Cuentan las leyendas irlandesas que « San Patricio llegó a Irlanda procedente de las soleadas tierras de España». Y la tradición recogida entre los vecinos más ancianos de la villa marinera de Pancar, en Asturias, sostiene que en la cueva situada junto a la capilla de San Patricio, que comparte su nombre, habitó el santo en calidad de ermitaño, dedicándose a la predicación y procurando la conversión de los antiguos astures al cristianismo. Cabe señalar, asimismo, que en el Principado se documenta otra pequeña ermita bajo su advocación en Allende. Lo cuenta Bras Rodrigo Álvarez, gaitero asturiano y organizador del desfile de San Patricio en Madrid, a ABC en el vestíbulo del Hotel Eurostars de Gran Vía. Según explica el propio músico, la voluntad de reivindicar esa vinculación con el norte peninsular fue el impulso definitivo para poner en marcha en 2023 el San Patricio Madrid Fest , que encara los últimos preparativos para su celebración el próximo 14 de marzo, sábado. Todo comenzó con el salto a la fama en 2002 de la banda de gaitas de Corvera, de la que Álvarez es fundador y director, al acompañar a la selección española de fútbol a Corea del Sur. Aquella experiencia le otorgó establecer relación con el comité ejecutivo del desfile de San Patricio en Nueva York, donde participaron por primera vez en 2005. «Se quedaron sorprendidos de que en España hubiera cultura celta. El flamenco era lo único que allí conocían. Les dije que éramos los ‘Celtic Spain’», recuerda entre risas. ««Queremos que haya todos los años representación española en el desfile de Nueva York», me dijeron». Explica que poco después fue nombrado coordinador ejecutivo del desfile de San Patricio de Nueva York en Europa, y que desde 2006 trabajó para facilitar la participación de bandas de gaitas, principalmente asturianas y gallegas, en el evento americano. Fue en 2017, asegura, cuando comenzó a imaginar un paralelismo entre la Quinta Avenida de Manhattan y la Gran Vía madrileña. Noticia relacionada general No No La forja para esculpir un Goya, desde Paracuellos a la alfombra roja Enia GómezLa idea empezó a tomar forma en 2018, cuando conoció a su actual mánager, Belén Palencia, quien se encuentra atenta a la conversación. «¿Sabes eso de «agárrame el cubata»?», bromean. La irrupción del coronavirus paralizó el proyecto, pero en 2022 retomaron los contactos con el Ayuntamiento de Madrid, la Junta Municipal del Distrito Centro y la Embajada de Irlanda. «Aquello parecía un chiste: entran una berciana y un asturiano [en la representación diplomática irlandesa] para expresar que quieren organizar un desfile en honor a San Patricio en Madrid. Nos tomaron por locos, pero la propuesta terminó recibiendo respaldo institucional», apunta. Desde su primera edición el 18 de marzo de 2023, el desfile de San Patricio en Madrid –que no es más que «un festival intercéltico a nivel mundial»– ha experimentado un crecimiento meteórico, pasando de 300 participantes a convertirse en uno de los eventos más multitudinarios de Europa. Aquella primera cita recorrió la Plaza Mayor hasta la calle de Bailén, con una previsión inicial de 5.000 asistentes. Sin embargo, «acudieron más de 80.000». Por esta razón, en 2024 el desfile se trasladó a Gran Vía y la asistencia se duplicó hasta alcanzar los 180.000 espectadores. En sólo dos años, Madrid logró posicionarse como la segunda ciudad europea con mayor número de asistentes y participantes (700), sólo por detrás de Dublín. «La CNN abrió su informativo con imágenes del acto madrileño. También la BBC y la televisión pública irlandesa (RTÉ)», recuerdan con emoción los organizadores.Arriba, Bras Rodrigo Álvarez, gaitero asturiano y organizador del desfile de San Patricio en Madrid. Debajo, imágenes del desfile en Gran Vía José Ramón Ladra/EPEl pasado año, la cita se consolidó definitivamente: más de mil personas participaron en el desfile y la afluencia superó los 250.000 espectadores. La repercusión económica también fue notable: la alta ocupación de hoteles, bares y comercios generó un impacto superior a los diez