Había una vez un reino bañado por el sol y las aguas del Mediterráneo, esculpido con mil colores de un trencadís modernista y que latía a la velocidad que rueda una pelota de fútbol sobre el césped. El azul y el grana teñían la pasión de todos los que vibraban con aquel deporte que durante mucho tiempo había sido solo cosa de hombres. Desde hacía unos años y con una proyección meteórica, un grupo de jugadoras había irrumpido con fuerza para construir su propia leyenda. A golpe de trabajo y exigencia, se fueron haciendo un nombre, esculpieron su prestigio en hierro colado y eso las había conducido a tocar el cielo de Europa en hasta tres ocasiones. Y cuanta más gloria, más admiración generaban a su alrededor. La pasión se multiplicaba entre una afición que disfrutaba del juego y de los valores de un equipo eminentemente triunfador. Pero en este camino de rosas también se encontraron, por descontado, las espinas en forma de dolorosas decepciones. Equipo y afición aprendieron a encajarlas y a sacar aprendizajes con los cuales crecer todavía más. Y, durante este breve pero intenso camino, las pioneras se fueron convirtiendo en leyendas vivas con una nueva veteranía que nunca había existido hasta que ellas llegaron. Y se añadieron las más jóvenes, las primeras que ahora ya sí habían tenido referentes y, a través de ellas, habían construido grandes sueños que empezaban a hacerse realidad. Y así se plantaron ante otra gran final. ¿Qué tocaría, esta vez, gloria o aprendizaje? Imposible de predecir. El equipo más laureado y dominador de la Champions femenina se enfrentaba al equipo más competitivo y admirado del continente. En el Ullevaal Stadion de Oslo se libraría una batalla de aquellas que marcan una época y no solo por cuál de los dos se acabara proclamando ganador. En las filas blaugrana, todas las integrantes, las veteranas, las ya consolidadas, las que tenían más proyección y las más jóvenes que empezaban a despuntar, todas sabían que aquel partido marcaría un punto y aparte en la trayectoria del equipo. En aquel fiordo noruego transcurriría el último capítulo de un libro que ya había llegado a su final. Un libro que formaba parte de una colección con ediciones anteriores y que seguiría dando muchas páginas para libros posteriores. Pero aquel ciclo acababa allí porque allí se escribiría la última página blaugrana para determinadas futbolistas. Algunas habían sido pieza importante del engranaje, otras se habían convertido directamente en leyenda del equipo, referentes reconocidos y admirados más allá del reino blaugrana. Ahora, estaban delante de la última vez que defendían aquel escudo, su escudo.
Había una vez un reino bañado por el sol y las aguas del Mediterráneo, esculpido con mil colores de un trencadís modernista y que latía a la velocidad que rueda una pelota de fútbol sobre el césped. El azul y el grana teñían la pasión de todos los que vibraban con aquel deporte que durante mucho tiempo había sido solo cosa de hombres. Desde hacía unos años y con una proyección meteórica, un grupo de jugadoras había irrumpido con fuerza para construir su propia leyenda. A golpe de trabajo y exigencia, se fueron haciendo un nombre, esculpieron su prestigio en hierro colado y eso las había conducido a tocar el cielo de Europa en hasta tres ocasiones. Y cuanta más gloria, más admiración generaban a su alrededor. La pasión se multiplicaba entre una afición que disfrutaba del juego y de los valores de un equipo eminentemente triunfador. Pero en este camino de rosas también se encontraron, por descontado, las espinas en forma de dolorosas decepciones. Equipo y afición aprendieron a encajarlas y a sacar aprendizajes con los cuales crecer todavía más. Y, durante este breve pero intenso camino, las pioneras se fueron convirtiendo en leyendas vivas con una nueva veteranía que nunca había existido hasta que ellas llegaron. Y se añadieron las más jóvenes, las primeras que ahora ya sí habían tenido referentes y, a través de ellas, habían construido grandes sueños que empezaban a hacerse realidad. Y así se plantaron ante otra gran final. ¿Qué tocaría, esta vez, gloria o aprendizaje? Imposible de predecir. El equipo más laureado y