Pedro Sánchez ha acometido la décima remodelación de gobierno desde que llegó a La Moncloa en 2018, la quinta de esta legislatura. Lo hace forzado por la salida de una de las personas de su máxima confianza, que le ha acompañado desde que ganara la moción de censura. La marcha a Andalucía como candidata de María Jesús Montero ha obligado a recomponer el Gabinete. Pese a ser una crisis «quirúrgica», cuantitativamente limitada a las vacantes que deja en la Vicepresidencia primera y el Ministerio de Hacienda, se trata -cualitativamente- de la de mayor calado político desde que en 2021 fulminase a su núcleo duro: Carmen Calvo, José Luis Ábalos e Iván Redondo.El presidente nombra al también titular de Economía, Carlos Cuerpo, para asumir la Vicepresidencia primera. Este movimiento tiene cierto simbolismo y rompe una dinámica preestablecida. Por primera vez, Sánchez sitúa a un hombre en el puesto de mayor rango jerárquico y elige, para ello, a un técnico y sin carné del PSOE, con unas convicciones progresistas que algunos compañeros cuestionan abiertamente. Habitualmente, este asiento se suele reservar para un perfil más político. Hasta ahora, quien lo estaba ejerciendo ‘de facto’ era Félix Bolaños, que no ha visto reconocida oficialmente la labor que desempeña en la sombra.La elección de Cuerpo también tiene una lectura interna, más allá de que no sea un ‘pata negra’ socialista, algo que ya comienza a generar recelos. También supone un toque de atención a Sumar. Sobre todo a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que ve como su contrapeso gana impulso dentro del Ejecutivo. Al socio minoritario ya le generaba malestar la mera expectativa de que pudiera ascender internamente y ahora que se ha materializado esta proyección se anticipa que se recrudecerán los choques, como los que se produjeron con Nadia Calviño. La propia Díaz ha aumentado sus ataques directos contra el titular de Economía en los últimos días, a cuenta del control de horario, y en paralelo al aumento de la visibilidad de Cuerpo, que ha comparecido en las tres últimas ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros y este jueves defendió en la tribuna del Congreso el decreto de medidas contra la guerra de Irán. En su momento, ya fue muy llamativo que se dirigiera a su compañero de Gabinete como «mala persona».Cuerpo (Badajoz, 1980) desembarcó en el Gobierno como director general de Análisis Macroeconómico en el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital en 2020. En agosto de 2021 fue nombrado secretario General del Tesoro y Financiación Internacional hasta que en 2023 asumió la cartera de ministro de Economía, tras la salida de Nadia Calviño. Sánchez desecha la concentración de poder en un ‘superministerio’. Una idea de la que nunca se ha mostrado partidario. Para Hacienda, el presidente confía en el secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España. Pedro Sánchez ha acometido la décima remodelación de gobierno desde que llegó a La Moncloa en 2018, la quinta de esta legislatura. Lo hace forzado por la salida de una de las personas de su máxima confianza, que le ha acompañado desde que ganara la moción de censura. La marcha a Andalucía como candidata de María Jesús Montero ha obligado a recomponer el Gabinete. Pese a ser una crisis «quirúrgica», cuantitativamente limitada a las vacantes que deja en la Vicepresidencia primera y el Ministerio de Hacienda, se trata -cualitativamente- de la de mayor calado político desde que en 2021 fulminase a su núcleo duro: Carmen Calvo, José Luis Ábalos e Iván Redondo.El presidente nombra al también titular de Economía, Carlos Cuerpo, para asumir la Vicepresidencia primera. Este movimiento tiene cierto simbolismo y rompe una dinámica preestablecida. Por primera vez, Sánchez sitúa a un hombre en el puesto de mayor rango jerárquico y elige, para ello, a un técnico y sin carné del PSOE, con unas convicciones progresistas que algunos compañeros cuestionan abiertamente. Habitualmente, este asiento se suele reservar para un perfil más político. Hasta ahora, quien lo estaba ejerciendo ‘de facto’ era Félix Bolaños, que no ha visto reconocida oficialmente la labor que desempeña en la sombra.La elección de Cuerpo también tiene una lectura interna, más allá de que no sea un ‘pata negra’ socialista, algo que ya comienza a generar recelos. También supone un toque de atención a