MobLand (¡por fin!) ha sido renovada por una tercera temporada. Ya es oficial. Se daba por hecho que este drama criminal iba a tener más episodios por el perfil alto que tiene la producción en Paramount+, donde consiguió el segundo mejor estreno de la historia con la primera temporada (solo por detrás de Landman). El problema era que había discusiones detrás de las cámaras: el showrunner Jez Butterworth no quería seguir trabajando con Tom Hardy, uno de los tres protagonistas. Pero finalmente al actor continuará en nómina.
Guy Ritchie tuvo que interceder para que el showrunner Jez Butterworth no lo despidiera
MobLand (¡por fin!) ha sido renovada por una tercera temporada. Ya es oficial. Se daba por hecho que este drama criminal iba a tener más episodios por el perfil alto que tiene la producción en Paramount+, donde consiguió el segundo mejor estreno de la historia con la primera temporada (solo por detrás de Landman). El problema era que había discusiones detrás de las cámaras: el showrunner Jez Butterworth no quería seguir trabajando con Tom Hardy, uno de los tres protagonistas. Pero finalmente al actor continuará en nómina.
En un principio, se dio por hecho que el despido de Hardy era fulminante. La situación entre Butterworth y Hardy era insostenible y, ante una renovación que se suponía inminente, el guionista y productor ejecutivo ya había tomado la decisión. ¿Los motivos? El actor, según fuentes de la producción, era conflictivo. Se encerraba en el camerino durante horas, llegaba tarde si había tenido algún desacuerdo, pedía cambios a última hora y se presentaba en el set con cambios en el guion.
La relación entre Hardy y el guionista Jez Butterworth se había vuelto insostenible por sus desacuerdos creativos y el comportamiento del actor en el rodaje
En teoría también estaba molesto con la transformación de MobLand en una serie más coral, restando protagonismo a su personaje. Una cosa era que Pierce Brosnan y Helen Mirren, las otras estrellas del reparto y la promoción, tuvieran más peso y otra verse diluido ante la introducción y ampliación de personajes. Pero entonces entraron en juego dos piezas fundamentales para garantizar la continuidad de Hardy: la ganadora del Oscar por The Queen y Guy Ritchie, el director y productor ejecutivo de la serie.
El papel de Mirren fue el de aclarar ante el público que Hardy era un actor con carácter pero brillante y profesional: “Mientras lo que aparezca en pantalla sea fantástico, estoy totalmente cómoda con la forma en la que llega allí”. “Quiero a Tom, creo que es un actor increíble. Siempre me ha encantado en la pantalla”, defendió, y le describió como alguien con un “corazón muy amable”.
De esta forma también acallaba las voces que insinuaban que parte del problema de Hardy con MobLand era político y que Mirren, una figura muy vinculada a Israel, le quería fuera de la producción por la defensa constante de Palestina del actor.
Y, en paralelo, Guy Ritchie tuvo conversaciones con Hardy, Butterworth y el productor David Glasser para ver cómo acercar posiciones. No era de la opinión que problemas detrás de las cámaras tuvieran que interferir en la deriva de una serie de éxito que iba a salir perjudicada creativamente sin Hardy y su personaje.
En MobLand, Hardy es Harry Da Souza, el hombre con el que cuenta la mafiosa familia Harrigan para resolver sus problemas. Brosnan y Mirren son los patriarcas de la familia, y la serie también cuenta con rostros conocidos como Paddy Considine (La casa del dragón) y Joanne Froggat (Downton Abbey). En España se emite en SkyShowtime, la plataforma participada por Paramount y Universal.
Series