millones de euros para la ciudad, unas cifras que, en palabras de Álvarez y Palencia, resultan «vertiginosas». Asimismo, la edición de este año «alcanzará un hito sin precedentes» con la participación de ‘Emerald Society’, la banda de gaitas de la Policía de Nueva York –que reúne a descendientes de asturianos; entre ellos, Henry, un amigo de Álvarez, originario de Ribadesella–, en su primera visita a Europa, y de ‘St. Laurence O’Toole Pipe Band’, ganadora del Campeonato Mundial de Bandas de Gaitas en 2010. La organización prevé más de 1.200 participantes y espera mantener a Madrid en la cima de los desfiles europeos. Cabe recordar que Dublín celebra su desfile desde 1931, mientras que Boston ostenta la tradición más antigua del mundo, desde 1737, seguida por Nueva York (1762) y Chicago (1843). «En sólo tres años hemos conseguido que Madrid se posicione con más de 250.000 asistentes, de los cerca de 500.000 que tiene la capital irlandesa, y que compita con ciudades de la envergadura de Boston o Nueva York», explica Álvarez. De hecho, desde 2024, Ryanair incrementa durante ese fin de semana sus frecuencias desde Irlanda, impulsado por la creciente afluencia de turistas irlandeses que viajan a Madrid expresamente para ver el desfile. Según los organizadores, estos visitantes se sienten atraídos por la riqueza y la fuerza cultural de las gaitas en España, cuya tradición ha convertido al desfile madrileño en un referente de identidad celta en Europa. 250.000 asistentes 1.200 participantes 10 millones de euros 2023 Consolidándose como una de las mayores convocatorias de Europa músicos, bailarines y animación Unas cifras que, en palabras de Álvarez y Palencia, resultan «vertiginosas» Año en que se creó el desfile en honor a San Patricio en MadridEl objetivo es claro: convertirse en el desfile más multitudinario de Europa, tanto en público como en participantes. «Y, por qué no, superar a Nueva York». «¿Qué tiene Madrid que no tenga otras ciudades?», se le pregunta a Álvarez, por muy obvia que parezca la respuesta. «Yo te hago la misma pregunta, pero al revés, ¿qué no tiene? ¡Yo creo que lo tiene todo!». La capital española, destacan, tiene todas las condiciones para lograrlo: excelente conectividad, una amplia oferta cultural, gastronomía de calidad y un público entusiasta y acogedor. «Madrid es la nueva Gran Manzana», afirman. Con su Gran Vía como escenario, «la ciudad de moda se ha convertido en un gran parque temático al aire libre, desde una perspectiva positiva». Es por ello que aunque se ha recibido interés de otras ciudades españolas, la organización apuesta por consolidar Madrid como sede indiscutible. «Nunca se nos ha pasado por la cabeza trasladarlo a otra localidad. Madrid tiene la calle más icónica para un desfile de esta magnitud. Seguirá siendo nuestro lugar», concluyen.La Florida española honró a San Patricio un siglo antes que Boston y Nueva York En 2018 el historiador de la Universidad del Sur de Florida en Saint Petersburg Michael Francis descubrió en el Archivo General de Indias de Sevilla varios documentos coloniales de la Florida española que registran que la primera fiesta religiosa en honor a San Patricio se celebró en marzo de 1600 en la ciudad española de San Agustín, más de un siglo antes de que le rindieran tributo en las calles de Boston o Nueva York, habiendo constancia asimismo de una procesión y desfile por las calles de esta misma ciudad el 17 de marzo de 1601. Francis se muestra convencido de que quien introdujo la devoción fue Ricardo Arturo (Richard Arthur, en su versión en inglés), un sacerdote irlandés de 62 años que llegó a San Agustín en 1597 con el nuevo gobernador de la Florida, Gonzalo Méndez de Cancio.Como pistoletazo de salida, el pasado 23 de febrero el músico lanzó el himno de esta edición, titulado ‘La isla de los demonios’, que narra cómo San Patricio concentró a serpientes y demonios en Skellig Michael, una pequeña isla al oeste de Irlanda, a su llegada a la región, y cómo, con la ayuda del arcángel San Miguel y su espada flamígera, los expulsó al mar, «lo