El presidente del PP, Alfonso Fernández Mañueco , ha reunido este viernes en Valladolid a los suyos en el marco de la Junta Directiva Autonómica que ha servido, sobre todo, para los agradecimientos y, especialmente, para hacer una demostración de fuerza tras los resultados electorales del pasado domingo. Los 56.000 votos más que obtuvo el PP, que permitieron sumar dos procuradores, hasta los 33, en las Cortes de Castilla y León, han dejado que el candidato a volver a presidir la Junta advierta de que será su formación política la que ponga las bases de cualquier acuerdo futuro.Un planteamiento que ha lanzado, aunque sin pronunciar su nombre, a Vox , pensando en la próxima semana cuando el miércoles arranque la «ronda de diálogo», como él mismo la ha denominado, para conseguir «un acuerdo de gobierno que dé estabilidad». Será el miércoles cuando se produzca ese primer encuentro con los de Abascal, a los que Mañueco ha citado a las once de la mañana en la sede del Parlamento autonómico. Al día siguiente irán pasando una tras otra, en jornada de mañana y tarde, el resto de formaciones políticas: Soria ¡Ya!, Por Ávila y UPL, hasta finalizar con el PSOE.Primera ronda de contactos a las que acudirá acompañado del secretario autonómico del PP, Francisco Vázquez; la directora de la campaña electoral y vicepresidenta en funciones de la Junta, Isabel Blanco, y el consejero de Economía, Carlos Fernández Carriedo. Los cuatro se sentarán en una mesa negociadora a la que Mañueco llevará el mensaje de que «las urnas han hablado y lo han hecho alto y claro: quieren que haya más PP, un gobierno autonómico liderado por nosotros y sobre la base del proyecto del PP, que será la guía para los futuros pactos de gobierno». Una advertencia que ha repetido varias veces durante su alocución, tras afirmar que «como el candidato más votado y respondiendo al mandato democrático, asumo la responsabilidad de formar gobierno, un gobierno de todos y para todos».El dirigente popular no ha ocultado su entusiasmo por el resultado electoral, lo que le ha llevado a afirmar que asume la nueva responsabilidad «lleno de energía con ilusión y con ganas de transformar los desafíos en oportunidades». Y con esa actitud y ese «espíritu de optimismo, vamos a iniciar una etapa de diálogo para sumar fuerzas». En este punto se ha dirigido al resto de formaciones políticas para pedirles «que decidan si quieren ser parte de la solución o del problema». Eso sí, de la ecuación del acuerdo está excluido, como viene repitiendo desde hace semanas, el PSOE : «Vamos a dialogar con todos los partidos, pero no habrá pacto de gobierno con el PSOE». «Vamos a mantener al sanchismo alejado de nuestra tierra porque no son de fiar y no queremos su modelo de gestión», ha sentenciado. No obstante, el candidato socialista, Carlos Martínez, ha sido convocado el jueves a la ronda de contactos y, según él mismo ha confirmado, acudirá.Noticia relacionada general No No Mañueco cita a Vox el miércoles para iniciar la «ronda de diálogo» que lleve a formar gobierno Montse SerradorHabrá más condiciones, según el dirigente del PP, como la de hablar «de las cosas de Castilla y León y dentro de sus competencias», dando así a entender que las cuestiones de índole nacional, como puede ser la inmigración, no deberían tener cabida en la negociación. En cualquier caso, y aunque parece que ya de salida las negociaciones no van a resultar fáciles, Fernández Mañueco ha apostado por «un acuerdo de gobierno que dé estabilidad». «Vamos a afrontar esta etapa de diálogo con tranquilidad y discreción. Nos han dado el mandato para gobernar y he sido elegido para liderarlo. No vamos a defraudar y vamos a responder», ha proclamado.El también presidente en funciones de la Junta, que ha sido continuamente interrumpido durante su intervención por un eufórico auditorio de cargos y dirigentes del PP, ha apelado a la «responsabilidad de dialogar y articular un gobierno estable que se asiente en pilares firmes y libres de amenazas, de bloqueos, espantadas o mociones de censura», recordando así la ruptura de sus dos gobiernos de coalición: el primero con Ciudadanos -de ahí la alusión a la moción de censura- y el segundo con Vox- y por eso la espantada. El