Todavía no han hablado, pero el presidente de la Xunta ya abre la puerta a la vuelta de Alfonso Villares a la política activa tras el carpetazo a la denuncia sexual que la periodista y presentadora Paloma Lago había presentado contra el exconselleiro. «Es muy recuperable para la vida pública, pero, al final, la vida pública es parte de la vida, y por tanto él tendrá que decidir lo que quiere hacer», señaló el presidente gallego sobre el futuro de Villares.Lo dijo este viernes a preguntas de los medios durante un acto en Mesía (La Coruña), un día después de que su exconselleiro do Mar compareciera ante la prensa , una vez agotados los plazos para recurrir el sobreseimiento de la causa. Según defendió el jueves Villares, la decisión judicial confirmaba su inocencia y expresó su deseo de «dejar atrás» una etapa de «un daño irreparable» y «recuperar la normalidad» de su vida «privada y profesional».Será el propio Villares, por tanto, veterinario de profesión y también exalcalde de Cervo (Lugo), quien ahora «tendrá que decidir lo que quiere hacer», insistió Rueda un día después. El exconselleiro había esquivado el día anterior la pregunta sobre un eventual regreso a la política. Eso sí, avanzó que iba a pedir su reincorporación como militante del PP, partido del que formó parte desde 1995 hasta que dimitió en junio.Rueda aún no ha hablado con él, porque «habrá tiempo para eso». En todo caso, dejó claro que para él Villares «era perfectamente válido antes de que empezase todo esto y, ahora, por tanto, no hay ninguna razón para que no lo sea». «A partir de ahí, ya veremos», añadió, abriendo la puerta a la vuelta del exconselleiro a la política. Lo importante, insistió, es que «todo haya terminado», que el archivo es «firme», que «queda exonerado de toda responsabilidad, de culpa, y que es completamente inocente».«Era perfectamente válido antes, y ahora, por tanto, no hay ninguna razón para que no lo sea» Alfonso RuedaLo que lamenta el presidente gallego es que la oposición en Galicia, BNG y PSdeG, no se haya disculpado con Villares. «Supongo que no lo harán. Estas personas que siempre hablan, que siempre quieren sustituir a los jueces dictando sentencias antes de tiempo, después no son igual de diligentes, ni igual de expresivas, cuando la Justicia no les da ninguna razón», añadió Rueda ante los medios, según recogió Europa Press.La oposiciónY, efectivamente, la oposición volvió a pronunciarse este viernes sobre el asunto, sin autocrítica. Tanto el BNG como el PSdeG, más que contra Villares, cargaron contra el propio Rueda por, en su opinión, haber «escondido la denuncia durante meses».«El PP no está en condiciones de dar lecciones ni de feminismo ni de cómo tratar casos de acoso sexual», respondió la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, que llegó a sostener que son los populares quienes deben pedir disculpas. «Creo que el PP le debe disculpas a todas las mujeres de este país, incluso el presidente de la Xunta, que estuvo meses ocultando que un conselleiro había sido denunciado por agresión sexual y lo que hizo fue despedirlo entre aplausos», añadió la líder nacionalista.En términos similares se pronunciaron desde el PSdeG. Lara Méndez, viceportavoz del PSOE gallego, rechazó que el PP dé a su grupo «ningún tipo de lecciones» en materia de feminismo. En declaraciones a los medios, la número dos del PSdeG aseguró que en su partido son «respetuosos con el archivo judicial», que «resuelve la situación del exconselleiro con la justicia», pero insistió en arremeter contra Rueda.