Los agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha, y del conjunto del país, llevan más de 15 años sufriendo las terribles consecuencias de la plaga de conejos . Explotaciones destrozadas, cultivos arruinados, grandes pérdidas económicas y, lo más controvertido e incomprensivo, ninguna solución real y eficaz en el horizonte. El campo no puede más . Hartos de medidas inútiles y promesas «movidas por el viento», desconocen los pasos a seguir y qué será lo que les deparará el futuro.Lejos de que la Administración plantee actuaciones eficaces y visto que el problema persiste durante tantos años y no hay indicios de haber avances, la agricultora ecológica y bióloga de la plataforma Defensa Animal , Rosa Más , ha explicado a ABC las causas de esta sobrepoblación de conejos y algunas de las soluciones que el Gobierno de Castilla-La Mancha debe poner sobre la mesa «cuanto antes» para revertir esta agravante situación.El problema se remonta a hace muchos años y tiene que ver, asegura Más, con la suelta de conejos «indiscriminada» de cazadores y Administración. «Hay una serie de acusaciones cruzadas entre agricultores y ganaderos y el Gobierno sobre quién ha soltado más conejos o con qué motivo, pero esto ha ocurrido así. Unos los soltaron para cazarlos y otros para que les sirvan de alimento a los linces. La cuestión es que ha habido sueltas y esto tiene una proliferación que puede ser excesiva », manifiesta.Noticia relacionada general No No Asaja denuncia a la Junta por prevaricación y opacidad administrativa con la plaga de conejos Fran MalaraLa bióloga explica que cuando se introducen animales en un ecosistema sin prever las consecuencias, «estas pueden ser fatales », denunciando que «no se puede actuar sin pensar» porque no hay un ecosistema sano que pueda regular y asumir esas poblaciones, sobre todo después de haber disminuido con intensidad la población de depredadores. «En las batidas, cuando se va a por jabalíes, también se permite la caza de zorros, que son sus principales depredadores, además de los meloncillos, es decir, quieren que no haya conejos, pero matan a sus depredadores . Y esto no puede ser, porque puede romper el equilibrio poblacional y dar lugar a proliferaciones excesivas de estos animales, y al final tenemos problemas en los cultivos», lamenta.Ante esta situación, para Más, lo que habría que hacer en primer lugar es un censo de poblaciones de todos los animales y determinar exactamente cuál es el problema, porque no hay números fiables. «Nos estamos viendo en la ignorancia y se trabaja a salto de mata», expresa.Censo de poblaciones de todos los animalesEl método más utilizado para estudiar el censo es el fototrampeo , es decir, la colocación de cámaras en determinados puntos para ir haciendo recuentas de poblaciones, de zorros, de meloncillos, de conejos, de linces, de todos los animales que haya en el ecosistema para entender su funcionamiento. De lo contrario, afirma, «nunca vamos a solucionar problemas, sino que iremos poniendo parches que a la larga no son una solución al problema, porque llevamos ya muchos años y este no hace más que agravarse».Rosa Más, bióloga y agricultora ecológica. ABCEn este sentido, la bióloga destaca que no se sabe si hay sobrepoblación de conejos porque no se ha hecho un recuento y no se sabe cuántos hay, sino que solo aparecen daños en los cultivos. Por ello considera necesario este estudio para, «si hay realmente exceso de población de conejos, impedir que se maten a sus depredadores para que el propio ecosistema se vaya regulando». «Una solución sencilla no hay porque esto es un problema que se ha creado a lo largo de muchos años, de forma que a lo largo de los años habrá que resolverlo», afirma.«La Administración debe pagar las pérdidas porque es la responsable del problema, por actuación o por dejadez» Rosa Más Bióloga y agricultora ecológicaEsta medida, cuenta, servirá para saber a qué se enfrenta el campo, aunque es una solución a largo plazo por todo lo que supone. Por ello, la bióloga de Defensa Animal plantea que, a corto plazo, lo primero que debe hacer la Administración es indemnizar los cultivos arrasados, por ser la responsable del problema «por actuación o por dejadez». «Si el seguro no se hace cargo, debe asumir los costes. Sus medidas son ineficaces, se ponen de cara a la galería, para decir que están haciendo algo», critica.Una vez que se paguen las pérdidas, las siguientes medidas a adoptar, según Más, son la protección de los cultivos, alejar a los conejos de las zonas de explotaciones y prohibir inmediatamente la suelta de animales y la caza de depredadores .Consecuencias de la caza y medidas de los agricultoresEl conejo doméstico, que se reproduce a mayor velocidad que el resto, se está hibridando con el conejo silvestre , una especie no adaptada al medio, de forma que nacen animales con altas capacidades de reproducción y poca adaptabilidad al entorno, por lo que es mucho más fácil que se acerquen a los cultivos. El conejo silvestre huye de la presencia de los humanos, pero cuando se produce esta hibridación, estos son los que buscan comida fácil, desencadenando explotaciones arrasadas.Ante este problema, los agricultores sopesan la idea de esterilizarlos , una medida que la bióloga ve con buenos ojos, asegurando que ya se hace con las colonias felinas, pero desconoce cómo lo puede plantear el Gobierno. Al fin y al cabo es una de las medidas que más rendimiento daría, después de ver cómo la caza «es inútil» .