En 2012, y ya fuera del Palacio de la Moncloa, José Luis Rodríguez Zapatero declaró más de 500 regalos que recibió mientras ejercía como presidente del Gobierno. Entre ellos no estaban tres juegos de joyas compuestas de rubíes, esmeraldas y zafiros por los que está siendo investigado y que, según aseguró este miércoles, le regaló el Rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz al Saud en 2007.El exdirigente socialista, en ese listado de obsequios declarados para su incorporación a patrimonio nacional, incluyó un reloj de sobremesa dorado con esmeraldas y otro del mismo tipo y que incluía además dos caballos. El monarca saudí le habría hecho entrega de los mismos en el viaje oficial que realizó a Madrid entre los días 18 y 19 de junio de 2007.En esa visita al Palacio de la Moncloa, Zapatero también recibió del monarca el grueso de las joyas que los investigadores localizaron en la caja fuerte que el expresidente tiene en su despacho de la calle Ferraz de Madrid. Así lo afirmó su abogado, el penalista Víctor Moreno, en un escrito remitido este miércoles al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que esta misma semana le ofreció la posibilidad de aportar documentación para desvelar el origen del ajuar.Su letrado sostiene que el regalo de las joyas fue «realizado como atención personal» que fue aceptado «por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto» de Zapatero hacia el monarca saudí. Y afirma, además, que esas piezas «se guardaron y permanecieron guardadas durante todo este tiempo, junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material». En su escrito, sin embargo, la defensa de Zapatero no explica la razón por la cual sí declaró los dos relojes que le regaló el rey saudí y no lo hizo, en este caso, con joyas cuya valoración inicial ha sido cifrada en cerca de los 1,2 millones de euros, según la joyería Ansorena.La defensa de Zapatero insta al juez a dirigirse de manera formal a Arabia Saudí para recibir «una confirmación oficial del regalo»No obstante, el letrado apunta que si el juez considera «insuficiente la explicación ofrecida» puede dirigirse al reino de Arabia Saudí a través de una comisión rogatoria para pedir una «confirmación oficial del regalo recibido» por Zapatero.En este sentido, su abogado explica que el propio Zapatero remitió el pasado mes de junio —después de conocer su imputación por delitos fiscal y de contrabando a cuenta de las joyas—, a través de la embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta dirigida al jefe de protocolo de la corte real del país «con la finalidad de obtener la corroboración de aquellos hechos». El pasado mes de agosto, el expresidente habría remitido una nueva misiva en términos similares. La estrategia del abogado de Zapatero pasa ahora, como explica, en que el juez pida asistencia a Arabia Saudí. A su juicio, «se trata, en definitiva, de una diligencia de comprobación perfectamente delimitada que, de considerarse necesaria, permitiría despejar definitivamente la única cuestión fáctica que dio origen a esta pieza separada: la procedencia de las joyas». La representación del exdirigente socialista aprovecha su escrito también para atacar la tasación realizada por Ansorena, al asegurar que el valor que le han dado a las joyas «es indudablemente muy superior al valor real de las piezas». «El propio informe define expresamente el valor que atribuye a las joyas como valor de mercado de reposición, correspondiente al valor de una joya en el mercado primario en junio de 2026, impuestos incluidos, y explica que se trata de una valoración habitualmente empleada para su inclusión en pólizas de seguro. En consecuencia, la estimación ofrecida por la casa Ansorena no determina ni permite establecer cuál era el valor de las piezas diecinueve años antes, en junio de 2007», indica. Asegura que el resto de joyas incautadas «proceden de antepasados» y «del núcleo familiar»Pero, además, en su escrito también se refiere al resto de piezas de joyería que fueron localizadas en la caja fuerte. Su abogado incide en que las mismas son «objetos que a lo largo del tiempo han entrado en el ámbito de disposición» de Zapatero «y de su núcleo familiar, que proceden de antepasados y recuerdos de familia y forman parte del ajuar familiar, al igual que algún otro obsequio que ha recibido por diferentes relaciones de amistad». El inventario de las joyas, recogido en un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en el marco del caso Plus Ultra, incluye gargantillas y pulseras de rubíes, zafiros y esmeraldas que sólo podrían corresponderse con un país de fabricación como Zambia, otras se sitúan en América latina y hay piezas valoradas en más de 80.000 euros. Fue el pasado mes de junio cuando el magistrado, que hasta ese momento solo investigaba a Zapatero por su presunta implicación en el rescate de Plus Ultra, le imputó por delito fiscal y de contrabando. Cuando acudió a declarar como investigado, fue el propio juez Calama el que le pidió que le explicase lo que supiera sobre «las dichosas joyas». El expresidente, sin