La Comisión de Cultura, Patrimonio y Hacienda del Ayuntamiento de Toledo transcurría este martes con aparente normalidad hasta que, al finalizar el turno de ruegos y preguntas, el interventor municipal, Javier Sánchez Rubio, entregó al presidente de la comisión y concejal de Hacienda, Juan José Alcalde, el informe relativo a las alegaciones presentadas al documento de supervisión continua elaborado por la Intervención General sobre los entes dependientes del Consistorio, entre ellos la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV).El gesto provocó un nuevo desencuentro entre el interventor y el concejal de Turismo y Vivienda, José Manuel Velasco, apenas un mes después del tenso cruce protagonizado en la anterior comisión a cuenta del mismo expediente.«Se ha trasladado a Secretaría de Pleno hoy mismo el expediente y a la presidencia de la comisión», explicó Sánchez Rubio al hacer entrega del documento. De inmediato, tanto el portavoz de Izquierda Unida, Txema Fernández, como el concejal socialista Teo García reclamaron una copia del informe.Noticia relacionada general No No Alcalde resta importancia al conflicto con el interventor: «No hay ningún problema, no pasa absolutamente nada» Valle SánchezLa reacción más crítica llegó de Velasco , que cuestionó el procedimiento seguido por la Intervención. «No sé si el procedimiento será este, lo estudiaré, pero desde luego lo estudiaré. Creo que quien hizo alegaciones tiene derecho a recibir una respuesta», afirmó el edil, en referencia a las observaciones planteadas por la EMV al informe inicial de supervisión.El concejal insistió en que las alegaciones se referían al informe correspondiente a 2025 y defendió que la Intervención debía analizarlas y, posteriormente, «traer el informe de 2025 aquí para dar cuenta». En ese momento, el presidente de la comisión, Juan José Alcalde, intervino para señalar que «la sesión se tenía que haber levantado».Lejos de cerrarse, la discusión continuó centrada en la naturaleza del documento y en el procedimiento administrativo aplicado. Velasco trató de explicar que, cuando la Intervención realiza un informe de supervisión sobre órganos dependientes del Ayuntamiento, estos tienen la posibilidad de formular alegaciones. Sin embargo, el interventor le corrigió de inmediato: «No, no es un informe de control, se explica en las alegaciones».El intercambio fue elevando la tensión. «Yo les recomendaría que, al igual que pasó con el informe de supervisión, lean ese informe, lean las aclaraciones que se han hecho a las alegaciones de la empresa y, con todo leído, si quieren hablamos», respondió Sánchez Rubio.Velasco reiteró entonces que las alegaciones habían sido formuladas por la Empresa Municipal de la Vivienda «como las podría haber hecho el Patronato Deportivo o cualquier órgano dependiente del Ayuntamiento», defendiendo que debía darse respuesta directa a quien las presentó. El interventor volvió a matizar: «No se están contestando las alegaciones…».Un conflicto que viene de abrilEl nuevo choque llega después de la fuerte discusión registrada en la última comisión celebrada a finales de abril, cuando Velasco puso en cuestión el informe de supervisión continua elaborado por la Intervención General y anunció que el equipo de gobierno presentaría alegaciones para «retrotraer el procedimiento».Entonces, el edil sostuvo que los organismos afectados —entre ellos la EMV, el Patronato Deportivo o el Teatro de Rojas— no habían tenido oportunidad de presentar alegaciones antes de que el informe fuera elevado a la comisión, denunciando la ausencia del denominado «principio de contradicción».Aquellas declaraciones provocaron un duro enfrentamiento con el interventor municipal, Javier Sánchez Rubio, que defendió la objetividad y legalidad del procedimiento aplicado desde 2020 y llegó a verbalizar su malestar por las críticas recibidas. «Sí, me lo tomo como algo personal porque el ataque ha sido personal», afirmó entonces.Desde la oposición, tanto el PSOE como Izquierda Unida criticaron la tensión vivida en la comisión y defendieron el papel técnico de la Intervención General. La portavoz socialista, Noelia de la Cruz, calificó el episodio de «bochornoso» y acusó al gobierno municipal de «poner en duda la labor de los técnicos cuando no le gusta un informe». La