La honrosa respuesta del equipo en los playoffs de la Liga Endesa, llegando al cuarto partido de la final ante un gran Valencia pese a la mala planificación deportiva, solo fue el orgulloso coletazo de un Barça que este verano está obligado a reaccionar, desde los despachos, para cortar una deriva inadmisible en una sección históricamente acostumbrada a cotas mayores. El fracaso no solo se ha colado en el Palau, sino que lleva acomodado demasiado tiempo ante la falta de respuestas convincentes desde las altas esferas del club. Los precedentes hablan por sí solos: no se veían tres temporadas seguidas sin títulos desde que en 1978 se cortó una racha de 19 años sin entorchados. La tendencia, sin embargo, viene de antes, ya que desde el 2014 el museo solo ha añadido dos Ligas, cuatro Copas y una Supercopa.
El Barça está obligado a acertar con la remodelación de la plantilla para cerrar una de las peores épocas de la sección
La honrosa respuesta del equipo en los playoffs de la Liga Endesa, llegando al cuarto partido de la final ante un gran Valencia pese a la mala planificación deportiva, solo fue el orgulloso coletazo de un Barça que este verano está obligado a reaccionar, desde los despachos, para cortar una deriva inadmisible en una sección históricamente acostumbrada a cotas mayores. El fracaso no solo se ha colado en el Palau, sino que lleva acomodado demasiado tiempo ante la falta de respuestas convincentes desde las altas esferas del club. Los precedentes hablan por sí solos: no se veían tres temporadas seguidas sin títulos desde que en 1978 se cortó una racha de 19 años sin entorchados. La tendencia, sin embargo, viene de antes, ya que desde el 2014 el museo solo ha añadido dos Ligas, cuatro Copas y una Supercopa.
Aunque el ajuste presupuestario pesa, recortado drásticamente desde el 2023, no debe ser excusa para la gestión del manager general del baloncesto, Juan Carlos Navarro, y su mano derecha, Mario Bruno Fernández. El ejemplo más claro es el Valencia, que con un presupuesto similar a los blaugrana, incluso ligeramente por debajo, ha construido un equipo campeón con un juego veloz y atractivo, para algunos el mejor de Europa. Mientras en el Palau han pasado tres entrenadores en tres años, el equipo taronja apostó hace dos años por Pedro Martínez, que hace poco estaba en Manresa, cerca de Barcelona.
Con siete bajas seguras, la prioridad ahora es fichar pívots y, como mínimo, un base
Joan Laporta prometió en plena campaña electoral un aumento del presupuesto, con 35 o 36 millones destinados a la masa salarial que suponen un incremento de seis o siete millones más respecto a este curso. Esta inyección económica, sumada a las múltiples bajas, dejará mucho margen de maniobra para construir un equipo campeón.
La primera tarea es encontrar entrenador. Xavi Pascual, que no quiso valorar la situación de la sección en su última rueda de prensa, se marcha tras una segunda y corta etapa en la que no ha congeniado, profesionalmente, con los gestores del baloncesto blaugrana. Sin el de Gavà, que parecía el técnico ideal para la etapa que comienza, todo apunta, según diversas informaciones, que en la banda del Palau aterrizará en breve Paolo Galbiati, actual técnico del Baskonia con contrato. “Estamos trabajando en un entrenador que encaje las piezas que tendremos el año que viene. Queremos hacer un juego rápido y físico. Nos reflejamos en el Valencia”, comentó a Esport3 tras la final Jordi Trias, miembro de la estructura deportiva. El entrenador italiano se ajusta a esa descripción, como se ha visto esta temporada en el equipo baskonista. A falta de certificar la salida de Juan Carlos Navarro, al que le resta un año de contrato, del club vasco también podría llegar Xevi Pujol, con pasado en el Manresa, para liderar la dirección deportiva. El Baskonia, ante este interés, ya ha advertido que “va a defender sus intereses”.
Galbiati, del Baskonia, apunta al banquillo y Xevi Pujol, también del club vasco, para liderar los despachos
Una vez se acuerde la llegada del nuevo inquilino del banquillo, quedará mucho trabajo con la plantilla. El 30 de junio acaban contrato jugadores con escaso protagonismo como Cale, Fall y en especial Norris, pero también finalizan vinculación jugadores importantes como Laprovittola, Satoransky y Vesely, que se retiró tras perder la final. Caso aparte merece Willy Hernangómez, intrascendente en el juego pese a tener el salario más alto de la plantilla, que también termina contrato. Todos ellos, hasta siete jugadores, no seguirán el próximo curso.
“El año que viene el equipo será más joven. Renovación absoluta no, pero habrá cambios”, dijo Trias. La posición de pívot queda vacía y la de base tocada, ya que Marcos y Núñez, casi toda la temporada lesionado, no ofrecen garantías suficientes. Para el juego interior suenan con fuerza Moses Wright, Josh Nebo y Olivier Nkamhoua, mientras que para el base el elegido es Justin Robinson, del Paris Basketball y con pasado en el Río Breogán. Muchos nombres en la agenda. Ahora solo falta acertar para dar carpetazo a unas de las peores épocas recientes de la historia del Barça.
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