Ángel viajaba este jueves por la mañana en un tren de la compañía Ouigo (el 6775 Murcia-Valladolid) que había salido de Albacete a las 8.40 horas con destino a Madrid cuando ha escuchado un fuerte estruendo en la parte superior del tren, a la altura de Aranjuez, notando de manera inmediata cómo el tren comenzaba a perder velocidad. Minutos después, la tripulación les ha comunicado que se trataba de un problema técnico relacionado con la catenaria y que el convoy no podía continuar la marcha.Desde entonces, los viajeros permanecen a la espera de otro tren que les permita llegar a su destino. La incidencia ha elevado la inquietud entre los pasajeros, especialmente después del accidente ferroviario acaecido ayer en Urda (Toledo), que ha dejado al menos 68 muertos, nueve meses después del siniestro de Adamuz, en la línea Madrid-Sevilla. «La gente está muy nerviosa», relata Ángel, que tenía previsto llegar a la estación de Chamartín a las 10.20 horas. Cuando cuenta lo sucedido, el convoy lleva detenido desde aproximadamente las diez de la mañana y los pasajeros acumulan ya más de dos horas de espera. Según les han explicado, el tren que debía recogerlos había salido de Madrid, pero todavía no ha llegado hasta ellos.La espera, dice, no está siendo cómoda: los baños permanecen cerrados, no cuentan con carga de agua y los viajeros se encuentran en penumbra. Hace apenas unos minutos, explica Ángel, les han abierto las puertas de la parte inferior del vehículo para facilitar la ventilación. Tras lo ocurrido en Urda, los pasajeros no han tardado en preguntarle al maquinista si se había comunicado la incidencia y si el tráfico ferroviario estaba cortado para garantizar que no circularan otros trenes por el mismo tramo. Ángel asegura que, mientras permanecían detenidos, han visto pasar dos o tres convoyes en sentido contrario, hacia Valencia, a una velocidad muy reducida.«¿Cuándo voy a llegar?», se pregunta Ángel. «Este tipo de incidencias en los trenes son día sí y día también», expresa. Tenía previsto regresar a Albacete a las dos de la tarde, cuando prácticamente llegue a Madrid. «Una pasajera ha comentado que tenía un vuelo a las doce, que no podrá coger ya. En mi caso, he perdido una cita médica». Las conexiones con otros trenes son otra de las preocupaciones de los viajeros, que temen que el retraso de este convoy termine afectando a sus desplazamientos posterioresSegún ha informado Rende, una incidencia técnica en un tren de Ouigo que afecta al suministro eléctrico en la línea Madrid-Levante ha provocado la interrupción de la circulación en el tramo entre Valdemoro (Madrid) y Villarrubia de Santiago (Toledo). Adif también ha explicado que esta incidencia en el pantógrafo y la catenaria afecta a los trenes de alta velocidad que circulan entre Madrid y la Comunidad Valenciana y Murcia, lo que está provocando retrasos. «Estamos trabajando para solventar la incidencia a la mayor brevedad posible», ha indicado. Pero Ángel lleva ya más de dos horas esperando una solución. Ángel viajaba este jueves por la mañana en un tren de la compañía Ouigo (el 6775 Murcia-Valladolid) que había salido de Albacete a las 8.40 horas con destino a Madrid cuando ha escuchado un fuerte estruendo en la parte superior del tren, a la altura de Aranjuez, notando de manera inmediata cómo el tren comenzaba a perder velocidad. Minutos después, la tripulación les ha comunicado que se trataba de un problema técnico relacionado con la catenaria y que el convoy no podía continuar la marcha.Desde entonces, los viajeros permanecen a la espera de otro tren que les permita llegar a su destino. La incidencia ha elevado la inquietud entre los pasajeros, especialmente después del accidente ferroviario acaecido ayer en Urda (Toledo), que ha dejado al menos 68 muertos, nueve meses después del siniestro de Adamuz, en la línea Madrid-Sevilla. «La gente está muy nerviosa», relata Ángel, que tenía previsto llegar a la estación de Chamartín a las 10.20 horas. Cuando cuenta lo sucedido, el convoy lleva detenido desde aproximadamente las diez de la mañana y los pasajeros acumulan ya más de dos horas de espera. Según les han explicado, el tren que debía recogerlos había salido de Madrid, pero todavía no ha llegado hasta ellos.La espera, dice, no está siendo cómoda: los baños permanecen cerrados, no cuentan con carga de agua y los viajeros se encuentran en penumbra. Hace apenas unos minutos, explica Ángel, les han abierto las puertas de la parte inferior del vehículo para facilitar la ventilación. Tras lo ocurrido en Urda, los pasajeros no han tardado en preguntarle al maquinista si se había comunicado la incidencia y si el tráfico ferroviario estaba cortado para garantizar que no circularan otros trenes por el mismo tramo. Ángel asegura que, mientras permanecían detenidos, han visto pasar dos o tres convoyes en sentido contrario, hacia Valencia, a una velocidad muy reducida.