Hay proyectos que nacen para ocupar cuatro días en un calendario y otros que aspiran a dejar algo cuando las luces se apagan. ‘Sabor Toledo’ pertenece a los segundos. Entre el 24 y el 27 de septiembre , el parque de La Vega reunirá a productores, cocineros, hosteleros, artesanos, vecinos y visitantes de distintos rincones de la provincia en torno a una idea sencilla: sentar simbólicamente a Toledo alrededor de una misma mesa.La primera edición de la feria, impulsada por la Diputación de Toledo y la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), utilizará la gastronomía como hilo conductor para contar un territorio. No solo sus productos, sino también sus pueblos, sus paisajes, sus oficios y las personas que mantienen vivo un patrimonio que se transmite, en buena medida, a través de lo que se cultiva, se elabora y se cocina.Un queso habla de la tierra en la que pasta el ganado; un aceite remite al paisaje del olivar ; detrás de un vino hay clima, suelo y generaciones de trabajo. Y en una provincia donde muchos municipios afrontan el reto de mantener población y actividad, un obrador, una explotación familiar o un establecimiento hostelero pueden ser también una forma de arraigo y una oportunidad para seguir viviendo del territorio.Toledo, además, no tiene una sola despensa. La Mancha Toledana no sabe igual que las Tierras de Talavera , y la identidad gastronómica de Toledo y sus Montes presenta matices diferentes a la de La Sagra-Torrijos. La feria partirá precisamente de esa diversidad para mostrar que la provincia también puede recorrerse a través de sus productos y de las distintas maneras de entender la mesa.El parque de La Vega se organizará en torno a esos cuatro grandes territorios. Más de 60 productores , establecimientos hosteleros, artesanos y proyectos vinculados al producto de proximidad participarán en esta primera edición, convirtiendo el recinto durante cuatro días en una pequeña representación de la geografía gastronómica de toda la provincia.Más de 60 productores, establecimientos hosteleros, artesanos y proyectos vinculados al producto de proximidad participarán en esta primera edición en el parque de La VegaLa relación entre gastronomía y turismo será uno de los ejes de la cita. Probar un producto puede despertar la curiosidad por conocer después el municipio del que procede, y conversar con quien lo elabora puede ser el comienzo de una visita a una comarca que hasta entonces quedaba fuera de las rutas habituales. La idea es que La Vega funcione no solo como punto de llegada, sino también como punto de partida hacia el resto de la provincia.Una feria para vivirlaEl formato pretende alejarse de una feria basada únicamente en una sucesión de expositores. Habrá degustaciones, tapas, talleres, showcookings, actividades infantiles, música en directo, conciertos y espacios pensados para disfrutar en familia. Las demostraciones culinarias acercarán al público técnicas, recetas tradicionales y nuevas formas de interpretar el producto toledano.La música y la cultura provincial acompañarán así a la gastronomía durante cuatro jornadas en las que el visitante podrá probar, comprar, aprender y, sobre todo, conocer de cerca a quienes están detrás de cada producto.Entre las compañías que participarán estará también La Sagra, cervecera nacida en Toledo y colaboradora de esta primera edición. Su presencia suma al proyecto una empresa estrechamente vinculada al territorio y a una de las comarcas que tendrán espacio propio dentro de la feria.La música y la cultura provincial acompañarán así a la gastronomía durante cuatro jornadas, con demostraciones de cocina en viva y actividadesLa vocación provincial se verá también fuera de los expositores. 5.500 vecinos de 75 municipios toledanos llegarán a la capital en casi un centenar de autobuses gratuitos, una iniciativa con la que se busca facilitar la participación de localidades de muy distintos puntos de la provincia.El dato cobra especial significado en un territorio extenso y desigual, con municipios afectados por el envejecimiento o la pérdida de población. En ese contexto, la gastronomía puede ser algo más que una experiencia para el visitante: puede sostener actividad económica, mantener vivo un oficio , dar visibilidad a un pueblo o convertir un producto local en una carta de presentación hacia el exterior.Sabor Toledo mira también hacia el futuroEsa dimensión territorial tendrá también un componente educativo. Los días 24 y 25 de septiembre, casi 2.000 escolares participarán en el programa Sabor Toledo Escolar, concebido para acercar a los más jóvenes al