Ocho fuegos consecutivos a la vera de una misma línea ferroviaria sembraron el caos el pasado lunes en Orense. Las llamas obligaron a cancelaciones y retrasos en el tramo afectado entre la capital aurea y O Irixo, con una circulación que tardó un día entero en ser restablecida. Las columnas de humo se veían desde la ciudad, y el saldo de hectáreas quemadas superó las 8, pese a la rápida intervención de los servicios de emergencia. Los vecinos de los municipios afectados pasaron horas en tensión, por la cercanía de uno de los incendios a varias casas y un desguace de la zona. Cuatro de los focos afectaron al municipio de Maside, dos se declararon en Amoeiro y Punxín y otros dos prendieron ya llegando a Orense. Una línea imaginaria, pegada al discurrir de las vías , que no dejó lugar a dudas sobre el origen del fuego. Según Adif, el administrador de la infraestructura y responsable de todos los convoyes que transitan por ella, una chispa procedente de un tren de mercancías parece la responsable del suceso. La explicación no es nueva. Los cortes en el tránsito ferroviario a causa de los incendios forestales son, desde hace un tiempo, una constante en la Comunidad gallega. Caídas de árboles o directamente llamas que amenazas el paso de los trenes han obligado en reiteradas ocasiones a cancelar trayectos durante horas, e incluso días. El último, este mismo jueves cuando Adif tuvo que activar un servicio alternativo para trasladar a los viajeros de un tren que unía Vigo y Orense y que se vieron sorprendidos por un corte entre Frieira y Filgueira debido a la proximidad de un incendio que ya había arrasado 11 hectáreas en Crecente (Pontevedra). En este último caso se desconocen las causas del fuego, que se están investigando, pero en otras no ha habido lugar a dudas.El pasado verano, en agosto, las chispas de un tren a lo largo de un kilómetro se convirtieron en la causa más plausible de un incendio que generó un auténtico caos circulatorio en plenas vacaciones. La velocidad a la que se extendieron las llamas, y su aparición en varios puntos de forma coordinada, señalaron de manera directa a un convoy que, se aclaró posteriormente, sufrió una avería. Los afectados se contaron por miles . El paso de trenes de alta velocidad entre Galicia y Madrid se vio seriamente afectada y la Xunta tuvo que activar el nivel 2 de emergencia en toda la provincia. La fotografía se repite El pasado verano las chispas de otro tren de mercancías generaron sendos fuegos, uno de ellos de 2.000 hectáreas y que afectó a varias casasUn mes después, en septiembre, la escena se volvió a repetir. En este caso el municipio afectado fue Pantón, donde ardieron 2.000 hectáreas de superficie. Las llamas llegaron a nueve casas entre las poblaciones de Budián y San Román, y el Gobierno gallego explicó que la principal hipótesis de los agentes de la Unidade de Investigación de Incendios Forestais (UIFO) era que el origen del fuego podría estar en una chispa que salió de un tren de mercancías . Desde allí, las llamas habrían escalado por la ladera del monte, azuzadas por vientos del sur y por un peligroso fenómeno conocido como inversión térmica que obligó al desalojo de cientos de vecinos. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Suspendida la circulación de trenes entre Vigo y Orense por un incendio forestal en CrecenteCon estas escenas aún presentes, y la certeza de que la cadena de fuegos del lunes provino de otro tren de mercancías, el presidente de la Diputación de Orense, Luis Menor, acabó por elevar el tono esta semana. El político acusó al administrador ferroviario de «negligente» y exigió un mantenimiento por parte de Adif «tanto en el entorno de las vías como de las estructuras ferroviarias, que no está cumpliendo». De hacerlo, insistió Menor, «probablemente se evitarían estos chispazos». En su crítica a la gestión que el responsable de las vías hace en la Comunidad, el presidente aseguró que los ocho focos consecutivos del lunes no fueron una negligencia, «ni un accidente, ni un incendio provocado». Tuvieron, afeó, un denominador común que señala directamente a Adif. « Denunciamos que tienen que tener esto desbrozado y preparado . Producto de las negligencias de no tener las instalaciones en perfecto estado y de no tener limpio el entorno