«La caza es inútil. Cuando se matan animales de un grupo, los supervivientes se reproducen más rápido para compensar esa pérdida» Rosa Más Bióloga y agricultora ecológica«No es una solución. Es un efecto momentáneo. Se llama efecto poblacional , es decir, cuando se matan varios animales de un grupo, los supervivientes se reproducen mucho más rápido para compensar esa pérdida, de forma que con el paso del tiempo, la población ha recuperado su número y solo estamos en una rueda que no termina nunca», explica.La solución para Más es clara: censo de población, indemnizar las pérdidas por la plaga de conejos, prohibir las sueltas y proteger a los depredadores. «No solamente es que se coman a los conejos, es que también causan lo que se llama el efecto miedo , es decir, si un grupo de animales ve depredadores, no se va a quedar siempre en el mismo sitio, sino que va a verse forzado a desplazarse , mientras que si no hay ningún depredador y tienen alimento y agua, estarán cómodos y nunca se irán». A partir de ahora, la pelota está en el tejado del Gobierno regional. Solo falta que quieran mover ficha para solucionarlo. Los agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha, y del conjunto del país, llevan más de 15 años sufriendo las terribles consecuencias de la plaga de conejos . Explotaciones destrozadas, cultivos arruinados, grandes pérdidas económicas y, lo más controvertido e incomprensivo, ninguna solución real y eficaz en el horizonte. El campo no puede más . Hartos de medidas inútiles y promesas «movidas por el viento», desconocen los pasos a seguir y qué será lo que les deparará el futuro.Lejos de que la Administración plantee actuaciones eficaces y visto que el problema persiste durante tantos años y no hay indicios de haber avances, la agricultora ecológica y bióloga de la plataforma Defensa Animal , Rosa Más , ha explicado a ABC las causas de esta sobrepoblación de conejos y algunas de las soluciones que el Gobierno de Castilla-La Mancha debe poner sobre la mesa «cuanto antes» para revertir esta agravante situación.El problema se remonta a hace muchos años y tiene que ver, asegura Más, con la suelta de conejos «indiscriminada» de cazadores y Administración. «Hay una serie de acusaciones cruzadas entre agricultores y ganaderos y el Gobierno sobre quién ha soltado más conejos o con qué motivo, pero esto ha ocurrido así. Unos los soltaron para cazarlos y otros para que les sirvan de alimento a los linces. La cuestión es que ha habido sueltas y esto tiene una proliferación que puede ser excesiva », manifiesta.Noticia relacionada general No No Asaja denuncia a la Junta por prevaricación y opacidad administrativa con la plaga de conejos Fran MalaraLa bióloga explica que cuando se introducen animales en un ecosistema sin prever las consecuencias, «estas pueden ser fatales », denunciando que «no se puede actuar sin pensar» porque no hay un ecosistema sano que pueda regular y asumir esas poblaciones, sobre todo después de haber disminuido con intensidad la población de depredadores. «En las batidas, cuando se va a por jabalíes, también se permite la caza de zorros, que son sus principales depredadores, además de los meloncillos, es decir, quieren que no haya conejos, pero matan a sus depredadores . Y esto no puede ser, porque puede romper el equilibrio poblacional y dar lugar a proliferaciones excesivas de estos animales, y al final tenemos problemas en los cultivos», lamenta.Ante esta situación, para Más, lo que habría que hacer en primer lugar es un censo de poblaciones de todos los animales y determinar exactamente cuál es el problema, porque no hay números fiables. «Nos estamos viendo en la ignorancia y se trabaja a salto de mata», expresa.Censo de poblaciones de todos los animalesEl método más utilizado para estudiar el censo es el fototrampeo , es decir, la colocación de cámaras en determinados puntos para ir haciendo recuentas de poblaciones, de zorros, de meloncillos, de conejos, de linces, de todos los animales que haya en el ecosistema para entender su funcionamiento. De lo contrario, afirma, «nunca vamos a solucionar problemas, sino que iremos poniendo parches que a la larga no son una solución al problema, porque llevamos ya muchos años y este no hace más que agravarse».Rosa Más, bióloga y agricultora ecológica. ABCEn este sentido, la bióloga destaca que no se sabe si hay sobrepoblación de conejos porque no se ha hecho un recuento y no se sabe cuántos hay, sino que solo aparecen daños en los cultivos. Por ello considera necesario este estudio para, «si hay realmente exceso de población de conejos, impedir que se maten a sus depredadores para que el propio ecosistema se vaya regulando». «Una solución sencilla no hay porque esto es un problema que se ha creado a lo largo de muchos años, de forma que a lo largo de los años habrá que resolverlo», afirma.