Una de las quejas que más escuchamos en consultas es la sensación de no haber descansado, levantarte sin fuerza o ir a medio gas todo el día. Y después de repasar los hábitos, aparece muchas veces un protagonista que muchas veces pasamos por alto porque forma parte de nuestras rutinas: el café de las cinco de la tarde . Ese que tomamos para aguantar la reunión, sacar la última hora de trabajo o simplemente disfrutar de una sobremesa en una terraza. La mayoría de personas piensan que no les afecta porque duermen sin problema, pero quizás afecta más de lo que pensamos.Existe un estudio publicado, ya del 2013, que cogió a 12 personas con sueño normal y les dio 400 miligramos de cafeína (que son unas dos o tres tazas de café) en tres momentos distintos. Justo antes de acostarse, tres horas antes y seis horas antes. Y con esto midieron el sueño de forma objetiva con un monitor.Tomar café afecta a cómo dormimos. ABCEl resultado fue que en los dos primeros dos casos:Café justo antes de dormir= sueño destrozado Café tres horas antes= mismo destrozoPero cuando se tomó el café seis horas antes de acostarse, el sueño total se redujo significativamente entre 40 minutos hasta más de una hora según cada persona. O sea que un café tomado seis horas antes de dormir seguía teniendo un efecto medible en la calidad y cantidad del sueño de esa noche.La clave del estudio es que la mayoría de personas no sienten este efecto. Tú te tomas el café, te duermes sin dificultad aparente, así que crees que no te ha afectado. Pero el problema es que el sueño profundo se acorta, las fases más reparadoras se reducen y al día siguiente te sientes que has descansado menos sin saber por qué.Y esto pasa por la farmacocinética de la cafeína, que su vida media, es de entre tres y seis horas. Así que si tomas un café a las 5 de la tarde, a las 10 u 11 de la noche todavía tienes entre 30 y 50 miligramos circulando. Y aunque parezcan cantidades pequeñas, son lo suficiente para bloquear los receptores de adenosina en el cerebro, que son las que hacen que sientas cansancio y entres en sueño profundo.Las horas de margen entre el café y la cama parecen no importar. ABCAdemás, cada uno somos un mundo. Depende de nuestra genética, de la edad (a partir de los 65 años se elimina más despacio), de si tomas medicación o anticonceptivos con estrógenos (que pueden alargar la vida media hasta 11 horas), del embarazo (hasta 10 horas en el tercer trimestre) o de si fumas (los fumadores la eliminan más rápido). Así que hay gente que va a gestionar mejor un café por la tarde y gente a la que un café a las 3 ya le desvela.Y también tenemos la opción del café descafeinado , que tiene algo de cafeína, entre 2 y 15 miligramos por taza. Es menos de lo que tiene un café normal, pero si eres muy sensible o tienes problemas de sueño, puede ser suficiente para trastocar el sueño. Como alternativa caliente por la tarde, mejor una infusión sin teína, como rooibos, manzanilla o menta.Así que, si crees que te puede estar afectando, la recomendación es sencilla. Calcula 6 horas antes de tu hora habitual de acostarte y ese es tu último café del día. Si te acuestas a las 23 horas, último café antes de las 17 horas.El café descafeinado también tiene algo de cafeína y puede afectar a los más sensibles. ABCPero no todo son malas noticias para los que amamos el café. En enero de 2025, la revista European Heart Journal publicó un estudio con más de 40.000 adultos (del doctor Lu Qi de la Universidad de Tulane), que encontró que las personas que solo tomaban café por la mañana tenían un 16% menos de mortalidad por todas las causas y un 31% menos de mortalidad cardiovascular, comparado con las que no lo tomaban. Los que lo consumían durante todo el día, en cambio, no obtienen ese beneficio. Es decir, el café protege el corazón, pero solo cuando se toma por la mañana. Cuando lo tomas por la tarde, alteras los ritmos circadianos y se pierden estos beneficios cardiovasculares.