Conducir tras una copa de vino o un tercio de cerveza seguirá siendo legal, por ahora. La Comisión de Interior del Congreso, con competencia legislativa plena, ha tumbado este miércoles la proposición de ley para reducir la tasa de alcohol permitida de los actuales 0,5 gramos por litro en sangre a un 0,2 (un 0,1 miligramos por litro de aire espirado). En concreto, ha decaído por los votos en contra de Partido Popular, Vox y ERC. Hablando en plata, este cambio hubiera supuesto que un hombre de unos 80 kilos diera positivo por beber una lata de cerveza (330 ml.) y una mujer de 60 kilos superase la tasa por la mitad (165 ml). En España, el consumo de alcohol sigue siendo uno de los principales factores causantes de los accidentes de tráfico. Esta reforma legislativa era un compromiso de la Dirección General de Tráfico (DGT) y del propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que defienden que «la única tasa segura es la 0,0». Aunque no fuera cero del todo esta propuesta. La iniciativa llegó a Cámara hace justo un año impulsada por el Grupo Parlamentario Socialista, cuyo texto también planteaba sanciones de 1.000 euros para quien exceda de 1 gramo por litro en sangre (0,5 miligramos por litro de aire espirado) y prohibir los chivatazos de controles de tráfico en grupos de WhatsApp y otras aplicaciones. «Salvar vidas no tiene color político ni ideología —criticó a primera hora del día David Pérez de Landazábal, vicepresidente de Stop Accidentes y víctima de siniestro vial, que lleva meses reuniéndose con los portavoces parlamentarios y ya se olía que no iba a salir adelante—. Reducir la tasa de alcoholemia al volante es una cuestión de solidaridad y de sentido común. Y quienes voten en contra de ello van a tener que explicárselo a las decenas de miles de familias que han perdido a un ser querido en nuestro país y que son más de 70.000 en los últimos 25 años». Noticia relacionada No No Las víctimas de tráfico cargan contra los políticos por bloquear la rebaja de la tasa de alcohol Gregoria CaroERC consideró la reforma insuficiente y propuso reducir las horas de trabajo de los transportistas y agilizar las listas de espera del carnet de conducir en Cataluña, así como tildó de «cobarde» al PSOE por no establecer una tasa 0,0 real. El PP criticó que los socialistas «no respeten» los procedimientos de control legislativo y que, si es un compromiso del ministro Marlaska, no se tramite como proyecto de ley del Gobierno. «Hoy se vota salvar vidas o se vota oliendo a alcohol», defendió el diputado de Sumar, Félix Alonso, que, como el PNV, votó a favor. Vox, aunque mostró apoyo a los familiares de víctimas de accidentes de tráfico, votó que no y lo tildó de desproporcionado y recaudatorio. Para justificar su postura, el diputado Andrés Alberto Rodríguez responsabilizó al Gobierno y citó un informe de la Fiscalía que señala que el estado de la vía era la causa del 30 por ciento de los siniestros.El PSOE expuso una serie de datos de tráfico para justificar la rebaja de los límites actuales, establecidos hace 25 años. Según el ‘Informe de Víctimas de Tráfico de 2024’ del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, el 33 por ciento de los conductores y el 29 de los peatones fallecidos en accidentes de tráfico presentaban resultados positivos de alcohol en sangre. La DGT recuerda que en España fallecieron el año pasado 1.154 personas en la carretera y desde el año 2000, más de 73.500.El modelo de Suecia y Noruega, líderes en seguridad vialLa reforma contaba con el consenso de las asociaciones de víctimas y organismos especializados en seguridad vial, pero llevaba bloqueada desde primavera por la incapacidad para llegar a acuerdos entre los grupos y, en concreto, por un tira y afloja entre ERC y PSOE. Los independentistas pedían a cambio de su apoyo las competencias para gestionar los examinadores del carné de conducir en Cataluña. La asociación ‘Stop Accidentes’, que considera esta reforma «esencial» para salvar vidas, critica a los grupos por convertir la seguridad vial en «moneda de cambio» para lograr otros asuntos. El texto tomaba de ejemplo a Suecia y Noruega, impulsores de la tasa cero en Europa y, precisamente, «líderes mundiales en seguridad vial». «Los conductores con una tasa entre 0,05 y 0,25 miligramos por litro de aire espirado (0,1 y 0,5 gramos por litro en sangre) tienen hasta tres veces mayor riesgo de accidente mortal, cuando se les compara con conductores sobrios», señala el PSOE en la exposición de motivos. Algo en lo que están de acuerdo la mayoría de grupos, en línea con los expertos en seguridad vial. No hay un umbral seguro para la toma de alcohol . Pero 0,5 es el límite legal actual. Se quería bajar a 0,2 Rodrigo Parrado Ni una copa, ni una cerveza La DGT insiste