«La Administración debe pagar las pérdidas porque es la responsable del problema, por actuación o por dejadez» Rosa Más Bióloga y agricultora ecológicaEsta medida, cuenta, servirá para saber a qué se enfrenta el campo, aunque es una solución a largo plazo por todo lo que supone. Por ello, la bióloga de Defensa Animal plantea que, a corto plazo, lo primero que debe hacer la Administración es indemnizar los cultivos arrasados, por ser la responsable del problema «por actuación o por dejadez». «Si el seguro no se hace cargo, debe asumir los costes. Sus medidas son ineficaces, se ponen de cara a la galería, para decir que están haciendo algo», critica.Una vez que se paguen las pérdidas, las siguientes medidas a adoptar, según Más, son la protección de los cultivos, alejar a los conejos de las zonas de explotaciones y prohibir inmediatamente la suelta de animales y la caza de depredadores .Consecuencias de la caza y medidas de los agricultoresEl conejo doméstico, que se reproduce a mayor velocidad que el resto, se está hibridando con el conejo silvestre , una especie no adaptada al medio, de forma que nacen animales con altas capacidades de reproducción y poca adaptabilidad al entorno, por lo que es mucho más fácil que se acerquen a los cultivos. El conejo silvestre huye de la presencia de los humanos, pero cuando se produce esta hibridación, estos son los que buscan comida fácil, desencadenando explotaciones arrasadas.Ante este problema, los agricultores sopesan la idea de esterilizarlos , una medida que la bióloga ve con buenos ojos, asegurando que ya se hace con las colonias felinas, pero desconoce cómo lo puede plantear el Gobierno. Al fin y al cabo es una de las medidas que más rendimiento daría, después de ver cómo la caza «es inútil» .«La caza es inútil. Cuando se matan animales de un grupo, los supervivientes se reproducen más rápido para compensar esa pérdida» Rosa Más Bióloga y agricultora ecológica«No es una solución. Es un efecto momentáneo. Se llama efecto poblacional , es decir, cuando se matan varios animales de un grupo, los supervivientes se reproducen mucho más rápido para compensar esa pérdida, de forma que con el paso del tiempo, la población ha recuperado su número y solo estamos en una rueda que no termina nunca», explica.La solución para Más es clara: censo de población, indemnizar las pérdidas por la plaga de conejos, prohibir las sueltas y proteger a los depredadores. «No solamente es que se coman a los conejos, es que también causan lo que se llama el efecto miedo , es decir, si un grupo de animales ve depredadores, no se va a quedar siempre en el mismo sitio, sino que va a verse forzado a desplazarse , mientras que si no hay ningún depredador y tienen alimento y agua, estarán cómodos y nunca se irán». A partir de ahora, la pelota está en el tejado del Gobierno regional. Solo falta que quieran mover ficha para solucionarlo.
Los agricultores y ganaderos de Castilla-La Mancha, y del conjunto del país, llevan más de 15 años sufriendo las terribles consecuencias de la plaga de conejos. Explotaciones destrozadas, cultivos arruinados, grandes pérdidas económicas y, lo más controvertido e incomprensivo, ninguna solución real y … eficaz en el horizonte. El campo no puede más. Hartos de medidas inútiles y promesas «movidas por el viento», desconocen los pasos a seguir y qué será lo que les deparará el futuro.
Lejos de que la Administración plantee actuaciones eficaces y visto que el problema persiste durante tantos años y no hay indicios de haber avances, la agricultora ecológica y bióloga de la plataforma Defensa Animal, Rosa Más, ha explicado a ABC las causas de esta sobrepoblación de conejos y algunas de las soluciones que el Gobierno de Castilla-La Mancha debe poner sobre la mesa «cuanto antes» para revertir esta agravante situación.
El problema se remonta a hace muchos años y tiene que ver, asegura Más, con la suelta de conejos «indiscriminada» de cazadores y Administración. «Hay una serie de acusaciones cruzadas entre agricultores y ganaderos y el Gobierno sobre quién ha soltado más conejos o con qué motivo, pero esto ha ocurrido así. Unos los soltaron para cazarlos y otros para que les sirvan de alimento a los linces. La cuestión es que ha habido sueltas y esto tiene una proliferación que puede ser excesiva», manifiesta.
