La presencia en España de Claudia Sheinbaum ha centrado la atención del ‘súper sábado’ organizado por Pedro Sánchez en Barcelona para mostrarse como el líder de la izquierda global anti Trump. La presidenta de México, en su primer viaje a Europa y antes de su participación en la IV Reunión en Defensa de la Democracia, ha negado que exista un conflicto diplomático entre España y México y ha reivindicado «la fuerza» de los pueblos indígenas.Si el viernes fue el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien compartió protagonismo con el presidente del Gobierno, un día después ha sido Sheinbaum quien ha copado las miradas. La líder mejicana ha dicho, en relación a la tensión entre los dos países tras la exigencia de Andrés Manuel López Obrador a Felipe VI para que se disculpara por la conquista de América, que «no ha habido nunca una crisis diplomática» y que «lo importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios».El foro, que se celebra en paralelo a la Global Progressive Mobilisation organizada por el PSOE y un día después de la I Cumbre España-Brasil, también cuenta con la participación de Gustavo Petro, presidente de Colombia. Petro ha defendido la reunión, que ha definido como «alternativa del mundo», no como una cumbre para ir a la «contra» de nada. Para Petro, la alianza de los líderes de izquierdas es un «faro» o «especie de flecha que sigue el rumbo de la vida, no el rumbo de la muerte».Noticia relacionada general No No Sánchez se viste de líder global de la izquierda para desviar el foco de sus problemas en España Daniel TerceroDesde la Moncloa, en un primer balance de las jornadas de los dos días para articular a la izquierda global, se han mostrado satisfechos con el resultado de la convocatoria de un espacio político que, además, trata de armar una alternativa a la derecha a nivel global. «Nos estamos armando contra un movimiento ultraderechista que tenemos que combatir», han señalado fuentes del Ejecutivo español antes de dar por finalizado el congreso de los socialistas en el recinto de la Fira de Barcelona.«Nos estamos armando contra un movimiento ultraderechista que tenemos que combatir», señalan desde la MoncloaEn relación a la visita y las palabras de Sheinbaum, las mismas fuentes han apuntado que están de acuerdo con la presidenta de México en negar que «haya existido una crisis diplomática» y han elogiado su presencia en Barcelona: «Es fundamental y consolida la idea que hay un numeroso grupo de países que ven el mundo como nosotros». Y han remarcado su compromiso con el foro en Defensa de la Democracia al recordar que se ha ofrecido a organizar la quinta reunión.En cualquier caso, al final, Sánchez y Sheinbaum se han reunido a solas. Esta era una opción que, el jueves, la Moncloa no descartaba, aunque en ningún momento confirmó a la prensa. «Lo que nos une es mas fuerte que cualquier discrepancia que pueda haber existido», han insistido desde el Gobierno español. Los dos mandatarios se han visto al mediodía. Con este gesto tratan de poner fin a la etapa de choque diplomático provocado por López Obrador.Polarización, internet y desigualdadPor su parte, Sánchez, en la apertura de la reunión y en abierto a los medios, ha señalado que los países miembros de este foro son naciones dispuestas «a hacer lo que sea necesario para proteger y fortalecer el sistema democrático» y ha advertido de que «la democracia no puede darse por sentada». El presidente español ha añadido: «Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza».Así, ha puesto el foco en la creciente «desigualdad» y el efecto de «la desinformación»; y, para evitar «que la democracia se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera», ha reivindicado una agenda multilateral reformada que sea «más eficaz, más eficiente, más transparente, más democrática, más inclusiva, más representativa». Sánchez ha propuesto reformar la ONU y que sea una mujer la que lidere la organización cuando toque renovar el cargo de secretario general.Igualmente, ha advertido de la polarización generada en internet. «No podemos aceptar que la desinformación condicione nuestras sociedades; tampoco la conversación pública en nuestros países, ni que los algoritmos premien el odio, la polarización, la confrontación, los mensajes violentos, o que el poder tecnológico quede fuera del control democrático», ha dicho. A la par que ha reivindicado una agenda social justa que minimice, al menos, la desigualdad social.La reunión para defender la democracia agrupa a una treintena de países pero sin gran presencia europeaLa reunión, que tiene como principales objetivos confesados reformar la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y defender la política multilateral a nivel internacional, pero como meta no confesa articular una alternativa global a la derecha y a Donald Trump cuenta con el apoyo de una treintena de países, aunque la asistencia al foro es desigual en cuanto al nivel de representación. Destacan las ausencias de los líderes políticos de izquierdas de Europa.A Lula da Silva, Sheinbaum y Petro se unen a esta iniciativa presidentes y primeros ministros, pero también cargos de segundo y tercer niveles. Participan en la reunión, entre otros, la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly; el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi; el primer ministro de Albania, Edi Rama; el presidente de Cabo Verde, José Maria Neves; y la primera ministra de Lituania, Inga Ruginiené. También el expresidente chileno Gabriel Boric. La