Los vecinos de Ceuta llevan días avisando de su cansancio , de su saturación. Por segundo día consecutivo, los vecinos han salido a manifestarse por sus calles. La protesta de este miércoles, que ha sido todavía más numerosa que la del martes y ha acumulado miles de personas, ha terminado en la playa de El Trampolín con elevados momentos de tensión, que han provocado el despliegue de la UIP.En el lugar se encuentra uno de los asentamientos de inmigrantes marroquís más amplios de la ciudad, con chabolas que han construido los inmigrantes. Varias decenas de vecinos han acudido allí para exigir la expulsión de los marroquíes y el despliegue policial ha provocado que muchos no hayan podido pasar, aunque «algunos han podido llegar, pero había mucha Policía y no han dejado», según apunta a este periódico un vecino que ha estado presente. Además, algunos de los vecinos que han podido franquear el control policial, como muestran vídeos subidos a redes sociales, han tratado de tirar abajo las tiendas de caña y tela que los inmigrantes han construido para pasar la noche.Lo acontecido ocurre semanas después de la entrada masiva de inmigrantes. El pueblo avisa en sus calles, a través de manifestaciones, que no puede más. Por las calles de Ceuta, el tema de conversación que predomina es la ausencia de soluciones, el hartazgo, el haber visto sus vidas reducidas . Sobre todo, la falta de soluciones porque, comentaban varios vecinos a este periódico, no ven luz al final del túnel. Se sienten abandonados por las administraciones y, entre amigos y vecinos, se hablaba de organizar «grupos de autodefensa», como ya se hizo en las barriadas los últimos días de julio y primeros de agosto. Entonces, se situaron a la entrada de sus barrios con palos, cadenas y vallas para proteger sus hogares, fruto de no sentirse amparados ni seguros.Más de dos mil ceutíes se hayan concentrado a las puertas de la Delegación del Gobierno en Ceuta para protestar contra la gestión del Ejecutivo central de la crisis migratoria y denunciar lo que consideran su «inacción» ante la situación que atraviesa la ciudad. La movilización, que ha comenzado a las 18.00 horas frente al Hospital Militar, ha ido creciendo a medida que los manifestantes se han incorporado a la marcha desde distintos puntos de Ceuta.Los participantes han llegado a la concentración portando banderas de España y de Ceuta y han coreado durante la tarde consignas como «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» y «Ceuta no es un CETI», además de reclamar la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez., según ha informado EP.La movilización se ha producido un día después de las protestas ciudadanas del martes y después de que el Gobierno central haya matizado que instalaciones como polideportivos u otros equipamientos incluidos en el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros solo se utilizarían en circunstancias excepcionales y mediante el consenso con las administraciones implicadas.Las explicaciones del Ejecutivo no han frenado el malestar de una parte de la ciudadanía ceutí, que durante las últimas jornadas ha intensificado sus protestas ante la situación migratoria y el temor a que espacios públicos y otras instalaciones de la ciudad sean habilitados para la acogida de migrantes. Los vecinos de Ceuta llevan días avisando de su cansancio , de su saturación. Por segundo día consecutivo, los vecinos han salido a manifestarse por sus calles. La protesta de este miércoles, que ha sido todavía más numerosa que la del martes y ha acumulado miles de personas, ha terminado en la playa de El Trampolín con elevados momentos de tensión, que han provocado el despliegue de la UIP.En el lugar se encuentra uno de los asentamientos de inmigrantes marroquís más amplios de la ciudad, con chabolas que han construido los inmigrantes. Varias decenas de vecinos han acudido allí para exigir la expulsión de los marroquíes y el despliegue policial ha provocado que muchos no hayan podido pasar, aunque «algunos han podido llegar, pero había mucha Policía y no han dejado», según apunta a este periódico un vecino que ha estado presente. Además, algunos de los vecinos que han podido franquear el control policial, como muestran vídeos subidos a redes sociales, han tratado de tirar abajo las tiendas de caña y tela que los inmigrantes han construido para pasar la noche.Lo acontecido ocurre semanas después de la entrada masiva de inmigrantes. El pueblo avisa en sus calles, a través de manifestaciones, que no puede más. Por las calles de Ceuta, el tema de conversación que predomina es la ausencia de soluciones, el hartazgo, el haber visto sus vidas reducidas . Sobre todo, la falta de soluciones porque, comentaban varios vecinos a este periódico, no ven luz al final del túnel. Se sienten abandonados por las administraciones y, entre amigos y vecinos, se hablaba de organizar «grupos de autodefensa», como ya se hizo en las barriadas los últimos días de julio y primeros de