Dice Lionel Scaloni, seleccionador argentino, que se le han agotado las palabras para definir a Leo Messi. Una de las soluciones a esa falta de adjetivos la aportó su amigo, el uruguayo Luis Suárez, quien, mientras le disfruta, asegura que combate esa escasez de recursos enviándole mensajes irónicos a Leo: “Ya vale, hermano, basta”.
Messi sale media hora, marca su sexto gol en el Mundial y amplía su leyenda
Dice Lionel Scaloni, seleccionador argentino, que se le han agotado las palabras para definir a Leo Messi. Una de las soluciones a esa falta de adjetivos la aportó su amigo, el uruguayo Luis Suárez, quien, mientras le disfruta, asegura que combate esa escasez de recursos enviándole mensajes irónicos a Leo: “Ya vale, hermano, basta”.
Sucedió lo mismo ante Jordania. No fue titular. Pero a Messi le bastaron poco menos de 30 minutos para agrandar su leyenda en el Mundial 2026 con un nuevo gol, el tercero de la victoria argentina por 1-3 ante los jordanos. Un gol que se suma a una cuenta particular de seis tantos en este Mundial y que le consolida como máximo anotador de esta edición. Seguido de cerca por los cuatro de Mbappé, Haaland, Vinícius y Dembélé, la competencia puede empujarle a acercarse a la increíble plusmarca del francés Just Fontaine, autor de 13 goles en una sola edición: fue en Suecia 1958.
Hay más. Si bien Messi solo necesitó dos partidos para encaramarse a lo más alto de la tabla histórica de goleadores de los Mundiales, por delante de los 16 de Miroslav Klose, gracias a sus tres goles ante Argelia y los dos que marcó frente a Austria con los que alcanzaba los 18 tantos, ahora ya suma 19. Además, también superó a Klose como el futbolista con más victorias mundialistas, con 18 triunfos.
Messi podía haber jugado 90 minutos y, sin desmerecer al rival, quizá agrandar todavía más esa leyenda, pero prefirió que sus compañeros tuvieran minutos”
“Messi podía haber jugado 90 minutos y, sin desmerecer al rival, quizá agrandar todavía más esa leyenda, pero prefirió que sus compañeros tuvieran minutos”, afirmó Scaloni, que decidió reservarlo a él y a prácticamente todo el equipo titular durante una hora dado que Argentina ya estaba clasificada como primera de grupo. “También prefirió pensar en lo que viene, y eso habla muy bien de él, porque no piensa en esos números de los que habla la gente”, añadió el técnico argentino.
La noche transcurría en paz para la albiceleste, con el 0-2 recolectado en media hora por Lo Celso y Lautaro Martínez en un partido en el que Julián Álvarez, de los pocos titulares en la Argentina B , no vio puerta. Fue sustituido en el minuto 81.
Julián Álvarez, de los pocos titulares en el once de Argentina, no vio puerta y fue suplido en el minuto 81
Sería exagerado decir que el partido estaba en el aire con el 1-2 que marcó Jordania tras el descanso. Pero sí fue un recordatorio de que, cuando hace falta un poco de magia para sentenciar un encuentro, no hay nadie más determinante en el mundo que Messi. También era previsible que Leo apareciera en algún momento; de lo contrario, habría sido una amarga decepción para los aficionados que habían pagado una fortuna por las entradas en el AT&T Stadium de Dallas, muchos de ellos para verlo a él.
Y el diez no defraudó. Entró en el minuto 60 y dejó su impronta con un gol de falta. Lo anotó casi levitando. Y con cierta ayuda del portero que le permitió alcanzar otro hito histórico: convertirse en el primer jugador que marca en siete partidos mundialistas consecutivos Este es, además, su sexto Mundial, una marca que comparte con Cristiano Ronaldo, que suma, por ahora, dos goles en el torneo, y con el portero mexicano Ochoa.
Argentina llega a las eliminatorias en un momento inmejorable: líder de grupo, con pleno de puntos, un Messi en estado de gracia y una plantilla que ha podido repartir esfuerzos. Sin embargo, Scaloni evitó cualquier exceso de confianza ante Cabo Verde. “Ya complicó mucho a España, Uruguay y Arabia Saudí”, advirtió. Cierto es que con Messi, todo se ve de forma distinta. Hasta los elogios.
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