«Lo que hicimos siempre fue criticar la actitud del señor Rueda y del PP, porque el presidente de la Xunta, y esto no lo podemos obviar, conoció durante meses que uno de sus conselleiros había sido denunciado por agresión sexual, un delito grave. ¿Y qué hizo? Calló, no dijo nada, no hizo nada», añadió la viceportavoz socialista. En definitiva, considera que Rueda «no actuó con responsabilidad política», sino que lo hizo solo «cuando se supo de esa denuncia; si no, previsiblemente seguiría callando». Todavía no han hablado, pero el presidente de la Xunta ya abre la puerta a la vuelta de Alfonso Villares a la política activa tras el carpetazo a la denuncia sexual que la periodista y presentadora Paloma Lago había presentado contra el exconselleiro. «Es muy recuperable para la vida pública, pero, al final, la vida pública es parte de la vida, y por tanto él tendrá que decidir lo que quiere hacer», señaló el presidente gallego sobre el futuro de Villares.Lo dijo este viernes a preguntas de los medios durante un acto en Mesía (La Coruña), un día después de que su exconselleiro do Mar compareciera ante la prensa , una vez agotados los plazos para recurrir el sobreseimiento de la causa. Según defendió el jueves Villares, la decisión judicial confirmaba su inocencia y expresó su deseo de «dejar atrás» una etapa de «un daño irreparable» y «recuperar la normalidad» de su vida «privada y profesional».Será el propio Villares, por tanto, veterinario de profesión y también exalcalde de Cervo (Lugo), quien ahora «tendrá que decidir lo que quiere hacer», insistió Rueda un día después. El exconselleiro había esquivado el día anterior la pregunta sobre un eventual regreso a la política. Eso sí, avanzó que iba a pedir su reincorporación como militante del PP, partido del que formó parte desde 1995 hasta que dimitió en junio.Rueda aún no ha hablado con él, porque «habrá tiempo para eso». En todo caso, dejó claro que para él Villares «era perfectamente válido antes de que empezase todo esto y, ahora, por tanto, no hay ninguna razón para que no lo sea». «A partir de ahí, ya veremos», añadió, abriendo la puerta a la vuelta del exconselleiro a la política. Lo importante, insistió, es que «todo haya terminado», que el archivo es «firme», que «queda exonerado de toda responsabilidad, de culpa, y que es completamente inocente».«Era perfectamente válido antes, y ahora, por tanto, no hay ninguna razón para que no lo sea» Alfonso RuedaLo que lamenta el presidente gallego es que la oposición en Galicia, BNG y PSdeG, no se haya disculpado con Villares. «Supongo que no lo harán. Estas personas que siempre hablan, que siempre quieren sustituir a los jueces dictando sentencias antes de tiempo, después no son igual de diligentes, ni igual de expresivas, cuando la Justicia no les da ninguna razón», añadió Rueda ante los medios, según recogió Europa Press.La oposiciónY, efectivamente, la oposición volvió a pronunciarse este viernes sobre el asunto, sin autocrítica. Tanto el BNG como el PSdeG, más que contra Villares, cargaron contra el propio Rueda por, en su opinión, haber «escondido la denuncia durante meses».«El PP no está en condiciones de dar lecciones ni de feminismo ni de cómo tratar casos de acoso sexual», respondió la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, que llegó a sostener que son los populares quienes deben pedir disculpas. «Creo que el PP le debe disculpas a todas las mujeres de este país, incluso el presidente de la Xunta, que estuvo meses ocultando que un conselleiro había sido denunciado por agresión sexual y lo que hizo fue despedirlo entre aplausos», añadió la líder nacionalista.En términos similares se pronunciaron desde el PSdeG. Lara Méndez, viceportavoz del PSOE gallego, rechazó que el PP dé a su grupo «ningún tipo de lecciones» en materia de feminismo. En declaraciones a los medios, la número dos del PSdeG aseguró que en su partido son «respetuosos con el archivo judicial», que «resuelve la situación del exconselleiro con la justicia», pero insistió en arremeter contra Rueda.«Lo que hicimos siempre fue criticar la actitud del señor Rueda y del PP, porque el presidente de la Xunta, y esto no lo podemos obviar, conoció durante meses que uno de sus conselleiros había sido denunciado por agresión sexual, un delito grave. ¿Y qué hizo? Calló, no dijo nada, no hizo nada», añadió la viceportavoz socialista. En definitiva, considera que Rueda «no actuó con responsabilidad política», sino que lo hizo solo «cuando se supo de esa denuncia; si no, previsiblemente seguiría callando».