embargo, se acogió entonces a su derecho a no declarar y su abogado pidió más tiempo para aportar la documentación necesaria. Sin embargo, su representación incumplió el plazo que se autoimpuso. Fue el pasado 19 de mayo cuando los investigadores registraron la oficina del expresidente del Gobierno, donde encontraron una caja fuerte. La secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, aseguró en ese momento que esas joyas formaban parte de «herencia» y «regalos de viaje» de la esposa del líder socialista, Sonsoles Espinosa. La caja fuerte en la que se encontraron collares de piedras, pulseras, brazaletes o relojes estaba en el despacho de la jefa de Gabinete del expresidente, Judith Wells.El portavoz de Zapatero, Luis Arroyo, aseguró en un primer momento que el valor de estas joyas se encontrarían en una horquilla de «entre 30.000 y 50.000 euros», pero tuvo que disculparse posteriormente después de que se revelase la tasación de Ansorena. En este sentido, su abogado explica que el propio Zapatero remitió el pasado mes de junio —después de conocer su imputación por delitos fiscal y de contrabando a cuenta de las joyas—, a través de la embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta dirigida al jefe de protocolo de la corte real del país «con la finalidad de obtener la corroboración de aquellos hechos». El pasado mes de agosto, el expresidente habría remitido una nueva misiva en términos similares. La estrategia del abogado de Zapatero pasa ahora, como explica, en que el juez pida asistencia a Arabia Saudí. A su juicio, «se trata, en definitiva, de una diligencia de comprobación perfectamente delimitada que, de considerarse necesaria, permitiría despejar definitivamente la única cuestión fáctica que dio origen a esta pieza separada: la procedencia de las joyas». La representación del exdirigente socialista aprovecha su escrito también para atacar la tasación realizada por Ansorena, al asegurar que el valor que le han dado a las joyas «es indudablemente muy superior al valor real de las piezas». «El propio informe define expresamente el valor que atribuye a las joyas como valor de mercado de reposición, correspondiente al valor de una joya en el mercado primario en junio de 2026, impuestos incluidos, y explica que se trata de una valoración habitualmente empleada para su inclusión en pólizas de seguro. En consecuencia, la estimación ofrecida por la casa Ansorena no determina ni permite establecer cuál era el valor de las piezas diecinueve años antes, en junio de 2007», indica. En 2012, y ya fuera del Palacio de la Moncloa, José Luis Rodríguez Zapatero declaró más de 500 regalos que recibió mientras ejercía como presidente del Gobierno. Entre ellos no estaban tres juegos de joyas compuestas de rubíes, esmeraldas y zafiros por los que está siendo investigado y que, según aseguró este miércoles, le regaló el Rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz al Saud en 2007.El exdirigente socialista, en ese listado de obsequios declarados para su incorporación a patrimonio nacional, incluyó un reloj de sobremesa dorado con esmeraldas y otro del mismo tipo y que incluía además dos caballos. El monarca saudí le habría hecho entrega de los mismos en el viaje oficial que realizó a Madrid entre los días 18 y 19 de junio de 2007.En esa visita al Palacio de la Moncloa, Zapatero también recibió del monarca el grueso de las joyas que los investigadores localizaron en la caja fuerte que el expresidente tiene en su despacho de la calle Ferraz de Madrid. Así lo afirmó su abogado, el penalista Víctor Moreno, en un escrito remitido este miércoles al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que esta misma semana le ofreció la posibilidad de aportar documentación para desvelar el origen del ajuar.Su letrado sostiene que el regalo de las joyas fue «realizado como atención personal» que fue aceptado «por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto» de Zapatero hacia el monarca saudí. Y afirma, además, que esas piezas «se guardaron y permanecieron guardadas durante todo este tiempo, junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material». En su escrito, sin embargo, la defensa de Zapatero no explica la razón por la cual sí declaró los dos relojes que le regaló el rey saudí y no lo hizo, en este caso, con joyas cuya valoración inicial ha sido cifrada en cerca de los 1,2 millones de euros, según la joyería Ansorena.La defensa de Zapatero insta al juez a dirigirse de manera formal a Arabia Saudí para recibir «una confirmación oficial del regalo»No obstante, el letrado apunta que si el juez considera «insuficiente la explicación ofrecida» puede dirigirse al reino de Arabia Saudí a través de una comisión rogatoria para pedir una «confirmación oficial del regalo recibido» por Zapatero.En este sentido, su abogado explica que el propio Zapatero remitió el pasado mes de junio —después de conocer su imputación por delitos fiscal y de contrabando a cuenta de las joyas—, a través de la embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta dirigida al jefe de