de que la gente se da cuenta de que no hay otra. Muchos vecinos han visto que la diferencia entre tener los terrenos limpios o no tenerlos es que su casa pueda llegar a arder».PrudenciaPor ahora, Galicia se está librando este verano de los grandes incendios forestales que están asolando la península, en especial Castilla y León y Madrid. Aunque se muestra cauto, porque el año pasado Galicia vivió una de las peores olas incendiarias de su historia y porque este mismo mes de abril la comunidad ya registró fuegos forestales de cierta entidad, Rueda destaca que en Galicia sí se están dando pasos importantes en la concienciación, como se ha dicho, pero también en las limpiezas preventivas y en el refuerzo de los equipos de extinción. Los dispositivos contra el fuego en Galicia están integrados por 7.000 efectivos de distintas administraciones, de los que 3.000 dependen de la Xunta.Un fuego deja varios pueblos sin luz En cuanto a los incendios de estos días, el declarado el martes en el municipio lucense de Taboada quedó estabilizado esa misma noche tras calcinar 20 hectáreas. La Consellería do Medio Rural también dio por extinguidos dos conatos en Boborás (Orense), en las parroquias de Moreiras e Cameixa. Este último provocó la caída de un pino sobre la red de media tensión que hizo romper el cable, dejando a varios pueblos sin suministro por la noche. Además, este miércoles se declaró otro fuego en el municipio lucense de Ourol, que, hasta el cierre de esta edición, había calcinado unas siete hectáreas. Tras cierto retraso, pues ya en 2021 el entonces presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo se había comprometido a ello, Galicia contará con una nueva ley que será la base para combatir los incendios forestales y que tendrá en la prevención su principal eje. La nueva normativa tratará de «flexibilizar» las quemas y los desbroces, pero que nadie espere «ningún cambio revolucionario», ya que no existen «soluciones mágicas» para prevenir y combatir las llamas.Así lo ha detallado en una entrevista con Europa Press el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, quien aseguró que el futuro texto «está ya muy avanzado», por lo que quedará aprobado —el PP tiene mayoría absoluta en el Parlamento autonómico— en los próximos meses. El presidente gallego achacó la falta de avances en los últimos tiempos respecto a la nueva ley a la reciente remodelación de la cúpula de la Consellería de Medio Rural: «Preferimos esperar unos meses más para que ellos pudieran también aportar su visión, pero en el periodo de sesiones que se inicia en septiembre la ley debería presentarse en el Parlamento».Será una nueva ley, con mejoras, pero no un volantazo respecto a la normativa actual. Sí se concederán, por ejemplo, «más facilidades, ayudas y estímulos» para que los terrenos se puedan cultivar. También se van a «flexibilizar» las quemas y los desbroces en los periodos en los que el índice de peligrosidad de incendios sea bajo. Incluso, detalló el presidente de la Xunta, en espacios protegidos.«Hay planteamientos ecologistas que dicen que nada se puede tocar. Recibiremos críticas de los de siempre, pero hemos visto que, si a la naturaleza se la deja crecer de forma salvaje, tiene consecuencias muy indeseables», reflexionó el mandatario autonómico respecto a los aspectos en los que deberá incidir la ley.Abierto a expropiar¿Y qué pasa con las fincas que sus propietarios no limpian? ¿Estaría dispuesto a ir un paso expropiar esas fincas e incorporarlas al Banco de Terras? «Sería la última opción», reconoció Rueda, pero «es mejor hacer eso que tener un terreno improductivo», porque «la propiedad privada hay que compatibilizarla con el bien común y, a veces, tener terrenos improductivos que tienen propietario, pero en los que no se hace nada, trae consecuencias negativas para los incendios».El Banco de Terras es un instrumento creado por la Xunta para evitar el abandono de la tierra agraria y ponerla a disposición de los que la necesiten para usos agrícolas, ganaderos, forestales, de conservación de la naturaleza u otros usos de interés social. En definitiva, media entre los propietarios y quienes necesitan las tierras.De cualquier forma, precisamente en este punto, el presidente de la Xunta considera que la concienciación «ha mejorado», tanto en lo que respecta a la ciudadanía como a los concellos. Rueda recuerda, por ejemplo, la adhesión de 300 ayuntamientos al convenio impulsado por la Xunta para la limpieza de las franjas secundarias: «Me da la impresión, sobre todo en las parroquias más complicadas, de que la gente se da cuenta de que no hay otra. Muchos vecinos han visto que la diferencia entre tener los terrenos limpios o no tenerlos es que su casa pueda llegar a arder».PrudenciaPor ahora, Galicia se está librando este verano de los grandes incendios forestales que están asolando la península, en especial Castilla y León y Madrid. Aunque se muestra cauto, porque el año pasado Galicia vivió una de las peores olas incendiarias de su historia y porque este mismo mes de abril la comunidad ya registró fuegos forestales de cierta entidad, Rueda destaca que en Galicia sí se están dando pasos importantes en la concienciación, como se ha dicho, pero también en las limpiezas preventivas y en el refuerzo de los equipos de extinción. Los dispositivos contra el fuego en Galicia están integrados por 7.000 efectivos de distintas administraciones, de los que 3.000 dependen de la Xunta.Un fuego deja varios pueblos sin luz En cuanto a los incendios de estos días, el declarado el martes en el municipio lucense de Taboada quedó estabilizado esa misma noche tras calcinar 20 hectáreas. La Consellería do Medio Rural también dio por extinguidos dos conatos en Boborás (Orense), en las parroquias de Moreiras e Cameixa. Este último provocó la caída de un pino sobre la red de media tensión que hizo romper el cable, dejando a varios pueblos sin suministro por la noche. Además, este miércoles se declaró otro fuego en el municipio lucense de Ourol, que, hasta el cierre de esta edición, había calcinado unas siete hectáreas.