agosto. Entonces, se situaron a la entrada de sus barrios con palos, cadenas y vallas para proteger sus hogares, fruto de no sentirse amparados ni seguros.Más de dos mil ceutíes se hayan concentrado a las puertas de la Delegación del Gobierno en Ceuta para protestar contra la gestión del Ejecutivo central de la crisis migratoria y denunciar lo que consideran su «inacción» ante la situación que atraviesa la ciudad. La movilización, que ha comenzado a las 18.00 horas frente al Hospital Militar, ha ido creciendo a medida que los manifestantes se han incorporado a la marcha desde distintos puntos de Ceuta.Los participantes han llegado a la concentración portando banderas de España y de Ceuta y han coreado durante la tarde consignas como «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» y «Ceuta no es un CETI», además de reclamar la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez., según ha informado EP.La movilización se ha producido un día después de las protestas ciudadanas del martes y después de que el Gobierno central haya matizado que instalaciones como polideportivos u otros equipamientos incluidos en el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros solo se utilizarían en circunstancias excepcionales y mediante el consenso con las administraciones implicadas.Las explicaciones del Ejecutivo no han frenado el malestar de una parte de la ciudadanía ceutí, que durante las últimas jornadas ha intensificado sus protestas ante la situación migratoria y el temor a que espacios públicos y otras instalaciones de la ciudad sean habilitados para la acogida de migrantes.
Los vecinos de Ceuta llevan días avisando de su cansancio, de su saturación. Por segundo día consecutivo, los vecinos han salido a manifestarse por sus calles. La protesta de este miércoles, que ha sido todavía más numerosa que la del martes y ha acumulado … miles de personas, ha terminado en la playa de El Trampolín con elevados momentos de tensión, que han provocado el despliegue de la UIP.
En el lugar se encuentra uno de los asentamientos de inmigrantes marroquís más amplios de la ciudad, con chabolas que han construido los inmigrantes. Varias decenas de vecinos han acudido allí para exigir la expulsión de los marroquíes y el despliegue policial ha provocado que muchos no hayan podido pasar, aunque «algunos han podido llegar, pero había mucha Policía y no han dejado», según apunta a este periódico un vecino que ha estado presente.
Además, algunos de los vecinos que han podido franquear el control policial, como muestran vídeos subidos a redes sociales, han tratado de tirar abajo las tiendas de caña y tela que los inmigrantes han construido para pasar la noche.
Lo acontecido ocurre semanas después de la entrada masiva de inmigrantes. El pueblo avisa en sus calles, a través de manifestaciones, que no puede más. Por las calles de Ceuta, el tema de conversación que predomina es la ausencia de soluciones, el hartazgo, el haber visto sus vidas reducidas. Sobre todo, la falta de soluciones porque, comentaban varios vecinos a este periódico, no ven luz al final del túnel. Se sienten abandonados por las administraciones y, entre amigos y vecinos, se hablaba de organizar «grupos de autodefensa», como ya se hizo en las barriadas los últimos días de julio y primeros de agosto. Entonces, se situaron a la entrada de sus barrios con palos, cadenas y vallas para proteger sus hogares, fruto de no sentirse amparados ni seguros.
Más de dos mil ceutíes se hayan concentrado a las puertas de la Delegación del Gobierno en Ceuta para protestar contra la gestión del Ejecutivo central de la crisis migratoria y denunciar lo que consideran su «inacción» ante la situación que atraviesa la ciudad. La movilización, que ha comenzado a las 18.00 horas frente al Hospital Militar, ha ido creciendo a medida que los manifestantes se han incorporado a la marcha desde distintos puntos de Ceuta.
Noticia relacionada
Los participantes han llegado a la concentración portando banderas de España y de Ceuta y han coreado durante la tarde consignas como «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» y «Ceuta no es un CETI», además de reclamar la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez., según ha informado EP.
La movilización se ha producido un día después de las protestas ciudadanas del martes y después de que el Gobierno central haya matizado que instalaciones como polideportivos u otros equipamientos incluidos en el Real Decreto aprobado por el Consejo de Ministros solo se utilizarían en circunstancias excepcionales y mediante el consenso con las administraciones implicadas.
Las explicaciones del Ejecutivo no han frenado el malestar de una parte de la ciudadanía ceutí, que durante las últimas jornadas ha intensificado sus protestas ante la situación migratoria y el temor a que espacios públicos y otras instalaciones de la ciudad sean habilitados para la acogida de migrantes.
RSS de noticias de espana

-U65802714325SQa-366x256@diario_abc.jpg)