La Real Academia Galega decidió este miércoles que Xosé Neira Vilas (Gres, Vila de Cruces, 1928-2015) protagonizará el Día das Letras Galegas de 2027. El homenaje oficial llegará el 17 de mayo de 2027. Hasta entonces, como resume su fundación, «hai que seguir lendo a Neira Vilas».Su nombre queda inevitablemente asociado a una sola frase, la que abre su novela más célebre: «Eu son… Balbino. Un rapaz da aldea. Coma quen di, un ninguén.» Pero su obra va mucho más allá de ese libro, así que si el nombramiento te ha hecho darle una vuelta a leerlo, o a releerlo, aquí van algunas puertas de entrada.Para empezar: ‘Memorias dun neno labrego’Es, con diferencia, el punto de partida obligado. Publicado en Buenos Aires en 1961, es uno de los libros más leídos, vendidos y traducidos de la literatura gallega. A través de la voz de Balbino, un niño campesino, retrata el mundo rural gallego de la posguerra con una mirada a la vez inocente y lúcida, denunciando las injusticias del momento sin perder la riqueza humana y emocional de la aldea.Cubierta de ‘Memorias dun neno labrego’. CedidaSi te ha gustado ese retrato de la Galicia ruralNeira Vilas volvió una y otra vez a la aldea como espacio simbólico. ‘Camiño bretemoso’ (1967), ‘Cartas a Lelo’ (1971), ‘Aqueles anos do Moncho’ (1977, Premio da Crítica Española) o ‘Querido Tomás’ (1980) siguen explorando ese universo sin idealizarlo nunca: como recoge su propia fundación, nunca renegó del mundo rural ni lo idealizó falsamente.Cubierta de ‘Camiño Bretemoso’. CedidaSi te interesa más la emigraciónNeira Vilas emigró él mismo a Buenos Aires en 1949 y más tarde vivió en Cuba, donde se convirtió en cronista de referencia de la diáspora gallega en América. Esa faceta se refleja en libros como ‘Historias de emigrantes’ (1968), ‘Remuíño de sombras’ (1973), ‘Tempo novo’ (1987), ‘O home de pau’ (1999) o ‘Relatos mariñeiros’ (2003), además de la serie de volúmenes ‘Memorias da emigración’, que empezó a publicar en 1994.Cubierta de ‘Memorias da emigración’. CedidaPara los más curiosos: el investigador y cronistaNeira Vilas no fue solo narrador. Como investigador dejó ensayos y crónicas sobre la huella gallega en Cuba, como ‘Galegos no Golfo de México’ (1980, Premio da Crítica Galega), ‘Castelao en Cuba’ (1983), ‘Rosalía de Castro e Cuba’ (1992) o ‘A prensa galega en Cuba’ (2011). Uno de estos títulos, ‘Manuel Murguía e os galegos da Habana’ (1998), documenta además un episodio curioso: Neira Vilas investigó en Cuba los orígenes de la propia Real Academia Galega, la institución que ahora le dedica las Letras, y en el año 2000 entregó a la RAG 135 cartas de Murguía y Euxenio Carré Aldao que había recuperado en La Habana.Cubierta de ‘Manuel Murguía e os galegos da Habana’. Cedida La Real Academia Galega decidió este miércoles que Xosé Neira Vilas (Gres, Vila de Cruces, 1928-2015) protagonizará el Día das Letras Galegas de 2027. El homenaje oficial llegará el 17 de mayo de 2027. Hasta entonces, como resume su fundación, «hai que seguir lendo a Neira Vilas».Su nombre queda inevitablemente asociado a una sola frase, la que abre su novela más célebre: «Eu son… Balbino. Un rapaz da aldea. Coma quen di, un ninguén.» Pero su obra va mucho más allá de ese libro, así que si el nombramiento te ha hecho darle una vuelta a leerlo, o a releerlo, aquí van algunas puertas de entrada.Para empezar: ‘Memorias dun neno labrego’Es, con diferencia, el punto de partida obligado. Publicado en Buenos Aires en 1961, es uno de los libros más leídos, vendidos y traducidos de la literatura gallega. A través de la voz de Balbino, un niño campesino, retrata el mundo rural gallego de la posguerra con una mirada a la vez inocente y lúcida, denunciando las injusticias del momento sin perder la riqueza humana y emocional de la aldea.Cubierta de ‘Memorias dun neno labrego’. CedidaSi te ha gustado ese retrato de la Galicia ruralNeira Vilas volvió una y otra vez a la aldea como espacio simbólico. ‘Camiño bretemoso’ (1967), ‘Cartas a Lelo’ (1971), ‘Aqueles anos do Moncho’ (1977, Premio da Crítica Española) o ‘Querido Tomás’ (1980) siguen explorando ese universo sin idealizarlo nunca: como recoge su propia fundación, nunca renegó del mundo rural ni lo idealizó falsamente.Cubierta de ‘Camiño Bretemoso’. CedidaSi te interesa más la emigraciónNeira Vilas emigró él mismo a Buenos Aires en 1949 y más tarde vivió en Cuba, donde se convirtió en cronista de referencia de la diáspora gallega en América. Esa faceta se refleja en libros como ‘Historias de emigrantes’ (1968), ‘Remuíño de sombras’ (1973), ‘Tempo novo’ (1987), ‘O home de pau’ (1999) o ‘Relatos mariñeiros’ (2003), además de la serie de volúmenes ‘Memorias da emigración’, que empezó a publicar en 1994.Cubierta de ‘Memorias da emigración’. CedidaPara los más curiosos: el investigador y cronistaNeira Vilas no fue solo narrador. Como investigador dejó ensayos y crónicas sobre la huella gallega en Cuba, como ‘Galegos no Golfo de México’ (1980, Premio da Crítica Galega), ‘Castelao en Cuba’ (1983), ‘Rosalía de Castro e Cuba’ (1992) o ‘A prensa galega en Cuba’ (2011). Uno de estos títulos, ‘Manuel Murguía e os galegos da Habana’ (1998), documenta además un episodio curioso: Neira Vilas investigó en Cuba los orígenes de la propia Real Academia Galega, la institución que ahora le dedica las Letras, y en el año 2000 entregó a la RAG 135 cartas de Murguía y Euxenio Carré Aldao que había recuperado en La Habana.Cubierta de ‘Manuel Murguía e os galegos da Habana’. Cedida
La Real Academia Galega decidió este miércoles que Xosé Neira Vilas (Gres, Vila de Cruces, 1928-2015) protagonizará el Día das Letras Galegas de 2027. El homenaje oficial llegará el 17 de mayo de 2027. Hasta entonces, como resume su fundación, «hai que seguir lendo … a Neira Vilas».
Su nombre queda inevitablemente asociado a una sola frase, la que abre su novela más célebre: «Eu son… Balbino. Un rapaz da aldea. Coma quen di, un ninguén.» Pero su obra va mucho más allá de ese libro, así que si el nombramiento te ha hecho darle una vuelta a leerlo, o a releerlo, aquí van algunas puertas de entrada.
Para empezar: ‘Memorias dun neno labrego’
Es, con diferencia, el punto de partida obligado. Publicado en Buenos Aires en 1961, es uno de los libros más leídos, vendidos y traducidos de la literatura gallega. A través de la voz de Balbino, un niño campesino, retrata el mundo rural gallego de la posguerra con una mirada a la vez inocente y lúcida, denunciando las injusticias del momento sin perder la riqueza humana y emocional de la aldea.

