En Argentina, país donde el fútbol es religión, también siguen a rajatabla ciertas supersticiones o cábalas en busca de que la suerte les acompañe en los grandes partidos. La primera vez que se tuvo constancia de ellas en los jugadores de la selección albiceleste fue en el Mundial de Argentina 1978, cuando se desveló que Tolo Gallego y Daniel Passarella veían películas de terror antes de jugar. Curiosamente, la selección sudamericana acabó ganando su primera Copa del Mundo aquel año tras superar a los Países Bajos en la final que se celebró en Buenos Aires.
Dibu Martínez, Lisandro Martínez, Cuti Romero, Nahuel Molina, Leandro Paredes y Rodrigo de Paul, entre otros, han seguido a rajatabla las tradiciones que les traen buena suerte
En Argentina, país donde el fútbol es religión, también siguen a rajatabla ciertas supersticiones o cábalas en busca de que la suerte les acompañe en los grandes partidos. La primera vez que se tuvo constancia de ellas en los jugadores de la selección albiceleste fue en el Mundial de Argentina 1978, cuando se desveló que Tolo Gallego y Daniel Passarella veían películas de terror antes de jugar. Curiosamente, la selección sudamericana acabó ganando su primera Copa del Mundo aquel año tras superar a los Países Bajos en la final que se celebró en Buenos Aires.
Ocho años más tarde, en el Mundial de México 1986, Carlos Bilardo, seleccionador argentino por aquel entonces, obligó a sus jugadores a sentarse en el mismo lugar del bus que los transportaba a todas partes y también se instaló el ritual de escuchar la canción Gigante chiquito, de Sergio Denis, de camino a cada estadio. Argentina también acabó ganando ese Mundial, con Diego Armando Maradona levantando el trofeo en el estadio Azteca.
La selección argentina actual mantiene ciertas cábalas en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Unas tradiciones que empezaron tras la consecución de la Copa América 2021 y que siguieron en la Copa del Mundo de Qatar 2022 y en la Copa América 2024. La primera es la elección de los protagonistas que salen en las ruedas de prensa previas a las grandes finales. Desde el 2021, antes de medirse a Brasil, Dibu Martínez ha sido el encargado de acompañar a Lionel Scaloni para comparecer ante los medios de comunicación. Antes de enfrentarse a España en Nueva Jersey volvió a aparecer el portero argentino junto al seleccionador, aunque esta vez con un tercer acompañante, ni más ni menos que Leo Messi.
El propio portero argentino es el protagonista de otra cábala. Y es que el actual meta del Aston Villa inglés ha vuelto a pintarse la bandera de su país en el pelo para las eliminatorias de esta Copa del Mundo, al igual que ya sucedió en el Mundial de Qatar tras superar la fase de grupos y medirse a Australia en los octavos de final.
Y no es el único que sigue al pie de la letra las costumbres que consideran que han traido buena suerte. Leandro Paredes y Rodrigo de Paul comen caramelos en la previa de cada partido, concretamente cuando salen a comprobar el estado del césped antes de recibir las últimas indicaciones de Scaloni. Por su parte, Lisandro Martínez, Cuti Romero y Nahuel Molina encienden un palo santo en el hotel antes de salir rumbo al estadio. Messi tampoco es ajeno a las costumbres. El astro argentino escribió tras eliminar a Inglaterra en las semifinales de este Mundial el mismo mensaje que publicó en el 2022 después de superar a Croacia para plantarse en la final de Qatar: “¡A LA FINAL! Volvimos a sacar fuerza para hacer otro gran partido. Muchas gracias a todos los que confiaron en este grupo. ¡Vamos Argentina, carajo!”.
Ni siquiera el presidente del país se ha mantenido al margen de las cábalas. Javier Milei ha decidido no acudir al MetLife Stadium de Nueva Jersey para seguir con la tradición de ver a la selección argentina desde la Casa Rosada junto a su hermana.
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