Mediaset amplía el concurso de Carlos Sobera a sábados y domingos a las 20.00 horas para intentar generar hábito después de un estreno por debajo del 10% Leer Mediaset amplía el concurso de Carlos Sobera a sábados y domingos a las 20.00 horas para intentar generar hábito después de un estreno por debajo del 10% Leer
Dos emisiones han bastado para que Telecinco mueva ficha con Rueda la letra. No para retirarlo, ni para cambiarlo de franja entre semana, sino para hacer justo lo contrario: emitirlo más. El nuevo concurso de Carlos Sobera, estrenado el lunes como una de las grandes apuestas de Mediaset para levantar sus maltrechas tardes, se emitirá a partir de ahora también los sábados y los domingos a las 20.00 horas. Es decir, Rueda la letra pasa a ocupar la parrilla los siete días de la semana.
La decisión llega después de un arranque que está lejos de las expectativas que podía generar el regreso a Telecinco de una de las pruebas más reconocibles y potentes de la televisión española: El Rosco, rebautizado como La Rueda. El lunes, Rueda la letra se estrenó con un 9,1% de cuota de pantalla y 624.000 espectadores. Un día después, lejos de crecer tras la primera toma de contacto con el público, cayó hasta el 8% y 587.000 espectadores, 1,1 puntos y 37.000 espectadores menos.
Mediaset ha decidido responder a esos primeros datos con una estrategia que ya ha utilizado anteriormente con otros concursos: aumentar su exposición para intentar acelerar la fidelización. La promoción lanzada por Telecinco anuncia ya Rueda la letra «de lunes a viernes a las 19.15 horas y sábado y domingo a las 20.00 horas». De esta forma, el concurso pasa de cinco a siete entregas semanales.
El movimiento tiene una segunda lectura todavía más interesante. Mientras de lunes a viernes Telecinco ha evitado deliberadamente enfrentar a Rueda la letra con Pasapalabra, los fines de semana puede colocar el programa de Carlos Sobera a las 20.00 horas, precisamente el territorio tradicional de El Rosco, sin tener enfrente al concurso de Roberto Leal, que no se emite sábados ni domingos, reduciendo la duración de Fiesta una hora.
Es, por tanto, una oportunidad para comprobar qué rendimiento puede conseguir el nuevo formato cuando llega a una franja más favorable y sin la competencia directa del gigante de Antena 3.
Cuando Mediaset presentó el concurso hace apenas unos días, el director de Producción de Contenidos del grupo, Jaime Guerra, defendió precisamente la decisión de situarlo antes de ¡Allá tú! porque el concurso de Juanra Bonet se estaba consolidando entre las 20.00 y las 21.00 horas. El estreno quedó fijado inicialmente entre las 19.00 y las 20.00, evitando así un choque frontal con Pasapalabra.
Sin embargo, el martes Telecinco ya retrasó aproximadamente 20 minutos Rueda la letra. Comenzó a las 19.18 y terminó a las 20.07 con el objetivo de evitar el final del capítulo de La Promesa en La 1. El pequeño movimiento tampoco funcionó: el concurso cayó al citado 8%, quedándose como tercera opción de su franja, por detrás de La 1, que promedió un 11,7% durante su emisión, y de Antena 3, con un 10,6%.
Hay, además, una circunstancia fundamental para entender por qué un programa que contiene una prueba con la potencia de El Rosco no ha conseguido siquiera alcanzar el doble dígito en sus dos primeras emisiones: Rueda la letra recibe una herencia muy débil.
El martes, El verano se mueve, con Ion Aramendi, registró sólo un 5,5% y 463.000 espectadores. Después, El diario de Jorge, inmediatamente anterior a Rueda la letra, se quedó en un 6,5% y 475.000 espectadores. Carlos Sobera consiguió elevar esa audiencia hasta el 8% y 587.000 espectadores, pero partiendo de una base extraordinariamente baja. Después, ¡Allá tú! mejoró hasta el 9,4% y 800.000 espectadores.
La fotografía del lunes había sido ligeramente mejor, pero mostraba exactamente el mismo problema. El verano se mueve registró un 6,9%; El diario de Jorge, un 7,6%; Rueda la letra subió hasta el 9,1%, y¡Allá tú! fue el único capaz de alcanzar el 10%.