Todavía no han hablado, pero el presidente de la Xunta ya abre la puerta a la vuelta de Alfonso Villares a la política activa tras el carpetazo a la denuncia sexual que la periodista y presentadora Paloma Lago había presentado contra el exconselleiro. «Es muy … recuperable para la vida pública, pero, al final, la vida pública es parte de la vida, y por tanto él tendrá que decidir lo que quiere hacer», señaló el presidente gallego sobre el futuro de Villares.
Lo dijo este viernes a preguntas de los medios durante un acto en Mesía (La Coruña), un día después de que su exconselleiro do Mar compareciera ante la prensa, una vez agotados los plazos para recurrir el sobreseimiento de la causa. Según defendió el jueves Villares, la decisión judicial confirmaba su inocencia y expresó su deseo de «dejar atrás» una etapa de «un daño irreparable» y «recuperar la normalidad» de su vida «privada y profesional».
Será el propio Villares, por tanto, veterinario de profesión y también exalcalde de Cervo (Lugo), quien ahora «tendrá que decidir lo que quiere hacer», insistió Rueda un día después. El exconselleiro había esquivado el día anterior la pregunta sobre un eventual regreso a la política. Eso sí, avanzó que iba a pedir su reincorporación como militante del PP, partido del que formó parte desde 1995 hasta que dimitió en junio.
Rueda aún no ha hablado con él, porque «habrá tiempo para eso». En todo caso, dejó claro que para él Villares «era perfectamente válido antes de que empezase todo esto y, ahora, por tanto, no hay ninguna razón para que no lo sea». «A partir de ahí, ya veremos», añadió, abriendo la puerta a la vuelta del exconselleiro a la política. Lo importante, insistió, es que «todo haya terminado», que el archivo es «firme», que «queda exonerado de toda responsabilidad, de culpa, y que es completamente inocente».
«Era perfectamente válido antes, y ahora, por tanto, no hay ninguna razón para que no lo sea»
Alfonso Rueda
Lo que lamenta el presidente gallego es que la oposición en Galicia, BNG y PSdeG, no se haya disculpado con Villares. «Supongo que no lo harán. Estas personas que siempre hablan, que siempre quieren sustituir a los jueces dictando sentencias antes de tiempo, después no son igual de diligentes, ni igual de expresivas, cuando la Justicia no les da ninguna razón», añadió Rueda ante los medios, según recogió Europa Press.
La oposición
Y, efectivamente, la oposición volvió a pronunciarse este viernes sobre el asunto, sin autocrítica. Tanto el BNG como el PSdeG, más que contra Villares, cargaron contra el propio Rueda por, en su opinión, haber «escondido la denuncia durante meses».
«El PP no está en condiciones de dar lecciones ni de feminismo ni de cómo tratar casos de acoso sexual», respondió la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, que llegó a sostener que son los populares quienes deben pedir disculpas. «Creo que el PP le debe disculpas a todas las mujeres de este país, incluso el presidente de la Xunta, que estuvo meses ocultando que un conselleiro había sido denunciado por agresión sexual y lo que hizo fue despedirlo entre aplausos», añadió la líder nacionalista.
En términos similares se pronunciaron desde el PSdeG. Lara Méndez, viceportavoz del PSOE gallego, rechazó que el PP dé a su grupo «ningún tipo de lecciones» en materia de feminismo. En declaraciones a los medios, la número dos del PSdeG aseguró que en su partido son «respetuosos con el archivo judicial», que «resuelve la situación del exconselleiro con la justicia», pero insistió en arremeter contra Rueda.
«Lo que hicimos siempre fue criticar la actitud del señor Rueda y del PP, porque el presidente de la Xunta, y esto no lo podemos obviar, conoció durante meses que uno de sus conselleiros había sido denunciado por agresión sexual, un delito grave. ¿Y qué hizo? Calló, no dijo nada, no hizo nada», añadió la viceportavoz socialista. En definitiva, considera que Rueda «no actuó con responsabilidad política», sino que lo hizo solo «cuando se supo de esa denuncia; si no, previsiblemente seguiría callando».
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