En la cárcel leonesa de Mansilla de las Mulas se estaría viviendo una «escalada de violencia», en palabras de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios ( CSIF ). Según sus datos, la prisión ha acumulado hasta siete agresiones a funcionarios sólo en la pasada semana y la alerta llega apenas un día después de que otro sindicato, la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias ( Acaip) , también se haga eco de la «insostenible» situación en el Centro Penitenciario de Villahierro. Este ya hablaba de cinco heridos, así como de un riesgo «real e inminente» por las «continuas» agresiones.Los incidentes «graves», explicaban en Acaip, se repiten con una frecuencia «alarmante» con agresiones y episodios violentos «continuos» que ponen en peligro tanto la integridad de los trabajadores como la seguridad en la prisión. En este caso, CSIF denuncia hasta siete agresiones en la pasada semana porque fueron atacados ese número de funcionarios en tres incidentes diferentes, en los que hubo cinco heridos. Dos fueron trasladados al hospital, aunque las lesiones no revisten gravedad. Según han detallado CSIF y Acaip, los dos primeros episodios ocurrieron el miércoles 18 de febrero al intervenir en peleas entre reclusos. Por la mañana, resultó herido un funcionario en el módulo 2; por la tarde, otros dos en el 4, de los que uno acabó por ser atendido en el hospital. El pasado sábado , 21 de febrero, en el módulo 14, un interno atacó a cuatro funcionarios más utilizando un palo de escoba fracturado como arma blanca. Los cuatro empleados precisaron asistencia médica en el mismo centro y uno de ellos fue trasladado a un hospital. «Deterioro sistémico»CSIF afirma que ha remitido un escrito al subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, para subrayar que estos incidentes no constituyen episodios aislados (ambos sindicatos han denunciado otros episodios en más cárceles, como la de Dueñas, en Palencia), sino que son «síntoma de un grave deterioro sistémico» de la seguridad. «Esta vulnerabilidad es consecuencia directa de la insuficiencia de plantilla y de la carencia de recursos técnicos necesarios para salvaguardar la integridad de los empleados», han afirmado en su denuncia. También apuntan a un aumento de la población reclusa, que ha crecido un 32 por ciento en menos de un año, según cifran en el sindicato de prisiones, en el que insisten en que este es uno de los problemas que se está generalizando en muchas cárceles españoles. El centro penitenciario de León ha pasado de esta forma, sostiene también Acaip, de albergar a 840 internos a tener más de 1.100 reclusos actualmente. «La sobreocupación cada vez es mayor y el resultado es que la excepción se ha convertido en norma», han apostillado fuentes del mismo.La mayoría de las celdas alberga dos presos, refieren, lo que «dispara» la tensión y dificulta cualquier labor de tratamiento y reinserción. «La curva de la población reclusa en León ha entrado en una fase de ascenso acelerado», insistían desde Acaip, para acotar que esto amenaza con «quebrar el sistema penitenciario en el centro».Noticia relacionada No No Alertan del «colapso» de la prisión de León por la llegada «masiva» de presos y la falta de personal ABCDesde CSIF asocian además la escalada a la reciente incorporación de una nueva dirección, cuyas decisiones están «debilitando la autoridad» de los funcionarios y «muestran una preocupante falta de interés» por el bienestar de sus empleados. «El descontento es generalizado ante una cúpula directiva que parece haber olvidado el cuidado de su activo más valioso, sus trabajadores», escriben desde el sindicato para remarcar el «desamparo» que siente la plantilla.CSIF considera que las decisiones de la nueva dirección están «debilitando la autoridad» de los empleados«Cinco trabajadores agredidos en tan sólo una semana es algo que nunca había ocurrido en León y algo que no podemos permitir», señalaba también Acaip, que considera que la prisión leonesa de Mansilla se ha convertido en «un auténtico polvorín». Ante ello pide adoptar medidas «urgentes y efectivas» , recoge Ep, a lo que también se ha unido el otro sindicato denunciante.Asimismo, CSIF reitera su histórica reivindicación de que los funcionarios de prisiones sean reconocidos como agentes de la autoridad, «algo que ya existe en Cataluña y que resulta clave para reforzar la protección jurídica de los trabajadores y prevenir agresiones», ha anotado, para desear la pronta recuperación de los lesionados, y reconocer «su profesionalidad y compromiso en un entorno cada vez más complejo y peligroso». En