dominador de la Champions femenina se enfrentaba al equipo más competitivo y admirado del continente. En el Ullevaal Stadion de Oslo se libraría una batalla de aquellas que marcan una época y no solo por cuál de los dos se acabara proclamando ganador. En las filas blaugrana, todas las integrantes, las veteranas, las ya consolidadas, las que tenían más proyección y las más jóvenes que empezaban a despuntar, todas sabían que aquel partido marcaría un punto y aparte en la trayectoria del equipo. En aquel fiordo noruego transcurriría el último capítulo de un libro que ya había llegado a su final. Un libro que formaba parte de una colección con ediciones anteriores y que seguiría dando muchas páginas para libros posteriores. Pero aquel ciclo acababa allí porque allí se escribiría la última página blaugrana para determinadas futbolistas. Algunas habían sido pieza importante del engranaje, otras se habían convertido directamente en leyenda del equipo, referentes reconocidos y admirados más allá del reino blaugrana. Ahora, estaban delante de la última vez que defendían aquel escudo, su escudo.Seguir leyendo…
Había una vez un reino bañado por el sol y las aguas del Mediterráneo, esculpido con mil colores de un trencadís modernista y que latía a la velocidad que rueda una pelota de fútbol sobre el césped. El azul y el grana teñían la pasión de todos los que vibraban con aquel deporte que durante mucho tiempo había sido solo cosa de hombres. Desde hacía unos años y con una proyección meteórica, un grupo de jugadoras había irrumpido con fuerza para construir su propia leyenda. A golpe de trabajo y exigencia, se fueron haciendo un nombre, esculpieron su prestigio en hierro colado y eso las había conducido a tocar el cielo de Europa en hasta tres ocasiones. Y cuanta más gloria, más admiración generaban a su alrededor. La pasión se multiplicaba entre una afición que disfrutaba del juego y de los valores de un equipo eminentemente triunfador. Pero en este camino de rosas también se encontraron, por descontado, las espinas en forma de dolorosas decepciones. Equipo y afición aprendieron a encajarlas y a sacar aprendizajes con los cuales crecer todavía más. Y, durante este breve pero intenso camino, las pioneras se fueron convirtiendo en leyendas vivas con una nueva veteranía que nunca había existido hasta que ellas llegaron. Y se añadieron las más jóvenes, las primeras que ahora ya sí habían tenido referentes y, a través de ellas, habían construido grandes sueños que empezaban a hacerse realidad. Y así se plantaron ante otra gran final. ¿Qué tocaría, esta vez, gloria o aprendizaje? Imposible de predecir. El equipo más laureado y dominador de la Champions femenina se enfrentaba al equipo más competitivo y admirado del continente. En el Ullevaal Stadion de Oslo se libraría una batalla de aquellas que marcan una época y no solo por cuál de los dos se acabara proclamando ganador. En las filas blaugrana, todas las integrantes, las veteranas, las ya consolidadas, las que tenían más proyección y las más jóvenes que empezaban a despuntar, todas sabían que aquel partido marcaría un punto y aparte en la trayectoria del equipo. En aquel fiordo noruego transcurriría el último capítulo de un libro que ya había llegado a su final. Un libro que formaba parte de una colección con ediciones anteriores y que seguiría dando muchas páginas para libros posteriores. Pero aquel ciclo acababa allí porque allí se escribiría la última página blaugrana para determinadas futbolistas. Algunas habían sido pieza importante del engranaje, otras se habían convertido directamente en leyenda del equipo, referentes reconocidos y admirados más allá del reino blaugrana. Ahora, estaban delante de la última vez que defendían aquel escudo, su escudo.
Mañana conoceremos el desenlace; el resultado indicará cómo será este final de etapa
Mañana conoceremos el desenlace de esta historia. El resultado del marcador indicará cómo será este final de etapa, cuál será la imagen de la despedida de algunos de los personajes protagonistas de un Barça de leyenda que mañana cierra un ciclo glorioso para seguir escribiendo nuevas páginas.
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