que explicaría que no haya serpientes en Irlanda», comenta entre risas.El asturiano no cesa en su empeño de relatar leyendas que evidencian la estrecha relación entre España e Irlanda. Como la historia del rey Breogán, quien, según la tradición celta, construyó la Torre de Hércules –el faro en funcionamiento más antiguo del mundo, situado en la costa norte de Galicia– para avistar la lejana tierra. O la leyenda del Cristo de Candás, que cuenta que, durante uno de los viajes de los pescadores de la localidad asturiana a Irlanda, hallaron una imagen de Cristo crucificado flotando sobre las aguas. Conmovidos y sorprendidos, la recogieron y la subieron a la embarcación; durante el resto de la travesía, el mar permaneció en calma, interpretando los marineros la señal como divina. Al regresar a Candás, depositaron la imagen en la Iglesia de San Félix, donde todavía hoy recibe devoción.Tras estas historias, el gaitero recuerda que no sólo hay veneraciones al santo en Asturias, donde la tradición celta pervive a través de la gaita. En Murcia, por ejemplo, tras la victoria cristiana en la batalla de Los Alporchones (1452), San Patricio fue nombrado patrón de la ciudad, título que conserva hasta hoy. También menciona la antigua colegiata de San Patricio en Lorca, que evidencia la profunda vinculación del santo –Maewyn Succat, su verdadero nombre– con España. Cuentan las leyendas irlandesas que « San Patricio llegó a Irlanda procedente de las soleadas tierras de España». Y la tradición recogida entre los vecinos más ancianos de la villa marinera de Pancar, en Asturias, sostiene que en la cueva situada junto a la capilla de San Patricio, que comparte su nombre, habitó el santo en calidad de ermitaño, dedicándose a la predicación y procurando la conversión de los antiguos astures al cristianismo. Cabe señalar, asimismo, que en el Principado se documenta otra pequeña ermita bajo su advocación en Allende. Lo cuenta Bras Rodrigo Álvarez, gaitero asturiano y organizador del desfile de San Patricio en Madrid, a ABC en el vestíbulo del Hotel Eurostars de Gran Vía. Según explica el propio músico, la voluntad de reivindicar esa vinculación con el norte peninsular fue el impulso definitivo para poner en marcha en 2023 el San Patricio Madrid Fest , que encara los últimos preparativos para su celebración el próximo 14 de marzo, sábado. Todo comenzó con el salto a la fama en 2002 de la banda de gaitas de Corvera, de la que Álvarez es fundador y director, al acompañar a la selección española de fútbol a Corea del Sur. Aquella experiencia le otorgó establecer relación con el comité ejecutivo del desfile de San Patricio en Nueva York, donde participaron por primera vez en 2005. «Se quedaron sorprendidos de que en España hubiera cultura celta. El flamenco era lo único que allí conocían. Les dije que éramos los ‘Celtic Spain’», recuerda entre risas. ««Queremos que haya todos los años representación española en el desfile de Nueva York», me dijeron». Explica que poco después fue nombrado coordinador ejecutivo del desfile de San Patricio de Nueva York en Europa, y que desde 2006 trabajó para facilitar la participación de bandas de gaitas, principalmente asturianas y gallegas, en el evento americano. Fue en 2017, asegura, cuando comenzó a imaginar un paralelismo entre la Quinta Avenida de Manhattan y la Gran Vía madrileña. Noticia relacionada general No No La forja para esculpir un Goya, desde Paracuellos a la alfombra roja Enia GómezLa idea empezó a tomar forma en 2018, cuando conoció a su actual mánager, Belén Palencia, quien se encuentra atenta a la conversación. «¿Sabes eso de «agárrame el cubata»?», bromean. La irrupción del coronavirus paralizó el proyecto, pero en 2022 retomaron los contactos con el Ayuntamiento de Madrid, la Junta Municipal del Distrito Centro y la Embajada de Irlanda. «Aquello parecía un chiste: entran una berciana y un asturiano [en la representación diplomática irlandesa] para expresar que quieren organizar un desfile en honor a San Patricio en Madrid. Nos tomaron por locos, pero la propuesta terminó