(Cedida)
Si te ha gustado ese retrato de la Galicia rural
Neira Vilas volvió una y otra vez a la aldea como espacio simbólico. ‘Camiño bretemoso’ (1967), ‘Cartas a Lelo’ (1971), ‘Aqueles anos do Moncho’ (1977, Premio da Crítica Española) o ‘Querido Tomás’ (1980) siguen explorando ese universo sin idealizarlo nunca: como recoge su propia fundación, nunca renegó del mundo rural ni lo idealizó falsamente.

(Cedida)
Si te interesa más la emigración
Neira Vilas emigró él mismo a Buenos Aires en 1949 y más tarde vivió en Cuba, donde se convirtió en cronista de referencia de la diáspora gallega en América. Esa faceta se refleja en libros como ‘Historias de emigrantes’ (1968), ‘Remuíño de sombras’ (1973), ‘Tempo novo’ (1987), ‘O home de pau’ (1999) o ‘Relatos mariñeiros’ (2003), además de la serie de volúmenes ‘Memorias da emigración’, que empezó a publicar en 1994.

(Cedida)
Para los más curiosos: el investigador y cronista
Neira Vilas no fue solo narrador. Como investigador dejó ensayos y crónicas sobre la huella gallega en Cuba, como ‘Galegos no Golfo de México’ (1980, Premio da Crítica Galega), ‘Castelao en Cuba’ (1983), ‘Rosalía de Castro e Cuba’ (1992) o ‘A prensa galega en Cuba’ (2011). Uno de estos títulos, ‘Manuel Murguía e os galegos da Habana’ (1998), documenta además un episodio curioso: Neira Vilas investigó en Cuba los orígenes de la propia Real Academia Galega, la institución que ahora le dedica las Letras, y en el año 2000 entregó a la RAG 135 cartas de Murguía y Euxenio Carré Aldao que había recuperado en La Habana.

(Cedida)
RSS de noticias de espana
