La declaración que la magistrada Beatriz Biedma ha prestado este jueves en la Audiencia Nacional, junto al último atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, pone rostro y permite hacer un primer esbozo de las maniobras que hicieron a la instructora del caso David Sánchez sentirse vigilada y angustiada mientras investigaba al hermano del presidente del Gobierno. Biedma asegura que varios abogados le alertaron de movimientos en su contra y que se hicieron pasar por su hermano o secretario —no tiene ni lo uno ni lo otro— para acercarse a su entorno y al de sus hijos. Con todo, empieza a formarse una maraña mucho más amplia de personajes y conexiones desconocidas en un primer momento . Una red que tiene como figura central al exjuez Luis José Sáenz de Tejada, que habría actuado como enlace de la ‘cloaca’ con distintos ambientes y que, durante meses, mantuvo una intensa campaña pública contra Biedma.Para entender bien cómo se estructura todo hay que recurrir a la figura de Joaquín Parra , expropietario del Club Deportivo Badajoz y recientemente condenado por sus prácticas en el equipo y en el sector de los hidrocarburos. El empresario, de origen sevillano, formaba parte, junto a Leire Díez, Javier Pérez Dolset y el propio Sáenz de Tejada del grupo de WhatsApp ‘Vacaciones y Viajes’. Según la reconstrucción de la UCO, este chat habría servido como una de las vías de comunicación para abordar actuaciones relacionadas con Biedma y con el procedimiento que afectaba a David Sánchez.La trama entendió que Sáenz de Tejada podía obtener información de la magistrada. Una anotación encontrada en el teléfono de Pérez Dolset resumía esa conexión: «Jueza del hermano, choriza sin igual. Luis Sáenz de Tejada tiene la ‘info’». De esta forma, el exjuez se convierte en uno de los personajes centrales de la red. Por un lado, emprendió una batalla pública contra Biedma a través de su canal de YouTube, ‘Magistrado Anticorrupción TV’. La propia magistrada aportó al procedimiento más de 90 vídeos en los que este hombre la descalificaba y cuestionaba su actuación en el caso David Sánchez.En uno de sus vídeos, publicado en diciembre de 2024, Sáenz de Tejada aseguraba conocer el colegio al que acudían los hijos de la magistrada . En otros vídeos también anunció acciones contra ella. En febrero y marzo de 2025, coincidiendo con sus intentos de personarse en la causa contra David Sánchez y de recusar a Biedma, la campaña continuó con nuevos mensajes contra la juez.Red de informadoresHasta aquí, las figuras que conforman la red eran ya conocidas. Sin embargo, el último atestado de la UCO abre otra nueva arista. La de una supuesta red de informadores, donde cobra fuerza el Club de Debates Urbanos de Badajoz , un grupo de Facebook muy conocido en la capital pacense.Según la declaración de Parra recogida por la UCO, determinados individuos próximos al exjuez habrían realizado seguimientos contra Biedma y le habrían servido como informadores. El mecanismo que describe la investigación resulta especialmente llamativo: esas personas habrían proporcionado información a Sáenz de Tejada mientras este les prestaba asistencia jurídica en los procedimientos en los que estaban inmersos.De hecho, existe una conexión directa con la magistrada. Según el relato de Parra, algunos de esos supuestos informadores habían sido investigados previamente en procedimientos instruidos por la propia Biedma. No al Club de Debates Urbanos, sino a personas vinculadas a ese entorno. Parra identifica a tres personas en este sentido: Antonio García-Borruel, José Antonio Hinchado y Javier Ulla. Los sitúa en el entorno de este grupo de Facebook dedicado a difundir comentarios, informaciones, rumores y fotografías sobre personajes públicos de la ciudad.La conexión resulta especialmente relevante porque, de acuerdo con el testimonio de Parra, la información obtenida sobre Biedma habría tenido como contrapartida la asistencia jurídica de Sáenz de Tejada. Es decir, personas que tenían asuntos judiciales y que, según esta versión, habían pasado por procedimientos instruidos por la magistrada podían convertirse también en fuentes de información sobre ella.El caso de Ulla añade otra derivada. La investigación policial apunta a su posible relación con la manipulación mediante inteligencia artificial de una imagen de Biedma destinada a perjudicar su reputación. Es otro de los episodios que aparecen dentro de la documentación analizada por los agentes sobre las maniobras contra la magistrada.Los RochoLa otra gran pata de la maraña conduce directamente a Los Rocho , el conocido clan de Badajoz relacionado con el narcotráfico. La conexión aparece a través de Cintia Rocho ‘la Celsa’, que declaró ante la UCO haber