A veces, por mucho que nos cuidemos, nuestro cuerpo no responde de la forma que esperamos. Seguir una rutina de ejercicio o dieta y, a pesar de eso, engordar puede resultar muy frustrante. Sin embargo, es completamente normal, sobre todo cuando llegamos a cierta edad.«¿Comes igual que antes pero ahora engordas más? Esto tiene explicación», asegura el nutricionista Pablo Ojeda, especialidad en obesidad. «Que tu cuerpo no responda igual aunque hagas lo mismo es uno de los cambios más frustrantes que aparecen después de los 40», precisa.Lo cierto es que alcanzar esta edad suele vivirse como un momento decisivo que marca el paso de la adultez temprana a la etapa de madurez media, que implica, entre otras cosas, transformaciones físicas relevantes.Noticia relacionada No No Javier Fernández, nutricionista: «Retrasar tu desayuno dos horas después de levantarte ayuda a perder grasa» Inés Romero¿Qué pasa en el cuerpo a partir de los 40 años?Ojeda precisa que hay tres grandes cambios en nuestro cuerpo a partir de los 40 años que hacen que los estímulos que hasta ahora nos funcionaban dejen de hacerlo.En primer lugar, se produce una pérdida de masa muscular. «El músculo es el tejido que más calorías consumo», recuerda el experto, por lo que, «si hay menos músculo, hay un metabolismo más lento y quemas menos calorías incluso en reposo». «Por eso, comiendo lo mismo acumulas más grasa», apostilla.El segundo cambio es que la sensibilidad del organismo a la insulina cambia. Esto significa que el organismo «gestiona peor los hidratos, tiene más facilidad para almacenar energía y más dificultad para utilizarla». El resultado, apunta el nutricionista es una aumento de la grasa abdominal.Por último, en esta etapa de la vida hay mayores responsabilidades laborales y familiares, con lo que se tiene menos tiempo para dedicar a uno mismo. Debido a estos factores, entre otros, «el estrés y el cortisol aumentan», advierte. «¿Qué provoca? Más inflamación, más retención, más hambre, más almacenamiento de grasa… especialmente en el abdomen», explica.MÁS INFORMACIÓN noticia Si ‘Reset metabólico’, la nueva tendencia para adelgazar que los nutricionistas cuestionan noticia No Ramona, 84 años, indica el alimento que ha eliminado de su dieta para no engordarAsí, el experto exime de responsabilidad a quienes han sufrido los efectos de la edad: «No es porque comas más, es que tu cuerpo ahora esponde diferente». No obstante, afirma que puede hacer algo para revertir la situación, ya que lo único que ocurre es que el cuerpo «necesita estímulos diferentes para volver a funcionar bien». A veces, por mucho que nos cuidemos, nuestro cuerpo no responde de la forma que esperamos. Seguir una rutina de ejercicio o dieta y, a pesar de eso, engordar puede resultar muy frustrante. Sin embargo, es completamente normal, sobre todo cuando llegamos a cierta edad.«¿Comes igual que antes pero ahora engordas más? Esto tiene explicación», asegura el nutricionista Pablo Ojeda, especialidad en obesidad. «Que tu cuerpo no responda igual aunque hagas lo mismo es uno de los cambios más frustrantes que aparecen después de los 40», precisa.Lo cierto es que alcanzar esta edad suele vivirse como un momento decisivo que marca el paso de la adultez temprana a la etapa de madurez media, que implica, entre otras cosas, transformaciones físicas relevantes.Noticia relacionada No No Javier Fernández, nutricionista: «Retrasar tu desayuno dos horas después de levantarte ayuda a perder grasa» Inés Romero¿Qué pasa en el cuerpo a partir de los 40 años?Ojeda precisa que hay tres grandes cambios en nuestro cuerpo a partir de los 40 años que hacen que los estímulos que hasta ahora nos funcionaban dejen de hacerlo.En primer lugar, se produce una pérdida de masa muscular. «El músculo es el tejido que más calorías consumo», recuerda el experto, por lo que, «si hay menos músculo, hay un metabolismo más lento y quemas menos calorías incluso en reposo». «Por eso, comiendo lo mismo acumulas más grasa», apostilla.El segundo cambio es que la sensibilidad del organismo a la insulina cambia. Esto significa que el organismo «gestiona peor los hidratos, tiene más facilidad para almacenar energía y más dificultad para utilizarla». El resultado, apunta el nutricionista es una aumento de la grasa abdominal.Por último, en esta etapa de la vida hay mayores responsabilidades laborales y familiares, con lo que se tiene menos tiempo para dedicar a uno mismo. Debido a estos factores, entre otros, «el estrés y el cortisol aumentan», advierte. «¿Qué provoca? Más inflamación, más retención, más hambre, más almacenamiento de grasa… especialmente en el abdomen», explica.MÁS INFORMACIÓN noticia Si ‘Reset metabólico’, la nueva tendencia para adelgazar que los nutricionistas cuestionan noticia No Ramona, 84 años, indica el alimento que ha eliminado de su dieta para no engordarAsí, el experto exime de responsabilidad a quienes han sufrido los efectos de la edad: «No es porque comas más, es que tu cuerpo ahora esponde diferente». No obstante, afirma que puede hacer algo para revertir la situación, ya que lo único que ocurre es que el cuerpo «necesita estímulos diferentes para volver a funcionar bien».
A veces, por mucho que nos cuidemos, nuestro cuerpo no responde de la forma que esperamos. Seguir una rutina de ejercicio o dieta y, a pesar de eso, engordar puede resultar muy frustrante. Sin embargo, es completamente normal, sobre todo cuando llegamos a cierta edad.
«¿Comes igual que antes pero ahora engordas más? Esto tiene explicación», asegura el nutricionista Pablo Ojeda, especialidad en obesidad. «Que tu cuerpo no responda igual aunque hagas lo mismo es uno de los cambios más frustrantes que aparecen después de los 40», precisa.
Lo cierto es que alcanzar esta edad suele vivirse como un momento decisivo que marca el paso de la adultez temprana a la etapa de madurez media, que implica, entre otras cosas, transformaciones físicas relevantes.
¿Qué pasa en el cuerpo a partir de los 40 años?
Ojeda precisa que hay tres grandes cambios en nuestro cuerpo a partir de los 40 años que hacen que los estímulos que hasta ahora nos funcionaban dejen de hacerlo.
En primer lugar, se produce una pérdida de masa muscular. «El músculo es el tejido que más calorías consumo», recuerda el experto, por lo que, «si hay menos músculo, hay un metabolismo más lento y quemas menos calorías incluso en reposo». «Por eso, comiendo lo mismo acumulas más grasa», apostilla.
El segundo cambio es que la sensibilidad del organismo a la insulina cambia. Esto significa que el organismo «gestiona peor los hidratos, tiene más facilidad para almacenar energía y más dificultad para utilizarla». El resultado, apunta el nutricionista es una aumento de la grasa abdominal.
Por último, en esta etapa de la vida hay mayores responsabilidades laborales y familiares, con lo que se tiene menos tiempo para dedicar a uno mismo. Debido a estos factores, entre otros, «el estrés y el cortisol aumentan», advierte. «¿Qué provoca? Más inflamación, más retención, más hambre, más almacenamiento de grasa… especialmente en el abdomen», explica.
Así, el experto exime de responsabilidad a quienes han sufrido los efectos de la edad: «No es porque comas más, es que tu cuerpo ahora esponde diferente». No obstante, afirma que puede hacer algo para revertir la situación, ya que lo único que ocurre es que el cuerpo «necesita estímulos diferentes para volver a funcionar bien».
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