La circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha recuperado la normalidad a primera hora de este sábado tras el segundo robo de cable de cobre registrado en apenas cinco días. Los técnicos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) han logrado reparar los graves daños causados en los sistemas de señalización entre las localidades toledanas de Mora y Orgaz y La Sagra , poniendo fin a un nuevo episodio de demoras que vuelve a dejar en evidencia la vulnerabilidad de la red ferroviaria frente al pillaje y el mercado negro de metales.La incidencia resuelta este sábado no es un episodio aislado, sino el segundo golpe que sufre la conexión ferroviaria entre Madrid y Andalucía en apenas cinco días. El pasado miércoles, en torno a las 18.30 horas, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ya se vio obligado a confirmar a través de su canal oficial en la red social ‘X’ otro grave acto vandálico de idénticas características.En aquella ocasión, la sustracción de cable se produjo en el corazón de Castilla-La Mancha, concretamente en el tramo comprendido entre la estación de Ciudad Real y la localidad de Malagón . El robo alteró de forma drástica los planes de viaje de cientos de usuarios y obligó a un despliegue de emergencia de los equipos técnicos y de mantenimiento para reponer el material lo antes posible.El vandalismo se ceba con el AVELa repetición de estos sabotajes en una misma semana ha generado un severo revés para el funcionamiento regular del corredor más emblemático de la alta velocidad española. La gravedad de las demoras no se debe únicamente al tiempo material de reparación, sino al estricto protocolo de seguridad que rige en el transporte ferroviario.Cuando se detecta la falta de cableado en una zona de la vía, los técnicos se ven obligados a restringir drásticamente la velocidad y la operativa de los trenes en el tramo afectado para garantizar la seguridad de los pasajeros. Esta limitación genera un efecto dominó que se traslada rápidamente a toda la red, impactando de forma directa en los horarios de las líneas con origen o destino en las principales capitales andaluzas, como Sevilla, Málaga, Córdoba y Granada.Esta nueva oleada de incidencias vuelve a poner sobre la mesa la alta vulnerabilidad de las redes ferroviarias españolas frente a la delincuencia organizada en torno al mercado negro de metales. Lejos de ser un problema menor, el robo de cableado se ha convertido en uno de los mayores desafíos en la gestión de un servicio afectado por una falta de mantenimiento. La circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha recuperado la normalidad a primera hora de este sábado tras el segundo robo de cable de cobre registrado en apenas cinco días. Los técnicos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) han logrado reparar los graves daños causados en los sistemas de señalización entre las localidades toledanas de Mora y Orgaz y La Sagra , poniendo fin a un nuevo episodio de demoras que vuelve a dejar en evidencia la vulnerabilidad de la red ferroviaria frente al pillaje y el mercado negro de metales.La incidencia resuelta este sábado no es un episodio aislado, sino el segundo golpe que sufre la conexión ferroviaria entre Madrid y Andalucía en apenas cinco días. El pasado miércoles, en torno a las 18.30 horas, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ya se vio obligado a confirmar a través de su canal oficial en la red social ‘X’ otro grave acto vandálico de idénticas características.En aquella ocasión, la sustracción de cable se produjo en el corazón de Castilla-La Mancha, concretamente en el tramo comprendido entre la estación de Ciudad Real y la localidad de Malagón . El robo alteró de forma drástica los planes de viaje de cientos de usuarios y obligó a un despliegue de emergencia de los equipos técnicos y de mantenimiento para reponer el material lo antes posible.El vandalismo se ceba con el AVELa repetición de estos sabotajes en una misma semana ha generado un severo revés para el funcionamiento regular del corredor más emblemático de la alta velocidad española. La gravedad de las demoras no se debe únicamente al tiempo material de reparación, sino al estricto protocolo de seguridad que rige en el transporte ferroviario.Cuando se detecta la falta de cableado en una zona de la vía, los técnicos se ven obligados a restringir drásticamente la velocidad y la operativa de los trenes en el tramo afectado para garantizar la seguridad de los pasajeros. Esta limitación genera un efecto dominó que se traslada rápidamente a toda la red, impactando de forma directa en los horarios de las líneas con origen o destino en las principales capitales andaluzas, como Sevilla, Málaga, Córdoba y Granada.Esta nueva oleada de incidencias vuelve a poner sobre la mesa la alta vulnerabilidad de las redes ferroviarias españolas frente a la delincuencia organizada en torno al mercado negro de metales. Lejos de ser un problema menor, el robo de cableado se ha convertido en uno de los mayores desafíos en la gestión de un servicio afectado por una falta de mantenimiento.
La circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía ha recuperado la normalidad a primera hora de este sábado tras el segundo robo de cable de cobre registrado en apenas cinco días. Los técnicos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) han logrado reparar … los graves daños causados en los sistemas de señalización entre las localidades toledanas de Mora y Orgaz y La Sagra, poniendo fin a un nuevo episodio de demoras que vuelve a dejar en evidencia la vulnerabilidad de la red ferroviaria frente al pillaje y el mercado negro de metales.
La incidencia resuelta este sábado no es un episodio aislado, sino el segundo golpe que sufre la conexión ferroviaria entre Madrid y Andalucía en apenas cinco días. El pasado miércoles, en torno a las 18.30 horas, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ya se vio obligado a confirmar a través de su canal oficial en la red social ‘X’ otro grave acto vandálico de idénticas características.
En aquella ocasión, la sustracción de cable se produjo en el corazón de Castilla-La Mancha, concretamente en el tramo comprendido entre la estación de Ciudad Real y la localidad de Malagón. El robo alteró de forma drástica los planes de viaje de cientos de usuarios y obligó a un despliegue de emergencia de los equipos técnicos y de mantenimiento para reponer el material lo antes posible.
El vandalismo se ceba con el AVE
La repetición de estos sabotajes en una misma semana ha generado un severo revés para el funcionamiento regular del corredor más emblemático de la alta velocidad española. La gravedad de las demoras no se debe únicamente al tiempo material de reparación, sino al estricto protocolo de seguridad que rige en el transporte ferroviario.
Cuando se detecta la falta de cableado en una zona de la vía, los técnicos se ven obligados a restringir drásticamente la velocidad y la operativa de los trenes en el tramo afectado para garantizar la seguridad de los pasajeros. Esta limitación genera un efecto dominó que se traslada rápidamente a toda la red, impactando de forma directa en los horarios de las líneas con origen o destino en las principales capitales andaluzas, como Sevilla, Málaga, Córdoba y Granada.
Esta nueva oleada de incidencias vuelve a poner sobre la mesa la alta vulnerabilidad de las redes ferroviarias españolas frente a la delincuencia organizada en torno al mercado negro de metales. Lejos de ser un problema menor, el robo de cableado se ha convertido en uno de los mayores desafíos en la gestión de un servicio afectado por una falta de mantenimiento.
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