En Moncloa creen que ya han hecho todo, lo que podían hacer. Todo lo que debían y querían hacer . Y ese plantón, co,mpartido por gran parte de los que habitan el complejo presidencial a diario -algunos de los cuales incluso creen que llega tarde-, se lo trasladó la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda María Jesús Montero a Oriol Junqueras. No habrá más cesiones con el IRPF como exige ERC. «Se ha acabado el chantaje», explican fuentes gubernamentales, tras recibir unos sondeos estrepitosamente malos para el PSOE de Andalucía, que llevó al equipo del presidente a priorizar este territorio frente a Cataluña o el PSC.La decisión, aunque con muchas presiones internas, la tomó Pedro Sánchez. «Si el presidente hubiera dicho que había que hacer otro gesto a Esquerra, se hubiera hecho», explica un dirigente socialista con mando en Moncloa. Pero tras una conversación con su candidata en Andalucía, a la que él mismo obligó a hacer las maletas para retornar a su territorio, llegaron a la conclusión de que todas esas concesiones a la Generalitat, a través del separatismo, podían conducir al abismo la candidatura liderada por Montero . No es que las expectativas nunca hayan sido halagüeñas, pero ahora, explican en Ferraz, «son especialmente malas». Y Montero, añaden, «no está dispuesta a ser humillada».En plena negociación de los presupuestos de la Generalitat, cuando se habían acercado relativamente las posiciones, a la espera de ese gesto respecto al IRPF que podía ser en diferido, una llamada de la ministra de Hacienda a Oriol Junqueras cambió el paso . «No, no voy a ceder en eso», le dijo Montero al líder de ERC, antes de espetarle un rotundo «olvídate de lo que te digan los míos y de lo que te diga Illa». «Si estáis esperando un gesto nuestro ahora con el IRPF para aprobar sus presupuestos [catalanes] no lo va a haber», le recalcó con la vehemencia que imprime la vicepresidenta cuando se pone seria.Noticia relacionada general No No Salvador Illa emula el modelo de Sánchez en la Moncloa y se atrinchera en la Generalitat Daniel TerceroCuando se produjo esa llamada, a finales de la semana pasada, los negociadores del PSC y ERC estaban reunidos en el Palau de la Generalitat. Y Junqueras ordenó frenarlo todo en seco . Según informan a ABC fuentes de la negociación, no existen grandes discrepancias sobre el proyecto de ley de las cuentas catalanas. Pero ERC se instaló en un pulso, en una suerte de teatrillo para hacer valer su posición de fuerza, del que ahora no se podía desdecir tan fácilmente. De ahí que ambos partidos, en lugar de sellar el acuerdo, acordaron que pactarían más adelante los presupuestos. Y a Salvador Illa, que necesita como se necesita el agua en el desierto unas nuevas cuentas, puso como condición que en junio debía estar todo pactado. Coincidencia o no, en junio están previstas las elecciones andaluzas y Montero ya no será ministra.Ferraz maneja unos sondeos que dejan a la candidatura de la vicepresidenta Montero al borde del abismoAsí pues, a la espera de la aprobación de una ampliación de crédito que permita al Govern seguir pagando nóminas, algo que Junqueras se comprometió a apoyar sin nada a cambio, el PSC y ERC esperan impacientes la celebración de los comicios en Andalucía para dotar a la Generalitat de unos nuevos presupuestos que permitan a Illa agotar la legislatura y alejar el fantasma de un adelanto electoral que, en el caso del PSC, les dejaría más o menos como están, pero que ERC rechaza ante la incertidumbre de cómo les afectará el ascenso de la Aliança Catalana de Sílvia Orriols. Orillando a RufiánEn plena gira por España para rearmar el proyecto político de la izquierda, algo que no comparte su partido, Gabriel Rufián ha quedado al margen de estas negociaciones . El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha encabezado directamente las conversaciones con la vicepresidenta y ministra de Hacienda, así como con otros miembros del gabinete de Pedro Sánchez. Algo que no es habitual, ya que hasta hace no mucho tiempo era el portavoz en el Congreso el encargado de llegar a este tipo de acuerdos. De hecho en muchas ocasiones se ha bromeado sobre las visitas de Rufián a la zona de Gobierno del Congreso, por la cantidad de veces que entraba y salía de la misma.En la dirección del partido con sede en el número 66 de la calle Calabria de Barcelona han perdido la confianza en su portavoz parlamentario en Madrid. Aunque