recibiendo respaldo institucional», apunta. Desde su primera edición el 18 de marzo de 2023, el desfile de San Patricio en Madrid –que no es más que «un festival intercéltico a nivel mundial»– ha experimentado un crecimiento meteórico, pasando de 300 participantes a convertirse en uno de los eventos más multitudinarios de Europa. Aquella primera cita recorrió la Plaza Mayor hasta la calle de Bailén, con una previsión inicial de 5.000 asistentes. Sin embargo, «acudieron más de 80.000». Por esta razón, en 2024 el desfile se trasladó a Gran Vía y la asistencia se duplicó hasta alcanzar los 180.000 espectadores. En sólo dos años, Madrid logró posicionarse como la segunda ciudad europea con mayor número de asistentes y participantes (700), sólo por detrás de Dublín. «La CNN abrió su informativo con imágenes del acto madrileño. También la BBC y la televisión pública irlandesa (RTÉ)», recuerdan con emoción los organizadores.Arriba, Bras Rodrigo Álvarez, gaitero asturiano y organizador del desfile de San Patricio en Madrid. Debajo, imágenes del desfile en Gran Vía José Ramón Ladra/EPEl pasado año, la cita se consolidó definitivamente: más de mil personas participaron en el desfile y la afluencia superó los 250.000 espectadores. La repercusión económica también fue notable: la alta ocupación de hoteles, bares y comercios generó un impacto superior a los diez millones de euros para la ciudad, unas cifras que, en palabras de Álvarez y Palencia, resultan «vertiginosas». Asimismo, la edición de este año «alcanzará un hito sin precedentes» con la participación de ‘Emerald Society’, la banda de gaitas de la Policía de Nueva York –que reúne a descendientes de asturianos; entre ellos, Henry, un amigo de Álvarez, originario de Ribadesella–, en su primera visita a Europa, y de ‘St. Laurence O’Toole Pipe Band’, ganadora del Campeonato Mundial de Bandas de Gaitas en 2010. La organización prevé más de 1.200 participantes y espera mantener a Madrid en la cima de los desfiles europeos. Cabe recordar que Dublín celebra su desfile desde 1931, mientras que Boston ostenta la tradición más antigua del mundo, desde 1737, seguida por Nueva York (1762) y Chicago (1843). «En sólo tres años hemos conseguido que Madrid se posicione con más de 250.000 asistentes, de los cerca de 500.000 que tiene la capital irlandesa, y que compita con ciudades de la envergadura de Boston o Nueva York», explica Álvarez. De hecho, desde 2024, Ryanair incrementa durante ese fin de semana sus frecuencias desde Irlanda, impulsado por la creciente afluencia de turistas irlandeses que viajan a Madrid expresamente para ver el desfile. Según los organizadores, estos visitantes se sienten atraídos por la riqueza y la fuerza cultural de las gaitas en España, cuya tradición ha convertido al desfile madrileño en un referente de identidad celta en Europa. 250.000 asistentes 1.200 participantes 10 millones de euros 2023 Consolidándose como una de las mayores convocatorias de Europa músicos, bailarines y animación Unas cifras que, en palabras de Álvarez y Palencia, resultan «vertiginosas» Año en que se creó el desfile en honor a San Patricio en MadridEl objetivo es claro: convertirse en el desfile más multitudinario de Europa, tanto en público como en participantes. «Y, por qué no, superar a Nueva York». «¿Qué tiene Madrid que no tenga otras ciudades?», se le pregunta a Álvarez, por muy obvia que parezca la respuesta. «Yo te hago la misma pregunta, pero al revés, ¿qué no tiene? ¡Yo creo que lo tiene todo!». La capital española, destacan, tiene todas las condiciones para lograrlo: excelente conectividad, una amplia oferta cultural, gastronomía de calidad y un público entusiasta y acogedor. «Madrid es la nueva Gran Manzana», afirman. Con su Gran Vía como escenario, «la ciudad de moda se ha convertido en un gran parque temático al aire libre, desde una perspectiva positiva». Es por ello que aunque se ha recibido interés de otras ciudades españolas, la organización apuesta por consolidar Madrid como sede indiscutible. «Nunca se nos ha pasado por la cabeza trasladarlo