Las campanas de la iglesia de La Granja de la Costera sonarán las 24 horas, también por la noche. Así lo han decidido los vecinos de la localidad valenciana en una votación celebrada este lunes ante el conflicto abierto por el toque horario nocturno. Finalmente, el silencio no se ha impuesto frente a quienes defendían una tradición de más de cuatro décadas.De los 306 habitantes del municipio, 286 -los mayores de 16 años- estaban llamados a elegir entre tres opciones. No obstante, solo ha participado un tercio de los censados, según los datos ofrecidos por el Ayuntamiento de La Gran de la Costera a ABC.84 personas se han mostrado a favor de que las campanas marquen la hora durante toda la jornada; 20 han indicado que prefieren que toquen solo por el día, como viene ocurriendo en los últimos meses; y nadie se ha decantado por la opción de que no suenen nunca.MÁS INFORMACIÓN noticia No Moisés Iborra, hornero: «En la panadería ya no hace falta trabajar de noche. Eso se ha acabado, pero hay que invertir en el negocio»El conflicto se remonta a hace un par de años, cuando un vecino joven que se había instalado con su pareja en el pueblo indicó al alcalde, José Miguel Marín, que no podía descansar por las noches por el toque de las campanas.El edil dio la orden para que se reprogramara el reloj automatizado y se suspendiera el toque nocturno, algo que no gustó a otros residentes habituales en el municipio, acostumbrados a escuchar ese sonido tradicional. Las protestas de unos y otros dieron pie a la consulta.La ordenanza local que regula las normas de convivencia establece que para «reducir la contaminación acústica y evitar molestias a los ciudadanos, singularmente en las horas destinadas al descanso nocturno, desde las 23 horas a las 8 horas del día siguiente, se fija, con carácter supletorio y a falta de otra regulación específica, como nivel máximo de transmisión a colindantes el de 35 dB en esa franja horaria». Unos decibelios que, según el afectado, se superaban al dar las señales horarias.El referéndum no era vinculante, pero las autoridades municipales señalan que acatarán la voluntad popular reflejada en la consulta. Para ello habrá que modificar la normativa municipal, probablemente, bajando ese registro. Hasta entonces y para evitar que el asunto termine en los tribunales, las campanas seguirán mudas mientras el pueblo descansa. Las campanas de la iglesia de La Granja de la Costera sonarán las 24 horas, también por la noche. Así lo han decidido los vecinos de la localidad valenciana en una votación celebrada este lunes ante el conflicto abierto por el toque horario nocturno. Finalmente, el silencio no se ha impuesto frente a quienes defendían una tradición de más de cuatro décadas.De los 306 habitantes del municipio, 286 -los mayores de 16 años- estaban llamados a elegir entre tres opciones. No obstante, solo ha participado un tercio de los censados, según los datos ofrecidos por el Ayuntamiento de La Gran de la Costera a ABC.84 personas se han mostrado a favor de que las campanas marquen la hora durante toda la jornada; 20 han indicado que prefieren que toquen solo por el día, como viene ocurriendo en los últimos meses; y nadie se ha decantado por la opción de que no suenen nunca.MÁS INFORMACIÓN noticia No Moisés Iborra, hornero: «En la panadería ya no hace falta trabajar de noche. Eso se ha acabado, pero hay que invertir en el negocio»El conflicto se remonta a hace un par de años, cuando un vecino joven que se había instalado con su pareja en el pueblo indicó al alcalde, José Miguel Marín, que no podía descansar por las noches por el toque de las campanas.El edil dio la orden para que se reprogramara el reloj automatizado y se suspendiera el toque nocturno, algo que no gustó a otros residentes habituales en el municipio, acostumbrados a escuchar ese sonido tradicional. Las protestas de unos y otros dieron pie a la consulta.La ordenanza local que regula las normas de convivencia establece que para «reducir la contaminación acústica y evitar molestias a los ciudadanos, singularmente en las horas destinadas al descanso nocturno, desde las 23 horas a las 8 horas del día siguiente, se fija, con carácter supletorio y a falta de otra regulación específica, como nivel máximo de transmisión a colindantes el de 35 dB en esa franja horaria». Unos decibelios que, según el afectado, se superaban al dar las señales horarias.El referéndum no era vinculante, pero las autoridades municipales señalan que acatarán la voluntad popular reflejada en la consulta. Para ello habrá que modificar la normativa municipal, probablemente, bajando ese registro. Hasta entonces y para evitar que el asunto termine en los tribunales, las campanas seguirán mudas mientras el pueblo descansa.
Las campanas de la iglesia de La Granja de la Costera sonarán las 24 horas, también por la noche. Así lo han decidido los vecinos de la localidad valenciana en una votación celebrada este lunes ante el conflicto abierto por el toque horario nocturno. Finalmente, … el silencio no se ha impuesto frente a quienes defendían una tradición de más de cuatro décadas.
De los 306 habitantes del municipio, 286 -los mayores de 16 años- estaban llamados a elegir entre tres opciones. No obstante, solo ha participado un tercio de los censados, según los datos ofrecidos por el Ayuntamiento de La Gran de la Costera a ABC.
84 personas se han mostrado a favor de que las campanas marquen la hora durante toda la jornada; 20 han indicado que prefieren que toquen solo por el día, como viene ocurriendo en los últimos meses; y nadie se ha decantado por la opción de que no suenen nunca.
El conflicto se remonta a hace un par de años, cuando un vecino joven que se había instalado con su pareja en el pueblo indicó al alcalde, José Miguel Marín, que no podía descansar por las noches por el toque de las campanas.
El edil dio la orden para que se reprogramara el reloj automatizado y se suspendiera el toque nocturno, algo que no gustó a otros residentes habituales en el municipio, acostumbrados a escuchar ese sonido tradicional. Las protestas de unos y otros dieron pie a la consulta.
La ordenanza local que regula las normas de convivencia establece que para «reducir la contaminación acústica y evitar molestias a los ciudadanos, singularmente en las horas destinadas al descanso nocturno, desde las 23 horas a las 8 horas del día siguiente, se fija, con carácter supletorio y a falta de otra regulación específica, como nivel máximo de transmisión a colindantes el de 35 dB en esa franja horaria». Unos decibelios que, según el afectado, se superaban al dar las señales horarias.
El referéndum no era vinculante, pero las autoridades municipales señalan que acatarán la voluntad popular reflejada en la consulta. Para ello habrá que modificar la normativa municipal, probablemente, bajando ese registro. Hasta entonces y para evitar que el asunto termine en los tribunales, las campanas seguirán mudas mientras el pueblo descansa.
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