también saben que no pueden prescindir de él, y menos ahora, a falta de un año para acabar la legislatura. Ambos están obligados a mantener este matrimonio y, quién sabe, si forzados también a renovar los votos en las próximas elecciones, aunque no funcionen en la cama y el cariño que alguna vez pudo haber se haya agotado.El declive del PSOETeniendo en cuenta que el PSC es un partido autónomo, con un CIF distinto al del PSOE y con muchas singularidades, la formación que lidera Pedro Sánchez no ha ganado ni unas solas elecciones desde que empezó a hacer concesiones al separatismo. Es la reflexión que hace un veterano socialista al ser preguntado por la situación de la organización y las expectativas a futuro. Desde que empezó a conceder privilegios al separatismo Sánchez no ha ganado ni unas elecciones, a excepción de Cataluña siendo el PSC un partido distintoEn su opinión, por su experiencia en las plantas más nobles de Ferraz pero ya retirado completamente de la primera línea política, aunque buen conocedor de la política andaluza, los resultados obtenidos en las autonómicas de 2023, las generales de ese mismo año y los comicios en Extremadura y Aragón «han hecho abrir los ojos a alguien». Considera que «si no se intentan marcar distancias con los privilegios a Cataluña, lo de las elecciones andaluzas va a ser un auténtico estropicio». Sabe de lo que habla. Esa sensación de no tener el control, no poder tener que asumir el peor resultado histórico en esta región , incluso peor que el que consiguió Juan Espadas, preocupa y mucho. En Moncloa creen que ya han hecho todo, lo que podían hacer. Todo lo que debían y querían hacer . Y ese plantón, co,mpartido por gran parte de los que habitan el complejo presidencial a diario -algunos de los cuales incluso creen que llega tarde-, se lo trasladó la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda María Jesús Montero a Oriol Junqueras. No habrá más cesiones con el IRPF como exige ERC. «Se ha acabado el chantaje», explican fuentes gubernamentales, tras recibir unos sondeos estrepitosamente malos para el PSOE de Andalucía, que llevó al equipo del presidente a priorizar este territorio frente a Cataluña o el PSC.La decisión, aunque con muchas presiones internas, la tomó Pedro Sánchez. «Si el presidente hubiera dicho que había que hacer otro gesto a Esquerra, se hubiera hecho», explica un dirigente socialista con mando en Moncloa. Pero tras una conversación con su candidata en Andalucía, a la que él mismo obligó a hacer las maletas para retornar a su territorio, llegaron a la conclusión de que todas esas concesiones a la Generalitat, a través del separatismo, podían conducir al abismo la candidatura liderada por Montero . No es que las expectativas nunca hayan sido halagüeñas, pero ahora, explican en Ferraz, «son especialmente malas». Y Montero, añaden, «no está dispuesta a ser humillada».En plena negociación de los presupuestos de la Generalitat, cuando se habían acercado relativamente las posiciones, a la espera de ese gesto respecto al IRPF que podía ser en diferido, una llamada de la ministra de Hacienda a Oriol Junqueras cambió el paso . «No, no voy a ceder en eso», le dijo Montero al líder de ERC, antes de espetarle un rotundo «olvídate de lo que te digan los míos y de lo que te diga Illa». «Si estáis esperando un gesto nuestro ahora con el IRPF para aprobar sus presupuestos [catalanes] no lo va a haber», le recalcó con la vehemencia que imprime la vicepresidenta cuando se pone seria.Noticia relacionada general No No Salvador Illa emula el modelo de Sánchez en la Moncloa y se atrinchera en la Generalitat Daniel TerceroCuando se produjo esa llamada, a finales de la semana pasada, los negociadores del PSC y ERC estaban reunidos en el Palau de la Generalitat. Y Junqueras ordenó frenarlo todo en seco . Según informan a ABC fuentes de la negociación, no existen grandes discrepancias sobre el proyecto de ley de las cuentas catalanas. Pero ERC se instaló en un pulso, en una suerte de teatrillo para hacer valer su posición de fuerza, del que ahora no se podía desdecir tan fácilmente. De ahí que ambos partidos, en lugar de sellar el acuerdo, acordaron que pactarían más adelante los presupuestos. Y a Salvador Illa, que necesita como se necesita el agua en el desierto unas nuevas cuentas, puso como condición que en junio debía estar todo pactado. Coincidencia o no, en junio están previstas las elecciones andaluzas y Montero