La política de frentes que utiliza en España el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , ha llegado a las instituciones europeas, donde sus posiciones disidentes respecto a la corriente general de los gobiernos de los países miembros ya han despertado un evidente malestar que en Bruselas ya no se disimula. Y como reacción, Sánchez ha movilizado a los socialistas más fieles para que le defiendan en este debate que amenaza con debilitar las posiciones europeas. La estabilidad de la política europea se basa en un pacto entre socialdemócratas y democristianos. Se diría que Sánchez está empeñado en dinamitarlo.El discurso de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en el que dijo que no pensaba derramar ni una lágrima por la dictadura teocrática iraní y que daba por muerto el viejo orden internacional, se había interpretado como una desautorización indirecta de la política de Sánchez. Y la mejor confirmación de que así era ha sido la reacción de varios dirigentes socialistas que han salido en defensa del presidente del Gobierno, empezando por la vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera, que ha criticado abiertamente a Von der Leyen en una entrevista radiofónica en España. También el socialista portugués Antonio Costa, el presidente del Consejo, ha querido matizar el discurso de la presidenta de la Comisión, en defensa aparentemente de Sánchez.A Ribera, que estaba hoy en la reunión semanal de la Comisión junto a Von der leyen, no le pareció «acertada la forma en la que se expresó» la presidenta al decir que «Europa no puede seguir siendo la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y que no volverá». Para Ribera, esa formulación «no puede quedar en el aire como un espacio de duda«, puesto que cree que »el respeto al derecho internacional es una premisa básica« de la política exterior europea.Noticia relacionada general No No Guerra de Irán Podemos ve al PSOE con el freno de mano echado y presenta su propio «plan anti-Trump» Patricia RomeroTambién Antonio Costa ha pronunciado un discurso ante los embajadores europeos, como había hecho la víspera Von der Leyen, y ha clarificado en parte su opinión sobre la importancia del respecto a las reglas del derecho internacional. La frase más crítica de Costa hacia los ataques israelo-norteamericanos contra Irán ha sido que «el unilateralismo no puede ser el camino y la UE debe defender el orden internacional», lo que contrasta con la visión expresada por Von der Leyen.En realidad, el debate entre Von der Leyen y Costa forma parte de las peculiaridades de una construcción tan singular como la UE. La política exterior de la UE sólo existe cuando todos los países están de acuerdo, mientras que la Comisión puede tener su propia proyección internacional en los asuntos de su competencia. Por ello, la Alta Representante, actualmente la letona Kaja Kallas, depende del Consejo Europeo y es al mismo tiempo vicepresidenta de la Comisión. Las diferencias son normales hasta cierto punto.Pérdida de pacienciaLa reacción de Teresa Ribera y de Iratxe García, sin embargo, forma parte de la primera línea de defensa de Pedro Sánchez en Europa y habría tenido que ser activada como reacción al discurso de Von der Leyen, que según fuentes bien informadas habría perdido la paciencia con el presidente del Gobierno español. Sin embargo, los ataques más directos a Von der Leyen han venido desde el Parlamento Europeo. Los eurodiputados socialistas españoles se han dado por aludidos en el discurso de la presidenta, en el que venía a contradecir la campaña del presidente de Sánchez que se basa en el viejo lema del «no a la guerra». Uno de los miembros más relevantes de la delegación española del PSOE, el asturiano Jonás Fernández, ha confirmado el malestar con Von der Leyen y ha publicado en redes sociales un mensaje, tanto en inglés como en español, en el que alude a la presidenta sin nombrarla y dice que «hay alguien que se está ganando una moción de censura, a pulso». Iratxe García, la portavoz del grupo de los socialistas europeos, ha dicho por su parte que el mensaje de Fernández «refleja un descontento y un desconcierto» de los socialistas y espera que la Comisión desmienta que esté criticando a Sánchez y que la presidenta «está poniendo en duda el orden internacional».Que Ribera se haya alineado en contra