en que el consumo moderado no es ninguna garantía de seguridad, por eso insisten en que la tasa 0,0, el modelo nórdico, es la única garantía de conducir sin ningún riesgo. El proposición de ley buscaba unificar la tasa de alcohol para todos los conductores, porque en España hay establecidos distintos límites según el tipo de conductor, y enviar con contundencia el mensaje de que el consumo moderado no es seguro. Para los conductores, el máximo actual permitido es de 0,5 gramos por litro de sangre (0,25 miligramos por litro en aire espirado). Y en el caso de los conductores noveles, con menos de dos años de experiencia, y en el de los transportistas (taxistas, camioneros o conductores de autobús…), es más restrictivo: 0,3 gramos por litro de sangre (0,15 miligramos por litro en aire espirado). La Fiscalía General del Estado, en el año 2023, registró 50.071 condenas penales por conducir con altas tasas de alcoholHace un año, este compromiso de Marlaska empezó a tramitarse con el apoyo de los socios parlamentarios del PSOE, incluido ERC y Junts. Vox votó en contra desde el principio. Y por su parte, el PP se abstuvo entonces para permitir que pudiera seguir tramitándose y hacer determinados cambios, aunque también tildó la propuesta de tapadera porque, dijeron, «no está funcionando» la estrategia de seguridad vial del Gobierno para reducir a la mitad el número de fallecidos. Sin embargo, el principal escollo que se encontraron los socialistas durante los últimos meses fue Esquerra, que hasta este miércoles han seguido exigiendo la «urgente» cesión de los examinadores de conducir a cambio de su apoyo por la falta profesionales en Cataluña y las grandes listas de espera que se están generando. Conducir tras una copa de vino o un tercio de cerveza seguirá siendo legal, por ahora. La Comisión de Interior del Congreso, con competencia legislativa plena, ha tumbado este miércoles la proposición de ley para reducir la tasa de alcohol permitida de los actuales 0,5 gramos por litro en sangre a un 0,2 (un 0,1 miligramos por litro de aire espirado). En concreto, ha decaído por los votos en contra de Partido Popular, Vox y ERC. Hablando en plata, este cambio hubiera supuesto que un hombre de unos 80 kilos diera positivo por beber una lata de cerveza (330 ml.) y una mujer de 60 kilos superase la tasa por la mitad (165 ml). En España, el consumo de alcohol sigue siendo uno de los principales factores causantes de los accidentes de tráfico. Esta reforma legislativa era un compromiso de la Dirección General de Tráfico (DGT) y del propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que defienden que «la única tasa segura es la 0,0». Aunque no fuera cero del todo esta propuesta. La iniciativa llegó a Cámara hace justo un año impulsada por el Grupo Parlamentario Socialista, cuyo texto también planteaba sanciones de 1.000 euros para quien exceda de 1 gramo por litro en sangre (0,5 miligramos por litro de aire espirado) y prohibir los chivatazos de controles de tráfico en grupos de WhatsApp y otras aplicaciones. «Salvar vidas no tiene color político ni ideología —criticó a primera hora del día David Pérez de Landazábal, vicepresidente de Stop Accidentes y víctima de siniestro vial, que lleva meses reuniéndose con los portavoces parlamentarios y ya se olía que no iba a salir adelante—. Reducir la tasa de alcoholemia al volante es una cuestión de solidaridad y de sentido común. Y quienes voten en contra de ello van a tener que explicárselo a las decenas de miles de familias que han perdido a un ser querido en nuestro país y que son más de 70.000 en los últimos 25 años». Noticia relacionada No No Las víctimas de tráfico cargan contra los políticos por bloquear la rebaja de la tasa de alcohol Gregoria CaroERC consideró la reforma insuficiente y propuso reducir las horas de trabajo de los transportistas y agilizar las listas de espera del carnet de conducir en Cataluña, así como tildó de «cobarde» al PSOE por no establecer una tasa 0,0 real. El PP criticó que los socialistas «no respeten» los procedimientos de control legislativo y que, si es un compromiso del ministro Marlaska, no se tramite como proyecto de ley del Gobierno. «Hoy se vota salvar vidas o se vota oliendo a alcohol», defendió el diputado de Sumar, Félix Alonso, que, como el PNV, votó a favor. Vox, aunque mostró apoyo a los familiares de víctimas de accidentes de tráfico, votó que no y lo tildó de desproporcionado y recaudatorio. Para justificar su postura, el diputado Andrés Alberto Rodríguez responsabilizó al Gobierno y citó un informe de la Fiscalía que señala que el estado de la vía era la causa del 30 por ciento de los siniestros.El PSOE expuso una serie de datos de tráfico para justificar la rebaja de los límites actuales, establecidos