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El estreñimiento del viajero y cinco trucos para evitarlo noticia Si La cadena de frío que rompes sin darte cuenta en la playa noticia Si Por qué en verano retienes más líquidosAsí que, un buen café por la mañana, es un sí rotundo, especialmente para los que nos encanta, y ya a partir de las 5 de la tarde no tanto. Una de las quejas que más escuchamos en consultas es la sensación de no haber descansado, levantarte sin fuerza o ir a medio gas todo el día. Y después de repasar los hábitos, aparece muchas veces un protagonista que muchas veces pasamos por alto porque forma parte de nuestras rutinas: el café de las cinco de la tarde . Ese que tomamos para aguantar la reunión, sacar la última hora de trabajo o simplemente disfrutar de una sobremesa en una terraza. La mayoría de personas piensan que no les afecta porque duermen sin problema, pero quizás afecta más de lo que pensamos.Existe un estudio publicado, ya del 2013, que cogió a 12 personas con sueño normal y les dio 400 miligramos de cafeína (que son unas dos o tres tazas de café) en tres momentos distintos. Justo antes de acostarse, tres horas antes y seis horas antes. Y con esto midieron el sueño de forma objetiva con un monitor.Tomar café afecta a cómo dormimos. ABCEl resultado fue que en los dos primeros dos casos:Café justo antes de dormir= sueño destrozado Café tres horas antes= mismo destrozoPero cuando se tomó el café seis horas antes de acostarse, el sueño total se redujo significativamente entre 40 minutos hasta más de una hora según cada persona. O sea que un café tomado seis horas antes de dormir seguía teniendo un efecto medible en la calidad y cantidad del sueño de esa noche.La clave del estudio es que la mayoría de personas no sienten este efecto. Tú te tomas el café, te duermes sin dificultad aparente, así que crees que no te ha afectado. Pero el problema es que el sueño profundo se acorta, las fases más reparadoras se reducen y al día siguiente te sientes que has descansado menos sin saber por qué.Y esto pasa por la farmacocinética de la cafeína, que su vida media, es de entre tres y seis horas. Así que si tomas un café a las 5 de la tarde, a las 10 u 11 de la noche todavía tienes entre 30 y 50 miligramos circulando. Y aunque parezcan cantidades pequeñas, son lo suficiente para bloquear los receptores de adenosina en el cerebro, que son las que hacen que sientas cansancio y entres en sueño profundo.Las horas de margen entre el café y la cama parecen no importar. ABCAdemás, cada uno somos un mundo. Depende de nuestra genética, de la edad (a partir de los 65 años se elimina más despacio), de si tomas medicación o anticonceptivos con estrógenos (que pueden alargar la vida media hasta 11 horas), del embarazo (hasta 10 horas en el tercer trimestre) o de si fumas (los fumadores la eliminan más rápido). Así que hay gente que va a gestionar mejor un café por la tarde y gente a la que un café a las 3 ya le desvela.Y también tenemos la opción del café descafeinado , que tiene algo de cafeína, entre 2 y 15 miligramos por taza. Es menos de lo que tiene un café normal, pero si eres muy sensible o tienes problemas de sueño, puede ser suficiente para trastocar el sueño. Como alternativa caliente por la tarde, mejor una infusión sin teína, como rooibos, manzanilla o menta.Así que, si crees que te puede estar afectando, la recomendación es sencilla. Calcula 6 horas antes de tu hora habitual de acostarte y ese es tu último café del día. Si te acuestas a las 23 horas, último café antes de las 17 horas.El café descafeinado también tiene algo de cafeína y puede afectar a los más sensibles. ABCPero no todo son malas noticias para los que amamos el café. En enero de 2025, la revista European Heart Journal publicó un estudio con más de 40.000 adultos (del doctor Lu Qi de la Universidad de Tulane), que encontró que las personas que solo tomaban café por la mañana tenían un 16% menos de mortalidad por todas las causas y un 31% menos de mortalidad cardiovascular, comparado con las que no lo tomaban. Los que lo consumían durante todo el día, en cambio, no obtienen ese beneficio. Es decir, el café protege el corazón, pero solo cuando se toma por la mañana. Cuando lo tomas por la tarde, alteras los ritmos circadianos y se pierden estos beneficios cardiovasculares.MÁS INFORMACIÓN noticia Si El estreñimiento del viajero y cinco trucos para evitarlo noticia Si La cadena de frío que rompes sin darte cuenta en la playa noticia Si Por qué en verano retienes más líquidosAsí que, un buen café por la mañana, es un sí rotundo, especialmente para los que nos encanta, y ya a partir de las 5 de la tarde no tanto.
