El combate al incendio de Niebla, que ya ha recorrido 20.000 hectáreas de forma peligrosa e imprevisible debido a los vientos, se centra ahora en evitar que las llamas vayan más allá del municipio onubense del Berrocal y lleguen así a entrar en la provincia de Sevilla. Esta es una de las cuestiones esenciales ahora para los más de 600 efectivos que siguen combatiendo a el fuego, especialmente tras haberse realizado este lunes el desalojo preventivo del núcleo principal de El Madroño y sus cuatro pedanías: El Álamo, Juan Antón, Juan Gallego y Villargordo.En esa localidad viven algo menos de 300 personas, por lo que número de evacuados sigue en ascenso tras los más de 470 personas que han tenido que salir de sus casas en diferentes municipios de Huelva durante el fin de semana. El Berrocal, una de las áreas desalojadas, es ahora la primera línea de defensa, con los efectivos centrados en evitar que entre en la zona y arrase las casas y, además, siga avanzando hacia el norte y el este. «Por lo menos no ha avanzado en la tarde», ha dicho el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, que ha insistido en que las llamas no han saltado en ningún momento a la provincia de Sevilla , donde sí ha llegado el humo del incendio.Este es uno de los puntos más complicados de la jornada, el otro se sitúa en el este del incendio. Las llamas están ahora limítrofes con La Pata del Caballo y «lo más importante» es que no avancen más, como ya ocurrió en 2004, y conviertan el escenario en una pesadilla. Por ello se han desplegado 14 bulldozer para tratar de seguir protegiendo este enclave con maquinaria terrestre durante la noche. En suma, el objetivo para las próximas horas es resistir. «La tarde no ha ido bien, pero vamos a quedarnos en tablas. Lo más importante es que no hayamos empeorado aún más», ha admitido Sanz. El incendio de Niebla, declarado la tarde del jueves, ha recorrido ya 20.000 hectárea s, aunque se desconoce por ahora la superficie quemada. «Todos los días están siendo igual de complicados y no se ha abierto ninguna oportunidad para controlar el incendio », ha lamentado el consejero. En la zona se han desplegado este lunes de nuevo 26 medios aéreos, pero las condiciones de este incendio, marcadas por rachas de viento cambiantes que modifican la dirección del fuego y los fenómenos convectivos, que hacen que el incendio provoque focos secundarios, han disparado la complejidad de la tarea.También el peligro que afrontan los efectivos, dado que esos fenómenos convectivos han amenazado en varias ocasiones incluso con dejarles rodeados por las llamas. Ha vuelto a suceder esta tarde, lo que ha obligado, de nuevo, a retirar al personal por precaución. El pronóstico para las próximas horas no da demasiadas esperanzas. Los técnicos apuntan a que pueden darse condiciones que permitan desarrollar los trabajos «al máximo», pero Sanz ha mostrado cautela: «cada noche es un mundo». Mientras, los cuerpos involucrados aumentan. Con el desalojo de El Madroño están ya activados personal del consorcio de Bomberos de Sevilla, así como de Protección Civil y de la comandancia de la Guardia Civil de la provincia. Esperando a que no vaya a más. El combate al incendio de Niebla, que ya ha recorrido 20.000 hectáreas de forma peligrosa e imprevisible debido a los vientos, se centra ahora en evitar que las llamas vayan más allá del municipio onubense del Berrocal y lleguen así a entrar en la provincia de Sevilla. Esta es una de las cuestiones esenciales ahora para los más de 600 efectivos que siguen combatiendo a el fuego, especialmente tras haberse realizado este lunes el desalojo preventivo del núcleo principal de El Madroño y sus cuatro pedanías: El Álamo, Juan Antón, Juan Gallego y Villargordo.En esa localidad viven algo menos de 300 personas, por lo que número de evacuados sigue en ascenso tras los más de 470 personas que han tenido que salir de sus casas en diferentes municipios de Huelva durante el fin de semana. El Berrocal, una de las áreas desalojadas, es ahora la primera línea de defensa, con los efectivos centrados en evitar que entre en la zona y arrase las casas y, además, siga avanzando hacia el norte y el este. «Por lo menos no ha avanzado en la tarde», ha dicho el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, que ha insistido en que las llamas no han saltado en ningún momento a la provincia de Sevilla , donde sí ha llegado el humo del incendio.Este es uno de los puntos más complicados de la jornada, el otro se sitúa en el este del incendio. Las llamas están ahora limítrofes con La Pata del Caballo y «lo más importante» es que no avancen más, como ya ocurrió en 2004, y conviertan el escenario en una pesadilla. Por ello se han desplegado 14 bulldozer para tratar de seguir protegiendo este enclave con