de la presidenta, nada menos que dos veces en el mismo día, también confirma estas tensiones en el seno de la ComisiónSin embargo, el líder de los populares en la eurocámara, el alemán Manfred Weber, que no tiene buenas relaciones con su colega socialista, ya ha denunciado públicamente que Sánchez esté utilizando la crisis de Oriente Medio «para autos de política interna» aunque ello debilita las posiciones europeas. Que las cosas no están siendo cómodas para que el socialista español mantenga sus posiciones lo confirma también que el canciller Friedrich Merz, democristiano, ha intentado hablar con él por teléfono acerca de su reacción a las críticas de Trump contra Sánchez en la Casa Blanca, pero el presidente del Gobierno español no ha querido descolgar, a pesar de que según la versión oficial en Berlin no tenían el número correctoHasta ahora, Von der Leyen no ha querido nunca criticar abiertamente a Sánchez argumentando que ella también tiene a comisarios socialistas en su ejecutivo, pero la posición del español ante la operación en Irán habría hecho rebasar el vaso de su paciencia. Que Ribera se haya alineado en contra de la presidenta, nada menos que dos veces en el mismo día, también confirma estas tensiones en el seno de la Comisión.En el pleno de Estrasburgo de esta semana hay precisamente un debate sobre la guerra de Oriente Medio en el que tiene que participar Von der Leyen y en el que probablemente saldrán a la luz estas tensiones internas. La política de frentes que utiliza en España el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez , ha llegado a las instituciones europeas, donde sus posiciones disidentes respecto a la corriente general de los gobiernos de los países miembros ya han despertado un evidente malestar que en Bruselas ya no se disimula. Y como reacción, Sánchez ha movilizado a los socialistas más fieles para que le defiendan en este debate que amenaza con debilitar las posiciones europeas. La estabilidad de la política europea se basa en un pacto entre socialdemócratas y democristianos. Se diría que Sánchez está empeñado en dinamitarlo.El discurso de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en el que dijo que no pensaba derramar ni una lágrima por la dictadura teocrática iraní y que daba por muerto el viejo orden internacional, se había interpretado como una desautorización indirecta de la política de Sánchez. Y la mejor confirmación de que así era ha sido la reacción de varios dirigentes socialistas que han salido en defensa del presidente del Gobierno, empezando por la vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera, que ha criticado abiertamente a Von der Leyen en una entrevista radiofónica en España. También el socialista portugués Antonio Costa, el presidente del Consejo, ha querido matizar el discurso de la presidenta de la Comisión, en defensa aparentemente de Sánchez.A Ribera, que estaba hoy en la reunión semanal de la Comisión junto a Von der leyen, no le pareció «acertada la forma en la que se expresó» la presidenta al decir que «Europa no puede seguir siendo la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y que no volverá». Para Ribera, esa formulación «no puede quedar en el aire como un espacio de duda«, puesto que cree que »el respeto al derecho internacional es una premisa básica« de la política exterior europea.Noticia relacionada general No No Guerra de Irán Podemos ve al PSOE con el freno de mano echado y presenta su propio «plan anti-Trump» Patricia RomeroTambién Antonio Costa ha pronunciado un discurso ante los embajadores europeos, como había hecho la víspera Von der Leyen, y ha clarificado en parte su opinión sobre la importancia del respecto a las reglas del derecho internacional. La frase más crítica de Costa hacia los ataques israelo-norteamericanos contra Irán ha sido que «el unilateralismo no puede ser el camino y la UE debe defender el orden internacional», lo que contrasta con la visión expresada por Von der Leyen.En realidad, el debate entre Von der Leyen y Costa forma parte de las peculiaridades de una construcción tan singular como la UE. La política exterior de la UE sólo existe cuando todos los países están de acuerdo, mientras que la Comisión puede tener su propia proyección internacional en los asuntos de su competencia. Por ello, la Alta Representante, actualmente