Una de las quejas que más escuchamos en consultas es la sensación de no haber descansado, levantarte sin fuerza o ir a medio gas todo el día. Y después de repasar los hábitos, aparece muchas veces un protagonista que muchas veces pasamos por alto porque … forma parte de nuestras rutinas: el café de las cinco de la tarde. Ese que tomamos para aguantar la reunión, sacar la última hora de trabajo o simplemente disfrutar de una sobremesa en una terraza. La mayoría de personas piensan que no les afecta porque duermen sin problema, pero quizás afecta más de lo que pensamos.
Existe un estudio publicado, ya del 2013, que cogió a 12 personas con sueño normal y les dio 400 miligramos de cafeína (que son unas dos o tres tazas de café) en tres momentos distintos. Justo antes de acostarse, tres horas antes y seis horas antes. Y con esto midieron el sueño de forma objetiva con un monitor.

(ABC)
El resultado fue que en los dos primeros dos casos:
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Café justo antes de dormir= sueño destrozado
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Café tres horas antes= mismo destrozo
Pero cuando se tomó el café seis horas antes de acostarse, el sueño total se redujo significativamente entre 40 minutos hasta más de una hora según cada persona. O sea que un café tomado seis horas antes de dormir seguía teniendo un efecto medible en la calidad y cantidad del sueño de esa noche.
La clave del estudio es que la mayoría de personas no sienten este efecto. Tú te tomas el café, te duermes sin dificultad aparente, así que crees que no te ha afectado. Pero el problema es que el sueño profundo se acorta, las fases más reparadoras se reducen y al día siguiente te sientes que has descansado menos sin saber por qué.
Y esto pasa por la farmacocinética de la cafeína, que su vida media, es de entre tres y seis horas. Así que si tomas un café a las 5 de la tarde, a las 10 u 11 de la noche todavía tienes entre 30 y 50 miligramos circulando. Y aunque parezcan cantidades pequeñas, son lo suficiente para bloquear los receptores de adenosina en el cerebro, que son las que hacen que sientas cansancio y entres en sueño profundo.

(ABC)
Además, cada uno somos un mundo. Depende de nuestra genética, de la edad (a partir de los 65 años se elimina más despacio), de si tomas medicación o anticonceptivos con estrógenos (que pueden alargar la vida media hasta 11 horas), del embarazo (hasta 10 horas en el tercer trimestre) o de si fumas (los fumadores la eliminan más rápido). Así que hay gente que va a gestionar mejor un café por la tarde y gente a la que un café a las 3 ya le desvela.
Y también tenemos la opción del café descafeinado, que tiene algo de cafeína, entre 2 y 15 miligramos por taza. Es menos de lo que tiene un café normal, pero si eres muy sensible o tienes problemas de sueño, puede ser suficiente para trastocar el sueño. Como alternativa caliente por la tarde, mejor una infusión sin teína, como rooibos, manzanilla o menta.
Así que, si crees que te puede estar afectando, la recomendación es sencilla. Calcula 6 horas antes de tu hora habitual de acostarte y ese es tu último café del día. Si te acuestas a las 23 horas, último café antes de las 17 horas.

(ABC)
Pero no todo son malas noticias para los que amamos el café. En enero de 2025, la revista European Heart Journal publicó un estudio con más de 40.000 adultos (del doctor Lu Qi de la Universidad de Tulane), que encontró que las personas que solo tomaban café por la mañana tenían un 16% menos de mortalidad por todas las causas y un 31% menos de mortalidad cardiovascular, comparado con las que no lo tomaban. Los que lo consumían durante todo el día, en cambio, no obtienen ese beneficio. Es decir, el café protege el corazón, pero solo cuando se toma por la mañana. Cuando lo tomas por la tarde, alteras los ritmos circadianos y se pierden estos beneficios cardiovasculares.
Así que, un buen café por la mañana, es un sí rotundo, especialmente para los que nos encanta, y ya a partir de las 5 de la tarde no tanto.
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