«¿Cuándo voy a llegar?», se pregunta Ángel. «Este tipo de incidencias en los trenes son día sí y día también», expresa. Tenía previsto regresar a Albacete a las dos de la tarde, cuando prácticamente llegue a Madrid. «Una pasajera ha comentado que tenía un vuelo a las doce, que no podrá coger ya. En mi caso, he perdido una cita médica». Las conexiones con otros trenes son otra de las preocupaciones de los viajeros, que temen que el retraso de este convoy termine afectando a sus desplazamientos posterioresSegún ha informado Rende, una incidencia técnica en un tren de Ouigo que afecta al suministro eléctrico en la línea Madrid-Levante ha provocado la interrupción de la circulación en el tramo entre Valdemoro (Madrid) y Villarrubia de Santiago (Toledo). Adif también ha explicado que esta incidencia en el pantógrafo y la catenaria afecta a los trenes de alta velocidad que circulan entre Madrid y la Comunidad Valenciana y Murcia, lo que está provocando retrasos. «Estamos trabajando para solventar la incidencia a la mayor brevedad posible», ha indicado. Pero Ángel lleva ya más de dos horas esperando una solución.
Ángel viajaba este jueves por la mañana en un tren de la compañía Ouigo (el 6775 Murcia-Valladolid) que había salido de Albacete a las 8.40 horas con destino a Madrid cuando ha escuchado un fuerte estruendo en la parte superior del convoy, a … la altura de Aranjuez. Después, el tren ha comenzado a perder velocidad. «La tripulación nos ha comunicado que se trataba de un problema técnico relacionado con la catenaria y que el convoy no podía continuar la marcha», explica a ABC.
La incidencia, cuenta, ha elevado la inquietud entre los pasajeros, quienes permanecen a la espera de que otro tren les traslade a la estación de Chamartín, especialmente después del accidente ferroviario acaecido ayer en el municipio toledano de Urda, que ha dejado al menos 69 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, nueve meses después del siniestro de Adamuz, en la misma línea Madrid-Sevilla. «La gente está muy nerviosa», relata Ángel, que tenía previsto llegar a Madrid a las 10.20 horas. Cuando cuenta lo sucedido, el convoy lleva detenido en un túnel desde aproximadamente las diez de la mañana y los viajeros acumulan ya más de dos horas de espera. Según les han explicado, el tren que debía recogerlos había salido de Madrid, pero todavía no ha llegado hasta ellos.
La espera, dice, no está siendo cómoda: los baños permanecen cerrados, no cuentan con carga de agua y los viajeros se encuentran en penumbra. Hace apenas unos minutos, explica Ángel, les han abierto las puertas de la parte inferior del vehículo para facilitar un poco la ventilación. Tras lo ocurrido en Urda, los pasajeros no han tardado en preguntarle al maquinista si se había comunicado la incidencia y si el tráfico ferroviario estaba cortado para garantizar que no circularan otros trenes por el mismo tramo. Ángel asegura que, mientras permanecían detenidos, han visto pasar dos o tres convoyes en sentido contrario, hacia Valencia, a una velocidad muy reducida.
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«¿Cuándo voy a llegar?», se pregunta Ángel. «Este tipo de incidencias en los trenes son día sí y día también», expresa. Tenía previsto regresar a Albacete a las dos de la tarde, cuando prácticamente llegue a Madrid. «Una pasajera ha comentado que tenía un vuelo a las doce, que no podrá coger ya. En mi caso, he perdido una cita médica». Las conexiones con otros trenes son otra de las preocupaciones de los viajeros, que temen que el retraso de este convoy termine afectando a sus desplazamientos posteriores
Según ha informado Renfe, una incidencia técnica en un tren de Ouigo que afecta al suministro eléctrico en la línea Madrid-Levante ha provocado la interrupción de la circulación en el tramo entre Valdemoro (Madrid) y Villarrubia de Santiago (Toledo). Adif también ha explicado que esta incidencia en el pantógrafo y la catenaria afecta a los trenes de alta velocidad que circulan entre Madrid y la Comunidad Valenciana y Murcia, lo que está provocando retrasos. «Estamos trabajando para solventar la incidencia a la mayor brevedad posible. Los viajeros cuyo viaje continúe hasta Segovia o Valladolid lo realizarán en autobús y van a recibir una compensación equivalente al 200% del coste del billete», ha indicado la compañía ferroviaria.
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