mantenido hasta tres contactos —uno de ellos, en persona, en Badajoz— con Sáenz de Tejada. Su testimonio es especialmente grave. Aseguró que el exjuez habría utilizado expresiones como que a Biedma había que «eliminarla» y que «a palos aprende el burro». La UCO contextualiza esas manifestaciones como posibles referencias a una actuación física contra la magistrada . Rocho, según su propia declaración, rechazó colaborar.Aquí existe, sin embargo, una diferencia importante entre testimonios. Parra aseguró que él nunca escuchó hablar de la posibilidad de agredir físicamente a Biedma. Lo que sí conoció, según explicó, fueron los seguimientos realizados por personas próximas a Sáenz de Tejada que actuaban como informadores.La secuencia que emerge de los testimonios y documentos es, por tanto, la de varias vías que confluyen en la misma magistrada: la presión judicial mediante recusaciones y denuncias, la campaña pública de descrédito, la búsqueda de información a través de colaboradores y supuestos seguimientos y, finalmente, los contactos con personas vinculadas al narcotráfico.Y en el centro de esa maraña aparece una figura que se repite una y otra vez: Sáenz de Tejada. El exjuez aparece relacionado con Leire Díez y el grupo ‘Vacaciones y Viajes’, con la campaña de vídeos contra Biedma, con los supuestos informadores vinculados al Club de Debates Urbanos y con los contactos que llevaron hasta el entorno de los Rocho. Todo forma parte ahora de una investigación judicial en curso que este jueves ya tuvo su primer capítulo con la declaración de Biedma. No parece que vaya a ser el último. La declaración que la magistrada Beatriz Biedma ha prestado este jueves en la Audiencia Nacional, junto al último atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, pone rostro y permite hacer un primer esbozo de las maniobras que hicieron a la instructora del caso David Sánchez sentirse vigilada y angustiada mientras investigaba al hermano del presidente del Gobierno. Biedma asegura que varios abogados le alertaron de movimientos en su contra y que se hicieron pasar por su hermano o secretario —no tiene ni lo uno ni lo otro— para acercarse a su entorno y al de sus hijos. Con todo, empieza a formarse una maraña mucho más amplia de personajes y conexiones desconocidas en un primer momento . Una red que tiene como figura central al exjuez Luis José Sáenz de Tejada, que habría actuado como enlace de la ‘cloaca’ con distintos ambientes y que, durante meses, mantuvo una intensa campaña pública contra Biedma.Para entender bien cómo se estructura todo hay que recurrir a la figura de Joaquín Parra , expropietario del Club Deportivo Badajoz y recientemente condenado por sus prácticas en el equipo y en el sector de los hidrocarburos. El empresario, de origen sevillano, formaba parte, junto a Leire Díez, Javier Pérez Dolset y el propio Sáenz de Tejada del grupo de WhatsApp ‘Vacaciones y Viajes’. Según la reconstrucción de la UCO, este chat habría servido como una de las vías de comunicación para abordar actuaciones relacionadas con Biedma y con el procedimiento que afectaba a David Sánchez.La trama entendió que Sáenz de Tejada podía obtener información de la magistrada. Una anotación encontrada en el teléfono de Pérez Dolset resumía esa conexión: «Jueza del hermano, choriza sin igual. Luis Sáenz de Tejada tiene la ‘info’». De esta forma, el exjuez se convierte en uno de los personajes centrales de la red. Por un lado, emprendió una batalla pública contra Biedma a través de su canal de YouTube, ‘Magistrado Anticorrupción TV’. La propia magistrada aportó al procedimiento más de 90 vídeos en los que este hombre la descalificaba y cuestionaba su actuación en el caso David Sánchez.En uno de sus vídeos, publicado en diciembre de 2024, Sáenz de Tejada aseguraba conocer el colegio al que acudían los hijos de la magistrada . En otros vídeos también anunció acciones contra ella. En febrero y marzo de 2025, coincidiendo con sus intentos de personarse en la causa contra David Sánchez y de recusar a Biedma, la campaña continuó con nuevos mensajes contra la juez.Red de informadoresHasta aquí, las figuras que conforman la red eran ya conocidas. Sin embargo, el último atestado de la UCO abre otra nueva arista. La de una supuesta red de informadores, donde cobra fuerza el Club de Debates Urbanos de Badajoz , un grupo de Facebook muy conocido en la capital pacense.Según la declaración de Parra recogida por la UCO, determinados individuos próximos al exjuez habrían realizado seguimientos contra Biedma y le habrían servido como informadores. El mecanismo que describe la investigación resulta especialmente llamativo: esas personas habrían proporcionado información a Sáenz de Tejada mientras