la cárcel leonesa de Mansilla de las Mulas se estaría viviendo una «escalada de violencia», en palabras de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios ( CSIF ). Según sus datos, la prisión ha acumulado hasta siete agresiones a funcionarios sólo en la pasada semana y la alerta llega apenas un día después de que otro sindicato, la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias ( Acaip) , también se haga eco de la «insostenible» situación en el Centro Penitenciario de Villahierro. Este ya hablaba de cinco heridos, así como de un riesgo «real e inminente» por las «continuas» agresiones.Los incidentes «graves», explicaban en Acaip, se repiten con una frecuencia «alarmante» con agresiones y episodios violentos «continuos» que ponen en peligro tanto la integridad de los trabajadores como la seguridad en la prisión. En este caso, CSIF denuncia hasta siete agresiones en la pasada semana porque fueron atacados ese número de funcionarios en tres incidentes diferentes, en los que hubo cinco heridos. Dos fueron trasladados al hospital, aunque las lesiones no revisten gravedad. Según han detallado CSIF y Acaip, los dos primeros episodios ocurrieron el miércoles 18 de febrero al intervenir en peleas entre reclusos. Por la mañana, resultó herido un funcionario en el módulo 2; por la tarde, otros dos en el 4, de los que uno acabó por ser atendido en el hospital. El pasado sábado , 21 de febrero, en el módulo 14, un interno atacó a cuatro funcionarios más utilizando un palo de escoba fracturado como arma blanca. Los cuatro empleados precisaron asistencia médica en el mismo centro y uno de ellos fue trasladado a un hospital. «Deterioro sistémico»CSIF afirma que ha remitido un escrito al subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, para subrayar que estos incidentes no constituyen episodios aislados (ambos sindicatos han denunciado otros episodios en más cárceles, como la de Dueñas, en Palencia), sino que son «síntoma de un grave deterioro sistémico» de la seguridad. «Esta vulnerabilidad es consecuencia directa de la insuficiencia de plantilla y de la carencia de recursos técnicos necesarios para salvaguardar la integridad de los empleados», han afirmado en su denuncia. También apuntan a un aumento de la población reclusa, que ha crecido un 32 por ciento en menos de un año, según cifran en el sindicato de prisiones, en el que insisten en que este es uno de los problemas que se está generalizando en muchas cárceles españoles. El centro penitenciario de León ha pasado de esta forma, sostiene también Acaip, de albergar a 840 internos a tener más de 1.100 reclusos actualmente. «La sobreocupación cada vez es mayor y el resultado es que la excepción se ha convertido en norma», han apostillado fuentes del mismo.La mayoría de las celdas alberga dos presos, refieren, lo que «dispara» la tensión y dificulta cualquier labor de tratamiento y reinserción. «La curva de la población reclusa en León ha entrado en una fase de ascenso acelerado», insistían desde Acaip, para acotar que esto amenaza con «quebrar el sistema penitenciario en el centro».Noticia relacionada No No Alertan del «colapso» de la prisión de León por la llegada «masiva» de presos y la falta de personal ABCDesde CSIF asocian además la escalada a la reciente incorporación de una nueva dirección, cuyas decisiones están «debilitando la autoridad» de los funcionarios y «muestran una preocupante falta de interés» por el bienestar de sus empleados. «El descontento es generalizado ante una cúpula directiva que parece haber olvidado el cuidado de su activo más valioso, sus trabajadores», escriben desde el sindicato para remarcar el «desamparo» que siente la plantilla.CSIF considera que las decisiones de la nueva dirección están «debilitando la autoridad» de los empleados«Cinco trabajadores agredidos en tan sólo una semana es algo que nunca había ocurrido en León y algo que no podemos permitir», señalaba también Acaip, que considera que la prisión leonesa de Mansilla se ha convertido en «un auténtico polvorín». Ante ello pide adoptar medidas «urgentes y efectivas» , recoge Ep, a lo que también se ha unido el otro sindicato denunciante.Asimismo, CSIF reitera su histórica reivindicación de que los funcionarios de prisiones sean reconocidos como agentes de la autoridad, «algo que ya existe en Cataluña y que resulta clave para reforzar la protección jurídica de los trabajadores y prevenir agresiones», ha anotado, para desear la pronta recuperación de los lesionados, y reconocer «su profesionalidad y compromiso en un entorno cada vez más complejo y peligroso».