Es decir, Rueda la letra sí mejora de momento lo que recibe, pero no lo suficiente para escapar de la debilidad estructural de la tarde de Telecinco. Y ésa es una diferencia fundamental respecto a Pasapalabra. El concurso de Antena 3 no funciona aislado: forma parte desde hace años de una cadena de consumo asentada que conduce al espectador desde la tarde hasta los informativos y posteriormente a El Hormiguero. Telecinco, por el contrario, está intentando que Rueda la letra construya público en mitad de una franja que todavía no ha conseguido reconstruir.
El martes lo dejó especialmente claro. Mientras Rueda la letra se quedó en el 8%, Pasapalabra marcó un 16,1% y 1.364.000 espectadores. Es cierto que ambos programas apenas coinciden unos minutos, pero la distancia sirve para medir hasta qué punto la marca y el hábito de consumo que rodean al concurso de Antena 3 siguen siendo, por ahora, infinitamente más fuertes.
De ahí que la decisión de llevar Rueda la letra al sábado y al domingo pueda entenderse también como un laboratorio. Telecinco podrá comprobar qué ocurre con La Rueda a las 20.00 horas cuando no existe Pasapalabra, y podrá intentar atraer durante el fin de semana a espectadores que después reconozcan y busquen el formato de lunes a viernes.
No es una estrategia desconocida para Mediaset. La cadena ya ha utilizado la emisión durante los siete días de la semana con concursos como Reacción en cadena, Agárrate al sillón o ¡Allá tú!, buscando precisamente incrementar la exposición y convertirlos en una rutina para el espectador.
La contrapartida está en la producción. Emitir siete programas semanales obliga a alimentar una maquinaria de grabación mucho más intensa. Si la estrategia se mantiene en el tiempo y no se limita a unas semanas de lanzamiento, Bulldog TV tendrá que generar aproximadamente un 40% más de entregas que con una emisión exclusivamente de lunes a viernes: siete programas por cada cinco inicialmente previstos. Eso implica aumentar el volumen de grabaciones o agrupar más entregas en cada jornada de plató, además de garantizar una mayor rotación de famosos, preguntas, pruebas y material para La Rueda. En un concurso diario, donde normalmente se graban varias entregas durante la semana para optimizar plató, equipo y presentador, el salto a siete emisiones no obliga necesariamente a grabar todos los días, pero sí a incrementar de forma considerable el ritmo de producción y el colchón de programas terminados.
Y existe otra consecuencia directa en la parrilla: Fiesta, el magacín presentado por Emma García, volverá a perder parte de su duración los sábados y domingos para dejar paso a Rueda la letra a las 20.00 horas.
La urgencia por conseguir que Rueda la letra funcione se entiende todavía mejor al observar el dato global de Telecinco este martes. La cadena cerró la jornada con un 6,7% de cuota de pantalla, un nuevo mínimo, y volvió a quedar por detrás de su propia hermana pequeña, Cuatro.
Cuatro alcanzó el 7,6%, nueve décimas más que Telecinco, y la superó prácticamente durante toda la jornada: empató con ella en la mañana, con un 8,5%, y quedó por encima en madrugada, sobremesa, prime time y late night. Telecinco sólo consiguió imponerse en la tarde, y por cuatro décimas: 7,2% frente al 6,8% de Cuatro.
El problema tampoco se limita a las tardes. El martes, La mirada crítica, con un 10,4%, fue el único espacio de toda la programación de Telecinco que consiguió superar el 10%. El programa de Ana Rosa se quedó en un 9,7%; Vamos a ver, en un 6,8%; los Informativos Telecinco registraron un 7,4% y un 6,4%; First Dates, un 6,5%, y el Cine 5 Estrellas, un 6,9%.
Es el escenario en el que Mediaset necesita que Rueda la letra se convierta en algo más que otro programa de la parrilla. El grupo recuperó El Rosco convencido del extraordinario valor de una prueba que durante años había sido uno de los grandes motores de Telecinco y posteriormente de Antena 3. La apuesta fue lo suficientemente importante como para construir alrededor de ella un concurso completo y colocar al frente a Carlos Sobera, uno de sus presentadores más reconocibles.
Por ahora, sin embargo, El Rosco ha vuelto a Telecinco, pero sus espectadores no.
Y Mediaset ha decidido que la primera solución no sea esperar. Será multiplicar las oportunidades para que regresen.
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