a otra localidad. Madrid tiene la calle más icónica para un desfile de esta magnitud. Seguirá siendo nuestro lugar», concluyen.La Florida española honró a San Patricio un siglo antes que Boston y Nueva York En 2018 el historiador de la Universidad del Sur de Florida en Saint Petersburg Michael Francis descubrió en el Archivo General de Indias de Sevilla varios documentos coloniales de la Florida española que registran que la primera fiesta religiosa en honor a San Patricio se celebró en marzo de 1600 en la ciudad española de San Agustín, más de un siglo antes de que le rindieran tributo en las calles de Boston o Nueva York, habiendo constancia asimismo de una procesión y desfile por las calles de esta misma ciudad el 17 de marzo de 1601. Francis se muestra convencido de que quien introdujo la devoción fue Ricardo Arturo (Richard Arthur, en su versión en inglés), un sacerdote irlandés de 62 años que llegó a San Agustín en 1597 con el nuevo gobernador de la Florida, Gonzalo Méndez de Cancio.Como pistoletazo de salida, el pasado 23 de febrero el músico lanzó el himno de esta edición, titulado ‘La isla de los demonios’, que narra cómo San Patricio concentró a serpientes y demonios en Skellig Michael, una pequeña isla al oeste de Irlanda, a su llegada a la región, y cómo, con la ayuda del arcángel San Miguel y su espada flamígera, los expulsó al mar, «lo que explicaría que no haya serpientes en Irlanda», comenta entre risas.El asturiano no cesa en su empeño de relatar leyendas que evidencian la estrecha relación entre España e Irlanda. Como la historia del rey Breogán, quien, según la tradición celta, construyó la Torre de Hércules –el faro en funcionamiento más antiguo del mundo, situado en la costa norte de Galicia– para avistar la lejana tierra. O la leyenda del Cristo de Candás, que cuenta que, durante uno de los viajes de los pescadores de la localidad asturiana a Irlanda, hallaron una imagen de Cristo crucificado flotando sobre las aguas. Conmovidos y sorprendidos, la recogieron y la subieron a la embarcación; durante el resto de la travesía, el mar permaneció en calma, interpretando los marineros la señal como divina. Al regresar a Candás, depositaron la imagen en la Iglesia de San Félix, donde todavía hoy recibe devoción.Tras estas historias, el gaitero recuerda que no sólo hay veneraciones al santo en Asturias, donde la tradición celta pervive a través de la gaita. En Murcia, por ejemplo, tras la victoria cristiana en la batalla de Los Alporchones (1452), San Patricio fue nombrado patrón de la ciudad, título que conserva hasta hoy. También menciona la antigua colegiata de San Patricio en Lorca, que evidencia la profunda vinculación del santo –Maewyn Succat, su verdadero nombre– con España.
Cuentan las leyendas irlandesas que «San Patricio llegó a Irlanda procedente de las soleadas tierras de España». Y la tradición recogida entre los vecinos más ancianos de la villa marinera de Pancar, en Asturias, sostiene que en la cueva situada junto a la capilla … de San Patricio, que comparte su nombre, habitó el santo en calidad de ermitaño, dedicándose a la predicación y procurando la conversión de los antiguos astures al cristianismo. Cabe señalar, asimismo, que en el Principado se documenta otra pequeña ermita bajo su advocación en Allende. Lo cuenta Bras Rodrigo Álvarez, gaitero asturiano y organizador del desfile de San Patricio en Madrid, a ABC en el vestíbulo del Hotel Eurostars de Gran Vía.
Según explica el propio músico, la voluntad de reivindicar esa vinculación con el norte peninsular fue el impulso definitivo para poner en marcha en 2023 el San Patricio Madrid Fest, que encara los últimos preparativos para su celebración el próximo 14 de marzo, sábado. Todo comenzó con el salto a la fama en 2002 de la banda de gaitas de Corvera, de la que Álvarez es fundador y director, al acompañar a la selección española de fútbol a Corea del Sur. Aquella experiencia le otorgó establecer relación con el comité ejecutivo del desfile de San Patricio en Nueva York, donde participaron por primera vez en 2005.
