Estados Unidos amenaza con dejar a Israel solo en su contienda con Irán. En un giro de guion, y después de tres semanas de guerra total en Oriente Medio, el presidente Donald Trump declaró que se encuentra “en conversaciones” con un interlocutor en Teherán. Según él, se encuentra en discusiones para reemplazar el actual régimen de los ayatolás con una figura “respetada” de dentro de la cúpula persa que sea más proclive a llegar a un acuerdo.
Teherán niega negociaciones directas mientras EE. UU. retrasa cinco días los bombardeos y busca aliviar la crisis energética desatada por el conflicto
Estados Unidos amenaza con dejar a Israel solo en su contienda con Irán. En un giro de guion, y después de tres semanas de guerra total en Oriente Medio, el presidente Donald Trump declaró que se encuentra “en conversaciones” con un interlocutor en Teherán. Según él, se encuentra en discusiones para reemplazar el actual régimen de los ayatolás con una figura “respetada” de dentro de la cúpula persa que sea más proclive a llegar a un acuerdo.
“Me complace informar de que Estados Unidos de América y el país de Irán han mantenido, durante los últimos dos días, conversaciones muy buenas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en la región”, escribió Trump el lunes en su plataforma Truth Social.
Justo después de dar un ultimátum al mando persa, el presidente ordenó retrasar cinco días los ataques contra centrales eléctricas e infraestructuras iraníes. “He instruido al Departamento de Guerra para que posponga todos y cada uno de los ataques militares contra las centrales eléctricas y la infraestructura energética iraní durante un periodo de cinco días, supeditado al éxito de las reuniones y discusiones en curso”.

Aseveró, además, que Teherán “quiere llegar a un acuerdo”, y negó que el nuevo líder supremo Mojtaba Jamenei forme parte del actual diálogo. Medios estadounidenses e israelíes apuntaron a que el interlocutor de la Casa Blanca podría ser el presidente del parlamento iraní, Mohamed Bagher Ghalibaf. Según fuentes citadas por Al Monitor, Turquía estaría dispuesta a ser intermediaria entre el político iraní y el vicepresidente de EE.UU., J. D. Vance.
Sin embargo, los persas aseguran que esas negociaciones no se han producido, y continuaron con sus ataques a territorio israelí y el golfo. El ministro de Exteriores iraní, Abás Aragchi, declaró en ese sentido que “no existe comunicación directa entre Teherán y Washington”, aunque reconoció los intentos diplomáticos de otros gobiernos para rebajar la tensión. “Aunque existen iniciativas de países de la región para rebajar la tensión, la respuesta es clara: Irán no es la parte que inició esta guerra y todas esas peticiones deberían dirigirse a Washington”.
El propio Ghalibaf se desmarcó de las palabras de Trump y apuntó en un mensaje en X que se trata de “noticias falsas utilizadas para manipular a los mercados financieros y petroleros, así como escapar del cenagal en el que EE.UU. e Israel están atrapados”. Efectivamente, Wall Street experimentó un repunte después de las declaraciones del presidente y tras semanas de fuertes caídas.
Con el objetivo de abaratar la energía, la Casa Blanca dio el sábado a Teherán un plazo de 48 horas para reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico marítimo, bajo la amenaza de que, en caso contrario, Estados Unidos “aniquilaría” las centrales eléctricas iraníes. El ultimátum buscaba romper el control de Irán sobre esta vía estratégica, por la que transita cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.
El bloqueo de facto del estrecho por parte de Irán ha provocado un aumento de los precios del petróleo y escasez de gas de cocina en países asiáticos. El director de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advirtió el lunes que la situación en Oriente Medio es “muy grave” y peor que las dos crisis energéticas de los años 70 y las consecuencias de la guerra de Ucrania combinadas.
Israel, el impulsor de la ofensiva conjunta y el principal aliado de Estados Unidos en la región, recibió con inesperado optimismo la posibilidad de diálogo con los persas. “El presidente Trump cree que existe una oportunidad de aprovechar los enormes logros alcanzados junto al ejército de Estados Unidos para cumplir los objetivos de la guerra mediante un acuerdo, un acuerdo que salvaguarde nuestros intereses vitales”, declaró el primer ministro Beniamín Netanyahu en un mensaje difundido por sus redes sociales.

Al mismo tiempo, anunció que continúa con sus ataques sobre Irán y Líbano: “estamos desmantelando el programa de misiles y el programa nuclear, y continuamos asestando duros golpes a Hizbulah”, añadió.
Mientras Trump busca una salida exprés de un conflicto que ha dado la vuelta a los mercados e incendiado todo el mapa de Oriente Medio, Israel avanza en sus planes de invadir por vía terrestre Líbano y continúa convencido de que esta es su gran oportunidad para acabar con Irán, “la mayor amenaza existencial” para los israelíes, según el mismo Netanyahu.
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