Àlex Palou (29) rebobina y recuerda aquellos días de su infancia, cuando era un crío y pisaba el pedal y se abría paso en el mundo de los coches.
Durante diez años, el Circuit de Catalunya será la primera sede europea de las célebres series estadounidenses, que no desembarcaban en el Viejo Continente desde el 2007
Àlex Palou (29) rebobina y recuerda aquellos días de su infancia, cuando era un crío y pisaba el pedal y se abría paso en el mundo de los coches.
Entonces le ayudaban sus padres y también sus tíos, todos se sacrificaban, todos le robaban tiempo al tiempo y dinero al dinero porque el niño, al volante del kart, era realmente bueno.
Tan bueno era que, con el tiempo, las ayudas fueron llegando, y al fin fue becado en el CAR de Sant Cugat e ingresó en el Programa de Jóvenes Pilotos del Circuit de Barcelona-Catalunya y del RACC cuando sumaba 17 años, y entonces todo se precipitó.
–No olviden que mi padre me hacía de mecánico, y que mi madre ponía todo lo demás. Y luego me abrí paso en la F-3, luego pasé un par de años en Japón y al fin, llegué a las IndyCar Series.
Si hubiera planteado algo así hace dos años, me hubieran dicho que estaba loco”
Y a volar.
Àlex Palou nos habla de todo esto en el Auditorio del Circuit de Catalunya en Montmeló.
Del brazo lleva una réplica en miniatura del relieve del circuito y le contemplan un abanico de personalidades, empezando por el president del Govern, Salvador Illa, y siguiendo por el presidente y CEO de Penske Entertainment Corp., empresa propietaria de las IndyCar Series, Mark Miles, y también por el conseller d’Empresa i Treball, Miquel Sàmper, y por el presidente del Consejo de Administración de Fira de Barcelona y Fira Circuit, Pau Relat.

–Las cosas me han ido bien –dice Palou, hoy quíntuple campeón de las IndyCar Series, hito excepcional que solo han superado otros tres pilotos: AJ Foyt, Scott Dixon y Rick Mears–. Pero nunca me hubiera imaginado que me irían tan bien como para acabar influyendo en el desembarco de una prueba de las IndyCar Series en Montmeló. ¡En mi casa! ¡No sé cómo describirlo!
Va por los aficionados que se levantan a las tres de la mañana para vernos por la tele”
Y se lleva las manos a la cabeza y abraza el pequeño relieve del circuito, y se confiesa superado por las circunstancias “pues hace dos años, si hubiera planteado algo así, me hubieran dicho que estaba loco”.
Y quizá lo esté, quizás esté loco. Pero loco de euforia. Y ese sentimiento lo comparte con el abanico de personalidades que le contempla y le escucha, y que al fin le acompaña en el atril.
Porque la noticia es de extraordinario alcance.
A partir del 2027, y durante diez años, las legendarias NTT IndyCar Series desembarcarán en Montmeló: la carrera, que se celebrará el 18 de julio, recibirá el nombre de IndyCar Grand Prix of Barcelona.
El acuerdo con las IndyCar no cambia nada: el circuito seguirá siendo hogar de la F-1”
(Para el profano, las IndyCar Series es algo así como la reina de las categorías de monoplazas en Estados Unidos, campeonato que en sus orígenes se disputaba en circuitos ovalados, con velocidades superiores a los 350 km/h, que luego se abrió a circuitos urbanos y autódromos y que jamás, desde el 2013, había salido del territorio norteamericano).
–Soy vecino de aquí al lado, de La Roca del Vallès –dice el president Illa, que lleva la agenda al milímetro y ha recorrido Catalunya en un día, con cinco actos en cinco escenarios diferentes y distantes entre sí–. Así que me siento identificado con todo lo que se haga en el Circuit de Catalunya. Y el acuerdo con las IndyCar Series no cambia nada. Montmeló seguirá siendo un circuito de F-1 (se refiere al hecho de que el trazado ha pasado a ser sede bienal del gran circo); cuando se cierra una puerta, se abren muchas más. Este seguirá siendo un equipamiento de país que continuará acogiendo la F-1 y ahora, durante diez años, también las IndyCar Series.
A veces a uno le cuesta ser profeta en su tierra, pero Palou es un orgullo para el país”
–Traer a nuestro recinto uno de los campeonatos más prestigiosos del automovilismo mundial fortalece nuestro posicionamiento internacional, nos conecta con nuevos públicos y mercados, especialmente en Estados Unidos –añadía Pau Relat.
–Las IndyCar Series son dinámicas, rápidas, tremendamente competitivas, y este puede ser un gran escenario –continuaba Mark Miles. Y luego, volviéndose hacia Àlex Palou–: y tú eres una leyenda legítima en Estados Unidos, y tú y yo nos conocemos muy bien, por algo te he entregado el título en cinco ocasiones (las cuatro últimas, de forma consecutiva), por algo eres el campeón actual.
Y Palou, que no cabe en sí:
–Va por todos esos aficionados que se levantan a las tres de la mañana para ver por televisión nuestras carreras en Estados Unidos. Ahora nos podrán ver en vivo.
(Y a una hora prudencial).
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