producto de proximidad y mostrarles que detrás de cada alimento hay agricultura, ganadería, empresas, conocimiento, sostenibilidad y cultura.La iniciativa apunta además a una cuestión de fondo: el relevo generacional. Buena parte de los oficios ligados al campo, a la elaboración artesanal o a la hostelería rural dependen de que las nuevas generaciones encuentren en ellos una actividad con futuro. Acercar ese mundo a los escolares forma parte de una mirada que va más allá de los cuatro días de septiembre.Sergio Fernández, cocinero, presentador y escritor de libros de recetas. ABCPorque Sabor Toledo no está planteado como una cita aislada. La primera edición servirá de punto de partida para una marca gastronómica y territorial con vocación de continuidad, vinculada a futuras acciones en otros puntos de la provincia y a una estrategia más amplia de promoción turística.Durante mucho tiempo, Toledo ha proyectado su patrimonio, su naturaleza y su cercanía a Madrid como argumentos para atraer visitantes. Ahora quiere sumar otro: su mesa.Una mesa formada por comarcas, productores, cocineros, empresas y pueblos. Y quizá ahí esté la verdadera dimensión del proyecto: no solo en reunir a miles de personas en La Vega durante cuatro días, sino en conseguir que alguno de esos visitantes salga de la feria con el nombre de un pueblo en la cabeza, con una comarca pendiente de conocer o con ganas de volver a buscar aquel producto que descubrió por primera vez en Toledo. Hay proyectos que nacen para ocupar cuatro días en un calendario y otros que aspiran a dejar algo cuando las luces se apagan. ‘Sabor Toledo’ pertenece a los segundos. Entre el 24 y el 27 de septiembre , el parque de La Vega reunirá a productores, cocineros, hosteleros, artesanos, vecinos y visitantes de distintos rincones de la provincia en torno a una idea sencilla: sentar simbólicamente a Toledo alrededor de una misma mesa.La primera edición de la feria, impulsada por la Diputación de Toledo y la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), utilizará la gastronomía como hilo conductor para contar un territorio. No solo sus productos, sino también sus pueblos, sus paisajes, sus oficios y las personas que mantienen vivo un patrimonio que se transmite, en buena medida, a través de lo que se cultiva, se elabora y se cocina.Un queso habla de la tierra en la que pasta el ganado; un aceite remite al paisaje del olivar ; detrás de un vino hay clima, suelo y generaciones de trabajo. Y en una provincia donde muchos municipios afrontan el reto de mantener población y actividad, un obrador, una explotación familiar o un establecimiento hostelero pueden ser también una forma de arraigo y una oportunidad para seguir viviendo del territorio.Toledo, además, no tiene una sola despensa. La Mancha Toledana no sabe igual que las Tierras de Talavera , y la identidad gastronómica de Toledo y sus Montes presenta matices diferentes a la de La Sagra-Torrijos. La feria partirá precisamente de esa diversidad para mostrar que la provincia también puede recorrerse a través de sus productos y de las distintas maneras de entender la mesa.El parque de La Vega se organizará en torno a esos cuatro grandes territorios. Más de 60 productores , establecimientos hosteleros, artesanos y proyectos vinculados al producto de proximidad participarán en esta primera edición, convirtiendo el recinto durante cuatro días en una pequeña representación de la geografía gastronómica de toda la provincia.Más de 60 productores, establecimientos hosteleros, artesanos y proyectos vinculados al producto de proximidad participarán en esta primera edición en el parque de La VegaLa relación entre gastronomía y turismo será uno de los ejes de la cita. Probar un producto puede despertar la curiosidad por conocer después el municipio del que procede, y conversar con quien lo elabora puede ser el comienzo de una visita a una comarca que hasta entonces quedaba fuera de las rutas habituales. La idea es que La Vega funcione no solo como punto de llegada, sino también como punto de partida hacia el resto de la provincia.Una feria para vivirlaEl formato pretende alejarse de una feria basada únicamente en una sucesión de expositores. Habrá degustaciones, tapas, talleres, showcookings, actividades infantiles, música en directo, conciertos y espacios pensados para disfrutar en familia. Las demostraciones culinarias acercarán al público técnicas, recetas tradicionales y nuevas formas de interpretar el producto toledano.La música y la cultura provincial acompañarán así a la gastronomía durante cuatro jornadas en las que el visitante podrá probar, comprar, aprender y, sobre todo, conocer de cerca a quienes están detrás de cada producto.Entre las compañías que participarán estará también La Sagra, cervecera nacida en Toledo y colaboradora de esta primera edición. Su presencia suma al proyecto una empresa estrechamente vinculada al territorio y a una de las comarcas que tendrán espacio propio dentro de la feria.La música y la cultura provincial acompañarán así a la gastronomía durante cuatro jornadas, con demostraciones de cocina en viva y actividadesLa vocación provincial se verá también fuera de los expositores. 