hace 25 años. Según el ‘Informe de Víctimas de Tráfico de 2024’ del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, el 33 por ciento de los conductores y el 29 de los peatones fallecidos en accidentes de tráfico presentaban resultados positivos de alcohol en sangre. La DGT recuerda que en España fallecieron el año pasado 1.154 personas en la carretera y desde el año 2000, más de 73.500.El modelo de Suecia y Noruega, líderes en seguridad vialLa reforma contaba con el consenso de las asociaciones de víctimas y organismos especializados en seguridad vial, pero llevaba bloqueada desde primavera por la incapacidad para llegar a acuerdos entre los grupos y, en concreto, por un tira y afloja entre ERC y PSOE. Los independentistas pedían a cambio de su apoyo las competencias para gestionar los examinadores del carné de conducir en Cataluña. La asociación ‘Stop Accidentes’, que considera esta reforma «esencial» para salvar vidas, critica a los grupos por convertir la seguridad vial en «moneda de cambio» para lograr otros asuntos. El texto tomaba de ejemplo a Suecia y Noruega, impulsores de la tasa cero en Europa y, precisamente, «líderes mundiales en seguridad vial». «Los conductores con una tasa entre 0,05 y 0,25 miligramos por litro de aire espirado (0,1 y 0,5 gramos por litro en sangre) tienen hasta tres veces mayor riesgo de accidente mortal, cuando se les compara con conductores sobrios», señala el PSOE en la exposición de motivos. Algo en lo que están de acuerdo la mayoría de grupos, en línea con los expertos en seguridad vial. No hay un umbral seguro para la toma de alcohol . Pero 0,5 es el límite legal actual. Se quería bajar a 0,2 Rodrigo Parrado Ni una copa, ni una cerveza La DGT insiste en que el consumo moderado no es ninguna garantía de seguridad, por eso insisten en que la tasa 0,0, el modelo nórdico, es la única garantía de conducir sin ningún riesgo. El proposición de ley buscaba unificar la tasa de alcohol para todos los conductores, porque en España hay establecidos distintos límites según el tipo de conductor, y enviar con contundencia el mensaje de que el consumo moderado no es seguro. Para los conductores, el máximo actual permitido es de 0,5 gramos por litro de sangre (0,25 miligramos por litro en aire espirado). Y en el caso de los conductores noveles, con menos de dos años de experiencia, y en el de los transportistas (taxistas, camioneros o conductores de autobús…), es más restrictivo: 0,3 gramos por litro de sangre (0,15 miligramos por litro en aire espirado). La Fiscalía General del Estado, en el año 2023, registró 50.071 condenas penales por conducir con altas tasas de alcoholHace un año, este compromiso de Marlaska empezó a tramitarse con el apoyo de los socios parlamentarios del PSOE, incluido ERC y Junts. Vox votó en contra desde el principio. Y por su parte, el PP se abstuvo entonces para permitir que pudiera seguir tramitándose y hacer determinados cambios, aunque también tildó la propuesta de tapadera porque, dijeron, «no está funcionando» la estrategia de seguridad vial del Gobierno para reducir a la mitad el número de fallecidos. Sin embargo, el principal escollo que se encontraron los socialistas durante los últimos meses fue Esquerra, que hasta este miércoles han seguido exigiendo la «urgente» cesión de los examinadores de conducir a cambio de su apoyo por la falta profesionales en Cataluña y las grandes listas de espera que se están generando.
Conducir tras una copa de vino o un tercio de cerveza seguirá siendo legal, por ahora. La Comisión de Interior del Congreso, con competencia legislativa plena, ha tumbado este miércoles la proposición de ley para reducir la tasa de alcohol permitida de los actuales 0, … 5 gramos por litro en sangre a un 0,2 (un 0,1 miligramos por litro de aire espirado). En concreto, ha decaído por los votos en contra de Partido Popular, Vox y ERC. Hablando en plata, este cambio hubiera supuesto que un hombre de unos 80 kilos diera positivo por beber una lata de cerveza (330 ml.) y una mujer de 60 kilos superase la tasa por la mitad (165 ml).
En España, el consumo de alcohol sigue siendo uno de los principales factores causantes de los accidentes de tráfico. Esta reforma legislativa era un compromiso de la Dirección General de Tráfico (DGT) y del propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que defienden que «la única tasa segura es la 0,0». Aunque no fuera cero del todo esta propuesta. La iniciativa llegó a Cámara hace justo un año impulsada por el Grupo Parlamentario Socialista, cuyo texto también planteaba sanciones de 1.000 euros para quien exceda de 1 gramo por litro en sangre (0,5 miligramos por litro de aire espirado) y prohibir los chivatazos de controles de tráfico en grupos de WhatsApp y otras aplicaciones.