son estos fuegos» incidió Menor, consciente de que la situación podría volverse a repetir en cualquier momento.Los ingredientes para que el fuego prenda de nuevo al borde de la vía están dispuestos y se redimensionan en los meses más calurosos. De la fricción de las ruedas contra la vía salen a menudo chispas metálicas que pueden acabar aterrizando sobre una maleza de la que nadie parece preocuparse. Si esta hierba está seca, y al lado de la vía, las opciones de que esa chispa acabe generando un fuego empiezan a multiplicarse. De ahí que no solo el presidente de la Diputación, sino los expertos, recalquen la necesidad de mantener los márgenes a salvo de esa hierba seca, que acaba siendo combustible para las llamas. Sobre todo, indican, tras un invierno con muchas precipitaciones en el que la vegetación campó a sus anchas, y que las sucesivas olas de calor en la zona acabaron por achicharrar .Balones fuera de AdifSobre la polémica, Adif reconoce el origen de las llamas pero echa balones fuera al considerar que el fuego «fue ajeno a la infraestructura» . Aunque responsables de todos los trenes que circulan por las vías de la Comunidad, fuentes de Renfe explicaron tras los incendios de Orense que la máquina de mercancías que los originó era de «una empresa ajena» y que «no depende de ellos». Aunque reconocen que investigarán el caso, lo último es que Adif no tenía información sobre a qué compañía pertenecía el convoy que soltó los chispazos. A mediados de julio, y con un nuevo episodio de altas temperaturas a la vuelta de la esquina, los ingredientes de este cóctel explosivo siguen a pie de vía. Ocho fuegos consecutivos a la vera de una misma línea ferroviaria sembraron el caos el pasado lunes en Orense. Las llamas obligaron a cancelaciones y retrasos en el tramo afectado entre la capital aurea y O Irixo, con una circulación que tardó un día entero en ser restablecida. Las columnas de humo se veían desde la ciudad, y el saldo de hectáreas quemadas superó las 8, pese a la rápida intervención de los servicios de emergencia. Los vecinos de los municipios afectados pasaron horas en tensión, por la cercanía de uno de los incendios a varias casas y un desguace de la zona. Cuatro de los focos afectaron al municipio de Maside, dos se declararon en Amoeiro y Punxín y otros dos prendieron ya llegando a Orense. Una línea imaginaria, pegada al discurrir de las vías , que no dejó lugar a dudas sobre el origen del fuego. Según Adif, el administrador de la infraestructura y responsable de todos los convoyes que transitan por ella, una chispa procedente de un tren de mercancías parece la responsable del suceso. La explicación no es nueva. Los cortes en el tránsito ferroviario a causa de los incendios forestales son, desde hace un tiempo, una constante en la Comunidad gallega. Caídas de árboles o directamente llamas que amenazas el paso de los trenes han obligado en reiteradas ocasiones a cancelar trayectos durante horas, e incluso días. El último, este mismo jueves cuando Adif tuvo que activar un servicio alternativo para trasladar a los viajeros de un tren que unía Vigo y Orense y que se vieron sorprendidos por un corte entre Frieira y Filgueira debido a la proximidad de un incendio que ya había arrasado 11 hectáreas en Crecente (Pontevedra). En este último caso se desconocen las causas del fuego, que se están investigando, pero en otras no ha habido lugar a dudas.El pasado verano, en agosto, las chispas de un tren a lo largo de un kilómetro se convirtieron en la causa más plausible de un incendio que generó un auténtico caos circulatorio en plenas vacaciones. La velocidad a la que se extendieron las llamas, y su aparición en varios puntos de forma coordinada, señalaron de manera directa a un convoy que, se aclaró posteriormente, sufrió una avería. Los afectados se contaron por miles . El paso de trenes de alta velocidad entre Galicia y Madrid se vio seriamente afectada y la Xunta tuvo que activar el nivel 2 de emergencia en toda la provincia. La fotografía se repite El pasado verano las chispas de otro tren de mercancías generaron sendos fuegos, uno de ellos de 2.000 hectáreas y que afectó a varias casasUn mes después, en septiembre, la escena se volvió a repetir. En este caso el municipio afectado fue Pantón, donde ardieron 2.000 hectáreas de superficie. Las llamas llegaron a nueve casas entre las poblaciones de Budián y San Román, y el Gobierno gallego explicó que la principal hipótesis de los agentes de la Unidade de Investigación de Incendios Forestais (UIFO) era que el origen del fuego podría estar en una chispa que salió de un tren de mercancías . Desde allí, las llamas habrían escalado por la ladera del monte, azuzadas por vientos del sur y por un peligroso fenómeno conocido como inversión térmica que obligó al desalojo de cientos de vecinos. