El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha defendido este martes el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes después de que la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, atribuyera este lunes parte del incremento del paro registrado en julio en Castilla-La Mancha a la incorporación a las listas del desempleo de personas que han obtenido recientemente su regularización administrativa.Preguntado por las declaraciones de la consejera, Sabrido, que ha reconocido que no las había escuchado, ha aprovechado para reivindicar el proceso de regularización y defender tanto sus efectos sociales como económicos . «La gente que fue regularizada ya vivía con nosotros y habitualmente estaba trabajando con nosotros», ha afirmado.El delegado del Gobierno ha explicado que la regularización supone la normalización administrativa de personas que ya estaban en España. En este sentido, ha defendido que la medida respondía también a una «cuestión de justicia» , ya que muchas de estas personas desempeñaban su trabajo sin tener regularizada su situación y podían encontrarse en condiciones laborales injustas.Asimismo, ha recordado que la iniciativa contaba con un amplio respaldo social. «Era un clamor de toda la sociedad, era un clamor de los sindicatos, de los empresarios, de la Iglesia y de toda la sociedad», ha asegurado.Sabrido ha reconocido que el proceso de regularización «puede incrementar la mano de obra», pero ha defendido la aportación de los trabajadores extranjeros al comportamiento de la economía española. «España avanza en más del doble de la Unión Europea y, según dicen todas las mismas fuentes, esto entre otras cosas es a la regularización y al trabajo de la mano extranjera en España», ha afirmado. El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha defendido este martes el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes después de que la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, atribuyera este lunes parte del incremento del paro registrado en julio en Castilla-La Mancha a la incorporación a las listas del desempleo de personas que han obtenido recientemente su regularización administrativa.Preguntado por las declaraciones de la consejera, Sabrido, que ha reconocido que no las había escuchado, ha aprovechado para reivindicar el proceso de regularización y defender tanto sus efectos sociales como económicos . «La gente que fue regularizada ya vivía con nosotros y habitualmente estaba trabajando con nosotros», ha afirmado.El delegado del Gobierno ha explicado que la regularización supone la normalización administrativa de personas que ya estaban en España. En este sentido, ha defendido que la medida respondía también a una «cuestión de justicia» , ya que muchas de estas personas desempeñaban su trabajo sin tener regularizada su situación y podían encontrarse en condiciones laborales injustas.Asimismo, ha recordado que la iniciativa contaba con un amplio respaldo social. «Era un clamor de toda la sociedad, era un clamor de los sindicatos, de los empresarios, de la Iglesia y de toda la sociedad», ha asegurado.Sabrido ha reconocido que el proceso de regularización «puede incrementar la mano de obra», pero ha defendido la aportación de los trabajadores extranjeros al comportamiento de la economía española. «España avanza en más del doble de la Unión Europea y, según dicen todas las mismas fuentes, esto entre otras cosas es a la regularización y al trabajo de la mano extranjera en España», ha afirmado.
El delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Pablo Sabrido, ha defendido este martes el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes después de que la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, atribuyera este lunes parte del incremento del paro registrado en julio … en Castilla-La Mancha a la incorporación a las listas del desempleo de personas que han obtenido recientemente su regularización administrativa.
Preguntado por las declaraciones de la consejera, Sabrido, que ha reconocido que no las había escuchado, ha aprovechado para reivindicar el proceso de regularización y defender tanto sus efectos sociales como económicos. «La gente que fue regularizada ya vivía con nosotros y habitualmente estaba trabajando con nosotros», ha afirmado.
El delegado del Gobierno ha explicado que la regularización supone la normalización administrativa de personas que ya estaban en España. En este sentido, ha defendido que la medida respondía también a una «cuestión de justicia», ya que muchas de estas personas desempeñaban su trabajo sin tener regularizada su situación y podían encontrarse en condiciones laborales injustas.
Asimismo, ha recordado que la iniciativa contaba con un amplio respaldo social. «Era un clamor de toda la sociedad, era un clamor de los sindicatos, de los empresarios, de la Iglesia y de toda la sociedad», ha asegurado.
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Sabrido ha reconocido que el proceso de regularización «puede incrementar la mano de obra», pero ha defendido la aportación de los trabajadores extranjeros al comportamiento de la economía española. «España avanza en más del doble de la Unión Europea y, según dicen todas las mismas fuentes, esto entre otras cosas es a la regularización y al trabajo de la mano extranjera en España», ha afirmado.
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