protocolo de la corte real del país «con la finalidad de obtener la corroboración de aquellos hechos». El pasado mes de agosto, el expresidente habría remitido una nueva misiva en términos similares. La estrategia del abogado de Zapatero pasa ahora, como explica, en que el juez pida asistencia a Arabia Saudí. A su juicio, «se trata, en definitiva, de una diligencia de comprobación perfectamente delimitada que, de considerarse necesaria, permitiría despejar definitivamente la única cuestión fáctica que dio origen a esta pieza separada: la procedencia de las joyas». La representación del exdirigente socialista aprovecha su escrito también para atacar la tasación realizada por Ansorena, al asegurar que el valor que le han dado a las joyas «es indudablemente muy superior al valor real de las piezas». «El propio informe define expresamente el valor que atribuye a las joyas como valor de mercado de reposición, correspondiente al valor de una joya en el mercado primario en junio de 2026, impuestos incluidos, y explica que se trata de una valoración habitualmente empleada para su inclusión en pólizas de seguro. En consecuencia, la estimación ofrecida por la casa Ansorena no determina ni permite establecer cuál era el valor de las piezas diecinueve años antes, en junio de 2007», indica. Asegura que el resto de joyas incautadas «proceden de antepasados» y «del núcleo familiar»Pero, además, en su escrito también se refiere al resto de piezas de joyería que fueron localizadas en la caja fuerte. Su abogado incide en que las mismas son «objetos que a lo largo del tiempo han entrado en el ámbito de disposición» de Zapatero «y de su núcleo familiar, que proceden de antepasados y recuerdos de familia y forman parte del ajuar familiar, al igual que algún otro obsequio que ha recibido por diferentes relaciones de amistad». El inventario de las joyas, recogido en un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en el marco del caso Plus Ultra, incluye gargantillas y pulseras de rubíes, zafiros y esmeraldas que sólo podrían corresponderse con un país de fabricación como Zambia, otras se sitúan en América latina y hay piezas valoradas en más de 80.000 euros. Fue el pasado mes de junio cuando el magistrado, que hasta ese momento solo investigaba a Zapatero por su presunta implicación en el rescate de Plus Ultra, le imputó por delito fiscal y de contrabando. Cuando acudió a declarar como investigado, fue el propio juez Calama el que le pidió que le explicase lo que supiera sobre «las dichosas joyas». El expresidente, sin embargo, se acogió entonces a su derecho a no declarar y su abogado pidió más tiempo para aportar la documentación necesaria. Sin embargo, su representación incumplió el plazo que se autoimpuso. Fue el pasado 19 de mayo cuando los investigadores registraron la oficina del expresidente del Gobierno, donde encontraron una caja fuerte. La secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, aseguró en ese momento que esas joyas formaban parte de «herencia» y «regalos de viaje» de la esposa del líder socialista, Sonsoles Espinosa. La caja fuerte en la que se encontraron collares de piedras, pulseras, brazaletes o relojes estaba en el despacho de la jefa de Gabinete del expresidente, Judith Wells.El portavoz de Zapatero, Luis Arroyo, aseguró en un primer momento que el valor de estas joyas se encontrarían en una horquilla de «entre 30.000 y 50.000 euros», pero tuvo que disculparse posteriormente después de que se revelase la tasación de Ansorena. En este sentido, su abogado explica que el propio Zapatero remitió el pasado mes de junio —después de conocer su imputación por delitos fiscal y de contrabando a cuenta de las joyas—, a través de la embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta dirigida al jefe de protocolo de la corte real del país «con la finalidad de obtener la corroboración de aquellos hechos». El pasado mes de agosto, el expresidente habría remitido una nueva misiva en términos similares. La estrategia del abogado de Zapatero pasa ahora, como explica, en que el juez pida asistencia a Arabia Saudí. A su juicio, «se trata, en definitiva, de una diligencia de comprobación perfectamente delimitada que, de considerarse necesaria, permitiría despejar definitivamente la única cuestión fáctica que dio origen a esta pieza separada: la procedencia de las joyas». La representación del exdirigente socialista aprovecha su escrito también para atacar la tasación realizada por Ansorena, al asegurar que el valor que le han dado a las joyas «es indudablemente muy superior al valor real de las piezas». «El propio informe define expresamente el valor que atribuye a las joyas como valor de mercado de reposición, correspondiente al valor de una joya en el mercado primario en junio de 2026, impuestos incluidos, y explica que se trata de una valoración habitualmente empleada para su inclusión en pólizas de seguro. En consecuencia, la estimación ofrecida por la casa Ansorena no determina ni permite establecer cuál era el valor de las piezas diecinueve años antes, en junio de 2007», indica.
