En vísperas del primer viaje del Papa León XIV a España, a los políticos españoles les ha entrado prisa por ir a los Palacios Apostólicos del Vaticano. No hace muchos días estuvo el lehendakari vasco, Imanol Pradales. Saludó al pontífice en la plaza al término de la audiencia general. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prepara ahora las maletas para peregrinar a Roma este próximo 27 de mayo. Allí verá al Papa. Será la primera vez que el jefe del ejecutivo español se reúna con León XIV porque no participó en la misa del inicio de pontificado.También está previsto que el próximo 1 de junio la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pueda saludar a León XIV, previsiblemente en una audiencia privada. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, estuvo con su santa esposa en amable y aclaratoria conversación con el pontífice sentados en la mesa de las audiencias oficiales. También vimos en el mismo lugar al presidente autonómico socialista que más gala hace de su fe católica, Salvador Illa. Solo falta Alberto Núñez Feijóo, que no debiera dejar pasar esta racha de romeros. Santiago Abascal sabrá si le merece la pena unirse a la pasarela.Atrás quedaron los días en los que la Vicepresidenta Yolanda Díaz descolgaba el teléfono y se plantaba en Roma para tomar un mate con el Papa Francisco. Sorprende que Pedro Sánchez quiera hacerse la foto en la biblioteca pontificia pocos días antes de que León XIV aterrice en Madrid. Por más que el líder socialista quiere transmitir la idea de que quien ha invitado al pontífice es él, el primero que lo hizo fue Felipe VI. Se habla de la posibilidad de que Sánchez se traiga firmado un acuerdo que cierre el capítulo judicialmente abierto de El Valle de los Caídos (antes Cuelgamuros). En el PSOE llevan años perdiendo un sector de su electorado, el de quienes se confiesan católicos. Quizá alguien haya pensado que con una foto de Sánchez con el Papa le ponen remedio a esa fuga. Pero lo importante no es la imagen, sino la realidad de las políticas. En vísperas del primer viaje del Papa León XIV a España, a los políticos españoles les ha entrado prisa por ir a los Palacios Apostólicos del Vaticano. No hace muchos días estuvo el lehendakari vasco, Imanol Pradales. Saludó al pontífice en la plaza al término de la audiencia general. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prepara ahora las maletas para peregrinar a Roma este próximo 27 de mayo. Allí verá al Papa. Será la primera vez que el jefe del ejecutivo español se reúna con León XIV porque no participó en la misa del inicio de pontificado.También está previsto que el próximo 1 de junio la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pueda saludar a León XIV, previsiblemente en una audiencia privada. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, estuvo con su santa esposa en amable y aclaratoria conversación con el pontífice sentados en la mesa de las audiencias oficiales. También vimos en el mismo lugar al presidente autonómico socialista que más gala hace de su fe católica, Salvador Illa. Solo falta Alberto Núñez Feijóo, que no debiera dejar pasar esta racha de romeros. Santiago Abascal sabrá si le merece la pena unirse a la pasarela.Atrás quedaron los días en los que la Vicepresidenta Yolanda Díaz descolgaba el teléfono y se plantaba en Roma para tomar un mate con el Papa Francisco. Sorprende que Pedro Sánchez quiera hacerse la foto en la biblioteca pontificia pocos días antes de que León XIV aterrice en Madrid. Por más que el líder socialista quiere transmitir la idea de que quien ha invitado al pontífice es él, el primero que lo hizo fue Felipe VI. Se habla de la posibilidad de que Sánchez se traiga firmado un acuerdo que cierre el capítulo judicialmente abierto de El Valle de los Caídos (antes Cuelgamuros). En el PSOE llevan años perdiendo un sector de su electorado, el de quienes se confiesan católicos. Quizá alguien haya pensado que con una foto de Sánchez con el Papa le ponen remedio a esa fuga. Pero lo importante no es la imagen, sino la realidad de las políticas.
En vísperas del primer viaje del Papa León XIV a España, a los políticos españoles les ha entrado prisa por ir a los Palacios Apostólicos del Vaticano. No hace muchos días estuvo el lehendakari vasco, Imanol Pradales. Saludó al pontífice en la plaza al término … de la audiencia general. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prepara ahora las maletas para peregrinar a Roma este próximo 27 de mayo. Allí verá al Papa. Será la primera vez que el jefe del ejecutivo español se reúna con León XIV porque no participó en la misa del inicio de pontificado.
También está previsto que el próximo 1 de junio la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, pueda saludar a León XIV, previsiblemente en una audiencia privada. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, estuvo con su santa esposa en amable y aclaratoria conversación con el pontífice sentados en la mesa de las audiencias oficiales. También vimos en el mismo lugar al presidente autonómico socialista que más gala hace de su fe católica, Salvador Illa. Solo falta Alberto Núñez Feijóo, que no debiera dejar pasar esta racha de romeros. Santiago Abascal sabrá si le merece la pena unirse a la pasarela.
Atrás quedaron los días en los que la Vicepresidenta Yolanda Díaz descolgaba el teléfono y se plantaba en Roma para tomar un mate con el Papa Francisco. Sorprende que Pedro Sánchez quiera hacerse la foto en la biblioteca pontificia pocos días antes de que León XIV aterrice en Madrid. Por más que el líder socialista quiere transmitir la idea de que quien ha invitado al pontífice es él, el primero que lo hizo fue Felipe VI. Se habla de la posibilidad de que Sánchez se traiga firmado un acuerdo que cierre el capítulo judicialmente abierto de El Valle de los Caídos (antes Cuelgamuros). En el PSOE llevan años perdiendo un sector de su electorado, el de quienes se confiesan católicos. Quizá alguien haya pensado que con una foto de Sánchez con el Papa le ponen remedio a esa fuga. Pero lo importante no es la imagen, sino la realidad de las políticas.
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