«Salvar vidas no tiene color político ni ideología —criticó a primera hora del día David Pérez de Landazábal, vicepresidente de Stop Accidentes y víctima de siniestro vial, que lleva meses reuniéndose con los portavoces parlamentarios y ya se olía que no iba a salir adelante—. Reducir la tasa de alcoholemia al volante es una cuestión de solidaridad y de sentido común. Y quienes voten en contra de ello van a tener que explicárselo a las decenas de miles de familias que han perdido a un ser querido en nuestro país y que son más de 70.000 en los últimos 25 años».
ERC consideró la reforma insuficiente y propuso reducir las horas de trabajo de los transportistas y agilizar las listas de espera del carnet de conducir en Cataluña, así como tildó de «cobarde» al PSOE por no establecer una tasa 0,0 real. El PP criticó que los socialistas «no respeten» los procedimientos de control legislativo y que, si es un compromiso del ministro Marlaska, no se tramite como proyecto de ley del Gobierno.
«Hoy se vota salvar vidas o se vota oliendo a alcohol», defendió el diputado de Sumar, Félix Alonso, que, como el PNV, votó a favor. Vox, aunque mostró apoyo a los familiares de víctimas de accidentes de tráfico, votó que no y lo tildó de desproporcionado y recaudatorio. Para justificar su postura, el diputado Andrés Alberto Rodríguez responsabilizó al Gobierno y citó un informe de la Fiscalía que señala que el estado de la vía era la causa del 30 por ciento de los siniestros.
El PSOE expuso una serie de datos de tráfico para justificar la rebaja de los límites actuales, establecidos hace 25 años. Según el ‘Informe de Víctimas de Tráfico de 2024’ del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, el 33 por ciento de los conductores y el 29 de los peatones fallecidos en accidentes de tráfico presentaban resultados positivos de alcohol en sangre. La DGT recuerda que en España fallecieron el año pasado 1.154 personas en la carretera y desde el año 2000, más de 73.500.
El modelo de Suecia y Noruega, líderes en seguridad vial
La reforma contaba con el consenso de las asociaciones de víctimas y organismos especializados en seguridad vial, pero llevaba bloqueada desde primavera por la incapacidad para llegar a acuerdos entre los grupos y, en concreto, por un tira y afloja entre ERC y PSOE. Los independentistas pedían a cambio de su apoyo las competencias para gestionar los examinadores del carné de conducir en Cataluña. La asociación ‘Stop Accidentes’, que considera esta reforma «esencial» para salvar vidas, critica a los grupos por convertir la seguridad vial en «moneda de cambio» para lograr otros asuntos.
El texto tomaba de ejemplo a Suecia y Noruega, impulsores de la tasa cero en Europa y, precisamente, «líderes mundiales en seguridad vial». «Los conductores con una tasa entre 0,05 y 0,25 miligramos por litro de aire espirado (0,1 y 0,5 gramos por litro en sangre) tienen hasta tres veces mayor riesgo de accidente mortal, cuando se les compara con conductores sobrios», señala el PSOE en la exposición de motivos. Algo en lo que están de acuerdo la mayoría de grupos, en línea con los expertos en seguridad vial.

(Rodrigo Parrado)
Ni una copa, ni una cerveza
La DGT insiste en que el consumo moderado no es ninguna garantía de seguridad, por eso insisten en que la tasa 0,0, el modelo nórdico, es la única garantía de conducir sin ningún riesgo.
El proposición de ley buscaba unificar la tasa de alcohol para todos los conductores, porque en España hay establecidos distintos límites según el tipo de conductor, y enviar con contundencia el mensaje de que el consumo moderado no es seguro. Para los conductores, el máximo actual permitido es de 0,5 gramos por litro de sangre (0,25 miligramos por litro en aire espirado). Y en el caso de los conductores noveles, con menos de dos años de experiencia, y en el de los transportistas (taxistas, camioneros o conductores de autobús…), es más restrictivo: 0,3 gramos por litro de sangre (0,15 miligramos por litro en aire espirado). La Fiscalía General del Estado, en el año 2023, registró 50.071 condenas penales por conducir con altas tasas de alcohol
Hace un año, este compromiso de Marlaska empezó a tramitarse con el apoyo de los socios parlamentarios del PSOE, incluido ERC y Junts. Vox votó en contra desde el principio. Y por su parte, el PP se abstuvo entonces para permitir que pudiera seguir tramitándose y hacer determinados cambios, aunque también tildó la propuesta de tapadera porque, dijeron, «no está funcionando» la estrategia de seguridad vial del Gobierno para reducir a la mitad el número de fallecidos.
Sin embargo, el principal escollo que se encontraron los socialistas durante los últimos meses fue Esquerra, que hasta este miércoles han seguido exigiendo la «urgente» cesión de los examinadores de conducir a cambio de su apoyo por la falta profesionales en Cataluña y las grandes listas de espera que se están generando.
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