Lionel Messi ya está en Argentina para despedir a su padre. Jorge Messi falleció este sábado a los 68 años en una clínica de Rosario, y el delantero argentino viajó desde Estados Unidos junto a Antonela Roccuzzo y sus hijos para estar junto a su familia en estos duros momentos. La causa de la muerte no ha trascendido.
El rosarino viajó en avión privado junto a su esposa y sus hijos
Lionel Messi ya está en Argentina para despedir a su padre. Jorge Messi falleció este sábado a los 68 años en una clínica de Rosario, y el delantero argentino viajó desde Estados Unidos junto a Antonela Roccuzzo y sus hijos para estar junto a su familia en estos duros momentos. La causa de la muerte no ha trascendido.
El avión privado en el que viajaba Messi aterrizó a las 20.40 horas locales (23.40 GMT). El futbolista abandonó el aeropuerto en una furgoneta escoltada por varios vehículos policiales y se dirigió hacia Rosario. Jorge Messi será enterrado en un cementerio de Pérez, una localidad próxima a la ciudad argentina.
La muerte de Jorge Messi supone un golpe especialmente duro para el futbolista. Su padre fue mucho más que una figura familiar durante toda su carrera. Fue su primer entrenador, su representante y, sobre todo, la persona que permaneció a su lado cuando el joven Leo tuvo que abandonar Argentina para perseguir su sueño en Barcelona.
Jorge Messi trabajaba como metalúrgico en Rosario y colaboraba con el fútbol base del Grandoli, el club en el que Lionel comenzó a jugar cuando apenas tenía cuatro años. Fue él quien acompañó los primeros pasos del que acabaría convirtiéndose en una leyenda del fútbol mundial.
En el año 2000, cuando el Barcelona se interesó por el joven Messi, Jorge tomó una de las decisiones más importantes de su vida. Dejó atrás su trabajo, a su mujer y a sus otros tres hijos y se trasladó con Leo a Catalunya, donde el futbolista debía continuar su tratamiento por un déficit de crecimiento mientras se incorporaba a las categorías inferiores del Barça.
Aquellos primeros meses no fueron sencillos. Messi ha explicado en varias ocasiones que ambos sufrieron lejos de Argentina y que llegaron a plantearse regresar. “Cuando llegamos a Barcelona, me encerraba para llorar solo en la habitación, y mi padre hacía lo mismo”, recordó el argentino años después.
Jorge fue también quien le animó a continuar cuando las cosas se complicaron. Messi decidió quedarse y aquella apuesta terminó cambiando para siempre la historia del Barça y del fútbol mundial.

Con el crecimiento de Leo, Jorge pasó a ocupar también un papel fundamental fuera del terreno de juego. Fue su representante y participó en la negociación de sus primeros contratos con el Barcelona, además de ejercer como agente durante las posteriores etapas del futbolista en el Paris Saint-Germain y el Inter Miami.
Siempre mantuvo un perfil discreto, aunque su presencia fue constante en la carrera de Messi. El propio jugador reconoció en más de una ocasión la importancia de sus consejos, también en el ámbito futbolístico.

“Mi padre me ayudó muchísimo. Es muy crítico conmigo. Eso hizo que siempre quisiera superarme”, explicó Messi en una entrevista.
Jorge Messi se marcha dejando una huella inseparable de la carrera de su hijo. Estuvo con él desde los campos de tierra de Rosario hasta el Camp Nou, desde aquel niño que llegó a Barcelona con 13 años hasta el futbolista que terminó convirtiéndose en la mayor leyenda de la historia del club. Ahora, Messi ha regresado a Argentina para despedir a su padre.
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