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Suspendida la circulación de trenes entre Vigo y Orense por un incendio forestal en CrecenteCon estas escenas aún presentes, y la certeza de que la cadena de fuegos del lunes provino de otro tren de mercancías, el presidente de la Diputación de Orense, Luis Menor, acabó por elevar el tono esta semana. El político acusó al administrador ferroviario de «negligente» y exigió un mantenimiento por parte de Adif «tanto en el entorno de las vías como de las estructuras ferroviarias, que no está cumpliendo». De hacerlo, insistió Menor, «probablemente se evitarían estos chispazos». En su crítica a la gestión que el responsable de las vías hace en la Comunidad, el presidente aseguró que los ocho focos consecutivos del lunes no fueron una negligencia, «ni un accidente, ni un incendio provocado». Tuvieron, afeó, un denominador común que señala directamente a Adif. « Denunciamos que tienen que tener esto desbrozado y preparado . Producto de las negligencias de no tener las instalaciones en perfecto estado y de no tener limpio el entorno son estos fuegos» incidió Menor, consciente de que la situación podría volverse a repetir en cualquier momento.Los ingredientes para que el fuego prenda de nuevo al borde de la vía están dispuestos y se redimensionan en los meses más calurosos. De la fricción de las ruedas contra la vía salen a menudo chispas metálicas que pueden acabar aterrizando sobre una maleza de la que nadie parece preocuparse. Si esta hierba está seca, y al lado de la vía, las opciones de que esa chispa acabe generando un fuego empiezan a multiplicarse. De ahí que no solo el presidente de la Diputación, sino los expertos, recalquen la necesidad de mantener los márgenes a salvo de esa hierba seca, que acaba siendo combustible para las llamas. Sobre todo, indican, tras un invierno con muchas precipitaciones en el que la vegetación campó a sus anchas, y que las sucesivas olas de calor en la zona acabaron por achicharrar .Balones fuera de AdifSobre la polémica, Adif reconoce el origen de las llamas pero echa balones fuera al considerar que el fuego «fue ajeno a la infraestructura» . Aunque responsables de todos los trenes que circulan por las vías de la Comunidad, fuentes de Renfe explicaron tras los incendios de Orense que la máquina de mercancías que los originó era de «una empresa ajena» y que «no depende de ellos». Aunque reconocen que investigarán el caso, lo último es que Adif no tenía información sobre a qué compañía pertenecía el convoy que soltó los chispazos. A mediados de julio, y con un nuevo episodio de altas temperaturas a la vuelta de la esquina, los ingredientes de este cóctel explosivo siguen a pie de vía.
Ocho fuegos consecutivos a la vera de una misma línea ferroviaria sembraron el caos el pasado lunes en Orense. Las llamas obligaron a cancelaciones y retrasos en el tramo afectado entre la capital aurea y O Irixo, con una circulación que tardó un día … entero en ser restablecida. Las columnas de humo se veían desde la ciudad, y el saldo de hectáreas quemadas superó las 8, pese a la rápida intervención de los servicios de emergencia. Los vecinos de los municipios afectados pasaron horas en tensión, por la cercanía de uno de los incendios a varias casas y un desguace de la zona. Cuatro de los focos afectaron al municipio de Maside, dos se declararon en Amoeiro y Punxín y otros dos prendieron ya llegando a Orense. Una línea imaginaria, pegada al discurrir de las vías, que no dejó lugar a dudas sobre el origen del fuego. Según Adif, el administrador de la infraestructura y responsable de todos los convoyes que transitan por ella, una chispa procedente de un tren de mercancías parece la responsable del suceso. La explicación no es nueva.