En 2012, y ya fuera del Palacio de la Moncloa, José Luis Rodríguez Zapatero declaró más de 500 regalos que recibió mientras ejercía como presidente del Gobierno. Entre ellos no estaban tres juegos de joyas compuestas de rubíes, esmeraldas y zafiros por los que está … siendo investigado y que, según aseguró este miércoles, le regaló el Rey de Arabia Saudí Abdalá bin Abdulaziz al Saud en 2007.
El exdirigente socialista, en ese listado de obsequios declarados para su incorporación a patrimonio nacional, incluyó un reloj de sobremesa dorado con esmeraldas y otro del mismo tipo y que incluía además dos caballos. El monarca saudí le habría hecho entrega de los mismos en el viaje oficial que realizó a Madrid entre los días 18 y 19 de junio de 2007.
En esa visita al Palacio de la Moncloa, Zapatero también recibió del monarca el grueso de las joyas que los investigadores localizaron en la caja fuerte que el expresidente tiene en su despacho de la calle Ferraz de Madrid. Así lo afirmó su abogado, el penalista Víctor Moreno, en un escrito remitido este miércoles al juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, que esta misma semana le ofreció la posibilidad de aportar documentación para desvelar el origen del ajuar.
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Su letrado sostiene que el regalo de las joyas fue «realizado como atención personal» que fue aceptado «por deferencia y como muestra de agradecimiento y respeto» de Zapatero hacia el monarca saudí. Y afirma, además, que esas piezas «se guardaron y permanecieron guardadas durante todo este tiempo, junto a las de origen familiar y otros regalos de amigos, sin uso ni destino alguno, y sin conciencia de su valor material».
En su escrito, sin embargo, la defensa de Zapatero no explica la razón por la cual sí declaró los dos relojes que le regaló el rey saudí y no lo hizo, en este caso, con joyas cuya valoración inicial ha sido cifrada en cerca de los 1,2 millones de euros, según la joyería Ansorena.
La defensa de Zapatero insta al juez a dirigirse de manera formal a Arabia Saudí para recibir «una confirmación oficial del regalo»
No obstante, el letrado apunta que si el juez considera «insuficiente la explicación ofrecida» puede dirigirse al reino de Arabia Saudí a través de una comisión rogatoria para pedir una «confirmación oficial del regalo recibido» por Zapatero.
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En este sentido, su abogado explica que el propio Zapatero remitió el pasado mes de junio —después de conocer su imputación por delitos fiscal y de contrabando a cuenta de las joyas—, a través de la embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta dirigida al jefe de protocolo de la corte real del país «con la finalidad de obtener la corroboración de aquellos hechos». El pasado mes de agosto, el expresidente habría remitido una nueva misiva en términos similares.
La estrategia del abogado de Zapatero pasa ahora, como explica, en que el juez pida asistencia a Arabia Saudí. A su juicio, «se trata, en definitiva, de una diligencia de comprobación perfectamente delimitada que, de considerarse necesaria, permitiría despejar definitivamente la única cuestión fáctica que dio origen a esta pieza separada: la procedencia de las joyas».