ya no será ministra.Ferraz maneja unos sondeos que dejan a la candidatura de la vicepresidenta Montero al borde del abismoAsí pues, a la espera de la aprobación de una ampliación de crédito que permita al Govern seguir pagando nóminas, algo que Junqueras se comprometió a apoyar sin nada a cambio, el PSC y ERC esperan impacientes la celebración de los comicios en Andalucía para dotar a la Generalitat de unos nuevos presupuestos que permitan a Illa agotar la legislatura y alejar el fantasma de un adelanto electoral que, en el caso del PSC, les dejaría más o menos como están, pero que ERC rechaza ante la incertidumbre de cómo les afectará el ascenso de la Aliança Catalana de Sílvia Orriols. Orillando a RufiánEn plena gira por España para rearmar el proyecto político de la izquierda, algo que no comparte su partido, Gabriel Rufián ha quedado al margen de estas negociaciones . El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha encabezado directamente las conversaciones con la vicepresidenta y ministra de Hacienda, así como con otros miembros del gabinete de Pedro Sánchez. Algo que no es habitual, ya que hasta hace no mucho tiempo era el portavoz en el Congreso el encargado de llegar a este tipo de acuerdos. De hecho en muchas ocasiones se ha bromeado sobre las visitas de Rufián a la zona de Gobierno del Congreso, por la cantidad de veces que entraba y salía de la misma.En la dirección del partido con sede en el número 66 de la calle Calabria de Barcelona han perdido la confianza en su portavoz parlamentario en Madrid. Aunque también saben que no pueden prescindir de él, y menos ahora, a falta de un año para acabar la legislatura. Ambos están obligados a mantener este matrimonio y, quién sabe, si forzados también a renovar los votos en las próximas elecciones, aunque no funcionen en la cama y el cariño que alguna vez pudo haber se haya agotado.El declive del PSOETeniendo en cuenta que el PSC es un partido autónomo, con un CIF distinto al del PSOE y con muchas singularidades, la formación que lidera Pedro Sánchez no ha ganado ni unas solas elecciones desde que empezó a hacer concesiones al separatismo. Es la reflexión que hace un veterano socialista al ser preguntado por la situación de la organización y las expectativas a futuro. Desde que empezó a conceder privilegios al separatismo Sánchez no ha ganado ni unas elecciones, a excepción de Cataluña siendo el PSC un partido distintoEn su opinión, por su experiencia en las plantas más nobles de Ferraz pero ya retirado completamente de la primera línea política, aunque buen conocedor de la política andaluza, los resultados obtenidos en las autonómicas de 2023, las generales de ese mismo año y los comicios en Extremadura y Aragón «han hecho abrir los ojos a alguien». Considera que «si no se intentan marcar distancias con los privilegios a Cataluña, lo de las elecciones andaluzas va a ser un auténtico estropicio». Sabe de lo que habla. Esa sensación de no tener el control, no poder tener que asumir el peor resultado histórico en esta región , incluso peor que el que consiguió Juan Espadas, preocupa y mucho.
En Moncloa creen que ya han hecho todo, lo que podían hacer. Todo lo que debían y querían hacer. Y ese plantón, co,mpartido por gran parte de los que habitan el complejo presidencial a diario -algunos de los cuales incluso creen que llega … tarde-, se lo trasladó la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda María Jesús Montero a Oriol Junqueras. No habrá más cesiones con el IRPF como exige ERC. «Se ha acabado el chantaje», explican fuentes gubernamentales, tras recibir unos sondeos estrepitosamente malos para el PSOE de Andalucía, que llevó al equipo del presidente a priorizar este territorio frente a Cataluña o el PSC.
La decisión, aunque con muchas presiones internas, la tomó Pedro Sánchez. «Si el presidente hubiera dicho que había que hacer otro gesto a Esquerra, se hubiera hecho», explica un dirigente socialista con mando en Moncloa. Pero tras una conversación con su candidata en Andalucía, a la que él mismo obligó a hacer las maletas para retornar a su territorio, llegaron a la conclusión de que todas esas concesiones a la Generalitat, a través del separatismo, podían conducir al abismo la candidatura liderada por Montero. No es que las expectativas nunca hayan sido halagüeñas, pero ahora, explican en Ferraz, «son especialmente malas». Y Montero, añaden, «no está dispuesta a ser humillada».