maquinaria terrestre durante la noche. En suma, el objetivo para las próximas horas es resistir. «La tarde no ha ido bien, pero vamos a quedarnos en tablas. Lo más importante es que no hayamos empeorado aún más», ha admitido Sanz. El incendio de Niebla, declarado la tarde del jueves, ha recorrido ya 20.000 hectárea s, aunque se desconoce por ahora la superficie quemada. «Todos los días están siendo igual de complicados y no se ha abierto ninguna oportunidad para controlar el incendio », ha lamentado el consejero. En la zona se han desplegado este lunes de nuevo 26 medios aéreos, pero las condiciones de este incendio, marcadas por rachas de viento cambiantes que modifican la dirección del fuego y los fenómenos convectivos, que hacen que el incendio provoque focos secundarios, han disparado la complejidad de la tarea.También el peligro que afrontan los efectivos, dado que esos fenómenos convectivos han amenazado en varias ocasiones incluso con dejarles rodeados por las llamas. Ha vuelto a suceder esta tarde, lo que ha obligado, de nuevo, a retirar al personal por precaución. El pronóstico para las próximas horas no da demasiadas esperanzas. Los técnicos apuntan a que pueden darse condiciones que permitan desarrollar los trabajos «al máximo», pero Sanz ha mostrado cautela: «cada noche es un mundo». Mientras, los cuerpos involucrados aumentan. Con el desalojo de El Madroño están ya activados personal del consorcio de Bomberos de Sevilla, así como de Protección Civil y de la comandancia de la Guardia Civil de la provincia. Esperando a que no vaya a más.
El combate al incendio de Niebla, que ya ha recorrido 20.000 hectáreas de forma peligrosa e imprevisible debido a los vientos, se centra ahora en evitar que las llamas vayan más allá del municipio onubense del Berrocal y lleguen así a entrar en … la provincia de Sevilla. Esta es una de las cuestiones esenciales ahora para los más de 600 efectivos que siguen combatiendo a el fuego, especialmente tras haberse realizado este lunes el desalojo preventivo del núcleo principal de El Madroño y sus cuatro pedanías: El Álamo, Juan Antón, Juan Gallego y Villargordo.
En esa localidad viven algo menos de 300 personas, por lo que número de evacuados sigue en ascenso tras los más de 470 personas que han tenido que salir de sus casas en diferentes municipios de Huelva durante el fin de semana. El Berrocal, una de las áreas desalojadas, es ahora la primera línea de defensa, con los efectivos centrados en evitar que entre en la zona y arrase las casas y, además, siga avanzando hacia el norte y el este. «Por lo menos no ha avanzado en la tarde», ha dicho el consejero de Emergencias, Antonio Sanz, que ha insistido en que las llamas no han saltado en ningún momento a la provincia de Sevilla, donde sí ha llegado el humo del incendio.
Este es uno de los puntos más complicados de la jornada, el otro se sitúa en el este del incendio. Las llamas están ahora limítrofes con La Pata del Caballo y «lo más importante» es que no avancen más, como ya ocurrió en 2004, y conviertan el escenario en una pesadilla. Por ello se han desplegado 14 bulldozer para tratar de seguir protegiendo este enclave con maquinaria terrestre durante la noche.
En suma, el objetivo para las próximas horas es resistir. «La tarde no ha ido bien, pero vamos a quedarnos en tablas. Lo más importante es que no hayamos empeorado aún más», ha admitido Sanz. El incendio de Niebla, declarado la tarde del jueves, ha recorrido ya 20.000 hectáreas, aunque se desconoce por ahora la superficie quemada.
«Todos los días están siendo igual de complicados y no se ha abierto ninguna oportunidad para controlar el incendio», ha lamentado el consejero. En la zona se han desplegado este lunes de nuevo 26 medios aéreos, pero las condiciones de este incendio, marcadas por rachas de viento cambiantes que modifican la dirección del fuego y los fenómenos convectivos, que hacen que el incendio provoque focos secundarios, han disparado la complejidad de la tarea.
También el peligro que afrontan los efectivos, dado que esos fenómenos convectivos han amenazado en varias ocasiones incluso con dejarles rodeados por las llamas. Ha vuelto a suceder esta tarde, lo que ha obligado, de nuevo, a retirar al personal por precaución.
El pronóstico para las próximas horas no da demasiadas esperanzas. Los técnicos apuntan a que pueden darse condiciones que permitan desarrollar los trabajos «al máximo», pero Sanz ha mostrado cautela: «cada noche es un mundo».
Mientras, los cuerpos involucrados aumentan. Con el desalojo de El Madroño están ya activados personal del consorcio de Bomberos de Sevilla, así como de Protección Civil y de la comandancia de la Guardia Civil de la provincia. Esperando a que no vaya a más.
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