5.500 vecinos de 75 municipios toledanos llegarán a la capital en casi un centenar de autobuses gratuitos, una iniciativa con la que se busca facilitar la participación de localidades de muy distintos puntos de la provincia.El dato cobra especial significado en un territorio extenso y desigual, con municipios afectados por el envejecimiento o la pérdida de población. En ese contexto, la gastronomía puede ser algo más que una experiencia para el visitante: puede sostener actividad económica, mantener vivo un oficio , dar visibilidad a un pueblo o convertir un producto local en una carta de presentación hacia el exterior.Sabor Toledo mira también hacia el futuroEsa dimensión territorial tendrá también un componente educativo. Los días 24 y 25 de septiembre, casi 2.000 escolares participarán en el programa Sabor Toledo Escolar, concebido para acercar a los más jóvenes al producto de proximidad y mostrarles que detrás de cada alimento hay agricultura, ganadería, empresas, conocimiento, sostenibilidad y cultura.La iniciativa apunta además a una cuestión de fondo: el relevo generacional. Buena parte de los oficios ligados al campo, a la elaboración artesanal o a la hostelería rural dependen de que las nuevas generaciones encuentren en ellos una actividad con futuro. Acercar ese mundo a los escolares forma parte de una mirada que va más allá de los cuatro días de septiembre.Sergio Fernández, cocinero, presentador y escritor de libros de recetas. ABCPorque Sabor Toledo no está planteado como una cita aislada. La primera edición servirá de punto de partida para una marca gastronómica y territorial con vocación de continuidad, vinculada a futuras acciones en otros puntos de la provincia y a una estrategia más amplia de promoción turística.Durante mucho tiempo, Toledo ha proyectado su patrimonio, su naturaleza y su cercanía a Madrid como argumentos para atraer visitantes. Ahora quiere sumar otro: su mesa.Una mesa formada por comarcas, productores, cocineros, empresas y pueblos. Y quizá ahí esté la verdadera dimensión del proyecto: no solo en reunir a miles de personas en La Vega durante cuatro días, sino en conseguir que alguno de esos visitantes salga de la feria con el nombre de un pueblo en la cabeza, con una comarca pendiente de conocer o con ganas de volver a buscar aquel producto que descubrió por primera vez en Toledo.
Hay proyectos que nacen para ocupar cuatro días en un calendario y otros que aspiran a dejar algo cuando las luces se apagan. ‘Sabor Toledo’ pertenece a los segundos. Entre el 24 y el 27 de septiembre, el parque de La Vega reunirá a … productores, cocineros, hosteleros, artesanos, vecinos y visitantes de distintos rincones de la provincia en torno a una idea sencilla: sentar simbólicamente a Toledo alrededor de una misma mesa.
La primera edición de la feria, impulsada por la Diputación de Toledo y la Federación Empresarial Toledana (Fedeto), utilizará la gastronomía como hilo conductor para contar un territorio. No solo sus productos, sino también sus pueblos, sus paisajes, sus oficios y las personas que mantienen vivo un patrimonio que se transmite, en buena medida, a través de lo que se cultiva, se elabora y se cocina.
Un queso habla de la tierra en la que pasta el ganado; un aceite remite al paisaje del olivar; detrás de un vino hay clima, suelo y generaciones de trabajo. Y en una provincia donde muchos municipios afrontan el reto de mantener población y actividad, un obrador, una explotación familiar o un establecimiento hostelero pueden ser también una forma de arraigo y una oportunidad para seguir viviendo del territorio.
Noticia relacionada
Toledo, además, no tiene una sola despensa. La Mancha Toledana no sabe igual que las Tierras de Talavera, y la identidad gastronómica de Toledo y sus Montes presenta matices diferentes a la de La Sagra-Torrijos. La feria partirá precisamente de esa diversidad para mostrar que la provincia también puede recorrerse a través de sus productos y de las distintas maneras de entender la mesa.