Comisión de Cultura, Patrimonio y Hacienda del Ayuntamiento de Toledo transcurría este martes con aparente normalidad hasta que, al finalizar el turno de ruegos y preguntas, el interventor municipal, Javier Sánchez Rubio, entregó al presidente de la comisión y concejal de Hacienda, Juan José Alcalde, el informe relativo a las alegaciones presentadas al documento de supervisión continua elaborado por la Intervención General sobre los entes dependientes del Consistorio, entre ellos la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV).El gesto provocó un nuevo desencuentro entre el interventor y el concejal de Turismo y Vivienda, José Manuel Velasco, apenas un mes después del tenso cruce protagonizado en la anterior comisión a cuenta del mismo expediente.«Se ha trasladado a Secretaría de Pleno hoy mismo el expediente y a la presidencia de la comisión», explicó Sánchez Rubio al hacer entrega del documento. De inmediato, tanto el portavoz de Izquierda Unida, Txema Fernández, como el concejal socialista Teo García reclamaron una copia del informe.Noticia relacionada general No No Alcalde resta importancia al conflicto con el interventor: «No hay ningún problema, no pasa absolutamente nada» Valle SánchezLa reacción más crítica llegó de Velasco , que cuestionó el procedimiento seguido por la Intervención. «No sé si el procedimiento será este, lo estudiaré, pero desde luego lo estudiaré. Creo que quien hizo alegaciones tiene derecho a recibir una respuesta», afirmó el edil, en referencia a las observaciones planteadas por la EMV al informe inicial de supervisión.El concejal insistió en que las alegaciones se referían al informe correspondiente a 2025 y defendió que la Intervención debía analizarlas y, posteriormente, «traer el informe de 2025 aquí para dar cuenta». En ese momento, el presidente de la comisión, Juan José Alcalde, intervino para señalar que «la sesión se tenía que haber levantado».Lejos de cerrarse, la discusión continuó centrada en la naturaleza del documento y en el procedimiento administrativo aplicado. Velasco trató de explicar que, cuando la Intervención realiza un informe de supervisión sobre órganos dependientes del Ayuntamiento, estos tienen la posibilidad de formular alegaciones. Sin embargo, el interventor le corrigió de inmediato: «No, no es un informe de control, se explica en las alegaciones».El intercambio fue elevando la tensión. «Yo les recomendaría que, al igual que pasó con el informe de supervisión, lean ese informe, lean las aclaraciones que se han hecho a las alegaciones de la empresa y, con todo leído, si quieren hablamos», respondió Sánchez Rubio.Velasco reiteró entonces que las alegaciones habían sido formuladas por la Empresa Municipal de la Vivienda «como las podría haber hecho el Patronato Deportivo o cualquier órgano dependiente del Ayuntamiento», defendiendo que debía darse respuesta directa a quien las presentó. El interventor volvió a matizar: «No se están contestando las alegaciones…».Un conflicto que viene de abrilEl nuevo choque llega después de la fuerte discusión registrada en la última comisión celebrada a finales de abril, cuando Velasco puso en cuestión el informe de supervisión continua elaborado por la Intervención General y anunció que el equipo de gobierno presentaría alegaciones para «retrotraer el procedimiento».Entonces, el edil sostuvo que los organismos afectados —entre ellos la EMV, el Patronato Deportivo o el Teatro de Rojas— no habían tenido oportunidad de presentar alegaciones antes de que el informe fuera elevado a la comisión, denunciando la ausencia del denominado «principio de contradicción».Aquellas declaraciones provocaron un duro enfrentamiento con el interventor municipal, Javier Sánchez Rubio, que defendió la objetividad y legalidad del procedimiento aplicado desde 2020 y llegó a verbalizar su malestar por las críticas recibidas. «Sí, me lo tomo como algo personal porque el ataque ha sido personal», afirmó entonces.Desde la oposición, tanto el PSOE como Izquierda Unida criticaron la tensión vivida en la comisión y defendieron el papel técnico de la Intervención General. La portavoz socialista, Noelia de la Cruz, calificó el episodio de «bochornoso» y acusó al gobierno municipal de «poner en duda la labor de los técnicos cuando no le gusta un informe».