presencia en España de Claudia Sheinbaum ha centrado la atención del ‘súper sábado’ organizado por Pedro Sánchez en Barcelona para mostrarse como el líder de la izquierda global anti Trump. La presidenta de México, en su primer viaje a Europa y antes de su participación en la IV Reunión en Defensa de la Democracia, ha negado que exista un conflicto diplomático entre España y México y ha reivindicado «la fuerza» de los pueblos indígenas.Si el viernes fue el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien compartió protagonismo con el presidente del Gobierno, un día después ha sido Sheinbaum quien ha copado las miradas. La líder mejicana ha dicho, en relación a la tensión entre los dos países tras la exigencia de Andrés Manuel López Obrador a Felipe VI para que se disculpara por la conquista de América, que «no ha habido nunca una crisis diplomática» y que «lo importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios».El foro, que se celebra en paralelo a la Global Progressive Mobilisation organizada por el PSOE y un día después de la I Cumbre España-Brasil, también cuenta con la participación de Gustavo Petro, presidente de Colombia. Petro ha defendido la reunión, que ha definido como «alternativa del mundo», no como una cumbre para ir a la «contra» de nada. Para Petro, la alianza de los líderes de izquierdas es un «faro» o «especie de flecha que sigue el rumbo de la vida, no el rumbo de la muerte».Noticia relacionada general No No Sánchez se viste de líder global de la izquierda para desviar el foco de sus problemas en España Daniel TerceroDesde la Moncloa, en un primer balance de las jornadas de los dos días para articular a la izquierda global, se han mostrado satisfechos con el resultado de la convocatoria de un espacio político que, además, trata de armar una alternativa a la derecha a nivel global. «Nos estamos armando contra un movimiento ultraderechista que tenemos que combatir», han señalado fuentes del Ejecutivo español antes de dar por finalizado el congreso de los socialistas en el recinto de la Fira de Barcelona.«Nos estamos armando contra un movimiento ultraderechista que tenemos que combatir», señalan desde la MoncloaEn relación a la visita y las palabras de Sheinbaum, las mismas fuentes han apuntado que están de acuerdo con la presidenta de México en negar que «haya existido una crisis diplomática» y han elogiado su presencia en Barcelona: «Es fundamental y consolida la idea que hay un numeroso grupo de países que ven el mundo como nosotros». Y han remarcado su compromiso con el foro en Defensa de la Democracia al recordar que se ha ofrecido a organizar la quinta reunión.En cualquier caso, al final, Sánchez y Sheinbaum se han reunido a solas. Esta era una opción que, el jueves, la Moncloa no descartaba, aunque en ningún momento confirmó a la prensa. «Lo que nos une es mas fuerte que cualquier discrepancia que pueda haber existido», han insistido desde el Gobierno español. Los dos mandatarios se han visto al mediodía. Con este gesto tratan de poner fin a la etapa de choque diplomático provocado por López Obrador.Polarización, internet y desigualdadPor su parte, Sánchez, en la apertura de la reunión y en abierto a los medios, ha señalado que los países miembros de este foro son naciones dispuestas «a hacer lo que sea necesario para proteger y fortalecer el sistema democrático» y ha advertido de que «la democracia no puede darse por sentada». El presidente español ha añadido: «Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza».Así, ha puesto el foco en la creciente «desigualdad» y el efecto de «la desinformación»; y, para evitar «que la democracia se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera», ha reivindicado una agenda multilateral reformada que sea «más eficaz, más eficiente, más transparente, más democrática, más inclusiva, más representativa». Sánchez ha propuesto reformar la ONU y que sea una mujer la que lidere la organización cuando toque renovar el cargo de secretario general.Igualmente, ha advertido de la polarización generada en internet. «No podemos aceptar que la desinformación condicione nuestras sociedades; tampoco la conversación pública en nuestros países, ni que los algoritmos premien el odio, la polarización, la confrontación, los mensajes violentos, o que el poder tecnológico quede fuera del control democrático», ha dicho. A la par que ha reivindicado una agenda social justa que minimice, al menos, la desigualdad social.La reunión para defender la democracia agrupa a una treintena de países pero sin gran presencia europeaLa reunión, que tiene como principales objetivos confesados reformar la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y defender la política multilateral a nivel internacional, pero como meta no confesa articular una alternativa global a la derecha y a Donald Trump cuenta con el apoyo de una treintena de países, aunque la asistencia al foro es desigual en cuanto al nivel de representación. Destacan las ausencias de los líderes políticos de izquierdas de Europa.A Lula da Silva, Sheinbaum y Petro se unen a esta iniciativa presidentes y primeros ministros, pero también cargos de segundo y tercer niveles. Participan en la reunión, entre otros, la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly; el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi; el primer ministro de Albania, Edi Rama; el presidente de Cabo Verde, José Maria Neves; y la primera ministra de Lituania, Inga Ruginiené. También el expresidente chileno Gabriel Boric.