«Se quedaron sorprendidos de que en España hubiera cultura celta. El flamenco era lo único que allí conocían. Les dije que éramos los ‘Celtic Spain’», recuerda entre risas. «»Queremos que haya todos los años representación española en el desfile de Nueva York», me dijeron». Explica que poco después fue nombrado coordinador ejecutivo del desfile de San Patricio de Nueva York en Europa, y que desde 2006 trabajó para facilitar la participación de bandas de gaitas, principalmente asturianas y gallegas, en el evento americano. Fue en 2017, asegura, cuando comenzó a imaginar un paralelismo entre la Quinta Avenida de Manhattan y la Gran Vía madrileña.
Noticia relacionada
La idea empezó a tomar forma en 2018, cuando conoció a su actual mánager, Belén Palencia, quien se encuentra atenta a la conversación. «¿Sabes eso de «agárrame el cubata»?», bromean. La irrupción del coronavirus paralizó el proyecto, pero en 2022 retomaron los contactos con el Ayuntamiento de Madrid, la Junta Municipal del Distrito Centro y la Embajada de Irlanda. «Aquello parecía un chiste: entran una berciana y un asturiano [en la representación diplomática irlandesa] para expresar que quieren organizar un desfile en honor a San Patricio en Madrid. Nos tomaron por locos, pero la propuesta terminó recibiendo respaldo institucional», apunta.
Desde su primera edición el 18 de marzo de 2023, el desfile de San Patricio en Madrid –que no es más que «un festival intercéltico a nivel mundial»– ha experimentado un crecimiento meteórico, pasando de 300 participantes a convertirse en uno de los eventos más multitudinarios de Europa. Aquella primera cita recorrió la Plaza Mayor hasta la calle de Bailén, con una previsión inicial de 5.000 asistentes. Sin embargo, «acudieron más de 80.000». Por esta razón, en 2024 el desfile se trasladó a Gran Vía y la asistencia se duplicó hasta alcanzar los 180.000 espectadores. En sólo dos años, Madrid logró posicionarse como la segunda ciudad europea con mayor número de asistentes y participantes (700), sólo por detrás de Dublín. «La CNN abrió su informativo con imágenes del acto madrileño. También la BBC y la televisión pública irlandesa (RTÉ)», recuerdan con emoción los organizadores.
(José Ramón Ladra/EP)
El pasado año, la cita se consolidó definitivamente: más de mil personas participaron en el desfile y la afluencia superó los 250.000 espectadores. La repercusión económica también fue notable: la alta ocupación de hoteles, bares y comercios generó un impacto superior a los diez millones de euros para la ciudad, unas cifras que, en palabras de Álvarez y Palencia, resultan «vertiginosas». Asimismo, la edición de este año «alcanzará un hito sin precedentes» con la participación de ‘Emerald Society’, la banda de gaitas de la Policía de Nueva York –que reúne a descendientes de asturianos; entre ellos, Henry, un amigo de Álvarez, originario de Ribadesella–, en su primera visita a Europa, y de ‘St. Laurence O’Toole Pipe Band’, ganadora del Campeonato Mundial de Bandas de Gaitas en 2010. La organización prevé más de 1.200 participantes y espera mantener a Madrid en la cima de los desfiles europeos.
Cabe recordar que Dublín celebra su desfile desde 1931, mientras que Boston ostenta la tradición más antigua del mundo, desde 1737, seguida por Nueva York (1762) y Chicago (1843). «En sólo tres años hemos conseguido que Madrid se posicione con más de 250.000 asistentes, de los cerca de 500.000 que tiene la capital irlandesa, y que compita con ciudades de la envergadura de Boston o Nueva York», explica Álvarez. De hecho, desde 2024, Ryanair incrementa durante ese fin de semana sus frecuencias desde Irlanda, impulsado por la creciente afluencia de turistas irlandeses que viajan a Madrid expresamente para ver el desfile. Según los organizadores, estos visitantes se sienten atraídos por la riqueza y la fuerza cultural de las gaitas en España, cuya tradición ha convertido al desfile madrileño en un referente de identidad celta en Europa.