La Comisión de Cultura, Patrimonio y Hacienda del Ayuntamiento de Toledo transcurría este martes con aparente normalidad hasta que, al finalizar el turno de ruegos y preguntas, el interventor municipal, Javier Sánchez Rubio, entregó al presidente de la comisión y concejal de Hacienda, Juan … José Alcalde, el informe relativo a las alegaciones presentadas al documento de supervisión continua elaborado por la Intervención General sobre los entes dependientes del Consistorio, entre ellos la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV).
El gesto provocó un nuevo desencuentro entre el interventor y el concejal de Turismo y Vivienda, José Manuel Velasco, apenas un mes después del tenso cruce protagonizado en la anterior comisión a cuenta del mismo expediente.
«Se ha trasladado a Secretaría de Pleno hoy mismo el expediente y a la presidencia de la comisión», explicó Sánchez Rubio al hacer entrega del documento. De inmediato, tanto el portavoz de Izquierda Unida, Txema Fernández, como el concejal socialista Teo García reclamaron una copia del informe.
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La reacción más crítica llegó de Velasco, que cuestionó el procedimiento seguido por la Intervención. «No sé si el procedimiento será este, lo estudiaré, pero desde luego lo estudiaré. Creo que quien hizo alegaciones tiene derecho a recibir una respuesta», afirmó el edil, en referencia a las observaciones planteadas por la EMV al informe inicial de supervisión.
El concejal insistió en que las alegaciones se referían al informe correspondiente a 2025 y defendió que la Intervención debía analizarlas y, posteriormente, «traer el informe de 2025 aquí para dar cuenta». En ese momento, el presidente de la comisión, Juan José Alcalde, intervino para señalar que «la sesión se tenía que haber levantado».
Lejos de cerrarse, la discusión continuó centrada en la naturaleza del documento y en el procedimiento administrativo aplicado. Velasco trató de explicar que, cuando la Intervención realiza un informe de supervisión sobre órganos dependientes del Ayuntamiento, estos tienen la posibilidad de formular alegaciones. Sin embargo, el interventor le corrigió de inmediato: «No, no es un informe de control, se explica en las alegaciones».
El intercambio fue elevando la tensión. «Yo les recomendaría que, al igual que pasó con el informe de supervisión, lean ese informe, lean las aclaraciones que se han hecho a las alegaciones de la empresa y, con todo leído, si quieren hablamos», respondió Sánchez Rubio.
Velasco reiteró entonces que las alegaciones habían sido formuladas por la Empresa Municipal de la Vivienda «como las podría haber hecho el Patronato Deportivo o cualquier órgano dependiente del Ayuntamiento», defendiendo que debía darse respuesta directa a quien las presentó. El interventor volvió a matizar: «No se están contestando las alegaciones…».
Un conflicto que viene de abril
El nuevo choque llega después de la fuerte discusión registrada en la última comisión celebrada a finales de abril, cuando Velasco puso en cuestión el informe de supervisión continua elaborado por la Intervención General y anunció que el equipo de gobierno presentaría alegaciones para «retrotraer el procedimiento».
Entonces, el edil sostuvo que los organismos afectados —entre ellos la EMV, el Patronato Deportivo o el Teatro de Rojas— no habían tenido oportunidad de presentar alegaciones antes de que el informe fuera elevado a la comisión, denunciando la ausencia del denominado «principio de contradicción».
Aquellas declaraciones provocaron un duro enfrentamiento con el interventor municipal, Javier Sánchez Rubio, que defendió la objetividad y legalidad del procedimiento aplicado desde 2020 y llegó a verbalizar su malestar por las críticas recibidas. «Sí, me lo tomo como algo personal porque el ataque ha sido personal», afirmó entonces.
Desde la oposición, tanto el PSOE como Izquierda Unida criticaron la tensión vivida en la comisión y defendieron el papel técnico de la Intervención General. La portavoz socialista, Noelia de la Cruz, calificó el episodio de «bochornoso» y acusó al gobierno municipal de «poner en duda la labor de los técnicos cuando no le gusta un informe».
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