presidente del PP, Alfonso Fernández Mañueco , ha reunido este viernes en Valladolid a los suyos en el marco de la Junta Directiva Autonómica que ha servido, sobre todo, para los agradecimientos y, especialmente, para hacer una demostración de fuerza tras los resultados electorales del pasado domingo. Los 56.000 votos más que obtuvo el PP, que permitieron sumar dos procuradores, hasta los 33, en las Cortes de Castilla y León, han dejado que el candidato a volver a presidir la Junta advierta de que será su formación política la que ponga las bases de cualquier acuerdo futuro.Un planteamiento que ha lanzado, aunque sin pronunciar su nombre, a Vox , pensando en la próxima semana cuando el miércoles arranque la «ronda de diálogo», como él mismo la ha denominado, para conseguir «un acuerdo de gobierno que dé estabilidad». Será el miércoles cuando se produzca ese primer encuentro con los de Abascal, a los que Mañueco ha citado a las once de la mañana en la sede del Parlamento autonómico. Al día siguiente irán pasando una tras otra, en jornada de mañana y tarde, el resto de formaciones políticas: Soria ¡Ya!, Por Ávila y UPL, hasta finalizar con el PSOE.Primera ronda de contactos a las que acudirá acompañado del secretario autonómico del PP, Francisco Vázquez; la directora de la campaña electoral y vicepresidenta en funciones de la Junta, Isabel Blanco, y el consejero de Economía, Carlos Fernández Carriedo. Los cuatro se sentarán en una mesa negociadora a la que Mañueco llevará el mensaje de que «las urnas han hablado y lo han hecho alto y claro: quieren que haya más PP, un gobierno autonómico liderado por nosotros y sobre la base del proyecto del PP, que será la guía para los futuros pactos de gobierno». Una advertencia que ha repetido varias veces durante su alocución, tras afirmar que «como el candidato más votado y respondiendo al mandato democrático, asumo la responsabilidad de formar gobierno, un gobierno de todos y para todos».El dirigente popular no ha ocultado su entusiasmo por el resultado electoral, lo que le ha llevado a afirmar que asume la nueva responsabilidad «lleno de energía con ilusión y con ganas de transformar los desafíos en oportunidades». Y con esa actitud y ese «espíritu de optimismo, vamos a iniciar una etapa de diálogo para sumar fuerzas». En este punto se ha dirigido al resto de formaciones políticas para pedirles «que decidan si quieren ser parte de la solución o del problema». Eso sí, de la ecuación del acuerdo está excluido, como viene repitiendo desde hace semanas, el PSOE : «Vamos a dialogar con todos los partidos, pero no habrá pacto de gobierno con el PSOE». «Vamos a mantener al sanchismo alejado de nuestra tierra porque no son de fiar y no queremos su modelo de gestión», ha sentenciado. No obstante, el candidato socialista, Carlos Martínez, ha sido convocado el jueves a la ronda de contactos y, según él mismo ha confirmado, acudirá.Noticia relacionada general No No Mañueco cita a Vox el miércoles para iniciar la «ronda de diálogo» que lleve a formar gobierno Montse SerradorHabrá más condiciones, según el dirigente del PP, como la de hablar «de las cosas de Castilla y León y dentro de sus competencias», dando así a entender que las cuestiones de índole nacional, como puede ser la inmigración, no deberían tener cabida en la negociación. En cualquier caso, y aunque parece que ya de salida las negociaciones no van a resultar fáciles, Fernández Mañueco ha apostado por «un acuerdo de gobierno que dé estabilidad». «Vamos a afrontar esta etapa de diálogo con tranquilidad y discreción. Nos han dado el mandato para gobernar y he sido elegido para liderarlo. No vamos a defraudar y vamos a responder», ha proclamado.El también presidente en funciones de la Junta, que ha sido continuamente interrumpido durante su intervención por un eufórico auditorio de cargos y dirigentes del PP, ha apelado a la «responsabilidad de dialogar y articular un gobierno estable que se asiente en pilares firmes y libres de amenazas, de bloqueos, espantadas o mociones de censura», recordando así la ruptura de sus dos gobiernos de coalición: el primero con Ciudadanos -de ahí la alusión a la moción de censura- y el segundo con Vox- y por eso la espantada.