| 250.000 asistentes | 1.200 participantes | 10 millones de euros | 2023 |
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| Consolidándose como una de las mayores convocatorias de Europa | músicos, bailarines y animación | Unas cifras que, en palabras de Álvarez y Palencia, resultan «vertiginosas» | Año en que se creó el desfile en honor a San Patricio en Madrid |
El objetivo es claro: convertirse en el desfile más multitudinario de Europa, tanto en público como en participantes. «Y, por qué no, superar a Nueva York». «¿Qué tiene Madrid que no tenga otras ciudades?», se le pregunta a Álvarez, por muy obvia que parezca la respuesta. «Yo te hago la misma pregunta, pero al revés, ¿qué no tiene? ¡Yo creo que lo tiene todo!». La capital española, destacan, tiene todas las condiciones para lograrlo: excelente conectividad, una amplia oferta cultural, gastronomía de calidad y un público entusiasta y acogedor. «Madrid es la nueva Gran Manzana», afirman. Con su Gran Vía como escenario, «la ciudad de moda se ha convertido en un gran parque temático al aire libre, desde una perspectiva positiva».
Es por ello que aunque se ha recibido interés de otras ciudades españolas, la organización apuesta por consolidar Madrid como sede indiscutible. «Nunca se nos ha pasado por la cabeza trasladarlo a otra localidad. Madrid tiene la calle más icónica para un desfile de esta magnitud. Seguirá siendo nuestro lugar», concluyen.
La Florida española honró a San Patricio un siglo antes que Boston y Nueva York
En 2018 el historiador de la Universidad del Sur de Florida en Saint Petersburg Michael Francis descubrió en el Archivo General de Indias de Sevilla varios documentos coloniales de la Florida española que registran que la primera fiesta religiosa en honor a San Patricio se celebró en marzo de 1600 en la ciudad española de San Agustín, más de un siglo antes de que le rindieran tributo en las calles de Boston o Nueva York, habiendo constancia asimismo de una procesión y desfile por las calles de esta misma ciudad el 17 de marzo de 1601. Francis se muestra convencido de que quien introdujo la devoción fue Ricardo Arturo (Richard Arthur, en su versión en inglés), un sacerdote irlandés de 62 años que llegó a San Agustín en 1597 con el nuevo gobernador de la Florida, Gonzalo Méndez de Cancio.
Como pistoletazo de salida, el pasado 23 de febrero el músico lanzó el himno de esta edición, titulado ‘La isla de los demonios’, que narra cómo San Patricio concentró a serpientes y demonios en Skellig Michael, una pequeña isla al oeste de Irlanda, a su llegada a la región, y cómo, con la ayuda del arcángel San Miguel y su espada flamígera, los expulsó al mar, «lo que explicaría que no haya serpientes en Irlanda», comenta entre risas.
El asturiano no cesa en su empeño de relatar leyendas que evidencian la estrecha relación entre España e Irlanda. Como la historia del rey Breogán, quien, según la tradición celta, construyó la Torre de Hércules –el faro en funcionamiento más antiguo del mundo, situado en la costa norte de Galicia– para avistar la lejana tierra. O la leyenda del Cristo de Candás, que cuenta que, durante uno de los viajes de los pescadores de la localidad asturiana a Irlanda, hallaron una imagen de Cristo crucificado flotando sobre las aguas. Conmovidos y sorprendidos, la recogieron y la subieron a la embarcación; durante el resto de la travesía, el mar permaneció en calma, interpretando los marineros la señal como divina. Al regresar a Candás, depositaron la imagen en la Iglesia de San Félix, donde todavía hoy recibe devoción.
Tras estas historias, el gaitero recuerda que no sólo hay veneraciones al santo en Asturias, donde la tradición celta pervive a través de la gaita. En Murcia, por ejemplo, tras la victoria cristiana en la batalla de Los Alporchones (1452), San Patricio fue nombrado patrón de la ciudad, título que conserva hasta hoy. También menciona la antigua colegiata de San Patricio en Lorca, que evidencia la profunda vinculación del santo –Maewyn Succat, su verdadero nombre– con España.
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