«Madrid no puede envejecer sin dejar de vivir». Con esta máxima de Raúl del Pozo, fallecido esta semana a los 89 años, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha anunciado que Madrid amplía a los mayores de 65 años su plan para detectar la soledad no deseada con inteligencia artificial (IA).El ayuntamiento de la capital da así un nuevo impulso al programa piloto que puso en marcha en 2023 para identificar situaciones de soledad no deseada entre las personas mayores con ayuda de esta tecnología. El plan, bautizado como Paloma, entra ahora en su versión 2.0 con el objetivo de llegar a más madrileños.A partir de septiembre se pondrá en marcha la actualización del proyecto, que consiste en que una agente virtual contacte por teléfono con personas mayores para detectar posibles casos de soledad no deseada mediante un sistema de inteligencia artificial. Durante la llamada se formulan preguntas diseñadas previamente por los servicios sociales municipales para evaluar la situación de cada persona.La principal novedad de esta nueva fase es la ampliación del rango de edad: el programa pasará de dirigirse a mayores de 75 años a incluir también a los de 65, con el fin de identificar más casos. Además de las llamadas iniciales de detección, el sistema realizará contactos de seguimiento para informar sobre recursos municipales destinados a combatir la soledad.De este modo, Paloma 2.0 será capaz de mantener una conversación fluida e interactiva con los usuarios, de plantearle preguntas y de interpretar las respuestas. Tras el primer contacto, se determinará el grado de soledad detectado: grave, moderado, leve o inapreciable. Los casos tipificados como graves de inicio o tras posteriores llamadas de seguimiento se derivarán de inmediato a servicios de atención personalizados. Tal es el caso del programa de acompañamiento a la integración social de personas mayoras que se sienten solas o el servicio de atención psicológica a domicilio. Ante casos de riesgo moderado, leve o inapreciable, se llevarán a cabo llamadas de seguimiento en las que el asistente conversacional dará a conocer a los usuarios los servicios especializados a los que pueden acceder para prevenir y abordar este sentimiento de soledad. Entre ellos se encuentran los 93 centros de mayores municipales, los 65 centros de día, el centro intergeneracional Ouka Leele, centros culturales y deportivos o el programa de ejercicio al aire libre moverse es cuidarse. También por vía telefónica, se facilitará a los usuarios audios motivacionales y con pautas elaboradas por un psicólogo para desarrollar habilidades sociales y rutinas de longevidad activa que tengan un impacto positivo en su bienestar emocional.El objetivo de la nueva versión es superar el impacto del proyecto piloto. Según informa el área, en 2023 se contactó con 3.000 personas y una de cada tres reconoció sentir soledad no deseada. Un total de 646 personas aceptaron un posterior seguimiento de su caso. Más de 220 personas cursaron alta en el ‘Programa de acompañamiento a la integración social de personas mayores que se sienten solas’ y se efectuaron 380 visitas a domicilio. «Madrid no puede envejecer sin dejar de vivir». Con esta máxima de Raúl del Pozo, fallecido esta semana a los 89 años, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha anunciado que Madrid amplía a los mayores de 65 años su plan para detectar la soledad no deseada con inteligencia artificial (IA).El ayuntamiento de la capital da así un nuevo impulso al programa piloto que puso en marcha en 2023 para identificar situaciones de soledad no deseada entre las personas mayores con ayuda de esta tecnología. El plan, bautizado como Paloma, entra ahora en su versión 2.0 con el objetivo de llegar a más madrileños.A partir de septiembre se pondrá en marcha la actualización del proyecto, que consiste en que una agente virtual contacte por teléfono con personas mayores para detectar posibles casos de soledad no deseada mediante un sistema de inteligencia artificial. Durante la llamada se formulan preguntas diseñadas previamente por los servicios sociales municipales para evaluar la situación de cada persona.La principal novedad de esta nueva fase es la ampliación del rango de edad: el programa pasará de dirigirse a mayores de 75 años a incluir también a los de 65, con el fin de identificar más casos. Además de las llamadas iniciales de detección, el sistema realizará contactos de seguimiento para informar sobre recursos municipales destinados a combatir la soledad.De este modo, Paloma 2.0 será capaz de mantener una conversación fluida e interactiva con los usuarios, de plantearle preguntas y de interpretar las respuestas. Tras el primer contacto, se determinará el grado de soledad