este les prestaba asistencia jurídica en los procedimientos en los que estaban inmersos.De hecho, existe una conexión directa con la magistrada. Según el relato de Parra, algunos de esos supuestos informadores habían sido investigados previamente en procedimientos instruidos por la propia Biedma. No al Club de Debates Urbanos, sino a personas vinculadas a ese entorno. Parra identifica a tres personas en este sentido: Antonio García-Borruel, José Antonio Hinchado y Javier Ulla. Los sitúa en el entorno de este grupo de Facebook dedicado a difundir comentarios, informaciones, rumores y fotografías sobre personajes públicos de la ciudad.La conexión resulta especialmente relevante porque, de acuerdo con el testimonio de Parra, la información obtenida sobre Biedma habría tenido como contrapartida la asistencia jurídica de Sáenz de Tejada. Es decir, personas que tenían asuntos judiciales y que, según esta versión, habían pasado por procedimientos instruidos por la magistrada podían convertirse también en fuentes de información sobre ella.El caso de Ulla añade otra derivada. La investigación policial apunta a su posible relación con la manipulación mediante inteligencia artificial de una imagen de Biedma destinada a perjudicar su reputación. Es otro de los episodios que aparecen dentro de la documentación analizada por los agentes sobre las maniobras contra la magistrada.Los RochoLa otra gran pata de la maraña conduce directamente a Los Rocho , el conocido clan de Badajoz relacionado con el narcotráfico. La conexión aparece a través de Cintia Rocho ‘la Celsa’, que declaró ante la UCO haber mantenido hasta tres contactos —uno de ellos, en persona, en Badajoz— con Sáenz de Tejada. Su testimonio es especialmente grave. Aseguró que el exjuez habría utilizado expresiones como que a Biedma había que «eliminarla» y que «a palos aprende el burro». La UCO contextualiza esas manifestaciones como posibles referencias a una actuación física contra la magistrada . Rocho, según su propia declaración, rechazó colaborar.Aquí existe, sin embargo, una diferencia importante entre testimonios. Parra aseguró que él nunca escuchó hablar de la posibilidad de agredir físicamente a Biedma. Lo que sí conoció, según explicó, fueron los seguimientos realizados por personas próximas a Sáenz de Tejada que actuaban como informadores.La secuencia que emerge de los testimonios y documentos es, por tanto, la de varias vías que confluyen en la misma magistrada: la presión judicial mediante recusaciones y denuncias, la campaña pública de descrédito, la búsqueda de información a través de colaboradores y supuestos seguimientos y, finalmente, los contactos con personas vinculadas al narcotráfico.Y en el centro de esa maraña aparece una figura que se repite una y otra vez: Sáenz de Tejada. El exjuez aparece relacionado con Leire Díez y el grupo ‘Vacaciones y Viajes’, con la campaña de vídeos contra Biedma, con los supuestos informadores vinculados al Club de Debates Urbanos y con los contactos que llevaron hasta el entorno de los Rocho. Todo forma parte ahora de una investigación judicial en curso que este jueves ya tuvo su primer capítulo con la declaración de Biedma. No parece que vaya a ser el último.
La declaración que la magistrada Beatriz Biedma ha prestado este jueves en la Audiencia Nacional, junto al último atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, pone rostro y permite hacer un primer esbozo de las maniobras que hicieron a la instructora … del caso David Sánchez sentirse vigilada y angustiada mientras investigaba al hermano del presidente del Gobierno. Biedma asegura que varios abogados le alertaron de movimientos en su contra y que se hicieron pasar por su hermano o secretario —no tiene ni lo uno ni lo otro— para acercarse a su entorno y al de sus hijos.
Con todo, empieza a formarse una maraña mucho más amplia de personajes y conexiones desconocidas en un primer momento. Una red que tiene como figura central al exjuez Luis José Sáenz de Tejada, que habría actuado como enlace de la ‘cloaca’ con distintos ambientes y que, durante meses, mantuvo una intensa campaña pública contra Biedma.
Para entender bien cómo se estructura todo hay que recurrir a la figura de Joaquín Parra, expropietario del Club Deportivo Badajoz y recientemente condenado por sus prácticas en el equipo y en el sector de los hidrocarburos. El empresario, de origen sevillano, formaba parte, junto a Leire Díez, Javier Pérez Dolset y el propio Sáenz de Tejada del grupo de WhatsApp ‘Vacaciones y Viajes’. Según la reconstrucción de la UCO, este chat habría servido como una de las vías de comunicación para abordar actuaciones relacionadas con Biedma y con el procedimiento que afectaba a David Sánchez.