En la cárcel leonesa de Mansilla de las Mulas se estaría viviendo una «escalada de violencia», en palabras de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF). Según sus datos, la prisión ha acumulado hasta siete agresiones a funcionarios sólo en la … pasada semana y la alerta llega apenas un día después de que otro sindicato, la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), también se haga eco de la «insostenible» situación en el Centro Penitenciario de Villahierro. Este ya hablaba de cinco heridos, así como de un riesgo «real e inminente» por las «continuas» agresiones.
Los incidentes «graves», explicaban en Acaip, se repiten con una frecuencia «alarmante» con agresiones y episodios violentos «continuos» que ponen en peligro tanto la integridad de los trabajadores como la seguridad en la prisión.
En este caso, CSIF denuncia hasta siete agresiones en la pasada semana porque fueron atacados ese número de funcionarios en tres incidentes diferentes, en los que hubo cinco heridos. Dos fueron trasladados al hospital, aunque las lesiones no revisten gravedad.
Según han detallado CSIF y Acaip, los dos primeros episodios ocurrieron el miércoles 18 de febrero al intervenir en peleas entre reclusos. Por la mañana, resultó herido un funcionario en el módulo 2; por la tarde, otros dos en el 4, de los que uno acabó por ser atendido en el hospital. El pasado sábado, 21 de febrero, en el módulo 14, un interno atacó a cuatro funcionarios más utilizando un palo de escoba fracturado como arma blanca. Los cuatro empleados precisaron asistencia médica en el mismo centro y uno de ellos fue trasladado a un hospital.
«Deterioro sistémico»
CSIF afirma que ha remitido un escrito al subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz, para subrayar que estos incidentes no constituyen episodios aislados (ambos sindicatos han denunciado otros episodios en más cárceles, como la de Dueñas, en Palencia), sino que son «síntoma de un grave deterioro sistémico» de la seguridad. «Esta vulnerabilidad es consecuencia directa de la insuficiencia de plantilla y de la carencia de recursos técnicos necesarios para salvaguardar la integridad de los empleados», han afirmado en su denuncia.
También apuntan a un aumento de la población reclusa, que ha crecido un 32 por ciento en menos de un año, según cifran en el sindicato de prisiones, en el que insisten en que este es uno de los problemas que se está generalizando en muchas cárceles españoles. El centro penitenciario de León ha pasado de esta forma, sostiene también Acaip, de albergar a 840 internos a tener más de 1.100 reclusos actualmente. «La sobreocupación cada vez es mayor y el resultado es que la excepción se ha convertido en norma», han apostillado fuentes del mismo.
La mayoría de las celdas alberga dos presos, refieren, lo que «dispara» la tensión y dificulta cualquier labor de tratamiento y reinserción. «La curva de la población reclusa en León ha entrado en una fase de ascenso acelerado», insistían desde Acaip, para acotar que esto amenaza con «quebrar el sistema penitenciario en el centro».
Desde CSIF asocian además la escalada a la reciente incorporación de una nueva dirección, cuyas decisiones están «debilitando la autoridad» de los funcionarios y «muestran una preocupante falta de interés» por el bienestar de sus empleados. «El descontento es generalizado ante una cúpula directiva que parece haber olvidado el cuidado de su activo más valioso, sus trabajadores», escriben desde el sindicato para remarcar el «desamparo» que siente la plantilla.
CSIF considera que las decisiones de la nueva dirección están «debilitando la autoridad» de los empleados
«Cinco trabajadores agredidos en tan sólo una semana es algo que nunca había ocurrido en León y algo que no podemos permitir», señalaba también Acaip, que considera que la prisión leonesa de Mansilla se ha convertido en «un auténtico polvorín». Ante ello pide adoptar medidas «urgentes y efectivas», recoge Ep, a lo que también se ha unido el otro sindicato denunciante.
Asimismo, CSIF reitera su histórica reivindicación de que los funcionarios de prisiones sean reconocidos como agentes de la autoridad, «algo que ya existe en Cataluña y que resulta clave para reforzar la protección jurídica de los trabajadores y prevenir agresiones», ha anotado, para desear la pronta recuperación de los lesionados, y reconocer «su profesionalidad y compromiso en un entorno cada vez más complejo y peligroso».
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