la letona Kaja Kallas, depende del Consejo Europeo y es al mismo tiempo vicepresidenta de la Comisión. Las diferencias son normales hasta cierto punto.Pérdida de pacienciaLa reacción de Teresa Ribera y de Iratxe García, sin embargo, forma parte de la primera línea de defensa de Pedro Sánchez en Europa y habría tenido que ser activada como reacción al discurso de Von der Leyen, que según fuentes bien informadas habría perdido la paciencia con el presidente del Gobierno español. Sin embargo, los ataques más directos a Von der Leyen han venido desde el Parlamento Europeo. Los eurodiputados socialistas españoles se han dado por aludidos en el discurso de la presidenta, en el que venía a contradecir la campaña del presidente de Sánchez que se basa en el viejo lema del «no a la guerra». Uno de los miembros más relevantes de la delegación española del PSOE, el asturiano Jonás Fernández, ha confirmado el malestar con Von der Leyen y ha publicado en redes sociales un mensaje, tanto en inglés como en español, en el que alude a la presidenta sin nombrarla y dice que «hay alguien que se está ganando una moción de censura, a pulso». Iratxe García, la portavoz del grupo de los socialistas europeos, ha dicho por su parte que el mensaje de Fernández «refleja un descontento y un desconcierto» de los socialistas y espera que la Comisión desmienta que esté criticando a Sánchez y que la presidenta «está poniendo en duda el orden internacional».Que Ribera se haya alineado en contra de la presidenta, nada menos que dos veces en el mismo día, también confirma estas tensiones en el seno de la ComisiónSin embargo, el líder de los populares en la eurocámara, el alemán Manfred Weber, que no tiene buenas relaciones con su colega socialista, ya ha denunciado públicamente que Sánchez esté utilizando la crisis de Oriente Medio «para autos de política interna» aunque ello debilita las posiciones europeas. Que las cosas no están siendo cómodas para que el socialista español mantenga sus posiciones lo confirma también que el canciller Friedrich Merz, democristiano, ha intentado hablar con él por teléfono acerca de su reacción a las críticas de Trump contra Sánchez en la Casa Blanca, pero el presidente del Gobierno español no ha querido descolgar, a pesar de que según la versión oficial en Berlin no tenían el número correctoHasta ahora, Von der Leyen no ha querido nunca criticar abiertamente a Sánchez argumentando que ella también tiene a comisarios socialistas en su ejecutivo, pero la posición del español ante la operación en Irán habría hecho rebasar el vaso de su paciencia. Que Ribera se haya alineado en contra de la presidenta, nada menos que dos veces en el mismo día, también confirma estas tensiones en el seno de la Comisión.En el pleno de Estrasburgo de esta semana hay precisamente un debate sobre la guerra de Oriente Medio en el que tiene que participar Von der Leyen y en el que probablemente saldrán a la luz estas tensiones internas.
La política de frentes que utiliza en España el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado a las instituciones europeas, donde sus posiciones disidentes respecto a la corriente general de los gobiernos de los países miembros ya han despertado un evidente malestar que en … Bruselas ya no se disimula. Y como reacción, Sánchez ha movilizado a los socialistas más fieles para que le defiendan en este debate que amenaza con debilitar las posiciones europeas. La estabilidad de la política europea se basa en un pacto entre socialdemócratas y democristianos. Se diría que Sánchez está empeñado en dinamitarlo.
El discurso de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en el que dijo que no pensaba derramar ni una lágrima por la dictadura teocrática iraní y que daba por muerto el viejo orden internacional, se había interpretado como una desautorización indirecta de la política de Sánchez. Y la mejor confirmación de que así era ha sido la reacción de varios dirigentes socialistas que han salido en defensa del presidente del Gobierno, empezando por la vicepresidenta de la Comisión, Teresa Ribera, que ha criticado abiertamente a Von der Leyen en una entrevista radiofónica en España. También el socialista portugués Antonio Costa, el presidente del Consejo, ha querido matizar el discurso de la presidenta de la Comisión, en defensa aparentemente de Sánchez.