detectado: grave, moderado, leve o inapreciable. Los casos tipificados como graves de inicio o tras posteriores llamadas de seguimiento se derivarán de inmediato a servicios de atención personalizados. Tal es el caso del programa de acompañamiento a la integración social de personas mayoras que se sienten solas o el servicio de atención psicológica a domicilio. Ante casos de riesgo moderado, leve o inapreciable, se llevarán a cabo llamadas de seguimiento en las que el asistente conversacional dará a conocer a los usuarios los servicios especializados a los que pueden acceder para prevenir y abordar este sentimiento de soledad. Entre ellos se encuentran los 93 centros de mayores municipales, los 65 centros de día, el centro intergeneracional Ouka Leele, centros culturales y deportivos o el programa de ejercicio al aire libre moverse es cuidarse. También por vía telefónica, se facilitará a los usuarios audios motivacionales y con pautas elaboradas por un psicólogo para desarrollar habilidades sociales y rutinas de longevidad activa que tengan un impacto positivo en su bienestar emocional.El objetivo de la nueva versión es superar el impacto del proyecto piloto. Según informa el área, en 2023 se contactó con 3.000 personas y una de cada tres reconoció sentir soledad no deseada. Un total de 646 personas aceptaron un posterior seguimiento de su caso. Más de 220 personas cursaron alta en el ‘Programa de acompañamiento a la integración social de personas mayores que se sienten solas’ y se efectuaron 380 visitas a domicilio.
«Madrid no puede envejecer sin dejar de vivir». Con esta máxima de Raúl del Pozo, fallecido esta semana a los 89 años, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha anunciado que Madrid amplía a los mayores de 65 años su … plan para detectar la soledad no deseada con inteligencia artificial (IA).
El ayuntamiento de la capital da así un nuevo impulso al programa piloto que puso en marcha en 2023 para identificar situaciones de soledad no deseada entre las personas mayores con ayuda de esta tecnología. El plan, bautizado como Paloma, entra ahora en su versión 2.0 con el objetivo de llegar a más madrileños.
A partir de septiembre se pondrá en marcha la actualización del proyecto, que consiste en que una agente virtual contacte por teléfono con personas mayores para detectar posibles casos de soledad no deseada mediante un sistema de inteligencia artificial. Durante la llamada se formulan preguntas diseñadas previamente por los servicios sociales municipales para evaluar la situación de cada persona.
La principal novedad de esta nueva fase es la ampliación del rango de edad: el programa pasará de dirigirse a mayores de 75 años a incluir también a los de 65, con el fin de identificar más casos. Además de las llamadas iniciales de detección, el sistema realizará contactos de seguimiento para informar sobre recursos municipales destinados a combatir la soledad.
De este modo, Paloma 2.0 será capaz de mantener una conversación fluida e interactiva con los usuarios, de plantearle preguntas y de interpretar las respuestas. Tras el primer contacto, se determinará el grado de soledad detectado: grave, moderado, leve o inapreciable. Los casos tipificados como graves de inicio o tras posteriores llamadas de seguimiento se derivarán de inmediato a servicios de atención personalizados. Tal es el caso del programa de acompañamiento a la integración social de personas mayoras que se sienten solas o el servicio de atención psicológica a domicilio.
Ante casos de riesgo moderado, leve o inapreciable, se llevarán a cabo llamadas de seguimiento en las que el asistente conversacional dará a conocer a los usuarios los servicios especializados a los que pueden acceder para prevenir y abordar este sentimiento de soledad. Entre ellos se encuentran los 93 centros de mayores municipales, los 65 centros de día, el centro intergeneracional Ouka Leele, centros culturales y deportivos o el programa de ejercicio al aire libre moverse es cuidarse. También por vía telefónica, se facilitará a los usuarios audios motivacionales y con pautas elaboradas por un psicólogo para desarrollar habilidades sociales y rutinas de longevidad activa que tengan un impacto positivo en su bienestar emocional.
El objetivo de la nueva versión es superar el impacto del proyecto piloto. Según informa el área, en 2023 se contactó con 3.000 personas y una de cada tres reconoció sentir soledad no deseada. Un total de 646 personas aceptaron un posterior seguimiento de su caso. Más de 220 personas cursaron alta en el ‘Programa de acompañamiento a la integración social de personas mayores que se sienten solas’ y se efectuaron 380 visitas a domicilio.
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