La presencia en España de Claudia Sheinbaum ha centrado la atención del ‘súper sábado’ organizado por Pedro Sánchez en Barcelona para mostrarse como el líder de la izquierda global anti Trump. La presidenta de México, en su primer viaje a Europa y antes de … su participación en la IV Reunión en Defensa de la Democracia, ha negado que exista un conflicto diplomático entre España y México y ha reivindicado «la fuerza» de los pueblos indígenas.
Si el viernes fue el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien compartió protagonismo con el presidente del Gobierno, un día después ha sido Sheinbaum quien ha copado las miradas. La líder mejicana ha dicho, en relación a la tensión entre los dos países tras la exigencia de Andrés Manuel López Obrador a Felipe VI para que se disculpara por la conquista de América, que «no ha habido nunca crisis diplomática» y que «lo importante es que se reconozca la fuerza de los pueblos originarios».
El foro, que se celebra en paralelo a la Global Progressive Mobilisation organizada por el PSOE y un día después de la I Cumbre España-Brasil, también cuenta con la participación de Gustavo Petro, presidente de Colombia. Petro ha defendido la reunión, que ha definido como «alternativa del mundo», no como una cumbre para ir a la «contra» de nada. Para Petro, la alianza de los líderes de izquierdas es un «faro» o «especie de flecha que sigue el rumbo de la vida, no el rumbo de la muerte».
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Por su parte, Sánchez, en la apertura de la reunión y en abierto a los medios, ha señalado que los países miembros de este foro son naciones dispuestas «a hacer lo que sea necesario para proteger y fortalecer el sistema democrático» y ha advertido de que «la democracia no puede darse por sentada». El presidente español ha añadido: «Vemos ataques al sistema multilateral, un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza».
Polarización, confrontación…
Así, ha puesto el foco en la creciente «desigualdad» y el efecto de «la desinformación»; y, para evitar «que la democracia se vacíe por dentro mientras se la ataca desde fuera», ha reivindicado una agenda multilateral reformada que sea «más eficaz, más eficiente, más transparente, más democrática, más inclusiva, más representativa». Sánchez ha propuesto reformar la ONU y que sea una mujer la que lidere la organización cuando toque renovar el cargo de secretario general.
Igualmente, ha advertido de la polarización generada en internet. «No podemos aceptar que la desinformación condicione nuestras sociedades; tampoco la conversación pública en nuestros países, ni que los algoritmos premien el odio, la polarización, la confrontación, los mensajes violentos, o que el poder tecnológico quede fuera del control democrático», ha dicho. A la par que ha reivindicado una agenda social justa que minimice, al menos, la desigualdad social.
La reunión para defender la democracia agrupa a una treintena de países pero sin gran presencia europea
La reunión, que tiene como principales objetivos confesados reformar la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y defender la política multilateral a nivel internacional, pero como meta no confesa articular una alternativa global a la derecha y a Donald Trump cuenta con el apoyo de una treintena de países, aunque la asistencia al foro es desigual en cuanto al nivel de representación. Destacan las ausencias de los líderes políticos de izquierdas de Europa.
A Lula da Silva, Sheinbaum y Petro se unen a esta iniciativa presidentes y primeros ministros, pero también cargos de segundo y tercer niveles. Participan en la reunión, entre otros, la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly; el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi; el primer ministro de Albania, Edi Rama; el presidente de Cabo Verde, José Maria Neves; y la primera ministra de Lituania, Inga Ruginiené. También el expresidente chileno Gabriel Boric.
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