En plena negociación de los presupuestos de la Generalitat, cuando se habían acercado relativamente las posiciones, a la espera de ese gesto respecto al IRPF que podía ser en diferido, una llamada de la ministra de Hacienda a Oriol Junqueras cambió el paso. «No, no voy a ceder en eso», le dijo Montero al líder de ERC, antes de espetarle un rotundo «olvídate de lo que te digan los míos y de lo que te diga Illa». «Si estáis esperando un gesto nuestro ahora con el IRPF para aprobar sus presupuestos [catalanes] no lo va a haber», le recalcó con la vehemencia que imprime la vicepresidenta cuando se pone seria.
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Cuando se produjo esa llamada, a finales de la semana pasada, los negociadores del PSC y ERC estaban reunidos en el Palau de la Generalitat. Y Junqueras ordenó frenarlo todo en seco. Según informan a ABC fuentes de la negociación, no existen grandes discrepancias sobre el proyecto de ley de las cuentas catalanas. Pero ERC se instaló en un pulso, en una suerte de teatrillo para hacer valer su posición de fuerza, del que ahora no se podía desdecir tan fácilmente. De ahí que ambos partidos, en lugar de sellar el acuerdo, acordaron que pactarían más adelante los presupuestos. Y a Salvador Illa, que necesita como se necesita el agua en el desierto unas nuevas cuentas, puso como condición que en junio debía estar todo pactado. Coincidencia o no, en junio están previstas las elecciones andaluzas y Montero ya no será ministra.
Ferraz maneja unos sondeos que dejan a la candidatura de la vicepresidenta Montero al borde del abismo
Así pues, a la espera de la aprobación de una ampliación de crédito que permita al Govern seguir pagando nóminas, algo que Junqueras se comprometió a apoyar sin nada a cambio, el PSC y ERC esperan impacientes la celebración de los comicios en Andalucía para dotar a la Generalitat de unos nuevos presupuestos que permitan a Illa agotar la legislatura y alejar el fantasma de un adelanto electoral que, en el caso del PSC, les dejaría más o menos como están, pero que ERC rechaza ante la incertidumbre de cómo les afectará el ascenso de la Aliança Catalana de Sílvia Orriols.
Orillando a Rufián
En plena gira por España para rearmar el proyecto político de la izquierda, algo que no comparte su partido, Gabriel Rufián ha quedado al margen de estas negociaciones. El líder de ERC, Oriol Junqueras, ha encabezado directamente las conversaciones con la vicepresidenta y ministra de Hacienda, así como con otros miembros del gabinete de Pedro Sánchez. Algo que no es habitual, ya que hasta hace no mucho tiempo era el portavoz en el Congreso el encargado de llegar a este tipo de acuerdos. De hecho en muchas ocasiones se ha bromeado sobre las visitas de Rufián a la zona de Gobierno del Congreso, por la cantidad de veces que entraba y salía de la misma.
En la dirección del partido con sede en el número 66 de la calle Calabria de Barcelona han perdido la confianza en su portavoz parlamentario en Madrid. Aunque también saben que no pueden prescindir de él, y menos ahora, a falta de un año para acabar la legislatura. Ambos están obligados a mantener este matrimonio y, quién sabe, si forzados también a renovar los votos en las próximas elecciones, aunque no funcionen en la cama y el cariño que alguna vez pudo haber se haya agotado.
El declive del PSOE
Teniendo en cuenta que el PSC es un partido autónomo, con un CIF distinto al del PSOE y con muchas singularidades, la formación que lidera Pedro Sánchez no ha ganado ni unas solas elecciones desde que empezó a hacer concesiones al separatismo. Es la reflexión que hace un veterano socialista al ser preguntado por la situación de la organización y las expectativas a futuro.
Desde que empezó a conceder privilegios al separatismo Sánchez no ha ganado ni unas elecciones, a excepción de Cataluña siendo el PSC un partido distinto
En su opinión, por su experiencia en las plantas más nobles de Ferraz pero ya retirado completamente de la primera línea política, aunque buen conocedor de la política andaluza, los resultados obtenidos en las autonómicas de 2023, las generales de ese mismo año y los comicios en Extremadura y Aragón «han hecho abrir los ojos a alguien». Considera que «si no se intentan marcar distancias con los privilegios a Cataluña, lo de las elecciones andaluzas va a ser un auténtico estropicio». Sabe de lo que habla. Esa sensación de no tener el control, no poder tener que asumir el peor resultado histórico en esta región, incluso peor que el que consiguió Juan Espadas, preocupa y mucho.
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