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La trama entendió que Sáenz de Tejada podía obtener información de la magistrada. Una anotación encontrada en el teléfono de Pérez Dolset resumía esa conexión: «Jueza del hermano, choriza sin igual. Luis Sáenz de Tejada tiene la ‘info’». De esta forma, el exjuez se convierte en uno de los personajes centrales de la red. Por un lado, emprendió una batalla pública contra Biedma a través de su canal de YouTube, ‘Magistrado Anticorrupción TV’. La propia magistrada aportó al procedimiento más de 90 vídeos en los que este hombre la descalificaba y cuestionaba su actuación en el caso David Sánchez.
En uno de sus vídeos, publicado en diciembre de 2024, Sáenz de Tejada aseguraba conocer el colegio al que acudían los hijos de la magistrada. En otros vídeos también anunció acciones contra ella. En febrero y marzo de 2025, coincidiendo con sus intentos de personarse en la causa contra David Sánchez y de recusar a Biedma, la campaña continuó con nuevos mensajes contra la juez.
Red de informadores
Hasta aquí, las figuras que conforman la red eran ya conocidas. Sin embargo, el último atestado de la UCO abre otra nueva arista. La de una supuesta red de informadores, donde cobra fuerza el Club de Debates Urbanos de Badajoz, un grupo de Facebook muy conocido en la capital pacense.
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Según la declaración de Parra recogida por la UCO, determinados individuos próximos al exjuez habrían realizado seguimientos contra Biedma y le habrían servido como informadores. El mecanismo que describe la investigación resulta especialmente llamativo: esas personas habrían proporcionado información a Sáenz de Tejada mientras este les prestaba asistencia jurídica en los procedimientos en los que estaban inmersos.
De hecho, existe una conexión directa con la magistrada. Según el relato de Parra, algunos de esos supuestos informadores habían sido investigados previamente en procedimientos instruidos por la propia Biedma. No al Club de Debates Urbanos, sino a personas vinculadas a ese entorno. Parra identifica a tres personas en este sentido: Antonio García-Borruel, José Antonio Hinchado y Javier Ulla. Los sitúa en el entorno de este grupo de Facebook dedicado a difundir comentarios, informaciones, rumores y fotografías sobre personajes públicos de la ciudad.
La conexión resulta especialmente relevante porque, de acuerdo con el testimonio de Parra, la información obtenida sobre Biedma habría tenido como contrapartida la asistencia jurídica de Sáenz de Tejada. Es decir, personas que tenían asuntos judiciales y que, según esta versión, habían pasado por procedimientos instruidos por la magistrada podían convertirse también en fuentes de información sobre ella.
El caso de Ulla añade otra derivada. La investigación policial apunta a su posible relación con la manipulación mediante inteligencia artificial de una imagen de Biedma destinada a perjudicar su reputación. Es otro de los episodios que aparecen dentro de la documentación analizada por los agentes sobre las maniobras contra la magistrada.
Los Rocho
La otra gran pata de la maraña conduce directamente a Los Rocho, el conocido clan de Badajoz relacionado con el narcotráfico. La conexión aparece a través de Cintia Rocho ‘la Celsa’, que declaró ante la UCO haber mantenido hasta tres contactos —uno de ellos, en persona, en Badajoz— con Sáenz de Tejada. Su testimonio es especialmente grave. Aseguró que el exjuez habría utilizado expresiones como que a Biedma había que «eliminarla» y que «a palos aprende el burro». La UCO contextualiza esas manifestaciones como posibles referencias a una actuación física contra la magistrada. Rocho, según su propia declaración, rechazó colaborar.
Aquí existe, sin embargo, una diferencia importante entre testimonios. Parra aseguró que él nunca escuchó hablar de la posibilidad de agredir físicamente a Biedma. Lo que sí conoció, según explicó, fueron los seguimientos realizados por personas próximas a Sáenz de Tejada que actuaban como informadores.
La secuencia que emerge de los testimonios y documentos es, por tanto, la de varias vías que confluyen en la misma magistrada: la presión judicial mediante recusaciones y denuncias, la campaña pública de descrédito, la búsqueda de información a través de colaboradores y supuestos seguimientos y, finalmente, los contactos con personas vinculadas al narcotráfico.
Y en el centro de esa maraña aparece una figura que se repite una y otra vez: Sáenz de Tejada. El exjuez aparece relacionado con Leire Díez y el grupo ‘Vacaciones y Viajes’, con la campaña de vídeos contra Biedma, con los supuestos informadores vinculados al Club de Debates Urbanos y con los contactos que llevaron hasta el entorno de los Rocho. Todo forma parte ahora de una investigación judicial en curso que este jueves ya tuvo su primer capítulo con la declaración de Biedma. No parece que vaya a ser el último.
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