El parque de La Vega se organizará en torno a esos cuatro grandes territorios. Más de 60 productores, establecimientos hosteleros, artesanos y proyectos vinculados al producto de proximidad participarán en esta primera edición, convirtiendo el recinto durante cuatro días en una pequeña representación de la geografía gastronómica de toda la provincia.
Más de 60 productores, establecimientos hosteleros, artesanos y proyectos vinculados al producto de proximidad participarán en esta primera edición en el parque de La Vega
La relación entre gastronomía y turismo será uno de los ejes de la cita. Probar un producto puede despertar la curiosidad por conocer después el municipio del que procede, y conversar con quien lo elabora puede ser el comienzo de una visita a una comarca que hasta entonces quedaba fuera de las rutas habituales. La idea es que La Vega funcione no solo como punto de llegada, sino también como punto de partida hacia el resto de la provincia.
Una feria para vivirla
Newsletter
El formato pretende alejarse de una feria basada únicamente en una sucesión de expositores. Habrá degustaciones, tapas, talleres, showcookings, actividades infantiles, música en directo, conciertos y espacios pensados para disfrutar en familia. Las demostraciones culinarias acercarán al público técnicas, recetas tradicionales y nuevas formas de interpretar el producto toledano.
La música y la cultura provincial acompañarán así a la gastronomía durante cuatro jornadas en las que el visitante podrá probar, comprar, aprender y, sobre todo, conocer de cerca a quienes están detrás de cada producto.
Entre las compañías que participarán estará también La Sagra, cervecera nacida en Toledo y colaboradora de esta primera edición. Su presencia suma al proyecto una empresa estrechamente vinculada al territorio y a una de las comarcas que tendrán espacio propio dentro de la feria.
La música y la cultura provincial acompañarán así a la gastronomía durante cuatro jornadas, con demostraciones de cocina en viva y actividades
La vocación provincial se verá también fuera de los expositores. 5.500 vecinos de 75 municipios toledanos llegarán a la capital en casi un centenar de autobuses gratuitos, una iniciativa con la que se busca facilitar la participación de localidades de muy distintos puntos de la provincia.
El dato cobra especial significado en un territorio extenso y desigual, con municipios afectados por el envejecimiento o la pérdida de población. En ese contexto, la gastronomía puede ser algo más que una experiencia para el visitante: puede sostener actividad económica, mantener vivo un oficio, dar visibilidad a un pueblo o convertir un producto local en una carta de presentación hacia el exterior.
Sabor Toledo mira también hacia el futuro
Esa dimensión territorial tendrá también un componente educativo. Los días 24 y 25 de septiembre, casi 2.000 escolares participarán en el programa Sabor Toledo Escolar, concebido para acercar a los más jóvenes al producto de proximidad y mostrarles que detrás de cada alimento hay agricultura, ganadería, empresas, conocimiento, sostenibilidad y cultura.
La iniciativa apunta además a una cuestión de fondo: el relevo generacional. Buena parte de los oficios ligados al campo, a la elaboración artesanal o a la hostelería rural dependen de que las nuevas generaciones encuentren en ellos una actividad con futuro. Acercar ese mundo a los escolares forma parte de una mirada que va más allá de los cuatro días de septiembre.

(ABC)
Porque Sabor Toledo no está planteado como una cita aislada. La primera edición servirá de punto de partida para una marca gastronómica y territorial con vocación de continuidad, vinculada a futuras acciones en otros puntos de la provincia y a una estrategia más amplia de promoción turística.
Durante mucho tiempo, Toledo ha proyectado su patrimonio, su naturaleza y su cercanía a Madrid como argumentos para atraer visitantes. Ahora quiere sumar otro: su mesa.
Una mesa formada por comarcas, productores, cocineros, empresas y pueblos. Y quizá ahí esté la verdadera dimensión del proyecto: no solo en reunir a miles de personas en La Vega durante cuatro días, sino en conseguir que alguno de esos visitantes salga de la feria con el nombre de un pueblo en la cabeza, con una comarca pendiente de conocer o con ganas de volver a buscar aquel producto que descubrió por primera vez en Toledo.
RSS de noticias de espana