Sumar. Sobre todo a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que ve como su contrapeso gana impulso dentro del Ejecutivo. Al socio minoritario ya le generaba malestar la mera expectativa de que pudiera ascender internamente y ahora que se ha materializado esta proyección se anticipa que se recrudecerán los choques, como los que se produjeron con Nadia Calviño. La propia Díaz ha aumentado sus ataques directos contra el titular de Economía en los últimos días, a cuenta del control de horario, y en paralelo al aumento de la visibilidad de Cuerpo, que ha comparecido en las tres últimas ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros y este jueves defendió en la tribuna del Congreso el decreto de medidas contra la guerra de Irán. En su momento, ya fue muy llamativo que se dirigiera a su compañero de Gabinete como «mala persona».Cuerpo (Badajoz, 1980) desembarcó en el Gobierno como director general de Análisis Macroeconómico en el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital en 2020. En agosto de 2021 fue nombrado secretario General del Tesoro y Financiación Internacional hasta que en 2023 asumió la cartera de ministro de Economía, tras la salida de Nadia Calviño. Sánchez desecha la concentración de poder en un ‘superministerio’. Una idea de la que nunca se ha mostrado partidario. Para Hacienda, el presidente confía en el secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España.
Pedro Sánchez ha acometido la décima remodelación de gobierno desde que llegó a La Moncloa en 2018, la quinta de esta legislatura. Lo hace forzado por la salida de una de las personas de su máxima confianza, que le ha acompañado desde que ganara la … moción de censura. La marcha a Andalucía como candidata de María Jesús Montero ha obligado a recomponer el Gabinete. Pese a ser una crisis «quirúrgica», cuantitativamente limitada a las vacantes que deja en la Vicepresidencia primera y el Ministerio de Hacienda, se trata -cualitativamente- de la de mayor calado político desde que en 2021 fulminase a su núcleo duro: Carmen Calvo, José Luis Ábalos e Iván Redondo.
El presidente nombra al también titular de Economía, Carlos Cuerpo, para asumir la Vicepresidencia primera. Este movimiento tiene cierto simbolismo y rompe una dinámica preestablecida. Por primera vez, Sánchez sitúa a un hombre en el puesto de mayor rango jerárquico y elige, para ello, a un técnico y sin carné del PSOE, con unas convicciones progresistas que algunos compañeros cuestionan abiertamente. Habitualmente, este asiento se suele reservar para un perfil más político. Hasta ahora, quien lo estaba ejerciendo ‘de facto’ era Félix Bolaños, que no ha visto reconocida oficialmente la labor que desempeña en la sombra.
La elección de Cuerpo también tiene una lectura interna, más allá de que no sea un ‘pata negra’ socialista, algo que ya comienza a generar recelos. También supone un toque de atención a Sumar. Sobre todo a la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que ve como su contrapeso gana impulso dentro del Ejecutivo. Al socio minoritario ya le generaba malestar la mera expectativa de que pudiera ascender internamente y ahora que se ha materializado esta proyección se anticipa que se recrudecerán los choques, como los que se produjeron con Nadia Calviño.
La propia Díaz ha aumentado sus ataques directos contra el titular de Economía en los últimos días, a cuenta del control de horario, y en paralelo al aumento de la visibilidad de Cuerpo, que ha comparecido en las tres últimas ruedas de prensa posteriores al Consejo de Ministros y este jueves defendió en la tribuna del Congreso el decreto de medidas contra la guerra de Irán. En su momento, ya fue muy llamativo que se dirigiera a su compañero de Gabinete como «mala persona».
Cuerpo (Badajoz, 1980) desembarcó en el Gobierno como director general de Análisis Macroeconómico en el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital en 2020. En agosto de 2021 fue nombrado secretario General del Tesoro y Financiación Internacional hasta que en 2023 asumió la cartera de ministro de Economía, tras la salida de Nadia Calviño.
Sánchez desecha la concentración de poder en un ‘superministerio’. Una idea de la que nunca se ha mostrado partidario. Para Hacienda, el presidente confía en el secretario de Estado de Política Territorial, Arcadi España.
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