El presidente del PP, Alfonso Fernández Mañueco, ha reunido este viernes en Valladolid a los suyos en el marco de la Junta Directiva Autonómica que ha servido, sobre todo, para los agradecimientos y, especialmente, para hacer una demostración de fuerza tras los resultados electorales … del pasado domingo. Los 56.000 votos más que obtuvo el PP, que permitieron sumar dos procuradores, hasta los 33, en las Cortes de Castilla y León, han dejado que el candidato a volver a presidir la Junta advierta de que será su formación política la que ponga las bases de cualquier acuerdo futuro.
Un planteamiento que ha lanzado, aunque sin pronunciar su nombre, a Vox, pensando en la próxima semana cuando el miércoles arranque la «ronda de diálogo», como él mismo la ha denominado, para conseguir «un acuerdo de gobierno que dé estabilidad». Será el miércoles cuando se produzca ese primer encuentro con los de Abascal, a los que Mañueco ha citado a las once de la mañana en la sede del Parlamento autonómico. Al día siguiente irán pasando una tras otra, en jornada de mañana y tarde, el resto de formaciones políticas: Soria ¡Ya!, Por Ávila y UPL, hasta finalizar con el PSOE.
Primera ronda de contactos a las que acudirá acompañado del secretario autonómico del PP, Francisco Vázquez; la directora de la campaña electoral y vicepresidenta en funciones de la Junta, Isabel Blanco, y el consejero de Economía, Carlos Fernández Carriedo. Los cuatro se sentarán en una mesa negociadora a la que Mañueco llevará el mensaje de que «las urnas han hablado y lo han hecho alto y claro: quieren que haya más PP, un gobierno autonómico liderado por nosotros y sobre la base del proyecto del PP, que será la guía para los futuros pactos de gobierno». Una advertencia que ha repetido varias veces durante su alocución, tras afirmar que «como el candidato más votado y respondiendo al mandato democrático, asumo la responsabilidad de formar gobierno, un gobierno de todos y para todos».
El dirigente popular no ha ocultado su entusiasmo por el resultado electoral, lo que le ha llevado a afirmar que asume la nueva responsabilidad «lleno de energía con ilusión y con ganas de transformar los desafíos en oportunidades». Y con esa actitud y ese «espíritu de optimismo, vamos a iniciar una etapa de diálogo para sumar fuerzas».
En este punto se ha dirigido al resto de formaciones políticas para pedirles «que decidan si quieren ser parte de la solución o del problema». Eso sí, de la ecuación del acuerdo está excluido, como viene repitiendo desde hace semanas, el PSOE: «Vamos a dialogar con todos los partidos, pero no habrá pacto de gobierno con el PSOE». «Vamos a mantener al sanchismo alejado de nuestra tierra porque no son de fiar y no queremos su modelo de gestión», ha sentenciado. No obstante, el candidato socialista, Carlos Martínez, ha sido convocado el jueves a la ronda de contactos y, según él mismo ha confirmado, acudirá.
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Habrá más condiciones, según el dirigente del PP, como la de hablar «de las cosas de Castilla y León y dentro de sus competencias», dando así a entender que las cuestiones de índole nacional, como puede ser la inmigración, no deberían tener cabida en la negociación.
En cualquier caso, y aunque parece que ya de salida las negociaciones no van a resultar fáciles, Fernández Mañueco ha apostado por «un acuerdo de gobierno que dé estabilidad». «Vamos a afrontar esta etapa de diálogo con tranquilidad y discreción. Nos han dado el mandato para gobernar y he sido elegido para liderarlo. No vamos a defraudar y vamos a responder», ha proclamado.
El también presidente en funciones de la Junta, que ha sido continuamente interrumpido durante su intervención por un eufórico auditorio de cargos y dirigentes del PP, ha apelado a la «responsabilidad de dialogar y articular un gobierno estable que se asiente en pilares firmes y libres de amenazas, de bloqueos, espantadas o mociones de censura», recordando así la ruptura de sus dos gobiernos de coalición: el primero con Ciudadanos -de ahí la alusión a la moción de censura- y el segundo con Vox- y por eso la espantada.
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