A Ribera, que estaba hoy en la reunión semanal de la Comisión junto a Von der leyen, no le pareció «acertada la forma en la que se expresó» la presidenta al decir que «Europa no puede seguir siendo la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y que no volverá». Para Ribera, esa formulación «no puede quedar en el aire como un espacio de duda«, puesto que cree que »el respeto al derecho internacional es una premisa básica« de la política exterior europea.
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Guerra de Irán
Patricia Romero
También Antonio Costa ha pronunciado un discurso ante los embajadores europeos, como había hecho la víspera Von der Leyen, y ha clarificado en parte su opinión sobre la importancia del respecto a las reglas del derecho internacional. La frase más crítica de Costa hacia los ataques israelo-norteamericanos contra Irán ha sido que «el unilateralismo no puede ser el camino y la UE debe defender el orden internacional», lo que contrasta con la visión expresada por Von der Leyen.
En realidad, el debate entre Von der Leyen y Costa forma parte de las peculiaridades de una construcción tan singular como la UE. La política exterior de la UE sólo existe cuando todos los países están de acuerdo, mientras que la Comisión puede tener su propia proyección internacional en los asuntos de su competencia. Por ello, la Alta Representante, actualmente la letona Kaja Kallas, depende del Consejo Europeo y es al mismo tiempo vicepresidenta de la Comisión. Las diferencias son normales hasta cierto punto.
Pérdida de paciencia
La reacción de Teresa Ribera y de Iratxe García, sin embargo, forma parte de la primera línea de defensa de Pedro Sánchez en Europa y habría tenido que ser activada como reacción al discurso de Von der Leyen, que según fuentes bien informadas habría perdido la paciencia con el presidente del Gobierno español.
Sin embargo, los ataques más directos a Von der Leyen han venido desde el Parlamento Europeo. Los eurodiputados socialistas españoles se han dado por aludidos en el discurso de la presidenta, en el que venía a contradecir la campaña del presidente de Sánchez que se basa en el viejo lema del «no a la guerra». Uno de los miembros más relevantes de la delegación española del PSOE, el asturiano Jonás Fernández, ha confirmado el malestar con Von der Leyen y ha publicado en redes sociales un mensaje, tanto en inglés como en español, en el que alude a la presidenta sin nombrarla y dice que «hay alguien que se está ganando una moción de censura, a pulso». Iratxe García, la portavoz del grupo de los socialistas europeos, ha dicho por su parte que el mensaje de Fernández «refleja un descontento y un desconcierto» de los socialistas y espera que la Comisión desmienta que esté criticando a Sánchez y que la presidenta «está poniendo en duda el orden internacional».
Que Ribera se haya alineado en contra de la presidenta, nada menos que dos veces en el mismo día, también confirma estas tensiones en el seno de la Comisión
Sin embargo, el líder de los populares en la eurocámara, el alemán Manfred Weber, que no tiene buenas relaciones con su colega socialista, ya ha denunciado públicamente que Sánchez esté utilizando la crisis de Oriente Medio «para autos de política interna» aunque ello debilita las posiciones europeas. Que las cosas no están siendo cómodas para que el socialista español mantenga sus posiciones lo confirma también que el canciller Friedrich Merz, democristiano, ha intentado hablar con él por teléfono acerca de su reacción a las críticas de Trump contra Sánchez en la Casa Blanca, pero el presidente del Gobierno español no ha querido descolgar, a pesar de que según la versión oficial en Berlin no tenían el número correcto
Hasta ahora, Von der Leyen no ha querido nunca criticar abiertamente a Sánchez argumentando que ella también tiene a comisarios socialistas en su ejecutivo, pero la posición del español ante la operación en Irán habría hecho rebasar el vaso de su paciencia. Que Ribera se haya alineado en contra de la presidenta, nada menos que dos veces en el mismo día, también confirma estas tensiones en el seno de la Comisión.
En el pleno de Estrasburgo de esta semana hay precisamente un debate sobre la guerra de Oriente Medio en el que tiene que participar Von der Leyen y en el que probablemente saldrán a la luz estas tensiones internas.
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