Los cortes en el tránsito ferroviario a causa de los incendios forestales son, desde hace un tiempo, una constante en la Comunidad gallega. Caídas de árboles o directamente llamas que amenazas el paso de los trenes han obligado en reiteradas ocasiones a cancelar trayectos durante horas, e incluso días. El último, este mismo jueves cuando Adif tuvo que activar un servicio alternativo para trasladar a los viajeros de un tren que unía Vigo y Orense y que se vieron sorprendidos por un corte entre Frieira y Filgueira debido a la proximidad de un incendio que ya había arrasado 11 hectáreas en Crecente (Pontevedra). En este último caso se desconocen las causas del fuego, que se están investigando, pero en otras no ha habido lugar a dudas.
El pasado verano, en agosto, las chispas de un tren a lo largo de un kilómetro se convirtieron en la causa más plausible de un incendio que generó un auténtico caos circulatorio en plenas vacaciones. La velocidad a la que se extendieron las llamas, y su aparición en varios puntos de forma coordinada, señalaron de manera directa a un convoy que, se aclaró posteriormente, sufrió una avería. Los afectados se contaron por miles. El paso de trenes de alta velocidad entre Galicia y Madrid se vio seriamente afectada y la Xunta tuvo que activar el nivel 2 de emergencia en toda la provincia.
La fotografía se repite
El pasado verano las chispas de otro tren de mercancías generaron sendos fuegos, uno de ellos de 2.000 hectáreas y que afectó a varias casas
Un mes después, en septiembre, la escena se volvió a repetir. En este caso el municipio afectado fue Pantón, donde ardieron 2.000 hectáreas de superficie. Las llamas llegaron a nueve casas entre las poblaciones de Budián y San Román, y el Gobierno gallego explicó que la principal hipótesis de los agentes de la Unidade de Investigación de Incendios Forestais (UIFO) era que el origen del fuego podría estar en una chispa que salió de un tren de mercancías. Desde allí, las llamas habrían escalado por la ladera del monte, azuzadas por vientos del sur y por un peligroso fenómeno conocido como inversión térmica que obligó al desalojo de cientos de vecinos.
Con estas escenas aún presentes, y la certeza de que la cadena de fuegos del lunes provino de otro tren de mercancías, el presidente de la Diputación de Orense, Luis Menor, acabó por elevar el tono esta semana. El político acusó al administrador ferroviario de «negligente» y exigió un mantenimiento por parte de Adif «tanto en el entorno de las vías como de las estructuras ferroviarias, que no está cumpliendo». De hacerlo, insistió Menor, «probablemente se evitarían estos chispazos». En su crítica a la gestión que el responsable de las vías hace en la Comunidad, el presidente aseguró que los ocho focos consecutivos del lunes no fueron una negligencia, «ni un accidente, ni un incendio provocado». Tuvieron, afeó, un denominador común que señala directamente a Adif. «Denunciamos que tienen que tener esto desbrozado y preparado. Producto de las negligencias de no tener las instalaciones en perfecto estado y de no tener limpio el entorno son estos fuegos» incidió Menor, consciente de que la situación podría volverse a repetir en cualquier momento.
Los ingredientes para que el fuego prenda de nuevo al borde de la vía están dispuestos y se redimensionan en los meses más calurosos. De la fricción de las ruedas contra la vía salen a menudo chispas metálicas que pueden acabar aterrizando sobre una maleza de la que nadie parece preocuparse. Si esta hierba está seca, y al lado de la vía, las opciones de que esa chispa acabe generando un fuego empiezan a multiplicarse. De ahí que no solo el presidente de la Diputación, sino los expertos, recalquen la necesidad de mantener los márgenes a salvo de esa hierba seca, que acaba siendo combustible para las llamas. Sobre todo, indican, tras un invierno con muchas precipitaciones en el que la vegetación campó a sus anchas, y que las sucesivas olas de calor en la zona acabaron por achicharrar.
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