La representación del exdirigente socialista aprovecha su escrito también para atacar la tasación realizada por Ansorena, al asegurar que el valor que le han dado a las joyas «es indudablemente muy superior al valor real de las piezas». «El propio informe define expresamente el valor que atribuye a las joyas como valor de mercado de reposición, correspondiente al valor de una joya en el mercado primario en junio de 2026, impuestos incluidos, y explica que se trata de una valoración habitualmente empleada para su inclusión en pólizas de seguro. En consecuencia, la estimación ofrecida por la casa Ansorena no determina ni permite establecer cuál era el valor de las piezas diecinueve años antes, en junio de 2007», indica.
Asegura que el resto de joyas incautadas «proceden de antepasados» y «del núcleo familiar»
Pero, además, en su escrito también se refiere al resto de piezas de joyería que fueron localizadas en la caja fuerte. Su abogado incide en que las mismas son «objetos que a lo largo del tiempo han entrado en el ámbito de disposición» de Zapatero «y de su núcleo familiar, que proceden de antepasados y recuerdos de familia y forman parte del ajuar familiar, al igual que algún otro obsequio que ha recibido por diferentes relaciones de amistad».
El inventario de las joyas, recogido en un informe de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en el marco del caso Plus Ultra, incluye gargantillas y pulseras de rubíes, zafiros y esmeraldas que sólo podrían corresponderse con un país de fabricación como Zambia, otras se sitúan en América latina y hay piezas valoradas en más de 80.000 euros. Fue el pasado mes de junio cuando el magistrado, que hasta ese momento solo investigaba a Zapatero por su presunta implicación en el rescate de Plus Ultra, le imputó por delito fiscal y de contrabando.
Cuando acudió a declarar como investigado, fue el propio juez Calama el que le pidió que le explicase lo que supiera sobre «las dichosas joyas». El expresidente, sin embargo, se acogió entonces a su derecho a no declarar y su abogado pidió más tiempo para aportar la documentación necesaria. Sin embargo, su representación incumplió el plazo que se autoimpuso.
Fue el pasado 19 de mayo cuando los investigadores registraron la oficina del expresidente del Gobierno, donde encontraron una caja fuerte. La secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar, aseguró en ese momento que esas joyas formaban parte de «herencia» y «regalos de viaje» de la esposa del líder socialista, Sonsoles Espinosa. La caja fuerte en la que se encontraron collares de piedras, pulseras, brazaletes o relojes estaba en el despacho de la jefa de Gabinete del expresidente, Judith Wells.
El portavoz de Zapatero, Luis Arroyo, aseguró en un primer momento que el valor de estas joyas se encontrarían en una horquilla de «entre 30.000 y 50.000 euros», pero tuvo que disculparse posteriormente después de que se revelase la tasación de Ansorena.
En este sentido, su abogado explica que el propio Zapatero remitió el pasado mes de junio —después de conocer su imputación por delitos fiscal y de contrabando a cuenta de las joyas—, a través de la embajada de Arabia Saudí en Madrid, una carta dirigida al jefe de protocolo de la corte real del país «con la finalidad de obtener la corroboración de aquellos hechos». El pasado mes de agosto, el expresidente habría remitido una nueva misiva en términos similares.
La estrategia del abogado de Zapatero pasa ahora, como explica, en que el juez pida asistencia a Arabia Saudí. A su juicio, «se trata, en definitiva, de una diligencia de comprobación perfectamente delimitada que, de considerarse necesaria, permitiría despejar definitivamente la única cuestión fáctica que dio origen a esta pieza separada: la procedencia de las joyas».
La representación del exdirigente socialista aprovecha su escrito también para atacar la tasación realizada por Ansorena, al asegurar que el valor que le han dado a las joyas «es indudablemente muy superior al valor real de las piezas». «El propio informe define expresamente el valor que atribuye a las joyas como valor de mercado de reposición, correspondiente al valor de una joya en el mercado primario en junio de 2026, impuestos incluidos, y explica que se trata de una valoración habitualmente empleada para su inclusión en pólizas de seguro. En consecuencia, la estimación ofrecida por la casa Ansorena no determina ni permite establecer cuál era el valor de las piezas diecinueve años antes, en junio de 2007», indica.
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