Tras cierto retraso, pues ya en 2021 el entonces presidente de la Xunta Alberto Núñez Feijóo se había comprometido a ello, Galicia contará con una nueva ley que será la base para combatir los incendios forestales y que tendrá en la prevención su principal eje. … La nueva normativa tratará de «flexibilizar» las quemas y los desbroces, pero que nadie espere «ningún cambio revolucionario», ya que no existen «soluciones mágicas» para prevenir y combatir las llamas.
Así lo ha detallado en una entrevista con Europa Press el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, quien aseguró que el futuro texto «está ya muy avanzado», por lo que quedará aprobado —el PP tiene mayoría absoluta en el Parlamento autonómico— en los próximos meses. El presidente gallego achacó la falta de avances en los últimos tiempos respecto a la nueva ley a la reciente remodelación de la cúpula de la Consellería de Medio Rural: «Preferimos esperar unos meses más para que ellos pudieran también aportar su visión, pero en el periodo de sesiones que se inicia en septiembre la ley debería presentarse en el Parlamento».
Será una nueva ley, con mejoras, pero no un volantazo respecto a la normativa actual. Sí se concederán, por ejemplo, «más facilidades, ayudas y estímulos» para que los terrenos se puedan cultivar. También se van a «flexibilizar» las quemas y los desbroces en los periodos en los que el índice de peligrosidad de incendios sea bajo. Incluso, detalló el presidente de la Xunta, en espacios protegidos.
«Hay planteamientos ecologistas que dicen que nada se puede tocar. Recibiremos críticas de los de siempre, pero hemos visto que, si a la naturaleza se la deja crecer de forma salvaje, tiene consecuencias muy indeseables», reflexionó el mandatario autonómico respecto a los aspectos en los que deberá incidir la ley.
Abierto a expropiar
¿Y qué pasa con las fincas que sus propietarios no limpian? ¿Estaría dispuesto a ir un paso expropiar esas fincas e incorporarlas al Banco de Terras? «Sería la última opción», reconoció Rueda, pero «es mejor hacer eso que tener un terreno improductivo», porque «la propiedad privada hay que compatibilizarla con el bien común y, a veces, tener terrenos improductivos que tienen propietario, pero en los que no se hace nada, trae consecuencias negativas para los incendios».
El Banco de Terras es un instrumento creado por la Xunta para evitar el abandono de la tierra agraria y ponerla a disposición de los que la necesiten para usos agrícolas, ganaderos, forestales, de conservación de la naturaleza u otros usos de interés social. En definitiva, media entre los propietarios y quienes necesitan las tierras.
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De cualquier forma, precisamente en este punto, el presidente de la Xunta considera que la concienciación «ha mejorado», tanto en lo que respecta a la ciudadanía como a los concellos. Rueda recuerda, por ejemplo, la adhesión de 300 ayuntamientos al convenio impulsado por la Xunta para la limpieza de las franjas secundarias: «Me da la impresión, sobre todo en las parroquias más complicadas, de que la gente se da cuenta de que no hay otra. Muchos vecinos han visto que la diferencia entre tener los terrenos limpios o no tenerlos es que su casa pueda llegar a arder».
Prudencia
Por ahora, Galicia se está librando este verano de los grandes incendios forestales que están asolando la península, en especial Castilla y León y Madrid. Aunque se muestra cauto, porque el año pasado Galicia vivió una de las peores olas incendiarias de su historia y porque este mismo mes de abril la comunidad ya registró fuegos forestales de cierta entidad, Rueda destaca que en Galicia sí se están dando pasos importantes en la concienciación, como se ha dicho, pero también en las limpiezas preventivas y en el refuerzo de los equipos de extinción. Los dispositivos contra el fuego en Galicia están integrados por 7.000 efectivos de distintas administraciones, de los que 3.000 dependen de la Xunta.
El fuego arrasa 20 hectáreas en Monfero
En cuanto a los incendios de estos días, un fuego se encuentra activo en Monfero arrasando 20 hectáreas, afectando también al municipio lucense de Guitiriz. Por otro lado, el declarado el martes Taboada (Lugo) quedó controlado esa misma noche tras quemar 40 hectáreas. La Xunta también dio por extinguidos dos conatos en Boborás (Orense). Uno de ellos provocó la caída de un pino sobre la red de media tensión que hizo romper el cable, dejando a varios pueblos sin suministro de noche. Este miércoles se declaró otro en Ourol (Lugo), que, hasta el cierre de esta edición, había calcinado unas siete hectáreas.
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