El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, entiende que la mejor forma de hacer frente a las decisiones de Trump a favor de Rusia es seguir atacando. Casi 150 drones ucranianos llegaron ayer a San Petersburgo y la región circundante, dañando infraestructuras petrolera, logística y digital, y dejando sin electricidad a miles de personas. En otra jornada de ataques cruzados, Rusia también atacó infraestructuras energéticas en Odesa (mar Negro) y otras tres regiones ucranianas.
145 drones ucranianos alcanzan San Petersburgo, mientras Rusia ataca Odesa
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, entiende que la mejor forma de hacer frente a las decisiones de Trump a favor de Rusia es seguir atacando. Casi 150 drones ucranianos llegaron ayer a San Petersburgo y la región circundante, dañando infraestructuras petrolera, logística y digital, y dejando sin electricidad a miles de personas. En otra jornada de ataques cruzados, Rusia también atacó infraestructuras energéticas en Odesa (mar Negro) y otras tres regiones ucranianas.
Desde Estados Unidos su presidente, Donald Trump, lleva semanas exigiendo a Zelenski que cese los ataques contra las refinerías rusas, pues según él eso ha encarecido el gasóleo en los mercados mundiales. Trump anunció una tregua energética entre Rusia y Ucrania el domingo, 11 de octubre, aunque sin acordarla con los contendientes. Zelenski cesó varios días los ataques contra las refinerías rusas, pero el jueves pasado los reanudó en vista de que Rusia no aceptaba la propuesta.
Zelenski dice a EE.UU. que aliviar las sanciones a Rusia no sirve, porque no quiere ni paz ni tregua
Los ataques ucranianos de ayer provocaron un impresionante incendio en la Terminal petrolera de San Petersburgo. Los drones de Kyiv alcanzaron también un depósito de petróleo, almacenes industriales, un centro logístico de Ozón, uno de los gigantes rusos del comercio electrónico; y un centro de datos de la red social VK, “el Facebook ruso”.
Alexánder Beglov, gobernador de la segunda ciudad de Rusia, dijo que los ataques “masivos” ucranianos dejaron un muerto y cinco heridos. El gobernador del óblast de Leningrado, Alexánder Drozdenko, aseguró que unas 20.000 personas se quedaron sin luz.
El Ministerio de Exteriores ruso anunció el derribo de 1.015 drones en 15 regiones, 145 de ellos en la región de Leningrado, en uno de los mayores ataques ucranianos de este tipo de toda la guerra.
Por su parte, los bombardeos rusos volvieron a dañar las infraestructuras energéticas ucranianas, golpeadas sin descanso en las últimas semanas, lo que hace temer otro duro invierno para la población civil.
Trump ha frenado el paquete de sanciones conocido como Ley Graham
Zelenski informó de que los objetivos de las fuerzas rusas se encontraban esta vez en cuatro provincias ucranianas: Odesa, Vínnitsa, Zhitómir y Jmelnitski. “Decenas de miles de familias se encuentran sin electricidad”, indicó el presidente ucraniano. Según sus cifras, hubo dos muertos y 12 heridos, incluidos dos niños.
La guerra energética se ha convertido en el último motivo de tensión entre Washington y Kyiv. Pero no el único. Después de que Zelenski criticara el acuerdo de Trump con el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, para que el diésel ruso llegue a EE.UU. y a los mercados globales, el americano sugirió que el ucraniano debía dejar la presidencia de Ucrania. Zelenski rechazó que el pacto suponga rebajar las sanciones a Rusia.
Por si fuera poco, Trump ha frenado el paquete de sanciones conocido como Ley Graham, que tenía que entrar en vigor ayer y pretendía castigar a los importadores de petróleo ruso y a la llamada “flota fantasma” rusa.
Zelenski dijo ayer que Trump debe comprender que Rusia no va a terminar la guerra o a aceptar una tregua energética aunque Washington le rebaje las sanciones. Moscú nunca dijo estar de acuerdo con el anuncio unilateral de Trump, pero aún así Zelenski subrayó en X que desde ese anuncio “Rusia ha atacado en 76 ocasiones los sectores energético, petrolero y gasístico de Ucrania”.
Internacional