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La bióloga explica que cuando se introducen animales en un ecosistema sin prever las consecuencias, «estas pueden ser fatales», denunciando que «no se puede actuar sin pensar» porque no hay un ecosistema sano que pueda regular y asumir esas poblaciones, sobre todo después de haber disminuido con intensidad la población de depredadores. «En las batidas, cuando se va a por jabalíes, también se permite la caza de zorros, que son sus principales depredadores, además de los meloncillos, es decir, quieren que no haya conejos, pero matan a sus depredadores. Y esto no puede ser, porque puede romper el equilibrio poblacional y dar lugar a proliferaciones excesivas de estos animales, y al final tenemos problemas en los cultivos», lamenta.
Ante esta situación, para Más, lo que habría que hacer en primer lugar es un censo de poblaciones de todos los animales y determinar exactamente cuál es el problema, porque no hay números fiables. «Nos estamos viendo en la ignorancia y se trabaja a salto de mata», expresa.
Censo de poblaciones de todos los animales
El método más utilizado para estudiar el censo es el fototrampeo, es decir, la colocación de cámaras en determinados puntos para ir haciendo recuentas de poblaciones, de zorros, de meloncillos, de conejos, de linces, de todos los animales que haya en el ecosistema para entender su funcionamiento. De lo contrario, afirma, «nunca vamos a solucionar problemas, sino que iremos poniendo parches que a la larga no son una solución al problema, porque llevamos ya muchos años y este no hace más que agravarse».

(ABC)
En este sentido, la bióloga destaca que no se sabe si hay sobrepoblación de conejos porque no se ha hecho un recuento y no se sabe cuántos hay, sino que solo aparecen daños en los cultivos. Por ello considera necesario este estudio para, «si hay realmente exceso de población de conejos, impedir que se maten a sus depredadores para que el propio ecosistema se vaya regulando». «Una solución sencilla no hay porque esto es un problema que se ha creado a lo largo de muchos años, de forma que a lo largo de los años habrá que resolverlo», afirma.
«La Administración debe pagar las pérdidas porque es la responsable del problema, por actuación o por dejadez»
Rosa Más
Bióloga y agricultora ecológica
Esta medida, cuenta, servirá para saber a qué se enfrenta el campo, aunque es una solución a largo plazo por todo lo que supone. Por ello, la bióloga de Defensa Animal plantea que, a corto plazo, lo primero que debe hacer la Administración es indemnizar los cultivos arrasados, por ser la responsable del problema «por actuación o por dejadez». «Si el seguro no se hace cargo, debe asumir los costes. Sus medidas son ineficaces, se ponen de cara a la galería, para decir que están haciendo algo», critica.
Una vez que se paguen las pérdidas, las siguientes medidas a adoptar, según Más, son la protección de los cultivos, alejar a los conejos de las zonas de explotaciones y prohibir inmediatamente la suelta de animales y la caza de depredadores.
Consecuencias de la caza y medidas de los agricultores
El conejo doméstico, que se reproduce a mayor velocidad que el resto, se está hibridando con el conejo silvestre, una especie no adaptada al medio, de forma que nacen animales con altas capacidades de reproducción y poca adaptabilidad al entorno, por lo que es mucho más fácil que se acerquen a los cultivos. El conejo silvestre huye de la presencia de los humanos, pero cuando se produce esta hibridación, estos son los que buscan comida fácil, desencadenando explotaciones arrasadas.
Ante este problema, los agricultores sopesan la idea de esterilizarlos, una medida que la bióloga ve con buenos ojos, asegurando que ya se hace con las colonias felinas, pero desconoce cómo lo puede plantear el Gobierno. Al fin y al cabo es una de las medidas que más rendimiento daría, después de ver cómo la caza «es inútil».
«La caza es inútil. Cuando se matan animales de un grupo, los supervivientes se reproducen más rápido para compensar esa pérdida»
Rosa Más
Bióloga y agricultora ecológica
«No es una solución. Es un efecto momentáneo. Se llama efecto poblacional, es decir, cuando se matan varios animales de un grupo, los supervivientes se reproducen mucho más rápido para compensar esa pérdida, de forma que con el paso del tiempo, la población ha recuperado su número y solo estamos en una rueda que no termina nunca», explica.
La solución para Más es clara: censo de población, indemnizar las pérdidas por la plaga de conejos, prohibir las sueltas y proteger a los depredadores. «No solamente es que se coman a los conejos, es que también causan lo que se llama el efecto miedo, es decir, si un grupo de animales ve depredadores, no se va a quedar siempre en el mismo sitio, sino que va a verse forzado a desplazarse, mientras que si no hay ningún depredador y tienen alimento y agua, estarán cómodos y nunca se irán». A partir de ahora, la pelota está en el tejado del Gobierno regional. Solo falta que quieran mover ficha para solucionarlo.
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