Disponer del Balón de Oro tiene esas cosas. Ousmane Dembélé aplacó a un Liverpool crecido e intenso, que creyó en la remontada durante media hora, y certificó con su doblete la clasificación del campeón para las semifinales.
El Balón de Oro fue el salvador de un PSG que estuvo contra las cuerdas durante media hora
Disponer del Balón de Oro tiene esas cosas. Ousmane Dembélé aplacó a un Liverpool crecido e intenso, que creyó en la remontada durante media hora, y certificó con su doblete la clasificación del campeón para las semifinales.
Con el cojín de seguridad del 2-0 de la ida, el PSG no vio peligrar la eliminatoria, pero llegó a estar noqueado, aguantó, sobrevivió y remató con las diabluras del Mosquito. Es semifinalista por tercera temporada consecutiva. Espera al Bayern o al Real Madrid.
Primera parte
El PSG dispuso de buenas ocasiones con Dembélé, pero el Liverpool cambio de cara con la entrada de Salah por la lesión de Ekitike
El 2-0 del Parque de los Príncipes era todo un salvoconducto para semifinales para el PSG, que solo tenía que certificarlo en Anfield. Solo un cambio en los reds respecto al partido de París, el central Joe Gómez era relevado por el delantero centro Alexander Isak, que formó con Florian Wirtz y Hugo Ekitike, segunda titularidad juntos desde octubre. Lo que significaba que Arne Slot volvía a dejar en el banquillo a Mohamed Salah, con quien ya no cuenta antes de que se marche a final de temporada.
Tras la presión inicial del Liverpool, empujado por la grada, el PSG se adueñó del balón, moviendo de lado a lado y buscando el aguijonazo sorpresivo. Lo intentó el Mosquito Dembélé aprovechando una salida del área de Mamardashvili, pero su vaselina desde 20 metros la sacó de puños el portero georgiano corriendo hacia atrás. Y de otro error del meta, con un mal despeje y la defensa red despistada, surgió otra ocasión (m. 17) en la que Dembélé envió a las nubes a la media vuelta tras un bonito sombrero de Joao Neves que se la dejó botando.

La primera aproximación del Liverpool se hizo esperar 21 minutos. En una contra, Isak tenía un mano a mano ante Safonov, pero fue invalidado por fuera de juego.
A los 28 minutos se le rompía el guión al Liverpool con la lesión de gravedad –aparentemente, rotura del talón de Aquiles- de Hugo Ekitike, evacuado en camilla, lo que precipitaba la entrada de Salah. Resultó prodigiosa la llegada del egipcio, que en su primer balón puso un centro al área que a punto estuvo de originar el 1-0 por un remate en propia meta de Achraf, salvado bajo palos por Marquinhos.
Sobrevoló el gol y se incendió Anfield, que creía en el milagro. Se activaba el Liverpool por momentos en cada aproximación, sobre todo cada vez que caía el balón a Salah. Pero más por impresión ambiental que con peligro real. Mientras, el PSG, que se quedaba sin Nuno Mendes, lesionado, sustituido por Lucas Hernández en el lateral izquierdo (m. 39), no se vino abajo. Volvía a tener otra ocasión en los pies de Dembélé, que chutó defectuoso fuera (m. 43).
Segunda parte
Del posible 1-0 de Rio Ngumoha evitado por Safonov se pasó al 0-1 de Dembélé, preciso y letal
En el descanso, Arne Slot movió ficha. Quitó a Isak y dio entrada a Gakpo en la punta de ataque, y puso a Joe Gómez por Frimpong en el lateral derecho. Los cambios y la salida en tromba habitual llevaron más agobio del Liverpool, que tuvo tres grandes ocasiones, en centro de Szoboszlai y casi autogol de Achraf, en un disparo de Gakpo que sacó Safonov (m. 49), y otro tiro desviado de Gravenberch (m. 54).
Luis Enrique veía a su equipo defenderse como gato panza arriba, asediado por los reds y apretado por la grada ruidosa de Anfield, y además sufría la pérdida de Doué, lesionado, sustituido por Barcola (m. 52).
El Liverpool aceleraba a fondo, se venía arriba y rondaba el gol. Salah, con un guante en la zurda, puso un centro medido a Kerkez que el lateral, llegando desde atrás, cruzó demasiado con el interior de la bota. Anfield ya cantaba el 1-0 y empujaba como nunca.
La suerte del Liverpool pudo cambiar por un posible penalti de Pacho a Mac Allister (m. 64), pero el árbitro revisó la jugada en el VAR y entendió que el delantero argentino se dejó caer al notar la presencia del defensa. Anfield siguió presionando en cada acción, cociendo a fuego lento el gol que le diese vida.
Un chutazo de Rio Ngumoha desde fuera del área estuvo a punto de dar frutos al acoso inglés (m. 70), pero Safonov detuvo con una gran estirada y una parada que valía medio partido.
Y del posible 1-0, inmediatamente en la siguiente jugada de ataque francés, se pasó al 0-1 de Dembélé con un fogonazo letal. Sacó el PSG una contra de manual, el balón llegó a Kvaratskhelia, que cedió a la frontal del área a Dembélé, donde se la cambió de pie y, haciendo gala de su capacidad ambidiestra, con la zurda puso el balón en el rincón de la portería (m. 72). El PSG sentenciaba el pase semifinales. Y lo remataba con el 0-2, también de Dembélé en otra contra, en el 90.
El campeón podrá seguir defendiendo su corona. Espera al Bayern o al Real Madrid.
En el Liverpool, Salah se despidió de la Champions con los reds, con los que ha hecho historia.
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